Cuando creíamos en las sirenas de Barbara O' Neal
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy es especial para mí.
Sí, ya sé que me repito mucho y que digo que son especiales la mayoría de las reseñas que escribo, pero creedme cuando os digo que la de hoy sí que lo es. ¿Por qué? Porque es una colaboración. Sí, nada nuevo bajo el sol en ese tema. Lo sé.
Pero es especial porque en esta ocasión no he colaborado con la autora - sería raro porque, aunque hablo inglés, ella vive en Estados Unidos y sé que no es barato el envío de paquetes desde allí, más desde el COVID - sino que he colaborado con la editorial que ha traducido su obra: Ediciones Lira, a quienes agradezco enormemente el envío del ejemplar en una cajita temática con la novela tan chula.
Aprovecha también para aplaudir su valentía en su decisión de ser parte del competitivo mercado editorial. ¡Bienvenidas y que tengáis muchos éxitos!
Por eso, una vez explicadas las circunstancias de cómo el libro llegó a mis manos, no me entretengo mucho más y por eso os dejo con la sinopsis y mi opinión de Cuando creíamos en las sirenas de Barbara O' Neal:
SINOPSIS
Su hermana lleva quince años muerta. O eso creía. Kit ha pasado los últimos quince años creyendo que su hermana había muerto en un atentado terrorista. Pero todo cambia cuando, una noche, ve a Josie en las noticias de la televisión. La conexión en directo muestra el incendio de un club nocturno en Auckland, Nueva Zelanda, y la mujer que Kit ve es idéntica a su hermana. Más que sorprendida, Kit se siente traicionada y furiosa. Si Josie está viva, ¿por qué ha huido y mentido a su familia durante tantos años? Kit vuela a Nueva Zelanda decidida a encontrar a su hermana, y es allí donde comienza un viaje a través de los recuerdos de su infancia. Si Kit y Josie quieren volver a estar juntas, tendrán que enfrentarse a su pasado y desenterrar los secretos que las separaron. ¿Estarán dispuestas a hacerlo, por doloroso que sea?
OPINIÓN
Antes de comenzar con la reseña propiamente dicha tengo que decir que la sinopsis me cautivó, pero al mismo tiempo provocó que me imaginara que la novela iba a tener un toque más grande de thriller del que realmente tuvo.
Con esto no quiero decir que no haya disfrutado la novela, al contrario. El misterio, el suspense, la intriga y mis ganas de saber y descubrir por qué los personajes actuaban como lo hicieron y escondían esa información vital para entenderlos mucho mejor me mantuvieron pegada a sus páginas. Así que fue una sorpresa grata para bien.
En esta historia conoceremos la historia de dos hermanas gemelas: Kit y Josie y con estas protagonistas ya se ahonda en dos temas: la especial relación entre hermanas de este tipo y sobre todo, cuán difícil es la búsqueda de la individualidad, de nuestro propio yo y a su vez, del amor propio en estos casos. Ya es de por sí difícil para quienes no tienen hermanos gemelos, no quiero ni imaginar del grado de dificulta cuando existe una persona que se parece mucho físicamente a uno mismo... pero que es diametralmente opuesto en lo que a comportamiento y actitud se refiere. Ese es un aspecto que está muy bien reflejado en esta novela. Sobre todo en el modo en que una hermana y otra han creado vidas que poco o nada se parecen entre sí.
Así, Kit es la racional, cree ser menos atractiva a causa del trauma y la falta de autoestima que arrastra desde que era niña, amén de que era la menor y la más "rara" y no está interesada para en el amor en ninguno de sus tipos. Tanto, que ha creado unos muros de protección tal altos que poco o nada puede romperlos. Pero ella, en su madurez, sí que está orgullosa de la mujer en la que se ha convertido y se acepta tal cual es. A propósito de la misma, me ha gustado mucho que reivindique el papel e la mujer en la ciencia y cómo cada vez más debemos aventurarnos en profesiones y campos laborales hasta ahora considerados de hombres.
Josie en cambio es el tipo de mujer segura de sí misma, atractiva por ello y que sabe y es perfectamente consciente del efecto que provoca en los demás. Sin embargo, no todo es oro lo que reluce en su vida y también carga con sus demonios. Un aspecto de su personalidad tan oscuro y que le dejó tan marcada que decidió romper con su yo y resurgir cual Ave Fénix siendo una persona completamente nueva. Personalmente, este personaje ha sido el que más interés me ha provocado - perdón Kit - y me ha parecido muy inteligente el paralelismo con la casa nueva que adquiere, puesto que creo que en el fondo se sentía bastante identificada con ella.
Un segundo tema que también está muy bien desarrollado a lo largo de toda la novela es el de la importancia de las circunstancias en la que nos hemos criado a la hora de desarrollar determinadas personalidades y patrones de comportamiento... para bien o para mal.
