Toletum: una aventura de otra época de Mireia Giménez Higón
¡Buenas tardes!
Tras este parón de Semana Santa en el que prácticamente no he tenido vida personal, regreso a la carga con toda la fuerza del mundo... a la espera de que me vuelvan a llamar para que se repita la situación, ja, ja. Pero es una elección hecha por mí, así que, sarna con gusto no pica.
En este caso, el libro me llegó antes de las vacaciones y sí que pude leerlo antes de que llegara Jueves Santo. Pero, no he podido ponerme hasta hoy. Y, quizás os sorprenda pero... se me ha juntado una pilita de viajeros en casa, así que en futuros posts las reseñas serán de este tipo de lecturas.
Me centro ya en la novela que nos ocupan porque, en este caso, el viaje lo organizó la propia autora y, al contrario de otros en los que he participado, el número de participantes era más escaso. Pero, como yo ya había leído una novela anterior de la misma autora y me dejó muy buen sabor de boca - además de que la ciudad de Toledo me parece una maravilla y un escenario de series y películas de época increíble - en cuanto vi que tenía la posibilidad de formar parte del viaje, me apunté de cabeza.
Sin embargo, no me entretengo mucho más en la parte introductoria y por eso os dejo con la sinopsis y mi opinión de Toletum: una aventura de otra época de Mireia Giménez Higón:
SINOPSIS
En una España herida de mediados del siglo XIX, una reliquia legendaria escondida en las misteriosas calles de Toledo será el detonante que enfrentará a nobles, regios y antiguas sociedades secretas, que no cederán ante nada ni nadie con tal de hacerse con el preciado tesoro.
El futuro de España está en juego.
El final de una estirpe se acerca.
Solo uno conseguirá la reliquia.
OPINIÓN
Antes de comenzar con la reseña propiamente dicha, he de advertir que, hacía un tiempo que salía de mi zona de confort con un viajero- Si bien es cierto que no he dejado de leer el género histórico - otra cosa es que lo publique -. Incluso he de concederle a la autora el mérito que merece al situar cronológicamente en el siglo XIX en España dicha historia. Más que nada porque es uno de los siglos que menos me interesa y, aunque soy historiadora, era de los que más pereza y aburrimiento me provocaba su estudio.
Por eso, al principio, me puse alerta al ver que la trama, como digo, se desarrollaba precisamente en ese momento histórico. En mi caso, esperaba que lo situara en la Toledo medieval por ser la cuna del respeto y convivencia de la tres culturas. Pero, como digo, quien no arriesga no gana y en mi caso, cuando una novela está bien escrita y engancha, por mucha tirria que le tengas al período donde se desarrolla o a algunos de los personajes históricos principales que lo protagonizan, el lector se olvida de esas "minucias" y, simplemente, se deja llevar y disfruta.
Justo lo que hice yo ya que, no es una novela histórica al uso, sino que añade como si de una coctelera perfecta se tratase toques de aventura e incluso, misterio.
Sin dejar de lado algunos temas importantes, como aquí os elenco.
El respeto hacia los demás y el mensaje a favor de la tolerancia y el respeto y en contra de la xenofobia, me ha gustado mucho porque, lo ha incluido de un modo diferente. Hace hincapié además en lo erróneo del comportamiento que una persona racista y xenófoba puede tener ya que, migraciones - y a su vez, mezcla de sangres y culturas - han existido casi desde que el mundo es mundo.
De ahí que debamos tener más en cuenta la historia y no olvidarla tan convenientemente cuando las tornas han cambiado porque, determinados comentarios y actitudes con personas de América del Sur "descubierta" - si bien ya estaba allí cuando los españoles llegamos - también las hemos sufrido nosotros cuando no nos ha tocado más remedio que emigrar a otros países europeos en busca de unas mejores condiciones económicas y vitales.
Al incluirlos en una novela ambientada en el siglo XIX, como digo, pone de relieve que, en ocasiones, en lo que se refiere a mentalidades y determinados comportamientos, parece que no hemos cambiado y/o evolucionado tanto como deberíamos.
