El camino del pecado de Tania Sexton

¡Buenas tardes!

La reseña del libro que os presento hoy se trata del segundo libro que gané en el mega sorteo organizado por dos cuentas de Instagram que suelo seguir activamente: @evalism y @tfc_lectura.

Como con el libro anterior, era la primera vez que iba a conocer la pluma de la autora y, como historiadora que soy -además de que tuve que hacer un trabajo de investigación bastante exhaustivo sobre la represión nazi durante la Segunda Guerra Mundial para una asignatura de historia contemporánea- en cuanto leí la sinopsis de este libro supe que me iba a gustar.

En este caso, la autora me hizo llegar su ejemplar envuelto con mucho mimo y cuidado y acompañado de muchos marcapáginas. Hecho que a mí, que los colecciono, me encantó.

Sin más dilación, no voy a hacer esta introducción del post de hoy eterna y procedo a dejaros con la sinopsis y mi opinión del libro El camino del pecado, escrito por Tania Sexton.

SINOPSIS

Era dantesco.
La guerra a punto de terminar y todo lo oscuro, lo inimaginable, iba saliendo a la luz. Se encontraba en el campo de exterminio de Bergen-Belsen, siendo liberado por el Ejército Británico, al que él pertenecía, y solo podía sentir un asco nauseabundo ante lo que contemplaban sus ojos.
De repente, su mirada se deslizó hasta un esqueleto andante, porque eso es lo que era; en un principio no supo si se trataba de una anciana o una mujer joven. Antes de que el soldado la dejara caer, él estaba ahí para impedirlo.
La cogió en brazos, sintiendo el fétido olor, el saco de huesos que apenas pesaría treinta y cinco o cuarenta kilos; se fijó en el cráneo afeitado, lleno de cortes recientes, de cicatrices antiguas. El cabello saliente por algunas zonas, no era blanco, como le pareció de lejos, era platino. El rostro lleno de costras, de suciedad, de hematomas, los ojos cerrados, hinchados, los labios partidos, como si un boxeador le hubiera dado una buena tunda.
Si tenía algo contagioso…, iba listo. Aun así, la llevó hasta los Sanitarios, la dejó en buenas manos.
La dejó con su hermano.
Por mucha imaginación que tuviese, jamás se le pasaría por la cabeza lo que el destino le tenía preparado.
Jamás.


OPINIÓN

Antes de comenzar a decir mi opinión con respecto a la obra, me gustaría indicar qué era lo que me había imaginado tras leer la sinopsis. En mi cabeza cree una historia de amor en pleno campo de concentración entre dos prisioneros judíos que no solo tendrían que esconder sus sentimientos a riesgo de represalias, sino que tendrían que evitar la muerte; sea fusilados, sea en cámaras de gas.
Y que incluso tras haber sobrevivido no se verían libres de las garras de los nazis porque alguno de ellos también habría escapado aprovechando la confusión de los días de la liberación -y que sus caras no eran conocidas por los soldados de los ejércitos del otro bando- hasta un encuentro final definitivo.

Sin embargo, esa no fue la única teoría que mi mente conjuró puesto que también imaginé que la historia de amor podría ser entre una prisionera judía y un soldado nazi. En este caso inspirados en hechos reales, ya que el amor surge donde menos se espera y la razón no entiende los motivos del corazón.

Como es lógico y evidente, no acerté en mis impresiones, si bien es cierto que hubo cosas en las que no estuve muy desencaminada, como por ejemplo en que el amor iba a ser importante en el argumento.
Lo que nunca jamás imaginé es que se trataría de una novela erótica como una de las subtramas. De hecho, ese sería un punto que, en ocasiones no me ha gustado, ya que era bastante explícita.
Quiero explicar esto bien para que se entienda. No soy nada puritana y he leído novela erótica antes. Incluso entiendo el excesivo detallismo para crear repulsión en la persona del oficial nazi -objetivo que consiguió en mi caso- y también puedo entenderlo en el caso de Logan MacAllen puesto que desde el inicio nos lo presentaron como una persona muy sexual, de ahí que sufra en tan particulares circunstancias. Y aun así, creo que en ocasiones, el excesivo detallismo sobraba.

Dicho esto, ¡Guau!
Esta es la palabra que creo que mejor define lo que sus páginas nos narran.

El libro cuenta la historia de una judía llamada Naomi -sé que usa también el nombre de Elizabeth, pero yo la voy a llamar siempre así en este post-, un ser humano imperfecto que cree hacer lo correcto para sobrevivir en un contexto tan duro como la Segunda Guerra Mundial. El problema es que se equivoca -su juventud e inmadurez tiene bastante que ver en este caso, creo- de ahí que cuando acepta rendirse el enemigo piensa de estar a salvo. Y no es así puesto que no evita ir a un campo de concentración... doblemente dañada puesto que es repudiada por todos.
Asimismo, vuelve a equivocarse cuando cree que puede provocar cualquier tipo de sentimiento positivo en el oficial nazi cuando es un ser insensible que solo responde al propósito de la raza aria. De ahí que cuando no le vea más utilidad se deshace de ella, provocándole el mayor sufrimiento posible.

Pero, alguien ahí arriba parece compadecerse de todo lo vivido y sufrido y la salvan. A partir de ahí su vida da un giro de 180 grados a mejor. Tanto que, poco tiempo después del conflicto, se convierte en una mujer casada con el médico que la cuidó. He de decir que entiendo sus motivos para actuar como lo hace, pues de nuevo, es la supervivencia quien la mueve. Y así, se aferra al primer síntoma de seguridad que se le ofrece... aunque no ame a su marido. Nuevo error involuntario.

¿Por qué es otro error? Porque su destino estuvo ligado al de su salvador desde el momento en que él se do cuenta de que estaba viva a pesar de su lamentable estado y la lleva hasta su hermano médico. Un hombre que se llama Logan MacAllan y que será su verdadero amor.
Como es lógico, su historia de amor tampoco será un camino de rosas, no solo porque ella está casada -que también- sino porque la mala fama creada en el campo de concentración le acompaña y además, Logan también está casado. Con Aileen, una mujer nada sexual -todo lo contrario a él- que se está muriendo de cáncer.

Ya lo he dicho antes pero lo repito ahora, no se puede gobernar el corazón y, a pesar de todo y todos, terminan enamorándose. De forma muy apasionada y fulminante, he de decir...creando más sufrimiento a su alrededor y provocándole un nuevo cambio de vida.

Porque sí, Naomi es una superviviente, pero también es una mujer fuerte y capaz a la que no le importa empezar de cero en otro lugar. De ahí que no tenga muchos problemas para readaptarse a París. Ciudad a la que se la conoce como la ciudad del Amor. Nombre que se cumple a la perfección porque es aquí donde es verdaderamente feliz, aprende que la familia no siempre es de sangre y... la vida le da una enorme sorpresa.

Y es que esta es otra característica del libro: las sorpresas. Pero no inverosímiles, al contrario. Bastante bien hiladas. Y que a mí, personalmente, me dejaron con la boca abierta y me gustaron mucho... sobre todo porque no estuve tan desencaminada en alguna de mis teorías.
No voy a hacer spoilers, pero sí que diré un par de cosas que cada uno podrá interpretar libremente:

- La primera es que bicho malo nunca muere. Ya sabéis quiénes son los malos en esta historia, así que... ojo avizor.
- La segunda es que no se puede escapar del destino. Y que, aunque nazca en las circunstancias más desfavorables, el amor es el sentimiento más fuerte y poderoso de todos.
- Naomi es una judía con un físico muy ario -de ahí que cause rechazo entre los judíos que conoce-. Esto quedará resuelto y explicado muy bien en el libro.

Con todo lo comentado aquí quiero recomendaros la lectura de este libro, avisando desde ya que es un historia dura, sin olvidar que está basada en hechos reales -porque la realidad en muchas ocasiones supera la ficción-. Además, descubriréis por qué se titula así el libro. Desde ya os digo que nada es lo que parece y que por eso me ha gustado tanto.


Por último, quiero agradecer a la autora el envío del ejemplar, el cual ya forma parte de mis estanterías.


¡Nos leemos pronto!

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