Serás capaz de volar de Mara Blanco

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la reseña de un libro viajero que llegó a mi casa hace poco 
tiempo. Sí, otro porque lo mío es un no parar de recepción de este tipo de libros en formato físico.

Y sí, como podéis imaginar, en futuras publicaciones también haré alusión a más libros de este tipo ya que he sufrido un pequeña aglomeración de los mismos.

En este caso, fui la primera parada del viaje, así que recibí el libro de manera impoluta, como a mí me gusta porque así no voy predispuesta y/o con advertencias de dónde están los puntos importantes del libro. Siento decir que no será lo mismo para las siguientes participantes, porque yo sí que he dejado mi marca en él.

Se trata de Serás capaz de volar, de Mara Blanco y os dejo con la sinopsis y mi opinión de esta novela.

SINOPSIS


Una novela con dos presentes marcados por el pasado y un futuro impredecible...
Un profesor que ama la música.
Una Licenciada en Derecho que prefiere servir cafés.
Una mujer con las alas rotas y un hombre que quiere enseñarle a volar.
Pero... ¿sabe el salvador que necesita ser salvado? ¿Será más fuerte el amor que el ayer?
Dos pasados, un presente en común y un futuro impredecible


OPINIÓN

Antes de comenzar con la reseña propiamente dicha, he de decir que esta novela quizás os suene de haberlo visto de mi perfil de Instagram porque le di promoción para el Premio Literario de Amazon. Y es precisamente desde ese momento donde le eché un ojo, interesada en su sinopsis.

Además, en mi caso, no es la primera vez que conozco la pluma de la autora. Y me dejó un buen sabor de boca. Tanto, que cuando vi la dinámica del viajero... no desaproveché la ocasión.

Y tengo que decir que, de una novela a otra, he notado mucho su evolución y que esta novela me ha gustado más que la anterior. Ya se entreveía la calidez de la historia con el uso de los colores de la portada, pero no entendí hasta qué punto ese era un mensaje oculto en el que nos avisaba de que nos iba a dejar el corazón calentito.

En esta historia conoceremos la historia de Iria y Naím, con la que se demuestra que el mundo es un pañuelo y que a veces, es bastante retorcido el modo en que nos hace conocer e interactuar con diferentes personas.

Con la situación personal de Iria critica una de las lacras de nuestra sociedad actual, como es la del maltrato. Tanto físico como psicológico, mucho más peligroso porque los efectos y las consecuencias para la persona son mucho menos apreciables de cara a los demás.

Por si esto no fuera suficiente, ella es una mujer con mala suerte en el amor, puesto que su primera "relación" la marcó para el resto de su vida, confirmando así el impacto tan grande que los primeros amores tienen en nuestras vidas, tanto para relacionarlos con los demás como a la ora de establecer patrones de comportamientos y pautas sentimentales con futuras parejas. Y sí, no siempre sale bien.

Naím por su parte, a priori se sitúa en las antípodas en lo que amor se refiere. Y sin embargo, a medida que, poco a poco, tanto Iria como el lector, van rascando esa superficie, descubren que es mucho más de lo que parece. Y con esto, nos recuerda que las primeras impresiones, si bien importantes, no siempre son acertadas y que por eso, debemos conceder una segunda oportunidad a los demás, así como practicar más la empatía con ellos. Los resultados podrían sorprendernos.

Efectivamente, él también ha tenido su cuota de desilusión y sufrimiento en cuanto al amor. Motivos que le han llevado a convertirse en un pichabrava que disfruta y ofrece sexo sin complicaciones a toda mujer que se le ponga por delante. Y este comportamiento, que podría ser criticable, en este caso no debe ser así, puesto que es sincero y claro desde el principio.

Asimismo, esta inaccesibilidad lo convierte en el oscuro objeto de deseo de las mujeres a su alrededor, quienes pretenden que cambie y que se convierta en su pareja. Y con ello, me gusta mucho que critique la amplia influencia que los cuentos de hadas con final feliz han tenido en nuestras vidas y también que nos recuerde precisamente que son solo cuentos y como tal, forman parte de la irrealidad.