Es también una novela que sirve para que el lector no interesado en la historia de España y que no esté muy versado en ella, sepa un poco más - y en ocasiones, tenga un primer contacto con la misma - con uno de los períodos más convulsos de nuestra historia contemporánea como fue la regencia de María Cristina. Reina que, queramos o no, forma parte de nuestro imaginario colectivo y popular gracias a la canción que le dedicaron ya en su momento las tropas Carlistas para burlarse de ella, pero que alcanzó su fama actual gracias a la versión del cantautor cubano Niño Saquito. Y, si no la conocéis, os dejo aquí el enlace para que la escuchéis por primera vez y ya no podáis decir que no os habéis acostado hoy sin saber algo mas: aquí la canción.
Del mismo modo que demuestra que no hemos cambiado mucho en lo que a determinados temas se refiere, también sí que incide en el hecho de que hay cambios progresivos que se han ido haciendo. Hablo aquí del rol de la mujer en la sociedad, el cual, poco a poco - si bien de forma muy lenta y a pesar de que aún queda un largo camino por recorrer - se va igualando y equiparando al de los hombres -. De ahí que, en numerosos casos, las mujeres tuvieran que recurrir a miles trucos y maneras diferentes para manejar y obtener lo que era suyo por derecho, pero que se les negaba por el mero hecho de su sexo.
Y esa situación, a priori, antigua y superada, continúa repitiéndose a día de hoy. De ahí lo fundamental de la historia para que evitemos que situaciones como estas se perpetúen y que también aprendamos de los errores pasados para que no se repitan.
Me ha gustado mucho que incluya la idea del uso de determinados objetos de poder par perpetuarse, sobre todo si estos han estado relacionados con personajes importantes de la historia o incluso aparecen en libros religiosos se mueven entre el misterio, la leyenda y la realidad, perpetuando así ese rol a lo largo de los tiempos y... sirviendo así también de modo y justificación para obtenerlo a toda costa.
Y es que la legitimidad es, como podéis ver es otro de los temas muy presentes entre las páginas de la misma... sin importar el rango social o el estamento al que pertenezcan los diferentes personajes. La lucha del poder parece innata, de nuevo, a la humanidad desde los albores del tiempo.
Los vínculos también son un tema muy presente a lo largo de las páginas de esta novela y aquí aparecen incluidos desde muy diferentes perspectivas. Así, hay una mención a los vínculos por el mero hecho de pertenecer a una hermandad - que han derivado por ejemplo en nuestras hermandades religiosas, tan presentes en estos días pasados - pero que, en muchos casos para nada tuvieron un carácter religioso sino como agrupaciones y grupos de apoyo entre sus miembros. Un tema muy bien tratado, especialmente en lo que a protección y defensa de sus miembros frente a los demás.
Por otro parte, el vínculo familiar también está muy presente, de manera directa y otra más indirecta pues recuerda que, si bien antes esos mismos vínculos sanguíneos eran compartidos y por tanto, eran muy importantes - especialmente para temas como la pureza del linaje - también da el lugar que merece a aquellas relaciones y vínculos no sanguíneos que se forjan con personas de nuestro alrededor, quienes incluso nos quieren igual o mejor que algunos de nuestros familiares. De ahí que el recordatorio de que los vínculos han de crearse y cuidarse a diario - sobre todo en períodos convulsos y de dificultad - y o darse por descontados jamás.
Por último, también aparece - de forma más tímida, eso sí - el vínculo romántico entre dos personajes, recordando así que el sentimiento romántico aparece en las circunstancias más inesperadas e incluso cuando menos se le espera.
En cuanto a los personajes, si bien me han gustado mucho las aventuras y desventuras de Edgar - incluso me recordaron por momentos a las azarosas vidas de pilluelos y pícaros como El lazarillo de Tormes o Guzmán de Alfarache - he de decir que las sorpresas que me provocó el personaje de Daniela, la convirtieron sin duda en mi personaje preferido. Y, sin que sirva de precedente, hubo un personaje del que desconfié desde su primera aparición y... acerté. Aspecto del cual me siento muy orgullosa de mí misma.
El libro ya parte hacia su siguiente parada.
Muchas gracias por dejarme conocer tu pluma de nuevo y dejarme ser parte de un viaje tan trepidante que he disfrutado y me ha sorprendido tanto para bien.
