Un lugar donde brillar de Andrea Serrano Rus
¡Buenas tardes!
El post de hoy está dedicado a una novela que se presenta al premio literario de Amazon y que adquirí en papel por varios motivos:
- El primero fue porque nunca había leído nada de la autora y había leído muchas críticas positivas - salvando esos misteriosos comentarios de una estrella en Amazon donde no se argumenta de forma vehemente el motivo por el cual se le da esa puntuación- de su anterior novela. Y eso picó mi curiosidad
- El segundo motivo fue porque ambas -autora y servidora -pertenecemos al grupo de amigas de brilli brilli, confeti y la purpurina. Yo soy muy fan de la sororidad y, si no apoyo yo a las amigas y contribuyo en la medida de lo posible a que realicen sus sueños... ¿quién si no va a hacerlo?
- Y el tercero y último fue por el paquete en el que venía el libro. He de confesar que a mí una buena estrategia de marketing y un librito que venga acompañado de detallitos relacionados con la historia me tiene ganada. Eso fue precisamente lo que sucedió con la preventa de esta novela. Amén de la portada que me parece preciosa y con una tipografía muy colorida en color rosa chicle muy muy bonita. Me gustó tanto que incluso le regalé una cajita idéntica a mi prima por su cumpleaños.
Con semejante cóctel de motivos y razones y la mente abierta para dejar que la novela me sorprendiera, procedí con su lectura. Y por eso, hoy, aquí y ahora, os dejo con su sinopsis y mi opinión al respecto de Un lugar donde brillar de Andrea Serrano Rus.
SINOPSIS
Dafne, esa soy yo. Una chica adolescente con menos filtros en la lengua de los que hay en Instagram.
En menos de una semana tuve que dejar mi tranquila, sosa e imperfecta vida para mudarme a Los Ángeles. Una pasada… o eso es lo que estaréis pensando. Pues no, no lo era, y no lo era porque mudarme allí significaba tener que vivir con mi odiosa madre —la que me parió—, mujer a la que llevaba sin ver más de siete años, ya que nos abandonó a mi padre y a mí por otro hombre.
Al llegar allí me encontré con un billete dorado, como el de Willy Wonka, una mansión, criados y una familia a la que detestar, pijos, bordes, estirados, y con más pasta de la que podría imaginar. Pero no todo era malo, estaba Connor, mi hermanastro, ese chico rubio de melena surfera y de abdominales bien marcados.
Con él comencé a grabar una serie de televisión, había química entre nosotros y surgió la chispa, más bien la llama. Aunque no todo era de color rosa pastel, Connor tenía una habilidad, hacerme pasar de cero a cien de una manera que nadie había hecho antes y eso no siempre era bueno y más cuando había engaños, mentiras, celos y una familia por en medio.
Me metí en la boca del lobo y este me mordió el culo.
Te dejo cotillear mi historia, te aseguro que no tiene desperdicio ninguno.
OPINIÓN
Podría parecer una novela para adolescentes porque Dafne, su protagonista lo es. Y a propósito de su nombre, he de decir que me parece precioso y que me gustaba desde mucho tiempo antes de que se pusiera de moda a causa del boom Bridgerton.
Como decía podría parecer una novela para adolescentes y sin embargo, trata temas que no lo son. Como por ejemplo el daño que puede hacer un divorcio cuando los padres se llevan mal y usan a los hijos como arma arrojadiza o presentar una realidad bastante diversa a la realidad en su propio beneficio.
Eso es justo lo que sucede en la vida de Dafne.
He de confesar que sospeché que algo no iba bien cuando, tras siete años de convivencia los dos solos, el padre la envía a vivir con su madre. Una madre que, si hubiera estado tan ausente como le habían hecho creer, no la hubiera recibido de tan buena gana. Sin embargo, jamás pensé todo lo que se escondía tras esa "pacífica" convivencia padre e hija.
