Cuando te miro: serie Amor con Humor I de Sarah Lindsay
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la reseña de un libro que leí en colaboración con la autora, a quien agradezco enormemente el envío del ejemplar en digital y sobre todo, que me haya permitido conocer su pluma, puesto que no lo había hecho antes. Amén de que sabéis cuánto me gusta conocerlas.
Una vez explicadas las circunstancias de cómo el libro llegó a mis manos, no me entretengo mucho más en la parte introductoria de este post y por eso, os dejo con la sinopsis y mi opinión de Cuando te miro de Sarah Lindsay, el primer volumen de la serie Amor con Humor.
SINOPSIS
¿Cuál es el tipo de chico con el que siempre has soñado? A veces, nuestro amor ideal se parece muy poco a lo que habíamos imaginado. Tommy es un chico muy especial, aunque tímido y un tanto inseguro. Valeria, por su parte, es una joven guapa y popular.
¿Tendrán algo en común?
¿Se cruzarán sus vidas de algún modo?
OPINIÓN
Esta novela breve se lee fácilmente y el lector la terminará en menos tiempo del que cree. Sobre todo, porque, en numerosas ocasiones, el lector se sentirá identificado y se verá reflejado en el modo de acutar y comportarse de alguno de los protagonistas. En mi caso, por ejemplo, fue en el momento del Malibú con piña porque era tal cual aparece ahí.
Aquí conoceremos la historia de Valeria y Tommy, la popular y el chico friki y pelín tímido que, en secreto se siente atraído por ella. Una atracción que no sabe gestionar muy bien y que le pone muy nervioso. Hasta el punto de que lo transforma en alguien muy patoso, que no para de cagarla delante de ella. Y ese cambio de roles me ha gustado mucho porque no es habitual que sea el chico quien se sienta inseguro ante la idea de conquistar a la persona que le interesa.
El alegato que hace a favor de dejar atrás y estereotipos, prejuicios e ideas preconcebidas sobre los demás me parece fantástico porque, solo así se conoce de verdad a las personas. Y en ocasiones, nos sorprendería de lo alucinantes que dichas personas pueden ser.
Me ha gustado también la madurez de Valeria y sobre todo, lo clara que tiene las cosas. Al menos en lo que al amor se refiere. Dicho de otro modo: está cansada de besar sapos inmaduros. Y con esto, la autora defiende una idea con la que no puedo estar más de acuerdo; la madurez no va asociada a una edad sino a la personalidad de cada uno. Aunque, a veces ella también actúe y se comporte como una adolescente, puesto que no tendría otro sentido.
Relacionado con este aspecto, la inclusión - si bien estereotipada - de un personaje como Fran, el popular del instituto. Porque tiene comportamientos de machista y cromañón con los que denuncia que la sociedad parece haber dado un paso atrás en lo que a igualdad de derechos se refiere, aspecto que es muy peligroso.
Como sabéis, estoy muy a favor de la inclusión de todo tipo de banderas rojas en la literatura puesto que puede ser un buen método para que el lector las identifique y sepa ponerles freno si se las encuentra en la vida real. Salvando ese detalle, ese es el único aspecto por el que soporté su presencia en él, ya que es un hombre que se pavonea inflado por su ego, creyendo y considerando que no están a su altura las personas a su alrededor.
Cynthia provocó en mí sentimientos encontrados ya que, por un lado me cayó mal, aunque por otro bien puesto que su sentido de la lealtad me parece admirable. Aunque, he de confesar que las ocasiones en que se convertía en una borde y era franca en exceso llegando incluso a resultar ofensiva... me cayó mal. Esto demuestra sin embargo, su humanidad y recuerda al lector que no hay que ser extremos porque no todo es blanco o negro, sino que hay una amplia escala de grises que hará que seamos villanos o héroes a ojos de los demás.
Por último, tengo que decir que la inclusión de la falta de comunicación entre los protagonistas y los secundarios es muy acertada puesto que es un problema común en todas las edades ya que, tenemos asociado que hablar y exponerse nos convierte en personas sensibles y débiles, cuando es al contrario, solo los más fuertes son capaces de hacerlo. Además de que, si hablásemos más y mejor, muchos problemas y malentendidos serían resueltos antes de que se desencadenara la tragedia... como aquí sucede.
Me lo leí de una sentada y me dejó con muy bien sabor de boca.
Tanto, que descubrí tarde que había una segunda parte y me equivoqué con respecto al libro viajero que habían organizado de Cuando sonríes. Y sí, como podéis imaginar, me quedé fuera por tardona y pava. Lloro fuerte, porque también tiene muy buena pinta.