Relacionado con este último aspecto está el tema de la paternidad, con la que la autora nos recuerda que un hijo es un compromiso para toda la vida y que por eso, hay que estar dispuesto a realizar ese sacrificio y ser conscientes del paso que se va a dar... a riesgo de que si no es así, podemos influir de manera bastante negativa en nuestros vástagos. Familiares que solo buscan amor al no recibirlo y que pueden confundir y aprender mal el concepto de ese sentimiento, creando y perpetuando las relaciones tóxicas con las que han crecido pero de otro modo. Porque sí, en esta novela se habla y mucho de relaciones tóxicas y se nos recuerda de un modo muy inteligente que no todas tiene por qué involucrar una relación sentimental en el sentido de amorosa.
Del mismo modo nos recuerda que, en ocasiones, podemos considerar familia a alguien que no comparte ningún vínculo sanguíneo con nosotros. Puesto que padre - familia - se hace y no se nace. Siendo el mejor ejemplo de esto último los amigos.
Ya que estoy hablando del amor, es hora de hablar de Javier, un personaje del que me he enamorado por completo. Y no solo porque compartiéramos personalidad, aunque un poco también. El modo en que ha hecho que Kit se trague sus palabras y recapacite acerca de su opinión sobre el amor ha sido fantástico, sobre todo porque con él demuestra que el amor no es una reunión que se puede planificar en tu vida porque llega cuando menos te lo esperas y en muchas ocasiones, en las circunstancias más adversas. Del mismo modo que demuestra que el amor es un idioma universal y que no hacen falta palabras para comunicarse cuando es este el sentimiento que los une. Eso por no hablar del fundamental mensaje acerca de los tiempos en una relación, los cuales no deberían ser juzgados, criticados y/o comparados con relaciones de personas cercanas porque cada pareja tiene sus propios tiempos. Y sobre todo, destaco su personaje por enseñarle la cura a su miedo a la soledad y al abandono, comportamiento repetido en numerosas ocasiones a lo largo de su vida - siempre causándole mucho dolor - y motivo por el cual ella reprime en cierto modo una parte de su verdadero yo.
Introduce un debate interesante acerca de las mentiras y de la eterna lucha entre quienes somos realmente y quienes queremos ser, en ocasiones, enemigos irreconciliables a causa de nuestra propia mente ya que nosotros somos nuestros peores enemigos. En ese sentido, sí que tengo que decir que Josie me ha parecido un poco naif ya que todo el mundo sabe que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, pero al mismo tiempo admiro su capacidad para acordarse de todos y cada uno de los datos falsos que da sobre su nueva vida.
Con ello demuestra la tremenda fortaleza de la mente del ser humano y sobre todo destaco el mensaje necesario de que, al igual que el resto de partes de nuestro cuerpo, la menta también puede caer enferma. De ahí que el papel de los doctores de la salud mental sea fundamental. De hecho, es un aspecto que he echado en falta de la novela. Sobre todo de Kit.
Esta novela es también una historia de segundas oportunidades vitales y sobre todo, en la que se demuestra que no todo es blanco o negro, sino que hay una amplia escala de grises entre ambos extremos. O dicho de otro modo, que en nuestra vida no solo somos héroes o villanos. El cambio y el viaje de transformación existe y es posible realizarlo. Varias veces, además.
He leído por ahí que han echado en falta más clímax y más terrenalidad cuando se descubre todo y, he de admitir que al principio yo fui parte de ese club. Sobre todo, porque si yo me enterase de todo lo que Kit descubre, hubiera ardido Roma. Sin embargo, hubiera sido muy contradictorio dado su carácter impostado y aprendido de sumisión y aceptación de todo sin dejar salir lo que lleva dentro. Empieza a entreverse y de forma muy sutil junto a Javier, de ahí que si lo hubiera hecho del modo en que me hubiera gustado a mí, Kit no hubiera sido fiel a sí misma. Eso a pesar de que la presencia del español resulta muy beneficiosa y catárquica para ella, por supuesto.
El único aspecto negativo que le pongo a esta novela es que, me ha faltado drama. O dicho de otro modo, no es que no haya drama en la misma - lo hay y mucho - pero, me había creado unas expectativas tan altas al respecto del mismo, que estas no fueron alcanzadas. De ahí que sea tan importante el no creárselas tan altas, tomo nota para mí misma.
Y un segundo aspecto que hubiera desarrollado mejor es el final de la misma, puesto que todo transcurre demasiado rápido, sobre todo, al comprarlo con el rimo pausado con el que los hechos son narrados en la novela.
Pero, salvando esos dos aspectos, ha sido una novela que me ha gustado muchísimo y como he dicho antes, me ha sorprendido para bien.
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Mucho éxito en vuestra andadura!
Y a vosotros... ¡nos leemos pronto!
