Promesas de sal y limón. El club de las tulipanes 1 de Lucía de Vicente

¡Buenas tardes a tod@s!

2020 ha sido un año de mierda, eso es así. Aunque en mi caso sí que he tenido grandes y positivos
momentos que han quedado opacados a causa de la dichosita pandemia mundial.

Literariamente hablando me ha proporcionado también muchas satisfacciones. Y precisamente relacionado con este tema va la reseña del libro que voy a reseñar hoy, el cual es el primero de una serie titulada El Club de las Tulipanes, serie escrita a cuatro manos entre Lucía de Vicente y Marion S. Lee. Autoras de las cuales no he leído nada previamente y por eso, esta reseña me apetecía bastante.

Sin embargo, ese no es el principal motivo por el cual no me hace ilusión este post, sino porque, señoras y señores, yo también soy una tulipán. Una tulipancillo de pro, mejor dicho.

¿Sentís curiosidad por saber qué es una tulipán? Pues os dejo aquí el link del grupo por si queréis uniros.

https://www.facebook.com/groups/elclubdelastulipanes

Queda un poco mal que lo diga porque no soy nada objetiva, pero es un grupo muy activo y hay preguntas, comentarios, test, juegos... y así fue cómo me convertí en tulipancillo. Porque adiviné un ahorcado con el mote de uno de los maromos de la serie, que no es Mario. Pero, de las 4 amigas, Ana era la que tenía más compatibilidad conmigo así que mi curiosidad por saber cómo mi mejor amiga literaria más reciente encontraba la felicidad, era muy alta.

Tras esta parrafada de introducción, procedo con la sinopsis de Promesas de sal y limón antes de hacer el comentario.

SINOPSIS

Trabajar con un arquitecto no será lo más difícil, lo peor será enfrentarse al hombre que amenaza con derribar los muros de sus prejuicios.

Ana Morales hace quince meses que está divorciada y aún no sabe qué hacer con su vida. Recibir en herencia, junto con sus tres mejores amigas de la infancia, la casa-palacio de Los Tulipanes hará que su monótono mundo se desestabilice.

El legado de su antigua profesora es un caramelo envenenado, pues las cláusulas que lo acompañan implican cambios radicales para las beneficiarias. Sin embargo, retomar relaciones casi olvidadas y convertir la casa-palacio en un hotel con encanto no serán las tareas más difíciles, lo complicado será llegar a un acuerdo con Mario Guerra. El reconocido arquitecto elegido por la difunta para llevar a cabo las obras de remodelación resulta ser el mismo hombre con el que un año antes compartió una tórrida noche en Roma.

Mario no ha olvidado a Ana ni que ella desapareció sin despedirse de aquella habitación de hotel. Encontrarla como una de las herederas de Los Tulipanes lo hará enfrentarse a sus propios diablos, sobre todo, porque Ana será la diseñadora y decoradora de interiores de ese proyecto y esto los obligará a trabajar juntos para logar un objetivo común.

Solo el tiempo determinará si ambos están dispuestos a olvidar sus diferencias personales y retomar aquello que creen que no ha dejado ninguna huella en sus corazones.


OPINIÓN

Lo he dicho bastantes veces, si aparece Cádiz como lugar donde sucede una historia, de entrada yo ya estoy ganada. Por eso, la premisa de esta historia empezó bastante bien.

Me gusta mucho el juramento tequilero tulipán, más que nada porque para brindar con tequila se necesita sal y limón, de modo que así sabemos de dónde viene el nombre de este libro. Como tulipancillo que soy lo haría, pero... mis recuerdos y mi relación con esta bebida alcohólica no es la mejor en la actualidad, así que prefiero pasar.

Por otro lado, he de decir que aplaudo muy y mucho los gustos literarios de la señora Quesada; más los clásicos que la novela romántica he de decir. ¿Por qué? Porque soy una tulipancillo pésima, ya que no he leído Amable y Tirano, el libro que picó la curiosidad romántica a las originales. Eso sí, visto como lo describen y sobre todo, por los exceptos que incluyeron en cada capítulo... pues le tengo ganas la verdad. Aunque creo que esperaré al final de la serie, por si siguieran incluyéndolos en entregas posteriores.

