Tú antes que yo de Chloe Liese
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la reseña de un libro que leí en colaboración con la editorial, a quien agradezco enormemente el envío del ejemplar. En este caso además, se trata de una novedad a medias porque, si bien sí que la conocía, no la rama española de la misma. Es más, he de confesar que durante mis años de estudio de italiano era una lectora asidua de las publicaciones de diferentes autoras en esta lengua. Algunas de las cuales las están traduciendo al castellano, lo cual me provoca una enorme satisfacción.
Sin embargo, la autora de esta novela no es italiana y sí que es mi primer contacto con su pluma. Por eso, no me entretengo más en la parte introductoria de esta entrada y os dejo con la sinopsis y mi opinión de Tú antes que yo de Chloe Liese:
SINOPSIS
La comedia romántica enemies to lovers que ha conquistado TikTok
Lo único que tienen en común Jamie Westenberg y Bea Wilmot es que son absolutamente incompatibles. Ella tiene un trastorno del espectro autista, él está obsesionado con el control y detesta lo inesperado. Cuando el destino los arrastra a una cita sorpresa organizada por sus propios amigos, ambos se sienten engañados. Rápidamente encuentran el uno en el otro la posibilidad de venganza y la manera de conseguir que nadie más se entrometa de nuevo en sus vidas amorosas. Solo hay un problema, y es que para que el plan funcione y puedan fingir una ruptura por todo lo alto, es necesario que antes parezca hayan estado ciegamente enamorados. Jamie y Bea se ven obligados a pasar mucho tiempo juntos… ¿Y si de repente fingir estar enamorados fuese cada vez más y más fácil? ¿Y si Cupido no se hubiese equivocado?
OPINIÓN
Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, si os fijáis bien en la primera línea de la sinopsis... ya podéis imaginar el primer motivo por el que me llamó la atención. Exacto, la inclusión de mi cliché favorito, el del enemies to lovers, y no el éxito del mismo en otra red social.
Nunca juzgues un libro por su portada dicen y es una máxima que tiendo a seguir en mi vida en todos y cada uno de los aspectos que la conforman, de ahí que me haya gustado mucho que, precisamente ese sea uno de los mensajes importantes que se incluyen entre las páginas de esta novela.
Sin embargo, soy una mujer de contrastes y como tal, no puedo no decir que, en este caso, quedé total y absolutamente enamorada de la portada de la misma y que fueron ella, junto a la sinopsis anteriormente mencionada, los motivos que me llevaron a solicitar esta colaboración.
Es una novela diferente a todo lo que había leído hasta ahora porque hasta ella, no había caído en mis manos un libro donde los protagonistas sientan ansiedad social y además, él tiene un TOC al respecto por la obsesión y el control y ella es autista.
Bastan estos dos detalles y rasgos de sus personalidad para que el lector perciba la valentía de la autora y que esta recuerde que todos tenemos nuestras particularidades, pero que, al mismo tiempo todos somos personas y sentimos de la misma manera dentro de nuestra propia individualidad.
Además, pone de relieve la importancia de la salud mental y cómo continúa siendo la eterna menospreciada y/o olvidada de nuestra sociedad, así como el estigma que supone hablar de la misma en público, por miedo al rechazo.
Y de rechazo, tanto Bea - nombre que me ha parecido maravilloso por el homenaje a Dante sea así o no - como Jamie saben un rato.
Ella, fruto de las buenas palabras y buenas intenciones - que en ocasiones causan el mismo dolor que otras pronunciadas con total intencionalidad - y por las eternas comparaciones que sufre de manera constante con su hermana gemela "normal". Si ya es difícil encontrar el camino hacia el amor propio y la aceptación a día de hoy, imaginad la dificultad que supone para Bea, quien tiene un recordatorio continuo de sus diferencias para con el resto de las personas que la rodean. Normal que sienta desconfianza y ansiedad para con quienes le rodean.
Por eso, me ha gustado el doble mensaje crítico hacia la sociedad contemporánea actual que envía la autora al recordar que cada persona es un mundo y que debemos por tanto, considerar nuestras individualidades como un factor positivo y, al mismo tiempo, recordar que todas las comparaciones son odiosas. De ahí que la práctica de la empatía debería ser más habitual. Sobre todo porque todos cargamos con nuestros demonios y nunca sabremos cuánto están sufriendo los demás por este motivo.
