Quiero dibujar sueños contigo de Noe Gabriel
¡Buenas tardes!
La entrada del post de hoy está dedicada a una novela que leí como parte de un libro viajero. Sí, otro. Pero ya sabéis cuánto me gustan este tipo de iniciativas. Sobre todo porque así puedo conocer nuevas plumas de un modo diferente.
En este caso, no abro y tampoco cierro el viaje. Es más, me encuentro en una posición intermedia y eso es una novedad para mí ya que el libro está usado, pero no ha llegado a su máximo potencial.
No me entretengo mucho más en la parte introductoria y por eso, prefiero centrarme en lo importante. Esto es, la sinopsis y mi opinión de Quiero dibujar sueños contigo de Noe Gabriel:
SINOPSIS
Lucía tiene un sueño.
A Lucía la dejan y su sueño se va a la mierda.
Mientras carteles publicitarios de Tinder la acosan diciéndole que ser soltera es lo que mola ahora, ella tiene que adaptarse a su nueva situación. Gracias a Gabriela y Sabina, sus amigas del alma, tal vez no le cueste tanto.
O eso piensa ella hasta que un desconocido se le acerca en la discoteca y tira por la borda años de tenerlo todo muy claro en el sexo y el amor.
Estar con Martín le encanta, pero también la confunde. Cada orgasmo que él le da la aparta más de su sueño.
¿Debe disfrutar o mejor dejarlo y seguir buscando lo que ella necesita?
Esta pregunta y muchas, muchas, muuuuucchhhhaaas más son las que se hará nuestra protagonista.
Lucía tiene un sueño, ¿Se hará realidad?
OPINIÓN
Antes de comenzar con la reseña propiamente dicha, he de hacer un comentario al respecto de la portada porque me parece muy bonita, está llena de detalles alusivos al libro que tendrán más o menos relevancia y sobre todo, es muy limpia y pura y refleja a la perfección cómo es su protagonista femenina. Una personalidad que está completa con el título ya que otro de los adjetivos que mejor la definen es el de soñadora.
Sin embargo, me estoy adelantando a los acontecimientos y diré que, en esta novela conoceremos la historia de amor de Lucía y Martin, la cual se lee bastante fácilmente a causa del tamaño de las letras en su impresión, a que se trata de una novela breve y sobre todo, al modo de escribir de la autora, tan fluido y natural que engancha. Amén de provocar y despertar sentimientos varios en el lector, el cual pasará del amor al odio a lo largo de la misma dependiendo del personaje que intervenga en la trama.
Al estar narrada a dos voces, es más sencillo identificarse con uno u otro protagonista y entender también por qué actúan del modo en que lo hacen, a pesar de que en ocasiones no se comparta el modo de actuar o la visión de uno y otro.
Con un personaje como el de Lucía, la autora critica el modo en que muchas de nosotras - la mayoría, a decir verdad - hemos sido criadas y cómo, gracias a la influencia de los cuentos infantiles y películas Disney, se nos ha introducido la idea del príncipe azul como nuestro ideal y aspiración a la hora de encontrar pareja. El problema es que tanto una opción como otra son ficción y como tal, irreal. Amén de que están escritas y/o ambientadas en una época y contexto determinados bien distintos del actual. De ahí que, aspirar a vivir una historia como las que se plantean en ambas historias es un error.
Más cuando se vive tan intensamente y se cree todo eso tan a pies juntillas como hace Lucía.
Por eso me ha gustado mucho el modo tan novedoso de contraponer su pensamiento con el modo en el que se crean, viven y desarrollan buena parte de las historias de amor hoy día: a través de pantallas, medios virtuales y apps. Ha sido muy verosímil leer cómo estaba completamente perdida y fuera de onda en sus intentos por actualizarse a estos mundos modernos teniendo un alma y espíritu románticos tan clásicos.