Si un cambio siempre es duro, este lo es más en la adolescencia ya que, la personalidad no está formada por completo y sobre todo, porque el círculo de amigos es más importante que la familia -de ahí que no sea especialmente cariñosa-. Un pensamiento que queda demostrado en la relación que ella mantiene con Tatiana y que bien podría resumirse en una de las frases que más me han gustado del libro:
El post de hoy está dedicado a una novela que se presenta al premio literario de Amazon y que adquirí en papel por varios motivos:
- El primero fue porque nunca había leído nada de la autora y había leído muchas críticas positivas - salvando esos misteriosos comentarios de una estrella en Amazon donde no se argumenta de forma vehemente el motivo por el cual se le da esa puntuación- de su anterior novela. Y eso picó mi curiosidad
- El segundo motivo fue porque ambas -autora y servidora -pertenecemos al grupo de amigas de brilli brilli, confeti y la purpurina. Yo soy muy fan de la sororidad y, si no apoyo yo a las amigas y contribuyo en la medida de lo posible a que realicen sus sueños... ¿quién si no va a hacerlo?
- Y el tercero y último fue por el paquete en el que venía el libro. He de confesar que a mí una buena estrategia de marketing y un librito que venga acompañado de detallitos relacionados con la historia me tiene ganada. Eso fue precisamente lo que sucedió con la preventa de esta novela. Amén de la portada que me parece preciosa y con una tipografía muy colorida en color rosa chicle muy muy bonita. Me gustó tanto que incluso le regalé una cajita idéntica a mi prima por su cumpleaños.
Con semejante cóctel de motivos y razones y la mente abierta para dejar que la novela me sorprendiera, procedí con su lectura. Y por eso, hoy, aquí y ahora, os dejo con su sinopsis y mi opinión al respecto de Un lugar donde brillar de Andrea Serrano Rus.
SINOPSIS
Dafne, esa soy yo. Una chica adolescente con menos filtros en la lengua de los que hay en Instagram.
En menos de una semana tuve que dejar mi tranquila, sosa e imperfecta vida para mudarme a Los Ángeles. Una pasada… o eso es lo que estaréis pensando. Pues no, no lo era, y no lo era porque mudarme allí significaba tener que vivir con mi odiosa madre —la que me parió—, mujer a la que llevaba sin ver más de siete años, ya que nos abandonó a mi padre y a mí por otro hombre.
Al llegar allí me encontré con un billete dorado, como el de Willy Wonka, una mansión, criados y una familia a la que detestar, pijos, bordes, estirados, y con más pasta de la que podría imaginar. Pero no todo era malo, estaba Connor, mi hermanastro, ese chico rubio de melena surfera y de abdominales bien marcados.
Con él comencé a grabar una serie de televisión, había química entre nosotros y surgió la chispa, más bien la llama. Aunque no todo era de color rosa pastel, Connor tenía una habilidad, hacerme pasar de cero a cien de una manera que nadie había hecho antes y eso no siempre era bueno y más cuando había engaños, mentiras, celos y una familia por en medio.
Me metí en la boca del lobo y este me mordió el culo.
Te dejo cotillear mi historia, te aseguro que no tiene desperdicio ninguno.
OPINIÓN
Podría parecer una novela para adolescentes porque Dafne, su protagonista lo es. Y a propósito de su nombre, he de decir que me parece precioso y que me gustaba desde mucho tiempo antes de que se pusiera de moda a causa del boom Bridgerton.
Como decía podría parecer una novela para adolescentes y sin embargo, trata temas que no lo son. Como por ejemplo el daño que puede hacer un divorcio cuando los padres se llevan mal y usan a los hijos como arma arrojadiza o presentar una realidad bastante diversa a la realidad en su propio beneficio.
Eso es justo lo que sucede en la vida de Dafne.
He de confesar que sospeché que algo no iba bien cuando, tras siete años de convivencia los dos solos, el padre la envía a vivir con su madre. Una madre que, si hubiera estado tan ausente como le habían hecho creer, no la hubiera recibido de tan buena gana. Sin embargo, jamás pensé todo lo que se escondía tras esa "pacífica" convivencia padre e hija.
Si un cambio siempre es duro, este lo es más en la adolescencia ya que, la personalidad no está formada por completo y sobre todo, porque el círculo de amigos es más importante que la familia -de ahí que no sea especialmente cariñosa-. Un pensamiento que queda demostrado en la relación que ella mantiene con Tatiana y que bien podría resumirse en una de las frases que más me han gustado del libro:
"Si la amistad es verdadera, ni los kilómetros son capaces de separar corazones, solo cuerpos"
Así que, a pesar de que va a vivir con todo el lujo del mundo puesto que su madre está bastante bien posicionada social y económicamente en Los Ángeles, la idea no le va a hacer mucha gracia del inicio.
Y ni siquiera la existencia de un hermanastro buenorro y bastante educado llamado Connor podrá hacerla cambiar de opinión. Sobre todo porque el primer encuentro con su "nueva" familia no es demasiado positivo.
Abro melón y rompo hilo de opinión para expresar una norma impuesta por Dereck - el padrastro - que me parece una soberana chorrada: la de cenar vestido de punta en blanco. No sé vosotros pero yo tiendo a ensuciarme mientras como, así que prefiero vestir ropa cómoda y/o vieja que un conjunto más de un estreno de cine.
Salvando esas normas raras de hombre rico y pijo, Dereck -como el resto de su familia- es más de lo que parece a simple vista y por eso, el tiempo va limando asperezas. Sobre todo cuando encuentra un propósito vital y laboral al decidir convertirse en actriz y descubre que tiene muchas cosas en común con Connor, a quien nunca consideró como su hermanastro y con el que ha de pasar mucho tiempo puesto que, además de compartir casa, compartirá escenas en la serie en la que ambos son elegidos como protagonistas.
Me ha gustado mucho el paralelismo vital y ficcional entre las vidas de la pareja adolescente.
Otro tema que se trata en el libro es que, por muy lejos que te sientas de casa, el destino se empeña en poner a alguien en tu camino para que la añoranza así, sea menor. Este pensamiento aparece en la novela encarnado en la persona de Theo, un chico bastante muy maduro para la edad que tiene, muy buen amigo y mi segundo hombre favorito de la novela - el primero es Morris, el mayordomo. Aprovecho para darle el lugar que merece y comentar que, la amistad entre él y Dafne a pesar de la diferencia de edad y el distinto nivel socioeconómico ha sido mi favorita de todas las aquí narradas. Al mismo tiempo, el hecho de que en ocasiones actuase como la figura paterna que tanta falta le hacía en determinados momentos puntuales le han alzado hasta la primera posición en la escala de personajes a los que ofrecer mi cariño-.
El mundo es pañuelo y la vida da muchas vueltas porque Theo no solo es el mejor amigo de Connor, sino que conocía a Dafne de su época viviendo en Chicago, en la que, siendo pequeños, ella le puso un mote pelín desagradable.
Y un tercer tema importante en la trama de la novela -quizás el que más- es el amor, porque esta es una novela romántica además de una novela en la que se nos narra el crecimiento personal y la madurez de Dafne. Y como podréis entender, la susodicha se verá en el brete de tener que decidir entre dos amores; uno más tranquilo y maduro y otro más tumultuoso, tóxico y prohibido porque, para más inri, ese chico tiene una novia no demasiado sana mentalmente. AKA Claudia.
No me gustó la decisión que tomó porque creo que, con algunas de las actitudes y comportamientos que el susodicho tuvo movido por los celos -y por no contarle la verdad 100% de su situación desde el principio- no cumple con el principio explicado en otra de las frases que más me han gustado del libro y que por eso, os he de compartir:
"Mereces un amor completo, que acaricie tu alma".
Pero claro, yo no soy la protagonista de esta novela, así que ¿quién creo ser para cuestionar sus elecciones?
Y, por otro lado, si esa elección no hubiera sido la que fue, no hubiéramos tenido ese clímax -algo telenovelero en mi opinión, si bien inesperado- y tampoco hubiéramos tenido la ocasión de que se le rindiera homenaje a la preciosa historia de amor de Kim y Krickitt Carpenter, la cual fue llevada al cine con el título Todos los días de mi vida.
Fueron unos capítulos finales muy especiales e intensos en el que empaticé con los protagonistas de tan bien narrado como estaban. Asimismo, me gustó mucho el final, pues resultó ser inesperado y bastante diferente al que había imaginado pero del cual me habían dado pistas con algunos de los objetos que acompañaron al libro en su cajita. Nota mental: he de estar más atenta la primera vez.
Antes de concluir el post me gustaría compartiros una tercera -la última, prometo- frase de la novela puesto que, a pesar de ser de secano - vivo en Mérida, provincia de Badajoz- me define por completo y explica por qué, año tras año, siento la necesidad vital de visitar al menos una vez, la costa:
"Estar en contacto con el mar, es estar en contacto con la vida".
Así que, a pesar de que va a vivir con todo el lujo del mundo puesto que su madre está bastante bien posicionada social y económicamente en Los Ángeles, la idea no le va a hacer mucha gracia del inicio.
Y ni siquiera la existencia de un hermanastro buenorro y bastante educado llamado Connor podrá hacerla cambiar de opinión. Sobre todo porque el primer encuentro con su "nueva" familia no es demasiado positivo.
Abro melón y rompo hilo de opinión para expresar una norma impuesta por Dereck - el padrastro - que me parece una soberana chorrada: la de cenar vestido de punta en blanco. No sé vosotros pero yo tiendo a ensuciarme mientras como, así que prefiero vestir ropa cómoda y/o vieja que un conjunto más de un estreno de cine.
Salvando esas normas raras de hombre rico y pijo, Dereck -como el resto de su familia- es más de lo que parece a simple vista y por eso, el tiempo va limando asperezas. Sobre todo cuando encuentra un propósito vital y laboral al decidir convertirse en actriz y descubre que tiene muchas cosas en común con Connor, a quien nunca consideró como su hermanastro y con el que ha de pasar mucho tiempo puesto que, además de compartir casa, compartirá escenas en la serie en la que ambos son elegidos como protagonistas.
Me ha gustado mucho el paralelismo vital y ficcional entre las vidas de la pareja adolescente.
Otro tema que se trata en el libro es que, por muy lejos que te sientas de casa, el destino se empeña en poner a alguien en tu camino para que la añoranza así, sea menor. Este pensamiento aparece en la novela encarnado en la persona de Theo, un chico bastante muy maduro para la edad que tiene, muy buen amigo y mi segundo hombre favorito de la novela - el primero es Morris, el mayordomo. Aprovecho para darle el lugar que merece y comentar que, la amistad entre él y Dafne a pesar de la diferencia de edad y el distinto nivel socioeconómico ha sido mi favorita de todas las aquí narradas. Al mismo tiempo, el hecho de que en ocasiones actuase como la figura paterna que tanta falta le hacía en determinados momentos puntuales le han alzado hasta la primera posición en la escala de personajes a los que ofrecer mi cariño-.
El mundo es pañuelo y la vida da muchas vueltas porque Theo no solo es el mejor amigo de Connor, sino que conocía a Dafne de su época viviendo en Chicago, en la que, siendo pequeños, ella le puso un mote pelín desagradable.
Y un tercer tema importante en la trama de la novela -quizás el que más- es el amor, porque esta es una novela romántica además de una novela en la que se nos narra el crecimiento personal y la madurez de Dafne. Y como podréis entender, la susodicha se verá en el brete de tener que decidir entre dos amores; uno más tranquilo y maduro y otro más tumultuoso, tóxico y prohibido porque, para más inri, ese chico tiene una novia no demasiado sana mentalmente. AKA Claudia.