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la reseña de un libro que leí en colaboración con la autora, a quien agradezco enormemente el envío del ejemplar en digital y sobre todo, que me haya permitido conocer su pluma, puesto que no lo había hecho antes. Amén de que sabéis cuánto me gusta conocerlas.
Una vez explicadas las circunstancias de cómo el libro llegó a mis manos, no me entretengo mucho más en la parte introductoria de este post y por eso, os dejo con la sinopsis y mi opinión de Cuando te miro de Sarah Lindsay, el primer volumen de la serie Amor con Humor.
SINOPSIS
¿Cuál es el tipo de chico con el que siempre has soñado? A veces, nuestro amor ideal se parece muy poco a lo que habíamos imaginado. Tommy es un chico muy especial, aunque tímido y un tanto inseguro. Valeria, por su parte, es una joven guapa y popular.
¿Tendrán algo en común?
¿Se cruzarán sus vidas de algún modo?
OPINIÓN
Esta novela breve se lee fácilmente y el lector la terminará en menos tiempo del que cree. Sobre todo, porque, en numerosas ocasiones, el lector se sentirá identificado y se verá reflejado en el modo de acutar y comportarse de alguno de los protagonistas. En mi caso, por ejemplo, fue en el momento del Malibú con piña porque era tal cual aparece ahí.
Aquí conoceremos la historia de Valeria y Tommy, la popular y el chico friki y pelín tímido que, en secreto se siente atraído por ella. Una atracción que no sabe gestionar muy bien y que le pone muy nervioso. Hasta el punto de que lo transforma en alguien muy patoso, que no para de cagarla delante de ella. Y ese cambio de roles me ha gustado mucho porque no es habitual que sea el chico quien se sienta inseguro ante la idea de conquistar a la persona que le interesa.
El alegato que hace a favor de dejar atrás y estereotipos, prejuicios e ideas preconcebidas sobre los demás me parece fantástico porque, solo así se conoce de verdad a las personas. Y en ocasiones, nos sorprendería de lo alucinantes que dichas personas pueden ser.
Me ha gustado también la madurez de Valeria y sobre todo, lo clara que tiene las cosas. Al menos en lo que al amor se refiere. Dicho de otro modo: está cansada de besar sapos inmaduros. Y con esto, la autora defiende una idea con la que no puedo estar más de acuerdo; la madurez no va asociada a una edad sino a la personalidad de cada uno. Aunque, a veces ella también actúe y se comporte como una adolescente, puesto que no tendría otro sentido.
Relacionado con este aspecto, la inclusión - si bien estereotipada - de un personaje como Fran, el popular del instituto. Porque tiene comportamientos de machista y cromañón con los que denuncia que la sociedad parece haber dado un paso atrás en lo que a igualdad de derechos se refiere, aspecto que es muy peligroso.
Como sabéis, estoy muy a favor de la inclusión de todo tipo de banderas rojas en la literatura puesto que puede ser un buen método para que el lector las identifique y sepa ponerles freno si se las encuentra en la vida real. Salvando ese detalle, ese es el único aspecto por el que soporté su presencia en él, ya que es un hombre que se pavonea inflado por su ego, creyendo y considerando que no están a su altura las personas a su alrededor.
Cynthia provocó en mí sentimientos encontrados ya que, por un lado me cayó mal, aunque por otro bien puesto que su sentido de la lealtad me parece admirable. Aunque, he de confesar que las ocasiones en que se convertía en una borde y era franca en exceso llegando incluso a resultar ofensiva... me cayó mal. Esto demuestra sin embargo, su humanidad y recuerda al lector que no hay que ser extremos porque no todo es blanco o negro, sino que hay una amplia escala de grises que hará que seamos villanos o héroes a ojos de los demás.
Por último, tengo que decir que la inclusión de la falta de comunicación entre los protagonistas y los secundarios es muy acertada puesto que es un problema común en todas las edades ya que, tenemos asociado que hablar y exponerse nos convierte en personas sensibles y débiles, cuando es al contrario, solo los más fuertes son capaces de hacerlo. Además de que, si hablásemos más y mejor, muchos problemas y malentendidos serían resueltos antes de que se desencadenara la tragedia... como aquí sucede.
Me lo leí de una sentada y me dejó con muy bien sabor de boca.
Tanto, que descubrí tarde que había una segunda parte y me equivoqué con respecto al libro viajero que habían organizado de Cuando sonríes. Y sí, como podéis imaginar, me quedé fuera por tardona y pava. Lloro fuerte, porque también tiene muy buena pinta.
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!
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