Sack time

¡Hola a tod@s!

Esta semana me ha dado por leer en inglés y por eso, la reseña de la novela de hoy también será en ese
idioma. En este caso, la autora es desconocida para mí y era la primera vez que conocía su pluma.

Antes de nada, he de decir que el título de la obra, Sack time hace referencia a una frase utilizada en el inglés de jerga. Así que, sack time no se traduce de manera literal como tiempo de saco o de saqueo - aunque esto del saqueo sí que podría cogerse con pinzas dado el carácter de la obra - sino que significa tiempo de cama o el tiempo de sueño en la misma.

Sin más, os dejo con la sinopsis. La cual, como en la obra anterior, la haré en inglés y en castellano antes de dar mi opinión.

SINOPSIS (en inglés)

Rules have never been more fun to break…

Sherry I’m going to die an old maid with ten cats… Oh wait, I already have two… I’m never going to feel the arms of a man around my waist again… Well, that’s what I thought until a pair caught me from face planting on the floor of my OB/GYN’s office. I didn’t even notice that my paper gown was open, showing off my double lattes to the man I was least expecting… Greyson Davis is the reason I need to set boundaries and rules—rules that I can’t break.

Greyson The first thing you’re taught in ethics class is not to fall for a patient. They don’t teach you how to not fall for one, just said that you shouldn’t. Everything changed the second I walked in to see my sixth patient of the day. That’s when I set eyes on the sexy blonde bombshell who would cause me to break every rule ever written.

SINOPSIS (en castellano)

Nunca ha sido tan divertido romper las reglas.

Sherry: Voy a morir siendo una solterona con diez gatos... ¡Oh espera! Ya tengo dos... Nunca voy a sentir los brazos de un hombre abrazándome... Bien, eso eso era lo que pensaba hasta que un par de ojos me salvaron de caerme de boca en la consulta de mi obstetra/ginecólogo. Ni siquiera me di cuenta de que mi bata hecha de papel estaba abierto, mostrando mis tetas al hombre que menos esperaba. Greyson Davies es la razón por la que necesito establecer límites y reglas. Reglas que no puedo romper.

Greyson: Lo primero que aprendes en clase de ética es a no enamorarte de un paciente. Ellos no te enseñan a cómo no hacerlo, solo te dicen que no deberías. Todo cambió en el segundo en que entré en mi consulta para atender a mi sexto paciente del día. Ahí fue cuando posé mis ojos sobre la sexy bomba rubia que me llevaría a romper toda regla alguna vez escrita sobre eso.

OPINIÓN

Bien, es una novela a dos voces bastante divertida que nos cuenta la historia de amor entre Sherry y Grayson, su nuevo ginecólogo.

He de decir que empaticé mucho con Sherry desde el principio porque ella escenifica y representa todas las dudas y miedos que una mujer siente y piensa - al menos - la primera vez que va al ginecólogo. Sus nervios sin embargo, pronto se "aplacan" porque se queda dormida en el potro vistiendo la bata de papel que te dan en la consulta.

Para su total mortificación, su ginecólogo no es el señor habitual, sino un hombre mucho más joven tremendamente atractivo que la descubre de esa guisa.

Muy muy divertida esa parte.

Pero Sherry no se ha quedado dormida porque esté cansada, sino que su somnolencia se debe a que está tomando unos medicamentos cuyo principal efecto secundario es precisamente ese. De ahí que, apenas se descuida, se queda dormida. Y la entiendo porque a mí me ha pasado con determinadas medicinas. Y en este punto, como persona que a veces sufre de períodos de insomnio, la envidio mucho.

Greyson por otra parte es el nuevo ginecólogo en la consulta de su padre, a quien va a sustituir en su consulta. Su día había ido bien hasta que tiene un encontronazo inolvidable con Sherry. Y le gusta tanto que, desde ese momento, va a piñón fijo con ella. Y eso me gusta. Para su suerte además, también van a ser vecinos.

¿Recordáis que he dicho que Sherry toma medicinas? ¿Sufre una enfermedad grave? No, ella es alérgica a los gatos y si recordáis la sinopsis, ella tiene dos en casa. Además de eso, su amor por estos animales es tal, que también ayuda en el refugio de animales.

De ahí que tenga que tomar tal combinación de medicinas para no sufrir una reacción alérgica. Esa es una decisión que le afecta en todos los aspectos de su vida, ya que por ejemplo, los medicamentos también provocaron que se quedara dormida en sus exámenes de enfermería. Las DOS veces que se presentó.

¿Es una explicación razonable? Sí. ¿Esperaba algo más? También, no lo voy a negar.

¿Fue mi decepción subsanada cuando la escritora incluyó una reacción alérgica que le puso el pepe en llamas hasta tal punto de haber asustado a un hombre? Rotundamente. Nueva ronda de risas.

Hubo un par de cosas que no me gustaron:

- Que a Sherry le pirre la pizza con piña. ¡Puaj! No soy una fanática de la pizza, pero... este tipo de cosas... lo siento pero no.

- Que Greyson mirara en el expediente de Sherry para descubrir más cosas sobre ella en lugar de preguntarle. Era obvio que eso le traería problemas y que era una actitud completamente innecesaria. Sobre todo porque debería haberlo hablado con ella. Más en su situación cuando es su vecino e incluso hay veces que la lleva al trabajo. Una segunda cosa que no me gustó fue la escena que creó en el restaurante mientras la descubre hablando con su padre, puesto que insinuó cosas bastante feas. Si yo hubiera sido Sherry le hubiera dado una hostia.

He de decir también que sabía que era una medida a favor de su salud, pero en el fondo me dio penita cuando le dijo adiós de manera definitiva a su relación con los gatos. Ese hecho fue el inicio de su nueva vida, puesto que intentará por tercera vez aprobar dicho examen, dedicándose en cuerpo y alma a su estudio. La experiencia ya la tiene porque fue enfermera en la clínica del padre de Grayson.

Un Grayson que también tiene un secreto y del que no llegué a entender el enfado con padre y futura novia, sobre todo porque su relación era profesor alumna todo el tiempo y si no querían contárselo, está perfectamente bien.

Me sorprendió el momento en que arreglan el enfado, ya que pensé que lo harían post examen y no antes del mismo, ya que eso es una distracción bastante grande. Pero me alegré. Eso sí, si a mí me vienen a visitar en la mitad del examen más importante de mi vida, no respondo de mi repelencia.

Por último, destaco positivamente que la autora sea excesivamente explícita y detallista en las escenas de sexo del libro. Y el regalo del gato... maravilloso.

Me ha gustado el final, aunque creí que, por la dirección que estaba tomando, terminaría bien en una pedida de mano. O en una boda.

¡Nos leemos pronto!



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