El caos de Aina de Carla Marpe
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la última novela que he terminado y que se corresponde conun nuevo libro viajero en el que he participado. Efectivamente, he vuelto por todo lo alto a este mundo porque, precisamente hoy ha sido el día en el que el siguiente al que estaba apuntada ha llegado a mi casa. En mi caso he de agradecer mi buena fortuna puesto que pensaba que se me iban a juntar varios a la vez y, finalmente la cosa no ha sido así.
Fueron varios los motivos por los que decidí apuntarme a esta lectura, pero destacaré dos:
-El primero fue que durante un tiempo lo vi por todas parte en las cuentas que sigo, bien en versión sorteo, colaboraciones o reseñas varias... pero ahí estaba, siempre a mi alrededor. Tentándome a niveles insospechados.
- Y el segundo motivo fue su portada. Sabéis que si un libro tiene una portada potente, ya tiene ganada mi atención. Y aunque esta no es de las más impactantes que he visto, el hecho de que fuera de color azul intenso - que, casualmente es mi color favorito- contribuyó muy y mucho a que mis ojitos girasen en su dirección.
Por eso, me alegré muchísimo cuando descubrí que organizarían un libro viajero de esta historia. Sobre todo porque me había enterado tarde de otro de este mismo libro, pero organizado por otra cuenta.
Una vez explicadas las circunstancias de cómo este libro llegó a mis manos, no os entretengo mucho más y procedo a dejaros con la sinopsis y mi opinión al respecto de El caos de Aina de Carla Marpe.
SINOPSIS
Es San Valentín y Aina está sola. Su novio se ha ido de fin de semana con sus amigos... otra vez. Unas copas de más le darán el impulso necesario para acabar en una de esas aplicaciones para conocer gente. Pero ella no necesita conocer a nadie... ¿O sí? Sumergiéndose en una nueva etapa, donde el amor y desamor se entremezclan, Aina tratará de encontrar el príncipe que más brille dentro de la oscuridad de su caos.
OPINIÓN
Antes de empezar con la reseña propiamente dicha, me gustaría decir algo más al respecto del paquetito en el que llegó el libro sin hacer spoilers. Todas las integrantes de este viajero se van a sentir muy queridas en modo individual por los detallitos.
Con respecto al título de la novela, este me hizo imaginar que la protagonista, Aina, no solo sería desordenada y caótica en el amor, sino que estas características serían aplicables a otros aspectos de su vida. Y en ese caso se parecería a mí porque... digamos que soy algo fan de que las cosas estén fuera de lugar. En mi defensa diré que, a pesar de que pueda parecer que está todo manga por hombro, todos los elementos guardan un cierto orden. Sin embargo, Aina no es desordenada... a excepción de su vida amorosa.
Entrando ya en materia de análisis, me parece muy mal lo que le hace el novio de Aina para con ella. Si bien no rompe con ella en ese día como yo había entendido de maneta errónea, el hecho de que no estuviera en ese día fue la puntilla a una relación que hacía tiempo que estaba muerta. Y con esta relación, la autora introduce el primer tema para reflexionar, que es hasta qué punto compensa mantener y seguir con una relación amorosa cuando no hay amor por una de las partes. En mi opinión, no compensa. Sin embargo, las cosas -incluida una ruptura por más dolorosa que sea- han de hacerse bien y, por supuesto, en primer lugar no se debe romper con nadie en unas fechas tan señaladas como esa, ya que, aunque no se sea muy fan de este tipo de demostraciones románticas consumistas, San Valentín es el paradigma visible de las muestras de cariño. Y como tal, si te dejan en ese día o fechas cercanas, el golpe es más duro.
El segundo tema interesante que Carla trata entre sus páginas es el de las nuevas relaciones y de los nuevos métodos para conocer pareja. Efectivamente, hablo de aplicaciones para ligar y sin decir nombres específicos, todo el mundo está pensando en una en particular. No critico este método en absoluto, porque cada uno es muy libre de escoger cómo desea conocer gente. Es más, cuando yo vivía en Inglaterra yo me la instalé para quedar con gente y así practicar inglés -sin erótico resultado-. El problema está en que, por muy claro que se especifique el uso y objetivo por el cual le estás dando uso... la inmensa mayoría de los usuarios la quieren para escarceos sexuales y para el envío de fotografías de órganos sexuales ni pedidas ni requeridas.
Y al hilo de estas aplicaciones, entiendo que Aina se la instale, sobre todo porque necesita desfogue y disfrute tras una ruptura sentimental, lo único que he echado en falta en este punto es que se encontrara con más flora y fauna diversa en este universo porque haberlos hailos. No todo el mundo es así, afortunadamente y para muestra Óscar, el maromo que conoce por esta vía.
Un Óscar del que me gustó su honestidad desde el principio: sabe lo que quiere, lo que busca y explica sus particulares circunstancias. Eso estuvo perfecto ya que evita posibles malentendidos futuros así como situaciones y/o conversaciones incómodas. Cumple con muchos de los requisitos para ser un hombre perfecto - si es que ese grado existe en realidad ya que, personalmente considero que nadie es así -. Y sin embargo... desde el momento en que usó la palabra gordi para referirse de manera cariñosa a su pareja - me horrorizó, lo confieso - vi que había algo raro ahí y terminó por no llenarme el ojo, por muchos gestos románticos que tuviera para con ella. Amén del hecho de que tiene cierta obsesión malsana por el trabajo que no le puede llevar a nada bueno. Le pongo en impasse de momento.
Será con él con quien la autora haga referencia a los tipos de relación en los que uno de los miembros confunde la felicidad con la comodidad, cuando son cosas diferentes y no excluyentes, si bien hay que saber distinguirlas.
Y por último, está el señor Ferrer. Un Eric con el que creo que la autora quiere lanzar un alegato a favor de los dentistas, para ver así dejan de crear tanto miedo entre los pacientes que acuden a su consulta. Él es un amigo de toda la vida de la protagonista y su familia con el que en su momento mantuvo una relación que acabó como el rosario de la aurora. Será con él con quien la autora nos recuerde que todos somos el malo en la historia de alguien. Asimismo, también nos recuerda lo importante que es hablar a la hora de solucionar conflictos porque, en la mayoría de los casos, una "simple" conversación puede arreglar el malentendido. Y a su vez, nos recuerda que, en la mayoría de los casos, aquello que a priori es lo más sencillo de hacer termina siendo lo más difícil; de ahí que los pequeños pasos en muchas ocasiones son muy grandes. Como Óscar, también es imperfecto, incluso diría que algo mezquino porque sabe perfectamente qué hacer o decir para hacerle daño a Aina -y no querido, no todo se vale para hacer reaccionar a una persona - pero... si tuviera que elegir a uno de los dos, me quedaría con él.
Esta es una novela para mujeres porque la presencia e importancia del sexo femenino es mucho mayor que la del género masculino. Y eso me ha gustado mucho ya que, a pesar de que cada vez estoy leyendo más esta dinámica, nunca está de más incluirla para poder ir poco a poco equilibrando balanzas.
De entre todas destacaría a la propia Aina, si bien no me ha gustado su actitud de Perro del Hortelano en algunas situaciones y sobre todo, que busque la huida como la solución a sus problemas ya que denota una inmadurez que no le corresponde ni por edad ni por profesión; es azafata de vuelo.
Y Noelia. ¡Ay Noelia! Decir que su trama me picó la curiosidad desde su primera mención, sería quedarme corta. Más con el final y su aparente relación con uno de los personajes de la novela. Increíble.
No me gustaría terminar el post sin agradecer a la cuenta @tfc_lectura por aceptarme como parte del grupo de este viajero. Y por supuesto a Carla por dejarme conocer su pluma gracias al envío del ejemplar y también de la nueva tanda de post its, los cuales van a ser necesarios para las próximas lectoras ya que yo he terminado con los azules que quedaban en el primer paquete.
A propósito, ya me identifico y aviso que soy la chica que ha comentado con el color lila y que, como he mencionado antes, ha usado los post-its azules. Avisé de que este era mi color preferido.
La entrada del blog de hoy está dedicada a la última novela que he terminado y que se corresponde conun nuevo libro viajero en el que he participado. Efectivamente, he vuelto por todo lo alto a este mundo porque, precisamente hoy ha sido el día en el que el siguiente al que estaba apuntada ha llegado a mi casa. En mi caso he de agradecer mi buena fortuna puesto que pensaba que se me iban a juntar varios a la vez y, finalmente la cosa no ha sido así.
Fueron varios los motivos por los que decidí apuntarme a esta lectura, pero destacaré dos:
-El primero fue que durante un tiempo lo vi por todas parte en las cuentas que sigo, bien en versión sorteo, colaboraciones o reseñas varias... pero ahí estaba, siempre a mi alrededor. Tentándome a niveles insospechados.
- Y el segundo motivo fue su portada. Sabéis que si un libro tiene una portada potente, ya tiene ganada mi atención. Y aunque esta no es de las más impactantes que he visto, el hecho de que fuera de color azul intenso - que, casualmente es mi color favorito- contribuyó muy y mucho a que mis ojitos girasen en su dirección.
Por eso, me alegré muchísimo cuando descubrí que organizarían un libro viajero de esta historia. Sobre todo porque me había enterado tarde de otro de este mismo libro, pero organizado por otra cuenta.
Una vez explicadas las circunstancias de cómo este libro llegó a mis manos, no os entretengo mucho más y procedo a dejaros con la sinopsis y mi opinión al respecto de El caos de Aina de Carla Marpe.
SINOPSIS
Es San Valentín y Aina está sola. Su novio se ha ido de fin de semana con sus amigos... otra vez. Unas copas de más le darán el impulso necesario para acabar en una de esas aplicaciones para conocer gente. Pero ella no necesita conocer a nadie... ¿O sí? Sumergiéndose en una nueva etapa, donde el amor y desamor se entremezclan, Aina tratará de encontrar el príncipe que más brille dentro de la oscuridad de su caos.
OPINIÓN
Antes de empezar con la reseña propiamente dicha, me gustaría decir algo más al respecto del paquetito en el que llegó el libro sin hacer spoilers. Todas las integrantes de este viajero se van a sentir muy queridas en modo individual por los detallitos.
Con respecto al título de la novela, este me hizo imaginar que la protagonista, Aina, no solo sería desordenada y caótica en el amor, sino que estas características serían aplicables a otros aspectos de su vida. Y en ese caso se parecería a mí porque... digamos que soy algo fan de que las cosas estén fuera de lugar. En mi defensa diré que, a pesar de que pueda parecer que está todo manga por hombro, todos los elementos guardan un cierto orden. Sin embargo, Aina no es desordenada... a excepción de su vida amorosa.
Entrando ya en materia de análisis, me parece muy mal lo que le hace el novio de Aina para con ella. Si bien no rompe con ella en ese día como yo había entendido de maneta errónea, el hecho de que no estuviera en ese día fue la puntilla a una relación que hacía tiempo que estaba muerta. Y con esta relación, la autora introduce el primer tema para reflexionar, que es hasta qué punto compensa mantener y seguir con una relación amorosa cuando no hay amor por una de las partes. En mi opinión, no compensa. Sin embargo, las cosas -incluida una ruptura por más dolorosa que sea- han de hacerse bien y, por supuesto, en primer lugar no se debe romper con nadie en unas fechas tan señaladas como esa, ya que, aunque no se sea muy fan de este tipo de demostraciones románticas consumistas, San Valentín es el paradigma visible de las muestras de cariño. Y como tal, si te dejan en ese día o fechas cercanas, el golpe es más duro.
El segundo tema interesante que Carla trata entre sus páginas es el de las nuevas relaciones y de los nuevos métodos para conocer pareja. Efectivamente, hablo de aplicaciones para ligar y sin decir nombres específicos, todo el mundo está pensando en una en particular. No critico este método en absoluto, porque cada uno es muy libre de escoger cómo desea conocer gente. Es más, cuando yo vivía en Inglaterra yo me la instalé para quedar con gente y así practicar inglés -sin erótico resultado-. El problema está en que, por muy claro que se especifique el uso y objetivo por el cual le estás dando uso... la inmensa mayoría de los usuarios la quieren para escarceos sexuales y para el envío de fotografías de órganos sexuales ni pedidas ni requeridas.