Él en cambio, rechazado por ser valiente y por buscar, de nuevo la individualidad y priorizar su felicidad por encima de la de los demás. Actitud encomiable y comportamiento a imitar... a pesar de que también provoque sufrimiento. Así como el inicio del germen de no considerarse suficiente con respecto a los demás. Spoiler: no seguir la corriente está perfectamente bien. Sobre todo si la salud mental está en juego. Además de eso, me ha gustado que Jamie sea un hombre vulnerable y que ande escaso de amor propio también puesto que no son unas circunstancias habituales que se suelen incluir como características de los personajes masculinos de las novelas románticos. Contribuyendo de ese modo a perpetuar estereotipos machistas en los que se asocia al hombre con la fortaleza e indicando que la sensibilidad es un rasgo que describe la debilidad. Cuando es justo al contrario.
Al mismo tiempo, me ha gustado que recuerde que las apariencias engañan y que el mero hecho de ser exitoso en un ámbito laboral de nuestras vidas no signifique que se sea feliz o exitoso en los demás. De ahí que, de nuevo, la práctica de una buena empatía sea fundamental.
He de decir que me han encantado sus primeros encuentros y ese odio instantáneo que han sentido el uno por el otro al dejarse llevar por una mala impresión equivocada. Y sobre todo, me he reído mucho con lo escatológicos e incluso sucios que han sido por culpa de Bea. De quien adoro su lengua afilada he de decir ya que, en ocasiones me recordó a mí misma.
Y, si bien nos recuerda que es muy difícil cambiar una mala impresión, también nos recuerda que, de cuando en cuando, hay que conceder segundas oportunidades vitales. Los resultados podrían sorprendernos... justo como les sucede a ellos quienes, a priori no tienen nada en común. Pero, a medida que se van encontrando y conociendo descubren que los prejuicios y el orgullo - junto a los malentendidos anteriormente mencionados - les han llevado a equivocarse. Es más, se dan cuenta de que tienen muchas más cosas en común de lo que creen. Tanto es así que sus amigos consideran que son perfectos el uno para el otro.
Ese es otro rasgo precisamente que me ha gustado mucho. El hecho de que, pese a ser una novela muy contemporánea y millenial, la realidad es que encuentran el amor de un modo muy tradicional como es a través de unos amigos. Combinándolo eso sí, con la presencia - casi necesaria y vital en algunos casos - de las nuevas tecnologías en nuestras vidas cotidianas.
Es una dualidad que he disfrutado mucho, sobre todo porque ha utilizado el anonimato y el escondite que un aparato tecnológico permiten para mostrarse tal cual son libres de prejuicios, rechazos y miedos que sus personas pudieran causar.
De ahí que, he de decir también que entiendo su enfado cuando descubren el pastel, más que nada por sus circunstancias previas en lo que al sentimiento romántico se refiere. Es muy lógico que se hubieran sentido utilizados y engañados y que planeen esa venganza utilizando otro de mis clichés preferidos del mundo como es el fake dating. Olvidando eso sí que, del amor al odio hay un paso, sí. Pero que también, esa línea que separa la realidad de la ficción es muy fina y por tanto, se puede difuminar con facilidad.
Por supuesto, al pertenecer al género romántico, la autora a define y describe cómo son las relaciones sentimentales hoy día. De un modo muy realista además, al poner de relieve el miedo que tenemos a expresarnos y a revelar nuestros sentimientos hacia los demás. ¿Por qué? Porque continúa esa asociación que he mencionado párrafos atrás de exposición con debilidad.
El mejor ejemplo que encarna a la sociedad contemporánea es Bea quien prefiere mantener relaciones sexuales, a sabiendas que no necesita involucrarse ni relacionarse de otra manera que no sea en la cama con sus acompañantes, manteniendo así su corazón a buen recaudo.
El problema aparece cuando, en realidad sí que se desean involucrar al corazón, pero es el miedo quien nos domina y nos impide dar ese paso adelante. Y al hilo de esto, he de decir que no estoy en contra de las relaciones puramente sexuales, al contrario. El sexo - por cierto, tremendas escenas sexuales incluidas en esta novela - es una parte indispensable en una relación y si esta no funciona, puede derivar en otro tipo de problemas asociados a otros aspectos de la misma.
Sin embargo, como digo, en este caso, hay que establecer de manera clara los límites y la definición de la relación en la que se embarcan... a riesgo de salir escaldado, desilusionado y asociar para siempre esa consideración negativa al resto de relaciones que vendrán después.
Y es que ahí, de nuevo, la autora recuerda que cada persona es un mundo y como tal, a pesar de malas experiencias previas amorosas como las que han vivido los protagonistas, no debemos incurrir en el error de meternos a todos en el mismo saco puesto que las diferencias son, precisamente las que enriquecen nuestras vidas.
Junto a ello me ha gustado también que incida en que el mero hecho de compartir un vínculo y/o un grupo sanguíneo con otras personas, el amor habrá de nacer de manera instantánea porque no es así. Y es en este caso Jamie es el mejor ejemplo de estas familias que no te valoran o quieren. E incluso que te menosprecian por, de nuevo, priorizarte a ti por encima de los demás. Así que mi aplauso para él.
Por eso, el recordatorio de que una relación entre miembros de una misma familia, al igual que el resto de nuestras relaciones ha de cuidarse y tratarse a diario con el mimo que merece, sin dar nada por descontado.
Y, al mismo tiempo recuerda y rinde homenaje también al otro tipo de familias presentes en nuestras vidas; los amigos. Algunas más extensas que otras eso sí, pero igual de importantes porque son las que escogemos. Y, aunque a veces el juicio puede fallarnos, nos recuerda de nuevo, cuán importante es rodearse de personas diferentes a nosotros para terminar de enriquecer nuestras vidas.
Aplaudo de nuevo la valentía de la autora al incluir el amor tóxico entre las páginas de su novela porque, lamentablemente es una lacra de nuestra sociedad que hay que erradicar de raíz. Por eso, hay que utilizar todas las armas que tengamos a nuestro alcance. Y, si cualquier lector o lectora se da cuenta mientras lee que algunos de los comportamientos aquí incluidos no son sanos y reacciona al respecto, bienvenido es. Más que nada porque se atreve a profundizar en el maltrato psicológico, un mal mucho menos apreciable puesto que no deja secuelas físicas. Sin embargo, el personaje maltratador aquí es un psicópata de libro, por lo que ojo avizor si conocéis a alguien que actúe o se comporte de dicho modo a vuestro alrededor. Debemos actuar y cortar de raíz ese tipo de comportamientos.
Eso no es amor. Del mismo modo que una pareja que no te apoye y decida permanecer junto a ti, a pesar de que no comparte tu opinión o punto de vista al respecto de un tema o una situación tampoco lo es.
Lo que sí que es un buen amor es aquel que es paciente y en el que hay una buena comunicación. Tanto con hechos como con palabras, ya que, a nadie le amarga el dulce de un pequeño - o gran - gesto romántico - público o privado - para recordarnos que somos queridos y/o apreciados, la realidad es que son las palabras las que terminan haciendo patente los mismos. Así que, tomad nota, un te quiero pronunciado cada cierto tiempo, despejará cualquier tipo de dudas que podamos tener al respecto.
En líneas generales me ha gustado mucho, aunque hubiera preferido que esos encontronazos tan divertidos del principio gracias a lo afilado de la lengua de Bea se hubieran producido en más ocasiones. Y, al mismo tiempo, me ha parecido que el desarrollo de los sentimientos reales se producen en muy pocas páginas.
Por supuesto que no soy nadie para indicar que todas las historias de amor han de respetar los mismos tiempos, pero me ha chocado este aspecto. Precisamente por el carácter de los personajes y sobre todo, por la oposición férrea inicial a la aparición y el desarrollo de los sentimientos románticos.
Salvando esos pequeños aspectos, me ha gustado mucho y la he devorado, puesto que la leí en un día y medio pese a su número de páginas. Lo cual lo convierte en un primer contacto con la pluma de Chloe de lo más satisfactorio.
Espero eso sí que Jules tenga su propia historia, ya que creo que su voz sería muy interesante de escuchar y leer también.
¡Gracias de nuevo a la editorial por la confianza!
¡Nos leemos pronto!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la reseña de un libro que leí en colaboración con la editorial, a quien agradezco enormemente el envío del ejemplar. En este caso además, se trata de una novedad a medias porque, si bien sí que la conocía, no la rama española de la misma. Es más, he de confesar que durante mis años de estudio de italiano era una lectora asidua de las publicaciones de diferentes autoras en esta lengua. Algunas de las cuales las están traduciendo al castellano, lo cual me provoca una enorme satisfacción.
Sin embargo, la autora de esta novela no es italiana y sí que es mi primer contacto con su pluma. Por eso, no me entretengo más en la parte introductoria de esta entrada y os dejo con la sinopsis y mi opinión de Tú antes que yo de Chloe Liese:
SINOPSIS
La comedia romántica enemies to lovers que ha conquistado TikTok
Lo único que tienen en común Jamie Westenberg y Bea Wilmot es que son absolutamente incompatibles. Ella tiene un trastorno del espectro autista, él está obsesionado con el control y detesta lo inesperado. Cuando el destino los arrastra a una cita sorpresa organizada por sus propios amigos, ambos se sienten engañados. Rápidamente encuentran el uno en el otro la posibilidad de venganza y la manera de conseguir que nadie más se entrometa de nuevo en sus vidas amorosas. Solo hay un problema, y es que para que el plan funcione y puedan fingir una ruptura por todo lo alto, es necesario que antes parezca hayan estado ciegamente enamorados. Jamie y Bea se ven obligados a pasar mucho tiempo juntos… ¿Y si de repente fingir estar enamorados fuese cada vez más y más fácil? ¿Y si Cupido no se hubiese equivocado?
OPINIÓN
Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, si os fijáis bien en la primera línea de la sinopsis... ya podéis imaginar el primer motivo por el que me llamó la atención. Exacto, la inclusión de mi cliché favorito, el del enemies to lovers, y no el éxito del mismo en otra red social.
Nunca juzgues un libro por su portada dicen y es una máxima que tiendo a seguir en mi vida en todos y cada uno de los aspectos que la conforman, de ahí que me haya gustado mucho que, precisamente ese sea uno de los mensajes importantes que se incluyen entre las páginas de esta novela.
Sin embargo, soy una mujer de contrastes y como tal, no puedo no decir que, en este caso, quedé total y absolutamente enamorada de la portada de la misma y que fueron ella, junto a la sinopsis anteriormente mencionada, los motivos que me llevaron a solicitar esta colaboración.
Es una novela diferente a todo lo que había leído hasta ahora porque hasta ella, no había caído en mis manos un libro donde los protagonistas sientan ansiedad social y además, él tiene un TOC al respecto por la obsesión y el control y ella es autista.
Bastan estos dos detalles y rasgos de sus personalidad para que el lector perciba la valentía de la autora y que esta recuerde que todos tenemos nuestras particularidades, pero que, al mismo tiempo todos somos personas y sentimos de la misma manera dentro de nuestra propia individualidad.
Además, pone de relieve la importancia de la salud mental y cómo continúa siendo la eterna menospreciada y/o olvidada de nuestra sociedad, así como el estigma que supone hablar de la misma en público, por miedo al rechazo.
Y de rechazo, tanto Bea - nombre que me ha parecido maravilloso por el homenaje a Dante sea así o no - como Jamie saben un rato.
Ella, fruto de las buenas palabras y buenas intenciones - que en ocasiones causan el mismo dolor que otras pronunciadas con total intencionalidad - y por las eternas comparaciones que sufre de manera constante con su hermana gemela "normal". Si ya es difícil encontrar el camino hacia el amor propio y la aceptación a día de hoy, imaginad la dificultad que supone para Bea, quien tiene un recordatorio continuo de sus diferencias para con el resto de las personas que la rodean. Normal que sienta desconfianza y ansiedad para con quienes le rodean.
Por eso, me ha gustado el doble mensaje crítico hacia la sociedad contemporánea actual que envía la autora al recordar que cada persona es un mundo y que debemos por tanto, considerar nuestras individualidades como un factor positivo y, al mismo tiempo, recordar que todas las comparaciones son odiosas. De ahí que la práctica de la empatía debería ser más habitual. Sobre todo porque todos cargamos con nuestros demonios y nunca sabremos cuánto están sufriendo los demás por este motivo.
Él en cambio, rechazado por ser valiente y por buscar, de nuevo la individualidad y priorizar su felicidad por encima de la de los demás. Actitud encomiable y comportamiento a imitar... a pesar de que también provoque sufrimiento. Así como el inicio del germen de no considerarse suficiente con respecto a los demás. Spoiler: no seguir la corriente está perfectamente bien. Sobre todo si la salud mental está en juego. Además de eso, me ha gustado que Jamie sea un hombre vulnerable y que ande escaso de amor propio también puesto que no son unas circunstancias habituales que se suelen incluir como características de los personajes masculinos de las novelas románticos. Contribuyendo de ese modo a perpetuar estereotipos machistas en los que se asocia al hombre con la fortaleza e indicando que la sensibilidad es un rasgo que describe la debilidad. Cuando es justo al contrario.
Al mismo tiempo, me ha gustado que recuerde que las apariencias engañan y que el mero hecho de ser exitoso en un ámbito laboral de nuestras vidas no signifique que se sea feliz o exitoso en los demás. De ahí que, de nuevo, la práctica de una buena empatía sea fundamental.
He de decir que me han encantado sus primeros encuentros y ese odio instantáneo que han sentido el uno por el otro al dejarse llevar por una mala impresión equivocada. Y sobre todo, me he reído mucho con lo escatológicos e incluso sucios que han sido por culpa de Bea. De quien adoro su lengua afilada he de decir ya que, en ocasiones me recordó a mí misma.
Y, si bien nos recuerda que es muy difícil cambiar una mala impresión, también nos recuerda que, de cuando en cuando, hay que conceder segundas oportunidades vitales. Los resultados podrían sorprendernos... justo como les sucede a ellos quienes, a priori no tienen nada en común. Pero, a medida que se van encontrando y conociendo descubren que los prejuicios y el orgullo - junto a los malentendidos anteriormente mencionados - les han llevado a equivocarse. Es más, se dan cuenta de que tienen muchas más cosas en común de lo que creen. Tanto es así que sus amigos consideran que son perfectos el uno para el otro.
Ese es otro rasgo precisamente que me ha gustado mucho. El hecho de que, pese a ser una novela muy contemporánea y millenial, la realidad es que encuentran el amor de un modo muy tradicional como es a través de unos amigos. Combinándolo eso sí, con la presencia - casi necesaria y vital en algunos casos - de las nuevas tecnologías en nuestras vidas cotidianas.
Es una dualidad que he disfrutado mucho, sobre todo porque ha utilizado el anonimato y el escondite que un aparato tecnológico permiten para mostrarse tal cual son libres de prejuicios, rechazos y miedos que sus personas pudieran causar.
De ahí que, he de decir también que entiendo su enfado cuando descubren el pastel, más que nada por sus circunstancias previas en lo que al sentimiento romántico se refiere. Es muy lógico que se hubieran sentido utilizados y engañados y que planeen esa venganza utilizando otro de mis clichés preferidos del mundo como es el fake dating. Olvidando eso sí que, del amor al odio hay un paso, sí. Pero que también, esa línea que separa la realidad de la ficción es muy fina y por tanto, se puede difuminar con facilidad.
Por supuesto, al pertenecer al género romántico, la autora a define y describe cómo son las relaciones sentimentales hoy día. De un modo muy realista además, al poner de relieve el miedo que tenemos a expresarnos y a revelar nuestros sentimientos hacia los demás. ¿Por qué? Porque continúa esa asociación que he mencionado párrafos atrás de exposición con debilidad.
El mejor ejemplo que encarna a la sociedad contemporánea es Bea quien prefiere mantener relaciones sexuales, a sabiendas que no necesita involucrarse ni relacionarse de otra manera que no sea en la cama con sus acompañantes, manteniendo así su corazón a buen recaudo.
El problema aparece cuando, en realidad sí que se desean involucrar al corazón, pero es el miedo quien nos domina y nos impide dar ese paso adelante. Y al hilo de esto, he de decir que no estoy en contra de las relaciones puramente sexuales, al contrario. El sexo - por cierto, tremendas escenas sexuales incluidas en esta novela - es una parte indispensable en una relación y si esta no funciona, puede derivar en otro tipo de problemas asociados a otros aspectos de la misma.
