La promesa de Candela de Cristina D Estanislao

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de uno de los libros viajeros que han llegado a mi 
casa en días pasados. En este caso, sí que conozco la pluma de la autora. Es más, su nombre quizás os suene porque la he entrevistado, pero también porque he reseñado precisamente el libro precedente de esta serie gracias al cual la conocí.

Pero, no os preocupéis porque, pese a pertenecer a la misma serie, son historias que se pueden leer de manera independiente. Así que, no os costará nada ubicaros tanto con los personajes como espacio-temporalmente.

Sin embargo, no me voy a entretener mucho más y por eso prefiero dejaros con mi la sinopsis y mi opinión de La promesa de Candela de Cristina D Estanislao.

SINOPSIS

Candela, sentimental y altanera, está a punto de ver cambiar su vida. Ella siempre ha creído en el amor verdadero, pero su afán por encontrarlo la llevará a tomar una decisión equivocada…
Diego cumple con los requisitos que desea en un hombre, mientras que Rubén provoca en ella alteraciones de todo tipo.

¿Y su familia? No se lo va a poner nada fácil, llevándola en más de una ocasión a rozar la más completa bipolaridad.

Entre esta maraña de emociones y engaños encubiertos, sus adorables —y a veces insoportables— amigas María y Raquel le sacarán sus mejores risas —y lágrimas— en situaciones completamente disparatadas.

Lo que ella no imagina es… que su felicidad dependerá de una promesa hecha casi sin pensar a su querida abuela.
¿Conseguirá Candela encontrar el amor verdadero y a la vez cumplir la promesa que hizo?



OPINIÓN

En esta novela, conoceremos la historia de Candela, otra de las miembros de la chupipandi. Y si tuviera que resumir en una frase o en pocas líneas qué es lo que le sucede, esta sería la de un viaje de autodescubrimiento para conocerse mejor, queriéndose en el proceso. Pero sobre todo en el que aprende a distinguir qué es un buen amor de uno que no lo es.
Y como podéis imaginar, el amor estará muy presente en las páginas del mismo.

Sin embargo, hay otros temas incluidos aquí de los que debo hablar, dada la importancia que tienen dentro de la trama, enriqueciéndola bastante.

En primer lugar, se habla de rol de la mujer en la ciencia. O mejor dicho, de la escasa presencia de la mujer en ella. Y con detalles como este, que a priori pueden pasar desapercibidos, la autora lo que hace es animar a que cada vez más lectoras se decanten por la ciencia, un campo comúnmente asociado a los hombres.
También lo que pone de relieve es que, este incremento de mujeres científicas puede contribuir y mucho a eliminar la desigualdad y el machismo en nuestra época... a pesar de que eso, a día de hoy, conlleve el esfuerzo doble o triple de las mujeres para demostrar su valía en todos los puestos de trabajo. Sin importar del tipo que sea.

No será la única vez que la autora incluya el tema del machismo dentro de la novela, porque, en este sentido, parece que estamos involucionando en lugar de evolucionando ya que, es cada vez más común encontrar a hombres y mujeres que prefieren perpetuar el modelo de familia tradicional en el que ella se queda en casa y él es quien mantiene económicamente a la familia.
De nuevo, no seré yo quien le diga a nadie qué es lo que tiene que hacer. Lo que sí que me gustaría indicar es que la libertad de elección siempre ha de estar presente.

Junto a ello, con la importancia de la nana, la autora realiza un maravilloso homenaje a los abuelos, enviando un mensaje crítico a nuestra sociedad también. Puesto que parece que, en nuestra sociedad contemporánea donde todo está enfocado a la juventud eterna, el envejecimiento se teme y se considera un estorbo. Olvidando que la sabiduría que otorga la vida y las experiencias acaecidas y que se muestran en forma de arrugas en la piel jamás compensarán la supuesta perfección que se pretende alcanzar.

Además de que pone de relieve nuestras vergüenzas porque, para según qué cosas, los mayores son útiles o no. Demostrando así ese doble rasero que tan bien nos caracteriza. Y es que, en numerosos casos, dado el ajetreo de nuestras vidas cotidianas, son los abuelos quienes sustituyen y ejercen de segundos padres.

Y hablando de padres, precisamente es la paternidad uno de los temas aquí tratados. Sobre todo porque recuerda el profundo impacto que tienen en nosotros las circunstancias en las que hemos sido criados. Tanto para bien, como para mal.
De ahí que, si hemos vivido y convivido en un ambiente lleno de toxicidad, es bastante habitual que, o bien se hayan aceptado determinados comportamientos y actitudes bastante tóxicos que poco o nada tienen de sanos, perpetuándolos así en futuras generaciones.
Aunque también puede suceder al contrario, que se cree un desapego y un desarraigo emocional lleno de miedo y de baja autoestima tal, que no se quiera acercarse al amor y las relaciones sentimentales con cierto grado de compromiso. Tal y como le sucede a ella.

Junto a ello también recuerda que, el mero hecho de compartir un vínculo sanguíneo con otra persona, no significa que el amor vaya a brotar de repente. Al contrario, como cualquier relación importante en nuestras vidas, debemos darle la importancia que merecen y cuidarla a diario. Mediante hechos y palabras.