Y al hilo de estas aplicaciones, entiendo que Aina se la instale, sobre todo porque necesita desfogue y disfrute tras una ruptura sentimental, lo único que he echado en falta en este punto es que se encontrara con más flora y fauna diversa en este universo porque haberlos hailos. No todo el mundo es así, afortunadamente y para muestra Óscar, el maromo que conoce por esta vía.
Un Óscar del que me gustó su honestidad desde el principio: sabe lo que quiere, lo que busca y explica sus particulares circunstancias. Eso estuvo perfecto ya que evita posibles malentendidos futuros así como situaciones y/o conversaciones incómodas. Cumple con muchos de los requisitos para ser un hombre perfecto - si es que ese grado existe en realidad ya que, personalmente considero que nadie es así -. Y sin embargo... desde el momento en que usó la palabra gordi para referirse de manera cariñosa a su pareja - me horrorizó, lo confieso - vi que había algo raro ahí y terminó por no llenarme el ojo, por muchos gestos románticos que tuviera para con ella. Amén del hecho de que tiene cierta obsesión malsana por el trabajo que no le puede llevar a nada bueno. Le pongo en impasse de momento.
Será con él con quien la autora haga referencia a los tipos de relación en los que uno de los miembros confunde la felicidad con la comodidad, cuando son cosas diferentes y no excluyentes, si bien hay que saber distinguirlas.
Y por último, está el señor Ferrer. Un Eric con el que creo que la autora quiere lanzar un alegato a favor de los dentistas, para ver así dejan de crear tanto miedo entre los pacientes que acuden a su consulta. Él es un amigo de toda la vida de la protagonista y su familia con el que en su momento mantuvo una relación que acabó como el rosario de la aurora. Será con él con quien la autora nos recuerde que todos somos el malo en la historia de alguien. Asimismo, también nos recuerda lo importante que es hablar a la hora de solucionar conflictos porque, en la mayoría de los casos, una "simple" conversación puede arreglar el malentendido. Y a su vez, nos recuerda que, en la mayoría de los casos, aquello que a priori es lo más sencillo de hacer termina siendo lo más difícil; de ahí que los pequeños pasos en muchas ocasiones son muy grandes. Como Óscar, también es imperfecto, incluso diría que algo mezquino porque sabe perfectamente qué hacer o decir para hacerle daño a Aina -y no querido, no todo se vale para hacer reaccionar a una persona - pero... si tuviera que elegir a uno de los dos, me quedaría con él.
Esta es una novela para mujeres porque la presencia e importancia del sexo femenino es mucho mayor que la del género masculino. Y eso me ha gustado mucho ya que, a pesar de que cada vez estoy leyendo más esta dinámica, nunca está de más incluirla para poder ir poco a poco equilibrando balanzas.
De entre todas destacaría a la propia Aina, si bien no me ha gustado su actitud de Perro del Hortelano en algunas situaciones y sobre todo, que busque la huida como la solución a sus problemas ya que denota una inmadurez que no le corresponde ni por edad ni por profesión; es azafata de vuelo.
Y Noelia. ¡Ay Noelia! Decir que su trama me picó la curiosidad desde su primera mención, sería quedarme corta. Más con el final y su aparente relación con uno de los personajes de la novela. Increíble.
No me gustaría terminar el post sin agradecer a la cuenta @tfc_lectura por aceptarme como parte del grupo de este viajero. Y por supuesto a Carla por dejarme conocer su pluma gracias al envío del ejemplar y también de la nueva tanda de post its, los cuales van a ser necesarios para las próximas lectoras ya que yo he terminado con los azules que quedaban en el primer paquete.
A propósito, ya me identifico y aviso que soy la chica que ha comentado con el color lila y que, como he mencionado antes, ha usado los post-its azules. Avisé de que este era mi color preferido.
Tengo que estar más pendiente de las novedades de Carla porque... pintan muy pero que muy bien
Y recordad, nadie es perfecto. Aprendamos a querernos más con todos nuestras virtudes y defectos, seamos caóticos o no.
¡Nos leemos pronto!
¡Nos leemos pronto!
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