El rostro en el laúd de María Auxiliadora Álvarez Rodríguez

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a otro libro viajero que ha llegado a mi casa. Porque sí, me he 
juntado con más de uno a la vez. Pero tranquilizaos que, en este caso no hay pilita. Es más, lo llevo todo muy bien controlado.

En este caso, además, no conocía la pluma de la autora y me salgo un poco de mi zona de confort, puesto que tiene tiene toques de terror. Género que no suelo leer. Pero, no me voy a entretener mucho en la parte introductoria de esta publicación y por eso, prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de El rostro en el laúd de María Auxiliadora Álvarez Rodríguez:

SINOPSIS

Julia, una historiadora de Sevilla demasiado obsesionada por su trabajo, reconoce en la galería de un coleccionista un antiguo laúd que cobija un grotesco rostro en sus entrañas. Recuerda entonces una vieja y oscura leyenda que pesa sobre él: se cuenta que hace varios siglos vivía un juglar a quien la gente temía, ya que cuando el músico tocaba el laúd, la desgracia se cernía sobre aquellos que lo escuchaban.
Dado su valor histórico, ella decide hacerse con ese lúgubre instrumento y antes de la transacción, el coleccionista le desvela que lo encontró uno de sus antepasados, el cual terminó demostrando un inusual temor hacia el mismo. Pese a las advertencias, Julia lo adquiere y es a partir de entonces cuando comienzan a suceder a su alrededor una serie de extraños acontecimientos.
Se trata de una historia narrada a partir de tres personajes que irán desvelando los misterios en torno al laúd, los misterios del presente y del pasado…


OPINIÓN

Antes de empezar con la opinión propiamente dicha de esta novela breve, la cual os la podéis leer en un huequito que tengáis libre gracias a sus poco más de 100 páginas, he de advertir que, si bien es cierto que por la sinopsis puede parecer un libro de terror, la realidad es que sí, da miedo, pero es más cierto terror psicológico más que miedo puro y duro.

El motivo por el cual decidí apuntarme a dicho viaje se debe a que soy historiadora como Julia, la protagonista de esta historia, pero además, trabajo como guía de misterios y leyendas y por supuesto, la leyenda y el misterio alrededor de dicho objeto, está más que presente.

Me ha gustado que haya más de un narrador, para que así el lector sepa siempre en todo momento qué piensan y sienten los personajes de esta novela. Sin embargo, considero que la novela hubiera quedado mucho más redonda si, en lugar de ser narrador omnisciente en el caso de Julia, hubiera sido también en primera persona. Dejando así ese modo narrativo para las descripciones.

Especialmente en lo que se refiere a sus circunstancias personales, ya que representa bastante bien las dificultades que los pares solteros tienen para conciliar vida laboral y personal. Pero estas circunstancias también sirven para ejemplificar lo que no debe ser una relación de pareja que se acaba con respecto a los hijos que hay en común, quienes jamás han de ser un arma arrojadiza entre ellos. Al contrario, siempre han de ser una prioridad.

Y además, también realiza un buena radiografía de nuestra sociedad, obsesionada con el trabajo y sin saber distinguir cuándo empieza el tiempo libre del tiempo laboral, incidiendo así en la importancia de saber separar ambos ámbitos de la misma en aras de nuestra paz mental.

Pero también, gracias a Luis, el hermano de Julia, un apoyo fundamental para la protagonista y una ayuda indispensable para ella. Su dinámica fraternal la he disfrutado mucho. Y en muchos momentos, él, intentando tratar de discernir y averiguar qué era lo que estaba sucediendo, he sido yo misma. 
Con él, la autora introduce un mensaje fundamental en nuestras vidas como es el de la importancia en la concesión de las segundas oportunidades vitales. Pero, eso sí, la voluntad del cambio ha de estar presente ya que, si no, todo va a quedar en agua de borrajas.

Habla muy y mucho gracias al objeto que nos ocupa de cómo existen objetos de poder y de que no todos han de conllevar connotaciones positivas.

Además, se nota que la autora es historiadora y por ello, da el lugar que merece a la disciplina. No solo porque es muy interesante - aunque aquí es cierto que se me ve un poco el plumero - sino porque también es muy útil, sobre todo para evitar que repitamos errores precedentes. Aunque, en este sentido, esto es algo complicado porque el hombre es el único animal que repite dos veces en la misma piedra.

En ese sentido, la combinación y mezcla con la historia de Sevilla, plural y rica está muy introducida y desarrollada en esta novela. No solo gracias a la investigación, sino también a través de determinadas creencias y supersticiones, las cuales se perpetúan y transmiten una y otra vez a lo largo de la historia... adaptadas a las distintas sociedades y épocas. De ahí que haya estado tan bien mezclado el Nuevo Mundo con el Viejo Mundo y la realidad, la ficción y la superstición.

Por último, el homenaje a la literatura también está muy presente. Y en mi caso, he visto ciertas similitudes con Fausto. Al menos en lo que a moraleja se refiere porque, la ambición desmedida nunca trae nada bueno.

¿Y vosotros? ¿Quién o quienes creéis que puede ser el rostro que estaba en dicho laúd? Yo aviso desde ya que no lo vi venir.

El libro ya ha salido hacia la siguiente parada.

¡Nos leemos pronto!

Comentarios

  1. ¡Hola! Muchas gracias por esta reseña tan completa y por comentar tantos aspectos de la novela. Me ha encantado leerla.
    ¡Un saludo!

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