Sin embargo, como digo, en este caso, hay que establecer de manera clara los límites y la definición de la relación en la que se embarcan... a riesgo de salir escaldado, desilusionado y asociar para siempre esa consideración negativa al resto de relaciones que vendrán después.
Y es que ahí, de nuevo, la autora recuerda que cada persona es un mundo y como tal, a pesar de malas experiencias previas amorosas como las que han vivido los protagonistas, no debemos incurrir en el error de meternos a todos en el mismo saco puesto que las diferencias son, precisamente las que enriquecen nuestras vidas.
Junto a ello me ha gustado también que incida en que el mero hecho de compartir un vínculo y/o un grupo sanguíneo con otras personas, el amor habrá de nacer de manera instantánea porque no es así. Y es en este caso Jamie es el mejor ejemplo de estas familias que no te valoran o quieren. E incluso que te menosprecian por, de nuevo, priorizarte a ti por encima de los demás. Así que mi aplauso para él.
Por eso, el recordatorio de que una relación entre miembros de una misma familia, al igual que el resto de nuestras relaciones ha de cuidarse y tratarse a diario con el mimo que merece, sin dar nada por descontado.
Y, al mismo tiempo recuerda y rinde homenaje también al otro tipo de familias presentes en nuestras vidas; los amigos. Algunas más extensas que otras eso sí, pero igual de importantes porque son las que escogemos. Y, aunque a veces el juicio puede fallarnos, nos recuerda de nuevo, cuán importante es rodearse de personas diferentes a nosotros para terminar de enriquecer nuestras vidas.
Aplaudo de nuevo la valentía de la autora al incluir el amor tóxico entre las páginas de su novela porque, lamentablemente es una lacra de nuestra sociedad que hay que erradicar de raíz. Por eso, hay que utilizar todas las armas que tengamos a nuestro alcance. Y, si cualquier lector o lectora se da cuenta mientras lee que algunos de los comportamientos aquí incluidos no son sanos y reacciona al respecto, bienvenido es. Más que nada porque se atreve a profundizar en el maltrato psicológico, un mal mucho menos apreciable puesto que no deja secuelas físicas. Sin embargo, el personaje maltratador aquí es un psicópata de libro, por lo que ojo avizor si conocéis a alguien que actúe o se comporte de dicho modo a vuestro alrededor. Debemos actuar y cortar de raíz ese tipo de comportamientos.
Eso no es amor. Del mismo modo que una pareja que no te apoye y decida permanecer junto a ti, a pesar de que no comparte tu opinión o punto de vista al respecto de un tema o una situación tampoco lo es.
Lo que sí que es un buen amor es aquel que es paciente y en el que hay una buena comunicación. Tanto con hechos como con palabras, ya que, a nadie le amarga el dulce de un pequeño - o gran - gesto romántico - público o privado - para recordarnos que somos queridos y/o apreciados, la realidad es que son las palabras las que terminan haciendo patente los mismos. Así que, tomad nota, un te quiero pronunciado cada cierto tiempo, despejará cualquier tipo de dudas que podamos tener al respecto.
En líneas generales me ha gustado mucho, aunque hubiera preferido que esos encontronazos tan divertidos del principio gracias a lo afilado de la lengua de Bea se hubieran producido en más ocasiones. Y, al mismo tiempo, me ha parecido que el desarrollo de los sentimientos reales se producen en muy pocas páginas.
Por supuesto que no soy nadie para indicar que todas las historias de amor han de respetar los mismos tiempos, pero me ha chocado este aspecto. Precisamente por el carácter de los personajes y sobre todo, por la oposición férrea inicial a la aparición y el desarrollo de los sentimientos románticos.
Salvando esos pequeños aspectos, me ha gustado mucho y la he devorado, puesto que la leí en un día y medio pese a su número de páginas. Lo cual lo convierte en un primer contacto con la pluma de Chloe de lo más satisfactorio.
Espero eso sí que Jules tenga su propia historia, ya que creo que su voz sería muy interesante de escuchar y leer también.
¡Gracias de nuevo a la editorial por la confianza!
¡Nos leemos pronto!
Junto a ello,
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