Por eso, es tan importante - un aspecto que me ha gustado tanto - como tema el de la comunicación, ya que, como sociedad suspendemos en el buen uso de la misma. Es algo que cae de cajón, pero debemos escuchar siempre las dos versiones de la misma historia, para así después formarnos nuestra propia opinión al respecto. Algo que no hacemos y que por tanto, la convierte en un arma de manipulación bastante peligrosa. Especialmente entre padres e hijos cuya relación no termina demasiado bien.

Quizás nos sorprendamos. Y además también, enlazando con esto, recuerda que conceder segundas oportunidades también es muy importante. Sobre todo una vez alejados de ese ruido propiciado por la mala, poca o nula comunicación realizada convenientemente.

En este sentido, he de decir que, si bien sí que me ha gustado que se enfoque en la redención más que en los conflictos - fundamental para el desarrollo del arco argumentativo de Candela, por otra parte - sí que me ha parecido que se cerraba todo de manera bastante precipitada.

Otro tema interesante es el del duelo y su gestión. El cual no se puede unificar al pertenecer al campo de la psique y los sentimientos de cada persona. Y sobre todo, que no podemos criticar ni entrometernos en el modo en que cada uno lo gestiona, ya que, como suele ser habitual, mostrar debilidad y exposición nos hacen sentir débiles. Lo cual no gusta nunca.

Así, personas que son fuertes y arrolladoras, pueden llevar la pena por dentro y el sentimiento hasta tal punto que prefieren desconectar de la vida que les rodea y activar en cambio el modo avión, evitando así el sufrimiento que le provoca el darse cuenta de que están vivos. Olvidando un detalle fundamental como es el de que, el sufrimiento es lo que nos hace darnos cuenta de que estamos vivos.
Habrá lectores que esto lo encuentren como un punto débil del personaje de Candela. Sin embargo, yo no lo considero así porque, lo veo muy real.

Y por último, como he mencionado antes, es un libro en el que el amor está muy presente. En numerosas y variadas facetas.

Así, ya lo he mencionado antes, pero aparece la ausencia o la aparición del amor entre los miembros de una familia. Pero también se hace hincapié en la importancia que también tiene la familia que se elige; como son los amigos.

Y me ha gustado el personaje de Laura porque demuestra que no todas las amistades sustituyen a los familiares, sino que estas también pueden ser tóxicas.
Además, de que incide en un aspecto muy importante característico también de nuestra sociedad como es la falta de sororidad. Y por eso, tristemente, las mujeres tendemos a considerarnos rivales las unas de las otras más que aliadas. Sobre todo cuando hay un interés amoroso de por medio.
Olvidando convenientemente que, si nos uniéramos más en lugar de enfrentarnos entre sí, las cosas serían bien diferentes.

Pero también hace ver que el sentimiento amoroso evoluciona y es variable dependiendo del tiempo, de ahí que no debamos idealizar a nadie porque, la perfección no existe y a la larga eso generará insatisfacción y sufrimiento en el implicado. Además de que no podemos obligar a tampoco a que otra persona nos quiera como nosotros queremos que nos quieran. Y sobre todo, no tomarnos determinadas libertades para con la otra persona actuando como si fuéramos pareja de la misma sin que haya ningún vínculo entre ambos.

Diferencia también entre amor y sexo, que están interrelacionados, si bien suelen ser confundidos. La razón, de nuevo, es bien sencilla y describe de forma bastante realista y acertada cómo se comporta la sociedad al respecto de ambos.

Prefiriendo en muchos caso la segunda opción porque es mucho más sencilla y está libre de compromisos y sentimientos. De nuevo, tampoco diré si está bien o no porque no soy nadie para criticarlos. Pero, siempre que ambas partes estén de acuerdo en el tipo de relación que desean mantener y sobre todo, que hablen cuando las cosas estén cambiando... perfecto.

Y por último, hay un triángulo amoroso en el que contrapone un amor tóxico de uno sano. En este primer aspecto, hace hincapié en que, por más que intentemos esconder nuestra verdadera naturaleza, no podremos huir de la misma.

Pero también advierte de los aparentes príncipes azules perfectos, porque, de nuevo, la perfección no existe. Y sobre todo, hay que recordar que, si alguien quiere cambiarte, en realidad no te quiere ni está enamorado de ti, sino de sí mismo. Y quizás no de la mejor manera posible.

Frente a este, se encuentra el representante del amor sano, el cual demuestra que es paciente y fiel. Y que siempre estará ahí por y para ella, cuándo y cómo le necesite. Y sobre todo que la respeta y como tal, la quiere libre.

En este caso, he de hacer un detalle que no me ha gustado, como es el de la inclusión de una infidelidad. Por mucho que no se quiera al otro o que se haya confundido este sentimiento con otra cosa, jamás podemos ser desleales para con el otro. Y ya no solo por el hipotético futuro en común, sino por lo que fueron. Siempre será una falta de respeto, para con nosotros mismos y parra con los demás.

Aunque, de todos los amores presentes en esta novela, he de destacar el más importante de nuestras vidas: el que debemos sentir para con nosotros mismos. Muy importante porque, si no nos queremos bien a nosotros mismos, no podremos hacerlo bien con los demás.
Pero importante también porque debemos empezar a darnos cuenta de que priorizarnos no es síntoma de egoísmo, sino una acción necesaria que más de uno de nosotros debemos poner en práctica y prometérnoslo a nosotros mismos.

Nuestra salud mental estará en juego y con ella no se juega.

El libro ya ha salido hacia la siguiente parada.

¡Nos leemos pronto!



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