Por otra parte, destaco que indique que las personas tienen derecho a cambiar - es más, es síntoma de madurez - pero siempre y cuando sea la propia persona que quien desea hacerlo. O dicho de otra manera, cuando se intenta forzar al otro a convertirse en alguien que no es, eso es un error garrafal y, a la larga solo provocará sufrimiento a él y a quienes están a su alrededor.

Me ha chocado, eso sí, que fuera profesor de primaria y que tuviera un instinto paternal tan desarrollado. Pero he agradecido esa colleja porque, me ha recordado que las facetas personal y laboral de una persona, aunque formen parte de un todo, son completamente independientes. Por eso, se puede ser un ser despreciable y un magnífico profesional en su campo y viceversa.

Es también una novela con un gran peso de las mujeres en la trama. Aspecto que me ha gustado mucho. Y sobre todo, destacaré la crítica que, de nuevo, introduce al respecto de las mismas y la maternidad. De entrada, todas las mujeres son iguales de válidas y completas, decidan ser madres o no. Pero, en el caso de que quieran serlo, esa, de nuevo, no es más que otra facetas del todo que conforma su vida y por eso, no debemos pensar que, desde el momento en que se convierten en madre, deben olvidarse de todo lo demás.

Craso error que, al mismo tiempo, es una idea muy extendida y motivo de numerosas y fuertes críticas para aquellas que, deciden "salirse de la norma" y situar todas las caras del prisma de su vida a la misma altura. Por eso, me ha parecido magnífico el modo en que Naím se lo hace ver y recordar a Iria - amén de devolverle la confianza perdida -, quien, como madre soltera, parecía haberlo olvidado.

La familia, como podéis imaginar, es otro de los grandes temas de esta novela. Y, como en el caso de las mujeres, todas son válidas. Pero lo bonito de este libro es que numerosas familias diferentes aparecen aquí, vinculadas de modo sanguíneo y no. Y ha quedado completamente demostrado que se puede querer como a un hijo a un niño que no comparte nuestra misma sangre.

Especialmente interesante ha sido el juego entre la profesión de profesor de Naím y sus alumnos, porque con ella, recuerda que, sobre todo, en las primeras etapas escolares, los maestros son la segunda figura de referencia para los pequeños y por tanto, podrían ser considerados como segundos padres. Eso sí, también ha dejado muy claro - aspecto que me ha encantado - que un profesor no debe inmiscuirse en el ámbito personal de la educación familiar porque ese no es un ámbito que le compete.

Ya lo indica la autora en la novela, pero lo repetiré yo también. En la escuela y con el profesor, el alumno aprende conocimientos sobre diferentes asignaturas y materias, pero la educación y los valores se aprenden en casa, así que no hay que convertir en personas que no son padres en progenitores de sus alumnos.

Fundamental me ha parecido la figura de Ada, la hermana de Naím porque con ella nos recuerda que, en ocasiones, las palabras y las buenas intenciones terminan por hacer daño. De ahí que debemos ser cuidadosos a la hora de tocar diversos temas peliagudos y escabrosos con los demás, a riesgo de crear y causarles dolor.

Otro aspecto que me ha gustado mucho que la autora recuerde es que un niño nunca es la solución para una relación que está en crisis porque no lo va a arreglar. A la larga, estará retrasando un final que ya se veía venir y que será aún más traumático por la proximidad forzada de la pareja más la suma de la infelicidad del nuevo miembro - e incluso la culpabilidad indirecta sobre el mismo - por haber fracasado en la misión para la que había sido concebido.

Y por supuesto, la inclusión de los amigos como esa familia que no es de sangre, pero se elige y que en no pocas ocasiones, sustituye a aquellos miembros que sí que lo son de verdad.

Por supuesto, esta es una novela de amor y como tal, está representado de múltiples y variadas formas.

- Ya lo he mencionado antes en el post, pero, evidentemente, el amor tóxico está muy presente en esta novela. De forma explícita y sobre todo, a través de las consecuencias que tiene en la vida de una persona que lo ha sufrido. Especialmente, en lo que al autoestima y la confianza en uno mismo se refiere.

- Por supuesto, el amor sano está muy presente y aquí los protagonistas indiscutibles son Iria y Naím. Y me ha encantado leer cómo, dos personas que tenían el corazón blindado bajo llave, al final no pueden hacer nada ante la fortaleza de un buen amor.

En este sentido, aplaudo a Naím y a su manera tan perfecta de saber leer a las personas y cómo se vuelca con ella para que recupere su antiguo yo y recuerde que es mucho más que una buena madre; una mujer. Y como tal, tiene derecho a rehacer su vida como crea conveniente sin ser juzgada por los demás.

Su paciencia con ella es infinita y demuestra a la perfección que es un gran maestro en más de una materia diferente de la vida.

Interesante me ha parecido la introducción del debate entre la diferencia entre el sexo y el amor. En mi opinión, está bastante claro que son dos conceptos diferentes, si bien muy relacionados entre sí. Y no veo ningún inconveniente en que dos personas mantengan una relación puramente sexual... siempre que los términos queden claros desde el principio por ambas partes ya que, si no, el riesgo de sufrimiento, es bastante alto.

Asimismo, en no pocos casos, relaciones puramente sexuales desembocan en relaciones sentimentales ya que el sexo es otro de los aspectos que conforman la intimidad de una pareja. Y por ello, de nuevo, me parece lícito... si ambas partes están de acuerdo.

La idea del compromiso - o mejor dicho, el miedo que nos provoca hoy día - está muy desarrollado en esta novela porque, si bien ambos saben que hay amor y que se quieren, tienen miedo a expresarlo en voz alta y a llamar a su relación de pareja por su nombre, identificándose como novios. Prefiriendo denominarse como si lo fueran. Miedo bastante común que da veracidad a la historia.

Amén de que con ese cambio de estatus, la autora pone de relieve, uno de los grandes problemas de la sociedad en lo que a relaciones de pareja se refiere como es el de la comunicación. Pilar básico y fundamental de una pareja. Y que, en la inmensa mayoría de los casos, la ausencia de la misma es lo que provoca malentendidos, discusiones y problemas de pareja.

Por último, y por extraño que pueda parecer, el amor propio asociado al egoísmo están muy presentes en las páginas de esta novela. El caso más lógico es el de Iria, de quien se ve de manera evidente cómo ha sacrificado su vida en aras de los demás alejándose incluso de aquellos que más quiere.

Sin embargo, también está presente de manera mucho más sutil en Naím. Y por eso digo que es mucho más de lo que parece. Me ha gustado mucho que rompa con los estereotipos del héroe sacrificado y generoso en modo desinteresado ya que es irreal.

Y como irreal, a la larga, la burbuja explota y crea sufrimiento de nuevo, porque, alguien que se sacrifica tan de seguido para con los demás, a la larga termina perdiéndose a sí mismo en el camino. Y lo que es más peligroso, se da cuenta de esa pérdida demasiado tarde... explotando la burbuja de mal modo.

Es un modo diferente, e incluso arriesgado de decir cuán importante es el amor propio de una persona para consigo misma. Un viaje largo y tortuoso pero que, en todo caso, es necesario, ya no solo para nuestro bienestar y salud mental, que también, sino para aprender a amar bien a las personas que más queremos. Por eso, si bien pueda ser motivo de crítica, entiendo a la perfección la decisión que un personaje toma al respecto. Es más, la aplaudo.

Y al hilo de eso, me gustaría indicar que cada persona es diferente y tiene sus ritmos, así que, en ningún caso hay que forzar a nada o meter prisa en determinados tiempos.

A riesgo de repetirme, es una novela que me ha gustado mucho y que me ha sorprendido para bien, no solo porque cuenta una historia dura, cruda, muy real pero muy bonita sino porque demuestra que el amor es cálido como el sol del atardecer en una tarde de verano y que un vínculo tan débil a priori como puede ser la unión de dos meñiques es igual o más poderoso que el hilo rojo del destino, que siempre unirá a esas dos personas que están destinadas a encontrarse.

El libro ya ha salido hacia la siguiente parada.

¡Muchas gracias Mara por dejarme ser parte de este viaje!

¡Nos leemos pronto!

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