No me gustó la decisión que tomó porque creo que, con algunas de las actitudes y comportamientos que el susodicho tuvo movido por los celos -y por no contarle la verdad 100% de su situación desde el principio- no cumple con el principio explicado en otra de las frases que más me han gustado del libro y que por eso, os he de compartir:
"Mereces un amor completo, que acaricie tu alma".
Pero claro, yo no soy la protagonista de esta novela, así que ¿quién creo ser para cuestionar sus elecciones?
Y, por otro lado, si esa elección no hubiera sido la que fue, no hubiéramos tenido ese clímax -algo telenovelero en mi opinión, si bien inesperado- y tampoco hubiéramos tenido la ocasión de que se le rindiera homenaje a la preciosa historia de amor de Kim y Krickitt Carpenter, la cual fue llevada al cine con el título Todos los días de mi vida.
Fueron unos capítulos finales muy especiales e intensos en el que empaticé con los protagonistas de tan bien narrado como estaban. Asimismo, me gustó mucho el final, pues resultó ser inesperado y bastante diferente al que había imaginado pero del cual me habían dado pistas con algunos de los objetos que acompañaron al libro en su cajita. Nota mental: he de estar más atenta la primera vez.
Antes de concluir el post me gustaría compartiros una tercera -la última, prometo- frase de la novela puesto que, a pesar de ser de secano - vivo en Mérida, provincia de Badajoz- me define por completo y explica por qué, año tras año, siento la necesidad vital de visitar al menos una vez, la costa:
"Estar en contacto con el mar, es estar en contacto con la vida".
Solo le pongo una pequeña pega al libro y es que debería haber tratado más en profundidad el tema de los trastornos alimenticios que Dafne sufrió en el pasado. En mi opinión es un detalle por el que pasa demasiado por encima y al cual podría haberle sacado mucha chicha criticando la falsedad en lo que a estándares y cánones de belleza promueve el mundo del cine y la presión a la que se ven sometidas las personas que pertenecen a ese mundo.
En resumen, ha sido un primer contacto con la pluma de Andrea bastante sorprendente en el buen sentido de la palabra puesto que me ha encantado este libro. Tanto, que ya estoy deseando tener en mis manos esos girasoles y ver la magia en el mismo lugar donde la protagonista de esa novela la ha visto. Novela que autopublicita y que introduce aquí utilizando el recurso de la metaliteratura. Inclusión que me pareció muy divertida.
Por eso, no puedo hacer otra cosa que no sea recomendaros su lectura. Bien de una, bien de otra. O incluso mejor, de ambas.
¡Nos leemos pronto!
En resumen, ha sido un primer contacto con la pluma de Andrea bastante sorprendente en el buen sentido de la palabra puesto que me ha encantado este libro. Tanto, que ya estoy deseando tener en mis manos esos girasoles y ver la magia en el mismo lugar donde la protagonista de esa novela la ha visto. Novela que autopublicita y que introduce aquí utilizando el recurso de la metaliteratura. Inclusión que me pareció muy divertida.
Por eso, no puedo hacer otra cosa que no sea recomendaros su lectura. Bien de una, bien de otra. O incluso mejor, de ambas.
¡Nos leemos pronto!
PD: Un último aspecto y/o recomendación que os hago es que leáis el libro hasta los agradecimientos, sobre todo si se pertenece a la comunidad de bloggeros y/o bookstagrammers puesto que no es muy habitual tantas menciones a cuentas diferentes. Me ha alegrado mucho ver tantas y tantas dedicatorias personalizadas ya que, si bien yo no estoy mencionada entre ellos, lo tomo como referencia mía y pequeño impulso para continuar con esta labor y pequeño espacio cibernético.

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