La entrada del blog de hoy es especial para mí.
Sí, ya sé que me repito mucho y que digo que son especiales la mayoría de las reseñas que escribo, pero creedme cuando os digo que la de hoy sí que lo es. ¿Por qué? Porque es una colaboración. Sí, nada nuevo bajo el sol en ese tema. Lo sé.
Pero es especial porque en esta ocasión no he colaborado con la autora - sería raro porque, aunque hablo inglés, ella vive en Estados Unidos y sé que no es barato el envío de paquetes desde allí, más desde el COVID - sino que he colaborado con la editorial que ha traducido su obra: Ediciones Lira, a quienes agradezco enormemente el envío del ejemplar en una cajita temática con la novela tan chula.
Aprovecha también para aplaudir su valentía en su decisión de ser parte del competitivo mercado editorial. ¡Bienvenidas y que tengáis muchos éxitos!
Por eso, una vez explicadas las circunstancias de cómo el libro llegó a mis manos, no me entretengo mucho más y por eso os dejo con la sinopsis y mi opinión de Cuando creíamos en las sirenas de Barbara O' Neal:
SINOPSIS
Su hermana lleva quince años muerta. O eso creía. Kit ha pasado los últimos quince años creyendo que su hermana había muerto en un atentado terrorista. Pero todo cambia cuando, una noche, ve a Josie en las noticias de la televisión. La conexión en directo muestra el incendio de un club nocturno en Auckland, Nueva Zelanda, y la mujer que Kit ve es idéntica a su hermana. Más que sorprendida, Kit se siente traicionada y furiosa. Si Josie está viva, ¿por qué ha huido y mentido a su familia durante tantos años? Kit vuela a Nueva Zelanda decidida a encontrar a su hermana, y es allí donde comienza un viaje a través de los recuerdos de su infancia. Si Kit y Josie quieren volver a estar juntas, tendrán que enfrentarse a su pasado y desenterrar los secretos que las separaron. ¿Estarán dispuestas a hacerlo, por doloroso que sea?
OPINIÓN
Antes de comenzar con la reseña propiamente dicha tengo que decir que la sinopsis me cautivó, pero al mismo tiempo provocó que me imaginara que la novela iba a tener un toque más grande de thriller del que realmente tuvo.
Con esto no quiero decir que no haya disfrutado la novela, al contrario. El misterio, el suspense, la intriga y mis ganas de saber y descubrir por qué los personajes actuaban como lo hicieron y escondían esa información vital para entenderlos mucho mejor me mantuvieron pegada a sus páginas. Así que fue una sorpresa grata para bien.
En esta historia conoceremos la historia de dos hermanas gemelas: Kit y Josie y con estas protagonistas ya se ahonda en dos temas: la especial relación entre hermanas de este tipo y sobre todo, cuán difícil es la búsqueda de la individualidad, de nuestro propio yo y a su vez, del amor propio en estos casos. Ya es de por sí difícil para quienes no tienen hermanos gemelos, no quiero ni imaginar del grado de dificulta cuando existe una persona que se parece mucho físicamente a uno mismo... pero que es diametralmente opuesto en lo que a comportamiento y actitud se refiere. Ese es un aspecto que está muy bien reflejado en esta novela. Sobre todo en el modo en que una hermana y otra han creado vidas que poco o nada se parecen entre sí.
Así, Kit es la racional, cree ser menos atractiva a causa del trauma y la falta de autoestima que arrastra desde que era niña, amén de que era la menor y la más "rara" y no está interesada para en el amor en ninguno de sus tipos. Tanto, que ha creado unos muros de protección tal altos que poco o nada puede romperlos. Pero ella, en su madurez, sí que está orgullosa de la mujer en la que se ha convertido y se acepta tal cual es. A propósito de la misma, me ha gustado mucho que reivindique el papel e la mujer en la ciencia y cómo cada vez más debemos aventurarnos en profesiones y campos laborales hasta ahora considerados de hombres.
Josie en cambio es el tipo de mujer segura de sí misma, atractiva por ello y que sabe y es perfectamente consciente del efecto que provoca en los demás. Sin embargo, no todo es oro lo que reluce en su vida y también carga con sus demonios. Un aspecto de su personalidad tan oscuro y que le dejó tan marcada que decidió romper con su yo y resurgir cual Ave Fénix siendo una persona completamente nueva. Personalmente, este personaje ha sido el que más interés me ha provocado - perdón Kit - y me ha parecido muy inteligente el paralelismo con la casa nueva que adquiere, puesto que creo que en el fondo se sentía bastante identificada con ella.
Un segundo tema que también está muy bien desarrollado a lo largo de toda la novela es el de la importancia de las circunstancias en la que nos hemos criado a la hora de desarrollar determinadas personalidades y patrones de comportamiento... para bien o para mal.
