Si el tiempo no existiera de Rebeka Lo

¡Buenas tardes!

La reseña de hoy no se trata de una colaboración, pero casi. Me explico, no hace mucho tiempo, la
autora de esta obra se puso en contacto conmigo vía mensaje de audio privado para dar publicidad a su libro, hecho que me pareció original y novedoso. Y que también agradecí porque, he de confesar que, si bien había visto el libro por varias cuentas de Instagram, no le había prestado mucha atención hasta ese momento.

Craso error porque este libro es totalmente yo. Así que, ¡bendita casualidad!

No quiero entretenerme mucho más en la introducción y por eso, procedo a dejaros con la sinopsis y mi opinión de Si el tiempo no existiera de Rebeka Lo.

SINOPSIS

Lo más maravilloso e inquietante de la vida es que puede cambiar en tan solo un instante.
Blanca, una joven de Gijón sin familia y con una vida absolutamente convencional, sale a dar un paseo y sufre un extraño desvanecimiento. Lo que en principio parece algo inocente va a ser el punto de partida de un viaje extraordinario que la trasladará al siglo XIV. Allí tendrá que sobrevivir o, mejor dicho, empezar a vivir mientras conoce a personajes tan singulares como el abuelo de Hernán Cortés o el pirata Harry Paye. Pero ¿qué ocurriría si en medio de ese embrollo se enamorara?

La vida es una aventura para conocerse, a veces hay que irse muy lejos para lograrlo.


OPINIÓN

Antes de ponerme manos a la obra con la reseña propiamente dicha, voy a explicar un poco mejor por qué digo que este libro es totalmente yo. El libro trata, entre otras cosas de viajes en el tiempo y, como historiadora he de decir que soy muy fan de esta idea y posibilidad. A pesar de que en la facultad recibí una clase bastante ilustrativa de por qué, aunque romántica, no es una buena idea ni para el viajero o viajera ni para el tiempo y las personas del mismo con las que interactuase.

Así que, como al resto de los mortales no muy apasionados en esta ciencia, he de recurrir a literatura de este tipo para imaginar qué sucedería y cómo sería poder hacerlo.

Con esta premisa, Rebeka tenía un punto positivo conmigo como lectora, pero además me ganó también al explicar de manera clara y concisa la teoría de cuerdas. Soy de letras puras y no me avergüenza reconocer que soy una absoluta ignorante en lo que a ciencias se refiere. O lo era hasta la irrupción de The Big Bang Theory en mi vida. Curiosamente, fue ahí donde escuché por primera vez de ella... pero como he dicho, ha sido aquí cuando me enterado mejor de cómo funciona.

Junto a esta breve explicación, la segunda cosa que me gustaría destacar de la historia es la portada. No solo es muy bonita, sino que creo que refleja bastante bien la dualidad -no en el sentido de que esté loca, sino de los dos mundos en los que le va a tocar vivir en la historia- de la protagonista, Blanca Campoamor. Y al hilo de ella, no sé si tiene que ver, si ha sido una elección a propósito o simplemente casualidad, pero, que comparta apellido con Clara Campoamor -mujer importantísima para la historia contemporánea de este país, y muy especialmente para sus mujeres- me parece maravilloso.

Una vez mencionados los puntos dignos de ser explicados antes de la reseña en sí, Si el tiempo no existiera nos narra la historia de Blanca Campoamor, una mujer joven con capacidad para viajar en el tiempo. Don que es herencia familiar, pero que no todas las mujeres de su familia poseen. Esta peculiaridad estaría muy bien... sino fuera porque no es capaz de controlarlo. Es más, cuando sufre uno de estos ataques, se desmaya y despierta desorientada.

Así es, precisamente como realiza el viaje en el tiempo que esta historia nos ocupa y de un momento a otro, pasa de vivir en Gijón en el siglo XXI al Gijón del siglo XIV. Ciudad nada segura en aquella época, ya que, otra cosa no, pero si por algo se caracteriza la historia de España medieval es por ser bastante turbulenta. A mí no me ha importado leer la mezcla de realidad, historia y ficción pues de hecho, como contexto está muy bien utilizado. Sin embargo, puedo entender que los detalles y referencias históricas aburran o no gusten a los no entendidos y las personas a las que no les gusta la historia. Ha sido un movimiento arriesgado por parte de la autora que yo aplaudo.

Como decía, el destino de Blanca en una época tan convulsa como aquella podría haber sido diferente... sino se hubiera encontrado con Bernal, quien no solo le hace de cicerone, la toma bajo su protección -incluso después de descubrir que es una mujer - y la lleva con una persona de confianza, Constanza. Mujer adelantada a su época y de la que destaco como punto muy positivo el hecho de que sea italiana -lo siento, pero amo ese país y su lengua -. De ella será la idea de hacerla pasar como su sobrina.

Desde el minuto uno se aprecia que la relación Bernal con es bastante especial y, aunque el romance entre ambos, estuvo en mi mente... jamás pensé que pudiera darse... sobre todo a medida que leía las páginas y conocía el devenir de Blanca en aquella época. No niego que me sorprendió por ello la deriva y el arco argumental con el que Rebeka los ligó. Y es que Bernal es un personaje del que todo el mundo podría enamorarse: su lealtad y cómo la cuida a pesar de que sabe perfectamente el papel que ocupa en la vida de Blanca me conquistaron por completo. Sobre todo, ese sacrificio final con tal de que su amada sea completamente feliz.

¿Cómo no quererlo entonces? ¿Cómo no enfadarse ligeramente con la autora porque no le concede la felicidad total que él desea en cuestiones de amor y familia? Espero que eso se solucione porque no puede quedar así. Tomando como referencia la teoría de cuerdas -tan importante para el argumento- este hilo de Bernal se ha quedado suelto.

Bernal obviamente es mi elección, pero no el de nuestra protagonista, quien, por si no fuera lo suficiente afortunada al viajar en el tiempo, además conoce a dos pedazo de hombres que se enamoran hasta las trancas de ella. El segundo en cuestión es el pirata Samuel Waters. Y hago aquí un inciso para que todo lector de la obra realice su propia búsqueda en Internet sobre el tema de la piratería porque hay mucho mito y falsa información con respecto a ellos que conviene saber y aclarar -tranquilos, que este no será el momento o el lugar-.

Volviendo a Samuel, si bien él y yo tuvimos un encontronazo inicial: no me gustó nada el comentario a lo Christian Grey en el que aseguraba que no se enamoraba... he de decir que mi opinión para con él cambió a lo largo de las páginas de la novela. E incluso, llegué a entender los motivos por los cuales pronunció y usó esa frase en su presentación. Y es que, no diré nada pero... las circunstancias del señor Waters son de lo más particulares también. Y de los tres personajes del trío principal creo que es quien tiene una mejor evolución en su arco argumental. Magníficamente narrada, por cierto.

Como es evidente, Blanca hizo caso omiso a la elección segura y, apostó por el malote de Samuel. No la culpo porque ¿qué mujer en algún punto de su vida no se ha sentido atraída por un macarrilla? Aunque como digo, es un personaje sorprendente cuya historia os cautivará.

No todo podían ser cosas positivas en su viaje en el tiempo por supuesto y, dadas sus particulares circunstancias al llegar y a que cumple con algunas circunstancias que le hacen coincidir con la Loba Blanca... se granjea el odio de Mencía -ojo a esta señora, que es una mala. Pero una mala muy inteligente y sibilina, hecho que me ha gustado- y también de Pero Niño, de quien me hubiera gustado leer más en su papel de personaje malvado, aunque fuera un malo que utilizase su posición masculina y de poder para ello.

Si no os gusta la historia, os recomiendo mucho su lectura por la trama del triángulo amoroso y las relaciones interpersonales de amor y odio. Pero si, como dicen los British, this is not your cup of tea, la trama de aventuras os aseguro que os conquistará ya que está llena de aventuras y sorpresas... y será esta la que guie al lector en un viaje tumultuoso y lleno de sobresaltos que culmina en un final inesperado que me dejó con la boca abierta.

No voy a decir spoilers pero Rebeka, soy especialista en epigrafía latina... Ojo avizor.

Antes de finalizar el post, quiero darle de nuevo las gracias a ella por la recomendación del libro, por contar una historia tan llena de amor entre los protagonistas y hacia tu tierra, lo has plasmado tan bien que se refleja de forma magistral y evidente en la lectura. Enhorabuena.

Y a vosotros... no sé si os ha quedado claro pero... debéis leer este libro. No os arrepentiréis.

¡Nos leemos pronto!


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