La noche que Thor conoció a Catwoman de Déborah P. Gómez

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicado a una novela que compré recién publicada, pero que, por 
circunstancias de la vida la fui retrasando. En realidad no es así porque creo que, tras un primer contacto con la pluma de su autora en el que quedé bastante sorprendida para bien y satisfecha, esta novela iba a necesitar de mi total y completa atención si quería extraerle todo el jugo que merecía. Y eso no podía hacerlo durante el año académico.

Por eso, cuando este finalizó, me hice una lista de lecturas pendientes que no debía retrasar más y me puse con él. Algo me decía que e lo iba a pasar muy bien leyéndolo y que, como tal, iban a pasar muy poco tiempo conmigo y.... si queréis saber si tuve o no tuve razón con este pensamiento previo, tendréis que continuar leyendo porque este no es la parte del post donde desvelo qué me ha parecido.

Seré buena entonces y por eso, no me entretengo mucho más y os dejo con la sinopsis y mi reseña de La noche que Thor conoció a Catwoman de Déborah P. Gómez:

SINOPSIS

¿Cuántos sueños puedes cumplir en una sola noche?
Cuando Sofía acudió a esa aburrida fiesta vestida de Catwoman, lo último que pensó es que acabaría fugándose de la mano de Thor y viviendo la noche más disparatada de su vida, por culpa de esa lista que encontraron con 101 cosas que hacer antes de morir.
Pero toda noche llega a su amanecer… Y, esta, ha dejado una resaca terrible.
Por suerte, la posibilidad de volver a encontrarse a Thor en una ciudad con 9 millones de habitantes es bastante remota.
A no ser que Thor haya llegado para quedarse.
La noche que Thor conoció a Catwoman es una comedia romántica con tintes eróticos que pretende arrancar al lector más de una sonrisa, llevándole a vivir mil aventuras sin moverse del sofá.

OPINIÓN

Antes de comenzar con la reseña propiamente dicha de la novela en sí, me gustaría hacer hincapié en la portada porque es, simplemente espectacular. Sé de buena tinta que la autora tuvo problemas para que la persona encargada de su diseño captase la idea que ella quería transmitir. Me lo dijo, básicamente. No vayáis a pensar que guardo secretos de Estado con respecto a ello.
Pero creo que puede estar muy satisfecha con el resultado final porque, es de las portadas más bonitas que he visto en mi vida. Me gusta tanto que, si algún día publico una de mis novelas - hecho que no sucederá - yo querría que mis niños tuvieran una parecida a esta.

Además, una vez leída, puedo decir que es del tipo informativo y revelador. Doble porque, no solo hace referencia al título. Momento que es cuando los protagonistas se conocen de verdad - si bien tuvieron un encontronazo antes - amén del punto de inflexión en su relación. Junto a ello, creo que rinde el homenaje que la ciudad de Londres merece como personaje principal de la historia.
Las personas que adoramos esta ciudad como yo, lo agradecemos muy y mucho.

Voy a comenzar la casa por el tejado en esta sinopsis porque, quiero recordaros que ya conozco la pluma de la autora. De hecho, si buscáis su nombre en el blog, la encontraréis en la publicación que lleva por nombre La piedra del sol. Novela que no tiene nada que ver en cuanto a género con esta. Es más, esta es la primera vez que la autora se aventura a escribir una historia que tiene como género la comedia romántica. Dicho de otro modo, que salía de su zona de confort.
Y en mi opinión, ha pasado la prueba y con nota además, puesto que la novela me ha durado dos días pese a su número de páginas.

En esta novela conoceremos la historia de Lucas y de Sofía, también conocidos como Thor y Catwoman. No soy experta en el universo Marvel y DC, sin embargo, creo que, la elección de estos disfraces para la fiesta no es baladí puesto que él necesita los superpoderes y la fuerza del dios nórdico y ella, tras una dolorosa relación sentimental necesita recuperar su autoestima perdida volviéndose a sentir sexy y deseada. Y este personaje gracias a su atuendo ha sido hipersexualizado en la gran pantalla más allá de su validez.

Validez es también lo que ella busca - no ante sí misma - porque ella sabe perfectamente de sus capacidades, sino ante los demás: sean familia, sean sus jefes. Con los primeros me ha gustado que ese sea el medio para que se evidencia la, cada vez mayor ausencia de comunicación entre sus miembros. Y sobre todo que, normalmente tras una crítica voraz lo que en realidad se esconde es una inseguridad - acompañada de una enorme infelicidad en este caso - brutal que suele pagarse con las personas que más queremos y a las que admiramos... a veces con un grado de envidia que no es del todo sana.

En ese sentido, me ha gustado mucho cómo han resuelto los problemas y sobre todo, cómo el otro personaje implicado ha encontrado su camino para ser feliz. Demostrando así que ese debería ser el motor que nos mueva a todo el mundo y que no está mal la edad a la que decidamos empezar a recorrerlo puesto que siempre estará bien.

Y con respecto a la validez laboral... con la situación de Sofía se hace una doble crítica: la de la fuga de talentos que sufren los países del sur de Europa - llamados PIGS, siglas que no me gustan nada por el doble sentido que incluyen y que aquí explican bastante bien -. En muchos caso, el sueño de una vida mejor se queda en un burdo intento de conseguirlo. Pero aun así, la precaria situación laboral es una mejor opción que la que oferta el país de origen. Junto a ello también se critica a los jefes explotadores y al limbo laboral de los trabajadores en prácticas como es el caso de la protagonistas. Personas válidas y eficientes a las que prefieren continuar explotando y pagando sueldos bajos en lugar de darles el lugar y la consideración que merecen dentro de la empresa.
Poderoso caballero es Don Dinero. Y esa es una idea que se repetirá más de una vez entre sus páginas.

El dinero no da la felicidad es otra de las ideas importantes que podemos encontrar entre las páginas de este libro. Y está muy bien representado en el personaje de Lucas quien, a pesar de ser una de las personas más famosas e importantes de Australia, no es feliz. No solo porque se ve forzado a seguir unos pasos que no quiere en la vida. Denunciando así que personas que podrían tener todo con solo chasquear los dedos, son infelices porque no pueden conseguir lo único que no pueden obtener: la libertad.
Además, es demasiado bueno para el mundo en que el vive y se ha dado cuenta de la toxicidad y falsedad que lo rodea. De ahí que, antes de ser devorado por el monstruo de ese ambiente, toma una drástica - e incomprensible para muchos de sus íntimos - decisión en búsqueda de una vida normal y anónima, puesto que será la única opción para alcanzar lo que tanto desea.
Porque sí, los sueños y el alcance de los mismo también será otro de los temas recurrentes de esta novela.

Será Londres, la madre ciudadana quien los acoja a ambos y ejerza de Cupido para dos almas que, pese a estar en las antípodas, junte a dos personas que son más parecidas anímicamente de lo que uno podría pensar.
¿Quién puede resistirse a los encantos y al embrujo de una Londres multicultural y llena de oportunidades y actividades que permiten a dos personas enamorarse?

Pues no lo tendrá fácil en su tarea ya que tendrá que enfrentarse a un primer encontronazo lejos de ser idílico que demuestra cuán fácil es crear una mala primera impresión y sobre todo una mala fama que te acompañe de por vida a menos que se explique. También debe hacer frente a un grupo de amigos y conocidos varios que intentarán emparejarlos con personas acordes a ellos mismos y a sus gustos en lugar de hacerles caso y escuchar sus preferencias. Amén de otras maneras de conocer gente como las aplicaciones para conocer gente y establecer relaciones de diverso tipo.

Con esto, la autora prueba que la protección como método de demostrar cariño está bien, pero que, como todo, en exceso, a la larga resulta negativo y que las aplicaciones para conocer gente no tienen que tener siempre un final triste o tragicómico. A veces funcionan. Asimismo que los follodrama pueden derivar en amistades sinceras y que, de nuevo, todo tipo de amor es válido, sobre todo si la persona es libre para sentirlo y experimentarlo. Muy fan de Aga en ese sentido.

A pesar de todo, el amor siempre triunfa porque, no hay que olvidar que esta es una comedia, sí, pero romántica.

Con respecto al tema del amor se trata la que quizás sea la encrucijada vital y personal más común de la sociedad contemporánea: la del eterno conflicto entre el miedo a arriesgarse y el miedo a exponerse por completo. En ese sentido es Lucas el mejor representante y no solo de manera evidente por su status social, sino también en su conflicto interno.

Una lucha que debería tener un claro vencedor puesto que vivimos en un tiempo donde las redes sociales nos permiten más que nunca estar expuestos a los demás, pero que, paradójicamente, esa es la principal característica que nos vuelve tan desconfiados para con los demás... por muy cercanos que sean a nosotros mismos.

En este caso, aquí se referencia con las redes sociales y la ex de Lucas, influencer obsesionada con hacer partícipe a sus seguidores de su vida privad, convirtiéndola así en pública... aunque no pida permiso o colaboración al resto de personas que la rodean. Huelga decir que no me ha caído nada bien esa chica, si bien es un personaje algo estereotipado y corto de luces. Pero es que yo soy de las abanderadas que piensan que, si quieres hacer algo, hazlo sin que lo tengan que publicar a bombo y platillo.
Hay gente dispuesta a todo por mantener la fama y seguir teniendo su status social, por desgracia. Y de nuevo aquí hago referencia a lo del dinero.

Un aspecto que me ha parecido muy interesante es el de cómo se aproxima al tema de las adicciones, que pueden ser múltiples y variadas. Me ha gustado mucho en este caso porque denuncia algunas nuevas como son las redes sociales - aka de nuevo la ex- muy común y peligrosa, sobre todo entre las nuevas generaciones, que aún no entienden los límites de la privacidad y el impacto que esto puede tener en su futuro y sobre todo, denuncia de modo magistral saliéndose de lo común la adicción que se puede tener hacia una persona.

Como todas las adicciones es malsana y la tentación de la recaída es bastante probable, de ahí que se requieran de medidas desesperadas para sacarlas de nuestro sistema. Y si bien no estoy del modo cómo se gestiona este tema por parte del personaje, en el fondo me alegro por él porque es el primer paso hacia la libertad y la redención.

Una redención que el amor le concede y que está muy bien tratada desde la madurez de la otra persona implicada, saltándose así las normas del drama y conflicto que una situación como esta suele crear en este tipo de novelas y que por eso me ha gustado.

Y cuando hablo de amor, no me refiero al amor romántico porque, si bien está muy bien y es bastante positivo el conseguir la aprobación y el afecto de los demás, eso se queda en agua de borrajas si primero no nos queremos a nosotros mismos. En caso contrario, continuaremos siendo unos infelices inmaduros y continuaremos perpetuando los errores del pasado.

Por eso, los arcos argumentales de un personaje y otro me han parecido espectaculares de tan bien desarrollados como están.

Por último, no puedo no hacer referencia al final de la historia que, de nuevo, se sale de la norma de este tipo de novelas - no les pega por otra parte -. Eso sí, me pareció bastante abrupto y yo lo hubiera desarrollado un poco más.

Como podéis imaginar por la longitud de este post, he disfrutado muchísimo esta novela, de ahí que os la recomiende encarecidamente, hayáis estado en Londres o no porque si es así, os traerá muy buenos recuerdos de La City y, sino, os sentiréis como si la estuvierais recorriendo junto a los protagonistas. Huelga decir que, siento curiosidad por el libro de 101 Cosas que hacer antes de morir, más que nada porque quiero saber cuántas actividades de esa lista puedo tachar y sobre todo, si tendría la suficiente valentía como para seguir tachando números.

Si lo hiciera, eso sí, no lo haría tras haber ingerido alcohol. Por mucho que libere y ayude a cometer locuras... en realidad, como dice el dicho, soy borracha, pero buena muchacha. Amén de que una va teniendo una edad en las que las resacas no se soportan tan bien como antaño.

Leed el libro, eso sí.

Y el blog, porque mañana habrá otra nueva entrada. 

¡Nos leemos pronto!



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