¿He dicho que me gusta Cádiz? Sono innamorata dell' Italia!!! Tanto es así que estoy estudiando italiano y además, las localizaciones que hay en este libro son también muy top. Y una cosa que me ha encantado ha sido encontrar las referencias de metaliteratura cuando las protagonistas leen la serie de Minstrel Valley, un conjunto de novelas publicado por la misma editorial.

Al lío, la protagonista de esta historia es Ana, y sí que es cierto que tenemos compatibilidad porque además de tener muchas cosas en común, vivió en Londres como yo. Hago un inciso aquí para aplaudir la idea de que no sea una jovencita inocente. Es decir, no es vieja, pero está más cerca de los 40 que de los 30 y eso no es muy habitual. El amor lo puedes encontrar a cualquier edad, así que es necesario hacerlo visible en los libros. Esta Ana se casó joven y enamorada con un arquitecto, pero el príncipe le salió rana y descubrió a su marido siéndole infiel con su amiga. ¡Con amigas así... !

Por otro lado tenemos a Mario, un hombre cuya nacionalidad me tuvo desconcertada durante mucho tiempo ya que a ratos pensaba que era italiano y lo amaba por ello y en cambio otras veces pensaba que era gaditano, y lo amaba por ello también. Pues resulta al final que ni lo uno ni lo otro sino que ambas cosas. O sea, italo-gaditano. The best of both worlds...!!! como diría Hannah Montana, vaya. Un hombre que es amigo de Beatriz - no su rollo, como yo pensé - y que a ojos de Ana, solo tiene una pega: que es arquitecto. ¿Dónde está el problema? Que piensa que uno nada más, santo Tomás.

Otro inciso, Ana es mi medio tulipán, pero Beatriz me representa bastante en lo que a tolerancia se refiere.

Ambos, que no buscan nada serio, tiene una noche - señora noche - de pasión en Roma iniciada por Ana. Gesto que me sorprendió pero que aplaudí porque se merecía un capricho de metro noventa con doble nacionalidad, sí señor. Ambos creyeron que se trataría de una noche de pasión sin más porque no se volverían a ver pero... el karma, el destino, Cupido, o todos a la vez tenían otros planes al respecto.

¿Cómo? En forma de muerte. Y es que doña Fina se muere y consigue así el tan ansiado reencuentro tulipán en un sitio tan creepy como el tanatorio. Allí también grandes secretos sobre ellas serán revelados, como el hecho de que tiene un hijastro. Y no sé por qué, pero algo me dice que este Javier también va a ser importante en la serie. O también la pedazo de herencia que les lega. ¡Madre mía! ¡Ya la quisiera yo para mí!

Será precisamente en la lectura del testamento donde se vuelvan a ver ya que él es el testaferro de las cláusulas y además será el encargado de las reformas. Ah bueno, y que es vecino de Ana, aunque eso se descubre más tarde. En resumen, todos son señales.

Es un libro romántico, sí, pero también es el primero de una serie así que por eso nos tienen que presentar al resto de las chicas para que vayamos conociéndolas poco a poco, y sobre todo, contarnos el porqué de la misma, que en este caso es la creación y adecuación del hotel y que ellas, además de socias, sean amigas.

Una herencia en forma de edificio un tanto envenenada porque al parecer, está embrujado, ¡Me meo! ¿Cómo se descubre eso? Porque Gabriela, una de las chicas es médium y puede ver el futuro. De hecho, sus momentos pitonisa pitorrisas - nótese la referencia carnavalesca - han sido de lo mejorcito de las secundarias.

Volviendo a la historia de amor, a pesar de que no quieren, no les queda de otra que trabajar juntos, más en los puestos que ellos ocupan y así descubren que tienen una gran sintonía laboral y vital, que no personal. Eso sucederá más adelante. Solo digo una cosa: Súbete a mi moto, como la canción de Ricky Martin.

Una cosa que he visto algo floja del argumento es que el súbito enamoramiento de Ana sin dar pistas previas es muy repentino y en mi caso, algo difícil de comprar. Así, es normal que el otro haga su vida, porque no sabe ni sospecha nada. Aunque tiene un ojo clínico con la loca de Adela que telita... y no la llamo loca como insulto, que conste, es que literalmente está como un cencerro.

Ella y su locura resultaban imprescindibles para darle el toque peligroso y de intriga a la historia de amor, ya que no hay clímax que lleve a separación traumática. Es diferente, pero en este caso se agradece porque no era necesario ya que rompería la dinámica de una estructura tan correctamente planeada.

Estructura que tiene un cierre espectacular a modo de declaración de amor doble: la primera a Cádiz. ¿Qué mejor modo que rendir amor eterno y pleitesía a la Tacita de Plata que con una fiesta de inauguración del local de disfraces y que se produzca en Carnavales? Y la segunda de Mario a Ana, aunque he de confesar que es la declaración y la proposición menos proposición que jamás he leído. Claro que yo de élfico no tengo ni papa y por eso quizás no la haya entendido completamente. Sorry!

En resumen, ha sido un placer conocerte de este modo Lucía y sobre todo, muchas gracias por permitirme volver a pasear por las calles de mi Cádiz querido este año de modo literario puesto que por la pandemia, de forma física me ha resultado imposible.

Os recomiendo su lectura si como yo amáis Cádiz, los Carnavales e Italia. Y si no, también y así aprendéis algo más.

¡Nos leemos pronto!

PD1: Sí, sé que he puesto punto y final al post, pero no podía concluir sin decir un par de cosas. Me he reído lo más grande con la escena de Fabio. ¿Que quién es Fabio? Toda mujer amante de la romántica ha de conocer al maromo de pechito descubierto y largos cabellos rubios que poblaba una y otra vez las portadas de los libros de ese género: el modelo italiano Fabio Lanzoni. Por si no fuera el caso, clicad aquí para saber quién es, estoy segura de que lo conocéis.

El caso, es que estas chicas son fan fan de póster de Fabio. Lo sé, el chiste es malísimo. Pido compasión hacia mi persona.

PD2: Lo hubiera reseñado como una novedad, pero no es la primera vez que me encuentro con ello en una novela. Este libro cuenta con códigos qr que la convierten en una novela interactiva y que en ellos añaden información importante y/o interesante relacionada con la historia.

PD3: Antes he dicho que si quieres formar parte del grupo Tulipán, puedes clicar en el enlace de Facebook que he compartido, pero además, la serie cuenta también con su propia página web. Un sitio súper currado con mogollón de información útil para entender mejor todos y cada uno de los escenarios y entresijos de los escenarios y vidas de todos los personajes de la serie.

Si os recomendé el grupo, os dejo aquí también el sitio web oficial: https://www.clubdelastulipanes.com/

PD4: Y última. No lo he mencionado antes pero, el club de las Tulipanes está inspirado en el club de los Poetas Muertos y como todo buen club que se precie, tiene sus normas. Este no podía ser menos y por eso os las dejos aquí listadas. Son muy importantes, no solo porque rigen el comportamiento de todos los miembros, sino porque, en el caso de la novela, dan nombre a los capítulos que contiene:

1. Carpe diem. Aprovecha el momento.

2. Piensa libremente.

3. Aspira a encontrar tu propio camino.

4. Sé quien quieras ser.

5. La verdad está sobrevalorada.

6. Cambiar de punto de vista es de personas inteligentes.

7. No te conformes.

8. Nunca dejes de soñar.

9. La literatura es una necesidad del ser humano.

10. Aspira a cambiar el mundo.

Y ahora sí que sí, me despido. 

¡Hasta pronto!

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