¡Nos leemos pronto!
Tras este parón de Semana Santa en el que prácticamente no he tenido vida personal, regreso a la carga con toda la fuerza del mundo... a la espera de que me vuelvan a llamar para que se repita la situación, ja, ja. Pero es una elección hecha por mí, así que, sarna con gusto no pica.
En este caso, el libro me llegó antes de las vacaciones y sí que pude leerlo antes de que llegara Jueves Santo. Pero, no he podido ponerme hasta hoy. Y, quizás os sorprenda pero... se me ha juntado una pilita de viajeros en casa, así que en futuros posts las reseñas serán de este tipo de lecturas.
Me centro ya en la novela que nos ocupan porque, en este caso, el viaje lo organizó la propia autora y, al contrario de otros en los que he participado, el número de participantes era más escaso. Pero, como yo ya había leído una novela anterior de la misma autora y me dejó muy buen sabor de boca - además de que la ciudad de Toledo me parece una maravilla y un escenario de series y películas de época increíble - en cuanto vi que tenía la posibilidad de formar parte del viaje, me apunté de cabeza.
Sin embargo, no me entretengo mucho más en la parte introductoria y por eso os dejo con la sinopsis y mi opinión de Toletum: una aventura de otra época de Mireia Giménez Higón:
SINOPSIS
En una España herida de mediados del siglo XIX, una reliquia legendaria escondida en las misteriosas calles de Toledo será el detonante que enfrentará a nobles, regios y antiguas sociedades secretas, que no cederán ante nada ni nadie con tal de hacerse con el preciado tesoro.
El futuro de España está en juego.
El final de una estirpe se acerca.
Solo uno conseguirá la reliquia.
OPINIÓN
Antes de comenzar con la reseña propiamente dicha, he de advertir que, hacía un tiempo que salía de mi zona de confort con un viajero- Si bien es cierto que no he dejado de leer el género histórico - otra cosa es que lo publique -. Incluso he de concederle a la autora el mérito que merece al situar cronológicamente en el siglo XIX en España dicha historia. Más que nada porque es uno de los siglos que menos me interesa y, aunque soy historiadora, era de los que más pereza y aburrimiento me provocaba su estudio.
Por eso, al principio, me puse alerta al ver que la trama, como digo, se desarrollaba precisamente en ese momento histórico. En mi caso, esperaba que lo situara en la Toledo medieval por ser la cuna del respeto y convivencia de la tres culturas. Pero, como digo, quien no arriesga no gana y en mi caso, cuando una novela está bien escrita y engancha, por mucha tirria que le tengas al período donde se desarrolla o a algunos de los personajes históricos principales que lo protagonizan, el lector se olvida de esas "minucias" y, simplemente, se deja llevar y disfruta.
Justo lo que hice yo ya que, no es una novela histórica al uso, sino que añade como si de una coctelera perfecta se tratase toques de aventura e incluso, misterio.
Sin dejar de lado algunos temas importantes, como aquí os elenco.
El respeto hacia los demás y el mensaje a favor de la tolerancia y el respeto y en contra de la xenofobia, me ha gustado mucho porque, lo ha incluido de un modo diferente. Hace hincapié además en lo erróneo del comportamiento que una persona racista y xenófoba puede tener ya que, migraciones - y a su vez, mezcla de sangres y culturas - han existido casi desde que el mundo es mundo.
De ahí que debamos tener más en cuenta la historia y no olvidarla tan convenientemente cuando las tornas han cambiado porque, determinados comentarios y actitudes con personas de América del Sur "descubierta" - si bien ya estaba allí cuando los españoles llegamos - también las hemos sufrido nosotros cuando no nos ha tocado más remedio que emigrar a otros países europeos en busca de unas mejores condiciones económicas y vitales.
Al incluirlos en una novela ambientada en el siglo XIX, como digo, pone de relieve que, en ocasiones, en lo que se refiere a mentalidades y determinados comportamientos, parece que no hemos cambiado y/o evolucionado tanto como deberíamos.