Relacionado con este último aspecto está el tema de la paternidad, con la que la autora nos recuerda que un hijo es un compromiso para toda la vida y que por eso, hay que estar dispuesto a realizar ese sacrificio y ser conscientes del paso que se va a dar... a riesgo de que si no es así, podemos influir de manera bastante negativa en nuestros vástagos. Familiares que solo buscan amor al no recibirlo y que pueden confundir y aprender mal el concepto de ese sentimiento, creando y perpetuando las relaciones tóxicas con las que han crecido pero de otro modo. Porque sí, en esta novela se habla y mucho de relaciones tóxicas y se nos recuerda de un modo muy inteligente que no todas tiene por qué involucrar una relación sentimental en el sentido de amorosa.
Del mismo modo nos recuerda que, en ocasiones, podemos considerar familia a alguien que no comparte ningún vínculo sanguíneo con nosotros. Puesto que padre - familia - se hace y no se nace. Siendo el mejor ejemplo de esto último los amigos.
Ya que estoy hablando del amor, es hora de hablar de Javier, un personaje del que me he enamorado por completo. Y no solo porque compartiéramos personalidad, aunque un poco también. El modo en que ha hecho que Kit se trague sus palabras y recapacite acerca de su opinión sobre el amor ha sido fantástico, sobre todo porque con él demuestra que el amor no es una reunión que se puede planificar en tu vida porque llega cuando menos te lo esperas y en muchas ocasiones, en las circunstancias más adversas. Del mismo modo que demuestra que el amor es un idioma universal y que no hacen falta palabras para comunicarse cuando es este el sentimiento que los une. Eso por no hablar del fundamental mensaje acerca de los tiempos en una relación, los cuales no deberían ser juzgados, criticados y/o comparados con relaciones de personas cercanas porque cada pareja tiene sus propios tiempos. Y sobre todo, destaco su personaje por enseñarle la cura a su miedo a la soledad y al abandono, comportamiento repetido en numerosas ocasiones a lo largo de su vida - siempre causándole mucho dolor - y motivo por el cual ella reprime en cierto modo una parte de su verdadero yo.
Introduce un debate interesante acerca de las mentiras y de la eterna lucha entre quienes somos realmente y quienes queremos ser, en ocasiones, enemigos irreconciliables a causa de nuestra propia mente ya que nosotros somos nuestros peores enemigos. En ese sentido, sí que tengo que decir que Josie me ha parecido un poco naif ya que todo el mundo sabe que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, pero al mismo tiempo admiro su capacidad para acordarse de todos y cada uno de los datos falsos que da sobre su nueva vida.
Con ello demuestra la tremenda fortaleza de la mente del ser humano y sobre todo destaco el mensaje necesario de que, al igual que el resto de partes de nuestro cuerpo, la menta también puede caer enferma. De ahí que el papel de los doctores de la salud mental sea fundamental. De hecho, es un aspecto que he echado en falta de la novela. Sobre todo de Kit.
Esta novela es también una historia de segundas oportunidades vitales y sobre todo, en la que se demuestra que no todo es blanco o negro, sino que hay una amplia escala de grises entre ambos extremos. O dicho de otro modo, que en nuestra vida no solo somos héroes o villanos. El cambio y el viaje de transformación existe y es posible realizarlo. Varias veces, además.
He leído por ahí que han echado en falta más clímax y más terrenalidad cuando se descubre todo y, he de admitir que al principio yo fui parte de ese club. Sobre todo, porque si yo me enterase de todo lo que Kit descubre, hubiera ardido Roma. Sin embargo, hubiera sido muy contradictorio dado su carácter impostado y aprendido de sumisión y aceptación de todo sin dejar salir lo que lleva dentro. Empieza a entreverse y de forma muy sutil junto a Javier, de ahí que si lo hubiera hecho del modo en que me hubiera gustado a mí, Kit no hubiera sido fiel a sí misma. Eso a pesar de que la presencia del español resulta muy beneficiosa y catárquica para ella, por supuesto.
El único aspecto negativo que le pongo a esta novela es que, me ha faltado drama. O dicho de otro modo, no es que no haya drama en la misma - lo hay y mucho - pero, me había creado unas expectativas tan altas al respecto del mismo, que estas no fueron alcanzadas. De ahí que sea tan importante el no creárselas tan altas, tomo nota para mí misma.
Y un segundo aspecto que hubiera desarrollado mejor es el final de la misma, puesto que todo transcurre demasiado rápido, sobre todo, al comprarlo con el rimo pausado con el que los hechos son narrados en la novela.
Pero, salvando esos dos aspectos, ha sido una novela que me ha gustado muchísimo y como he dicho antes, me ha sorprendido para bien.
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Mucho éxito en vuestra andadura!
Y a vosotros... ¡nos leemos pronto!
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario