Mil motivos para no estar juntos de Arianne Martín

¡Buenos días!

La entrada del blog de hoy está dedicada a una colaboración en digital con la autora. Sin embargo, esta 
colaboración fue un poco diferente ya que, fue la propia autora quien buscaba reps para su nueva novela. No conocía la pluma de la autora, sin embargo, sí que había intentado candidatarme como reseñadora de su novela precedente Una sirena en Hawái. No pudo ser -quizás es porque se me notó que no nado especialmente bien - pero, como bien dice la sabiduría popular: cuando se cierra una puerta, se abre una ventana.

Esta ventana en particular me gusta mucho porque, adoro cómo se decoran las calles por Navidad. Hay una magia en todos sitios que desaparece el resto del año y espera escondida la llegada del invierno para reaparecer en todo su esplendor. Y sí, también sé perfectamente que es una época de mucho consumismo, pero no son excluyentes.

Volviendo al tema de cómo el libro llegó a mis manos, para mi sorpresa esta vez sí que fui seleccionada y... el libro apareció inmediatamente en mi email. Un archivo que podría haber leído ese propio fin de semana, pero que preferí empezar a leer dentro del plazo que la autora nos indicó en las instrucciones. Y por eso, dado que me duró un día, estamos hoy aquí.

Sin más, os dejo con la sinopsis y mi opinión de Mil motivos para no estar juntos de Arianne Martín:

SINOPSIS

Una historia de amor prohibido muy divertida y tierna
No hay nada más bonito que enamorarte de tu mejor amigo. O eso pensaba yo, hasta que me sucedió que ese mejor amigo era también mi hermano adoptivo. Ahí todo empezó a complicarse.
Nikanor tenía quince años el día que lo adoptaron, y veinte cuando se dio cuenta de que estaba enamorado de Ander. Ha luchado contra sus sentimientos, avergonzado y asustado desde entonces. Lo había estado haciendo bien hasta ahora, hasta que regresa a casa por Navidad y Ander parece no recordar dónde empieza el espacio personal de uno y termina el del otro. ¿Es cosa suya o está poniéndole las cosas muy difíciles?
Ander tenía once años cuando sus padres adoptaron a Nik, y dieciséis cuando se dio cuenta de que estaba enamorado de él. Cuando descubre que Nik es gay, se da cuenta de que existe una posibilidad de que estén juntos. Ese mismo día traza, junto con su mejor amiga Marta, un plan infalible para conquistarlo. ¿Qué podría salir mal?
Todos sabemos que en el amor no se puede elegir.
¿Quién tendrá más fuerza de voluntad?, ¿Ander para enamorar a Nik? ¿o Nik para resistirse a Ander?


OPINIÓN

Tras leer la sinopsis y observar la portada, lo primero que me gustaría decir al respecto de la novela es que, entre los motivos por los que me decidí a leer esta historia, se encuentra que no había leído mucha novela que tuviera a una pareja gay como protagonista. Sabéis que me gustan los retos y... tras terminarla he de decir que Ander y Nikanor me han robado el corazón.

Al hilo de la sinopsis he de decir que es bastante completa y detallista acerca de lo que sucede entre las páginas de esta novela.

Si tuviera que utilizar un adjetivo para describir esta novela, esta sería ternura porque, ese ha sido el sentimiento imperante que he tenido mientras leía los pensamientos y sentimientos de ambos. También es una historia muy romántica, pero sin resultar empalagosa y destacaría en este sentido la forma tan bien escrita y cuidada con la que están narradas las escenas de sexo.

Habrá quien se eche las manos a la cabeza cuando lea que Nikanor y Ander están emparentados. Sin embargo, yo no los veo así porque no son hermanos de sangre, de ahí que sea perfectamente entendible cómo el cariño que nace entre ellos desde el principio evolucione de una forma tan natural hacia la admiración y el amor. Porque, ¡oh sí! hay mucho amor y del bueno.

He de decir también que entenderé a aquellos que se escandalicen y lo repudien por este motivo porque, precisamente este es el caballo de batalla de Nikanor. Un Nikanor comido por los remordimientos y que se autoflagela bastante por el hecho de amar. Me dio pena inicial el hecho de que no supiera amar a causa de sus circunstancias personales previas a la adopción. Sin embargo, he de decir que me gustó mucho su evolución y sobre todo, cómo es valiente y no duda en buscar ayuda profesional para tratarse y mejorar su autoestima. Un problema que, desgraciadamente es bastante más común de lo que parece y que no hace distinciones entre sexos o niveles culturales ya que, por ejemplo, él es médico.

El grandullón Ander por su parte es un buenazo, aunque al mismo tiempo es una intensa que no se entera de nada. Y en ese sentido, se parece mucho a mí. Aunque, he de decir que yo sí que tengo un "gaydar" y en mi caso creo que no hubiera tenido problemas para descubrir que ninguno de los dos es homosexual.

Lo que más me ha gustado de esta historia es que ambos están terriblemente enamorados el uno del otro y la parte contraria parece no darse cuenta. Es tan evidente que los gestos, palabras y frases -en muchas ocasiones con un doble sentido intencional - van más allá de un cariño fraternal que hasta los padres se han dado cuenta de ellos.

Los padres merecen un capítulo aparte porque su comportamiento en esta historia es de aplaudir desde la primera intervención ya que, en ningún momento se han inmiscuido en el devenir de la relación prefiriendo que las cosas fluyeran y evolucionaran de manera natural y sobre todo, dan a sus hijos lo que necesitan en momentos de dudas y flaqueza: apoyo y amor incondicional. ¡Bravo!

Me gustaría decir que el personaje de Marta me cae mal, pero estaría tirando piedras sobre mi tejado porque yo tengo una pandilla de amigos homosexuales y, como ella, soy bastante celosa de las posibles parejas que ellos tienen porque mi objetivo principal -como el de ella - es que sean felices y nadie les haga sufrir. Justo lo que hace ella, aunque no he sido tan directa con nadie hasta el momento, he de puntualizar.

Tal y como dice la sinopsis, una vez Ander descubre que el interés es recíproco traza un plan detalladísimo de conquista - con algo de juego sucio incluido - aprovechando que, como el turrón, Nikanor vuelve a casa por Navidad desde Madrid, ciudad en la que trabaja como traumatólogo. Antes he mencionado que creo que estas fechas están llenas de magia, por lo que no ha podido elegir mejor contexto temporal para llevarlo a cabo... a pesar de que no es tan triunfal como le gustaría.

No voy a decir mucho más, solo que, el libro va en consonancia de las fechas en las que transcurre y que el lector puede identificarse perfectamente con los dos porque sus reacciones y decisiones son absolutamente verdaderas. Más, si tenemos en cuenta, el background de uno y otro. Y de hecho, yo hubiera hecho lo mismo que uno de los dos hace si me viera en esa tesitura.

He disfrutado muchísimo con la lectura de estas dos luchas de voluntades donde la moraleja principal es que el amor lo conquista todo y que siempre hay que buscar la parte positiva de cualquier situación, por muy negras que sean las circunstancias. Mi grado de disfrute ha sido tal, que me ha durado un día nada más. Por ello, he de felicitar a la autora por esta preciosa historia con una trama perfecta de cambio de tornas, de aceptación personal y de transmisión del amor narrada de forma tan natural que, su círculo es perfecto. La he disfrutado muchísimo al calor de la chimenea.

¡Muchas gracias a Arianne por el envío del ejemplar en digital y por este primer contacto con su pluma!

¡Nos leemos pronto!



Comentarios

Entradas populares de este blog

Un desliz fuera de horario de Ariadna V. Andrews

Destino en común de Ángel Gutiérrez

El duque de la soberbia de Mariah Stone