Es también una novela que sirve para que el lector no interesado en la historia de España y que no esté muy versado en ella, sepa un poco más - y en ocasiones, tenga un primer contacto con la misma - con uno de los períodos más convulsos de nuestra historia contemporánea como fue la regencia de María Cristina. Reina que, queramos o no, forma parte de nuestro imaginario colectivo y popular gracias a la canción que le dedicaron ya en su momento las tropas Carlistas para burlarse de ella, pero que alcanzó su fama actual gracias a la versión del cantautor cubano Niño Saquito. Y, si no la conocéis, os dejo aquí el enlace para que la escuchéis por primera vez y ya no podáis decir que no os habéis acostado hoy sin saber algo mas: aquí la canción.
Del mismo modo que demuestra que no hemos cambiado mucho en lo que a determinados temas se refiere, también sí que incide en el hecho de que hay cambios progresivos que se han ido haciendo. Hablo aquí del rol de la mujer en la sociedad, el cual, poco a poco - si bien de forma muy lenta y a pesar de que aún queda un largo camino por recorrer - se va igualando y equiparando al de los hombres -. De ahí que, en numerosos casos, las mujeres tuvieran que recurrir a miles trucos y maneras diferentes para manejar y obtener lo que era suyo por derecho, pero que se les negaba por el mero hecho de su sexo.
Y esa situación, a priori, antigua y superada, continúa repitiéndose a día de hoy. De ahí lo fundamental de la historia para que evitemos que situaciones como estas se perpetúen y que también aprendamos de los errores pasados para que no se repitan.
Me ha gustado mucho que incluya la idea del uso de determinados objetos de poder par perpetuarse, sobre todo si estos han estado relacionados con personajes importantes de la historia o incluso aparecen en libros religiosos se mueven entre el misterio, la leyenda y la realidad, perpetuando así ese rol a lo largo de los tiempos y... sirviendo así también de modo y justificación para obtenerlo a toda costa.
Y es que la legitimidad es, como podéis ver es otro de los temas muy presentes entre las páginas de la misma... sin importar el rango social o el estamento al que pertenezcan los diferentes personajes. La lucha del poder parece innata, de nuevo, a la humanidad desde los albores del tiempo.
Los vínculos también son un tema muy presente a lo largo de las páginas de esta novela y aquí aparecen incluidos desde muy diferentes perspectivas. Así, hay una mención a los vínculos por el mero hecho de pertenecer a una hermandad - que han derivado por ejemplo en nuestras hermandades religiosas, tan presentes en estos días pasados - pero que, en muchos casos para nada tuvieron un carácter religioso sino como agrupaciones y grupos de apoyo entre sus miembros. Un tema muy bien tratado, especialmente en lo que a protección y defensa de sus miembros frente a los demás.
Por otro parte, el vínculo familiar también está muy presente, de manera directa y otra más indirecta pues recuerda que, si bien antes esos mismos vínculos sanguíneos eran compartidos y por tanto, eran muy importantes - especialmente para temas como la pureza del linaje - también da el lugar que merece a aquellas relaciones y vínculos no sanguíneos que se forjan con personas de nuestro alrededor, quienes incluso nos quieren igual o mejor que algunos de nuestros familiares. De ahí que el recordatorio de que los vínculos han de crearse y cuidarse a diario - sobre todo en períodos convulsos y de dificultad - y o darse por descontados jamás.
Por último, también aparece - de forma más tímida, eso sí - el vínculo romántico entre dos personajes, recordando así que el sentimiento romántico aparece en las circunstancias más inesperadas e incluso cuando menos se le espera.
En cuanto a los personajes, si bien me han gustado mucho las aventuras y desventuras de Edgar - incluso me recordaron por momentos a las azarosas vidas de pilluelos y pícaros como El lazarillo de Tormes o Guzmán de Alfarache - he de decir que las sorpresas que me provocó el personaje de Daniela, la convirtieron sin duda en mi personaje preferido. Y, sin que sirva de precedente, hubo un personaje del que desconfié desde su primera aparición y... acerté. Aspecto del cual me siento muy orgullosa de mí misma.
El libro ya parte hacia su siguiente parada.
Muchas gracias por dejarme conocer tu pluma de nuevo y dejarme ser parte de un viaje tan trepidante que he disfrutado y me ha sorprendido tanto para bien.
¡Nos leemos pronto!
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario