Claro de Luna de Staphanie T. Moon

¡Buenas tardes!

La entrada del post de hoy se corresponde a un libro que leí como parte del grupo de Libro Viajero en 
el que estoy. Sí, es otro libro viajero, lo sé. Sin embargo - y a riesgo de repetirme de nuevo - ya sabéis qué es lo que pienso al respecto de los mismos y cuánto me gusta conocer nuevas plumas a través de este método.

En este caso, no inicié el viaje, pero fui la segunda, así que en teoría, no debía de haberme encontrado el libro con muchos post-its y/o anotaciones. Pero... no fue el caso, porque la cuenta que lo había leído primero y con la que empezó el viaje, marcó y seleccionó un montón de partes del mismo.

Creando mucho hype en mí, todo sea dicho.

Así, una vez explicadas las circunstancias de cómo este libro llegó a mis manos, no me entretengo mucho más y os dejo con la sinopsis y mi opinión de Claro de Luna de Stephanie T. Moon:

SINOPSIS

Luna es una adolescente que pasa los fines de semana como voluntaria en una estación. Allí conoce a Adrián, la persona a cargo de los entrenamientos y su formación que se enfrentará a ella con su actitud a pesar de que entre ellos existe una evidente atracción. Poco a poco, descubrirán que lo que sienten es demasiado fuerte y se sentirán tentados el uno por el otro. Sin embargo, existe un inconveniente: la inminente boda de Adrián con otra mujer con la que mantiene una relación desde hace tiempo. Luna intentará con todas sus fuerzas alejarse de él, lo que la llevará a vivir lejos y dejar pasar los años, pero no siempre funcionará, ya que el destino, al igual que sus sentimientos por Adrián, está empeñado en que coincidan y se reencuentren para reavivar esa llama que nunca se apaga entre ellos.

OPINIÓN

Antes de comenzar con la reseña propiamente dicha, he de hacer referencia a los motivos por los cuales me decidí a formar parte de este viaje, pues fueron varios:

- El primero fue ni más ni menos que su título. Y es que Claro de Luna es el nombre de la partitura y melodía de Beethoven, la cual tiene una intensidad que me parece maravillosa y que es el tipo de melodía clásica que todo el mundo conoce, pero que muy pocos saben identificar. Y por supuesto es también el nombre de otra melodía clásica; en este caso de Debussy, mucho más conocida, especialmente gracias al boom de la serie Crepúsculo.

Eso sí, si yo tuviera que elegir, me quedaría con Beethoven siempre, me conmueve mucho más.

Lo que yo no sabía antes de que empezara la lectura era que la música tendría un gran peso en el argumento de la novela, ya que es el medio a través del cual la autora lanza el mensaje del poder comunicador de las canciones, las cuales, en muchos casos, expresan lo que sentimos igual de bien o mejor que si lo hiciéramos nosotros mismos y a su vez, nos ayudan a poner en palabras lo que no somos capaces nosotros mismos, pues están atascados en nuestro cerebro en forma de idea.

Hubiera estado genial por eso, que alguna de las dos melodías, hubiera sido incluida - o mencionada - en la novela.

- Y el segundo, sin duda, es su portada. De entrada es azul, mi color favorito, pero es que además, está lleno de detalles con la triple Luna - porque sí, hay tres, pero no revelaré cuáles son - y el cielo estrellado. Me recuerda en cierta manera  Snoopy y a Charlie Brown - dibujos que me encantan - y me parece preciosa, sin más.

Además, una vez leído, los preciosos diseños de la misma continúan en el interior en cada inicio de capítulo, lo cual hace que su dinámica continúa hasta el final del mismo.

Esta es una historia de amor que se desarrolla a lo largo del tiempo. Eso sí, he de advertir que la historia no se desarrolla en España, así que puede chocar de entrada que una menor de edad trabaje como voluntaria en una estación de bomberos - nada menos - y se entrene como una de ellos. Y, al hilo de la profesión de él - que en realidad, tampoco lo es - las palabras escogidas para la sinopsis son bastante inteligente y por eso, he de felicitar a la autora.

Personalmente, si yo fuera madre, no dejaría que mi hijo fuera allí en su tiempo libre... por mucho que desee hacer el bien y colaborar con la sociedad.

Y, a pesar de ser una historia que se desarrolla en el tiempo, es también la historia de un flechazo. Al menos por parte de Adrián, quien lo encubrió bajo una capa de resentimiento y odio que no se creía nadie. Sin embargo, se comporta de un modo muy infantil en mi opinión y, en lugar de seguir a su corazón - aunque lo entiendo, por el tema de la diferencia de edad de siete años - prefiere empecinarse en continuar con su planificada vida.

Error, porque a la larga, en lugar de crear el bien, lo que hace es causar más daño. Pero al mismo tiempo, demuestra que es cobarde, pero muy humano en ese sentido. Y hablando de Adrián, hubiera estado muy bien que, de vez en cuando la autora nos contara la historia desde su punto de vista porque, algunas decisiones que toma son bastante precipitadas y dejan descolocados no solo a Luna sino también al lector.

Y volviendo al tema de la felicidad, ¿realmente es felicidad cuando se hace daño a mucha gente a tu alrededor? ¿Hasta qué punto está bien ser egoístas al hablar de amor?

Otro tema que se trata aquí es el de la reverencia casi divina que otorgamos a nuestro primer amor, con el que compararemos el resto de nuestras relaciones sentimentales y que probablemente saldrán perdiendo porque su sombra siempre será más alargada.

Por último, también he visto como tema secundario de importancia el desarrollo del amor propio por parte de Luna quien, hasta que no ha recorrido un largo viaje de autodescubrimiento - metafórico y literal - no ha aprendido a darse cuenta de sus errores, a valorarse realmente como merece y por eso, no ha estado lista para volver al hogar, un lugar donde fue feliz al amparo del astro lunar... desoyendo así lo que indica Joaquín Sabina, quien nos dice que no debemos volver al lugar donde fuimos felices. Frase con la que no puedo estar más en desacuerdo.

Asimismo, es una novela donde la lucha por los sueños y alcanzar la felicidad son temas de bastante importancia, no solo para el desarrollo de uno mismo sino para alcanzar el amor propio del que he hablado en el párrafo anterior y en consecuencia, ser capaces de entregarnos por completo a otra persona.

Eso sí, aunque no repiten errores del pasado, el final me ha parecido un tanto abrupto y me hubiera gustado que el cierre fuera de otra manera... más similar al de la portada. Hubiera sido un círculo perfecto.

Salvando ese aspecto, es una novela que se lee de manera bastante rápida y en la que el lector no se dará cuenta de que ha llegado al final de tanto como se sumergirá en la misma.

Espero que vosotros encontréis también un mecánico sanador de vuestro corazón como ha hecho la protagonista.   

El libro ya ha salido hacia su siguiente parada, por tanto...

¡Nos leemos pronto!

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