La entrada del post de hoy está dedicada a una novela que leí como parte de un libro viajero. Sí, otro. Pero ya sabéis cuánto me gustan este tipo de iniciativas. Sobre todo porque así puedo conocer nuevas plumas de un modo diferente.
En este caso, no abro y tampoco cierro el viaje. Es más, me encuentro en una posición intermedia y eso es una novedad para mí ya que el libro está usado, pero no ha llegado a su máximo potencial.
No me entretengo mucho más en la parte introductoria y por eso, prefiero centrarme en lo importante. Esto es, la sinopsis y mi opinión de Quiero dibujar sueños contigo de Noe Gabriel:
SINOPSIS
Lucía tiene un sueño.
A Lucía la dejan y su sueño se va a la mierda.
Mientras carteles publicitarios de Tinder la acosan diciéndole que ser soltera es lo que mola ahora, ella tiene que adaptarse a su nueva situación. Gracias a Gabriela y Sabina, sus amigas del alma, tal vez no le cueste tanto.
O eso piensa ella hasta que un desconocido se le acerca en la discoteca y tira por la borda años de tenerlo todo muy claro en el sexo y el amor.
Estar con Martín le encanta, pero también la confunde. Cada orgasmo que él le da la aparta más de su sueño.
¿Debe disfrutar o mejor dejarlo y seguir buscando lo que ella necesita?
Esta pregunta y muchas, muchas, muuuuucchhhhaaas más son las que se hará nuestra protagonista.
Lucía tiene un sueño, ¿Se hará realidad?
OPINIÓN
Antes de comenzar con la reseña propiamente dicha, he de hacer un comentario al respecto de la portada porque me parece muy bonita, está llena de detalles alusivos al libro que tendrán más o menos relevancia y sobre todo, es muy limpia y pura y refleja a la perfección cómo es su protagonista femenina. Una personalidad que está completa con el título ya que otro de los adjetivos que mejor la definen es el de soñadora.
Sin embargo, me estoy adelantando a los acontecimientos y diré que, en esta novela conoceremos la historia de amor de Lucía y Martin, la cual se lee bastante fácilmente a causa del tamaño de las letras en su impresión, a que se trata de una novela breve y sobre todo, al modo de escribir de la autora, tan fluido y natural que engancha. Amén de provocar y despertar sentimientos varios en el lector, el cual pasará del amor al odio a lo largo de la misma dependiendo del personaje que intervenga en la trama.
Al estar narrada a dos voces, es más sencillo identificarse con uno u otro protagonista y entender también por qué actúan del modo en que lo hacen, a pesar de que en ocasiones no se comparta el modo de actuar o la visión de uno y otro.
Con un personaje como el de Lucía, la autora critica el modo en que muchas de nosotras - la mayoría, a decir verdad - hemos sido criadas y cómo, gracias a la influencia de los cuentos infantiles y películas Disney, se nos ha introducido la idea del príncipe azul como nuestro ideal y aspiración a la hora de encontrar pareja. El problema es que tanto una opción como otra son ficción y como tal, irreal. Amén de que están escritas y/o ambientadas en una época y contexto determinados bien distintos del actual. De ahí que, aspirar a vivir una historia como las que se plantean en ambas historias es un error.
Más cuando se vive tan intensamente y se cree todo eso tan a pies juntillas como hace Lucía.
Por eso me ha gustado mucho el modo tan novedoso de contraponer su pensamiento con el modo en el que se crean, viven y desarrollan buena parte de las historias de amor hoy día: a través de pantallas, medios virtuales y apps. Ha sido muy verosímil leer cómo estaba completamente perdida y fuera de onda en sus intentos por actualizarse a estos mundos modernos teniendo un alma y espíritu románticos tan clásicos.
Al hilo de las apps, es realista porque no la describe como la panacea y canta todas sus bondades, sino que la describe de modo muy real. De ahí que por eso incluya el aspecto negativo de las mismas, llenas de mentiras y perfiles falsos creados por espabilados y espabiladas de turno - mentirosos al fin y al cabo - que mienten y manipulan a otros usuarios para aprovecharse de ellos. El mejor ejemplo de esto es el documental El timador de Tinder.
Al ser una novela contemporánea sobre el amor, este aparece adecuado a los tiempos gracias a determinados personajes secundarios como son Gabriela y Sabina. Con la última aparece el poliamor, el cual, bien entendido es una opción tan válida como otra cualquiera... eso sí, los límites han de estar bien establecidos entre todos los miembros de esa relación y con Gabriela y su sinceridad, la autora critica la doble moral de la sociedad para con las mujeres cuando actúan como los hombres; harto criticadas. Desde el principio supe que ocultaba algo, así como que estaba sufriendo. De ahí que esté deseando saber más en futuras entregas sobre ella.
Por último, relacionado con el amor, la autora defiende y separa muy bien qué es el amor y qué es el sexo, puesto que son dos cosas diferentes a pesar de que estén íntimamente relacionadas. Por eso, a priori es posible mantener relaciones sexuales sin amor y con él, o mantener relaciones amorosas sin sexo - menos habituales y existentes -. Del mismo modo que a partir de unas relaciones sexuales esporádicas, esta puede derivar en amor.
Martín es un personaje que me conquistó desde el minuto uno por su realismo. Además de que es muy vocacional. No solo por su profesión docente, la cual comparto. Sino también porque, como "colega" de profesión, entiendo que no es para todo el mundo y que, es a causa de esos momentos duros, que esa vocación puede desaparecer. Él también demuestra un nuevo aspecto dela mor romántico como es el hecho de estar enamorado de tu profesión. Un sentimiento que, como si de una persona real se tratase, sufre altibajos y también demuestra que es posible reenamorarse de la misma sabiendo dejar el espacio y tiempo adecuados para ese proceso.
No es un tema muy habitual encontrado en las novelas y por eso es, de nuevo, un aspecto muy positivo de la trama. Eso sí, era evidente que necesitaba ayuda profesional, de ahí que, hubiera estado bien que un profesional le ayudara a gestionar mejor ese proceso de ánimo bajo que estaba sufriendo.
Mi enamoramiento para con él empezó desde el mismo momento en que citó Orgullo y Prejuicio. El hecho de encontrar a un hombre al que le gustara Orgullo y Prejuicio y como tal, al que poder considerar austenita - o janeite, como descubrí hace poco tiempo que se llamaban también, aunque a mí no me entusiasme el término - le sumó todos los puntos del mundo como posible personaje favorito. Además de eso, el homenaje que hace a los grandes clásicos de la literatura y sobre todo, a los valientes autopublicados como la propia autora me ha parecido de lo más acertado.
Por último, me ha gustado mucho la metáfora que introduce con la inclusión del personaje de Luis, el perfecto imperfecto porque, es una verdad universalmente reconocida que, no se puede luchar contra el amor y que, aunque pensemos que tenemos un tipo o prototipo de persona ideal, este sentimiento demuestra que se pueden romper moldes y que la imperfección y la diferencia es lo que nos hace ser más compatibles los unos con los otros.
No puedo no concluir este post sin hacer una mención al aspecto negativo de la novela, que no es otro que la inseguridad y continuo cambio de parecer de Lucía, que me exasperó en numerosas ocasiones. Sin embargo, una vez leído, gestionado y madurado el libro, entiendo mejor su modo de actuar porque, era necesario para que evolucionase y tuviera un arco argumental con el que ir a mejor, demostrar madurez y siga siendo una Lucía soñadora... pero despierta. Mucho más acorde a la sociedad y el tiempo en el que vive.
Como he dicho, me ha gustado mucho ser parte de este viaje a pesar de que la parada ha sido breve - un día y medio - y sobre todo, haber podido extraer tantos mensajes importantes y válidos en un número de páginas tan "reducido". El libro ya viaja hacia su siguiente parada.
¡Nos leemos pronto!
Al ser una novela contemporánea sobre el amor, este aparece adecuado a los tiempos gracias a determinados personajes secundarios como son Gabriela y Sabina. Con la última aparece el poliamor, el cual, bien entendido es una opción tan válida como otra cualquiera... eso sí, los límites han de estar bien establecidos entre todos los miembros de esa relación y con Gabriela y su sinceridad, la autora critica la doble moral de la sociedad para con las mujeres cuando actúan como los hombres; harto criticadas. Desde el principio supe que ocultaba algo, así como que estaba sufriendo. De ahí que esté deseando saber más en futuras entregas sobre ella.
Por último, relacionado con el amor, la autora defiende y separa muy bien qué es el amor y qué es el sexo, puesto que son dos cosas diferentes a pesar de que estén íntimamente relacionadas. Por eso, a priori es posible mantener relaciones sexuales sin amor y con él, o mantener relaciones amorosas sin sexo - menos habituales y existentes -. Del mismo modo que a partir de unas relaciones sexuales esporádicas, esta puede derivar en amor.
Martín es un personaje que me conquistó desde el minuto uno por su realismo. Además de que es muy vocacional. No solo por su profesión docente, la cual comparto. Sino también porque, como "colega" de profesión, entiendo que no es para todo el mundo y que, es a causa de esos momentos duros, que esa vocación puede desaparecer. Él también demuestra un nuevo aspecto dela mor romántico como es el hecho de estar enamorado de tu profesión. Un sentimiento que, como si de una persona real se tratase, sufre altibajos y también demuestra que es posible reenamorarse de la misma sabiendo dejar el espacio y tiempo adecuados para ese proceso.
No es un tema muy habitual encontrado en las novelas y por eso es, de nuevo, un aspecto muy positivo de la trama. Eso sí, era evidente que necesitaba ayuda profesional, de ahí que, hubiera estado bien que un profesional le ayudara a gestionar mejor ese proceso de ánimo bajo que estaba sufriendo.
Mi enamoramiento para con él empezó desde el mismo momento en que citó Orgullo y Prejuicio. El hecho de encontrar a un hombre al que le gustara Orgullo y Prejuicio y como tal, al que poder considerar austenita - o janeite, como descubrí hace poco tiempo que se llamaban también, aunque a mí no me entusiasme el término - le sumó todos los puntos del mundo como posible personaje favorito. Además de eso, el homenaje que hace a los grandes clásicos de la literatura y sobre todo, a los valientes autopublicados como la propia autora me ha parecido de lo más acertado.
Por último, me ha gustado mucho la metáfora que introduce con la inclusión del personaje de Luis, el perfecto imperfecto porque, es una verdad universalmente reconocida que, no se puede luchar contra el amor y que, aunque pensemos que tenemos un tipo o prototipo de persona ideal, este sentimiento demuestra que se pueden romper moldes y que la imperfección y la diferencia es lo que nos hace ser más compatibles los unos con los otros.
No puedo no concluir este post sin hacer una mención al aspecto negativo de la novela, que no es otro que la inseguridad y continuo cambio de parecer de Lucía, que me exasperó en numerosas ocasiones. Sin embargo, una vez leído, gestionado y madurado el libro, entiendo mejor su modo de actuar porque, era necesario para que evolucionase y tuviera un arco argumental con el que ir a mejor, demostrar madurez y siga siendo una Lucía soñadora... pero despierta. Mucho más acorde a la sociedad y el tiempo en el que vive.
Como he dicho, me ha gustado mucho ser parte de este viaje a pesar de que la parada ha sido breve - un día y medio - y sobre todo, haber podido extraer tantos mensajes importantes y válidos en un número de páginas tan "reducido". El libro ya viaja hacia su siguiente parada.
¡Nos leemos pronto!
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario