Por verte sonreír de Esmeralda Romero

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de uno de los libros viajeros que han llegado a mi 
casa en días pasados. Sorpresa, sorpresa este encabezamiento. Como si no se hubiera repetido por aquí.

Pero, si bien es cierto que están por venir más, la realidad es que serán de manera mucho más espaciada en el tiempo y por eso, aparecerán variadas.

Sin embargo, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta entrada y prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Por verte sonreír de Esmeralda Romero:

SINOPSIS

Sofía quiere ser la mejor residente de medicina del hospital. Ha sacrificado mucho para llegar hasta aquí y no piensa conformarse con menos.
Marcos es técnico de enfermería y para él su familia es lo más importante. No va a permitir que les falte de nada, tal y como prometió.

Ninguno quería enamorarse, pero un ascensor, muchas guardias en Urgencias, un paciente muy especial y varias tazas de chocolate harán que sea inevitable.

Una historia sobre la familia, la amistad, el perdón y el amor verdadero.


OPINIÓN

Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, tengo que decir que los motivos por los cuales me apunté al libro se deben a que soy muy fan de Anatomía de Grey. Eso sí, hasta el momento en que se fue el mejor personaje de la serie y uno de los de la historia de la televisión; Christina Yang... a partir de ahí empezó a derivar y decaer.
Muy fan, como digo de series, pero no así de la literatura de médicos y hospitales de los que no había leído nada. Así que, junto al hecho de que tampoco conocía la pluma de la autora... en un perfecto dos por uno, me apunté a este viaje.

Aquí conoceremos la historia de Sofía y Marcos, quienes trabajan en un hospital, si bien cada uno tiene un trabajo - y una responsabilidad - diferente en él. Y en este sentido, tengo que decir que sea ella la que tenga un poder adquisitivo mayor y una mejor posición económica que él, puesto que no suele ser lo normal y además, suele ser criticado. Por no hablar del hecho de que es tan poco habitual, desgraciadamente que suele generar un complejo de inferioridad en los hombres - influenciado también por los hombres a su alrededor - que, demuestra muy bien por qué el machismo sigue bien presente en nuestra sociedad y sobre todo, cómo aún hay muchos micromachismos a nuestro alrededor que debemos seguir erradicando, ya que son la raíz del problema. Así que, esta asociación más o menos velada con el micromachismo, me ha gustado mucho.

Del mismo modo que también me ha gustado que ella pertenezca al campo de las ciencias. Porque es poco habitual encontrar mujeres científicas o asociadas con profesiones de dicha rama, demostrando así por tanto, cómo las mujeres tenemos que esforzarnos el doble o el triple que nuestros colegas masculinos para ser consideradas igual de válidas. Comportamientos y actitudes a los que se enfrenta Sofía y que son un fiel reflejo de nuestra sociedad.

Un aspecto positivo de esta novela es que es muy real porque los hospitales son un microuniverso y una micro sociedad. De ahí que en ellos sucedan situaciones y acciones típicas de la vida cotidiana como, que haya relaciones sexuales y sentimentales entre los trabajadores de los mismos.
No solo porque solemos mantener ese tipo de vínculos en aquellos lugares donde más tiempo pasamos, que también. Sino porque también este ambiente laboral tiene muy presente esa día del Carpe Diem y, como la muerte forma parte de nuestras vidas pero en nuestro caso solemos no hacerle caso, ellos sí que tienen bien presente que cualquier día puede ser el último y que por eso, hay que aprovecha al máximo el tiempo que vivamos aquí.

Realista es también el modo en que pronto nos olvidamos de que los inicios son duros e idénticos para todos. Así que esa sensación de menosprecio al novato y recién llegado - aún mayor, si es mujer, de nuevo - es muy real y habitual. Amén de errónea, por supuesto porque, como ya he dicho antes, el hospital es un microuniverso y un fiel reflejo de nuestra sociedad, donde todo funciona como una cadena perfecta y por eso, en cuanto un eslabón de la cadena flojea o no funciona tan bien como debería... empiezan los problemas.

Junto a ello, también me ha gustado que enfatice en lo fundamental que es la empatía en nuestra sociedad. Ya no solo en aquellos trabajos de cara al público... pero por ambas partes, sino también entre compañeros de trabajo. Porque todo el mundo cargamos con unos demonios de los que no solemos hablar y que solemos cargar en silencio. Amén de que así enfatiza también en el poder que tienen las palabras.

Relacionado con esto, me gustaría decir que los médicos no son una profesión sencilla y por eso, considero que no todo el mundo está preparado para el ejercicio de esta profesión. De ahí que considero fundamental en todo el proceso de formación y en su etapa laboral, la compañía de un psicólogo que le ayude a gestionar y le dé las herramientas más adecuadas para sobrellevarlo todo. Pero, al no suceder eso, adolecemos de buenos profesionales y empáticos.

Y relacionado con la formación, he de decir que me ha gustado que también dé el lugar que merece a la docencia, por sorprendente que parezca a priori esta asociación con la medicina. Más que nada porque, se suele dar por descontado que es una profesión sencilla, cuando para nada lo es. Y que se puede ser muy buen profesional en nuestros trabajos, pero muy malos maestros... y esa desgana o poca capacidad se contagia a nuestros alumnos, que incluso pueden copiarnos o a los que podemos contagiar nuestra negatividad y causarles desinterés.

La comunicación es uno de los temas más importantes que se desarrollan en la novela. Esta, nos da miedo porque no queremos sentirnos débiles y expuestos para con los demás. Y es un error, porque solo seremos valientes si conseguimos ponerle nombre y sobre todo, en voz alta, a nuestro mal.
Es cierto que no podemos forzar a nadie a que haga nada en contra de su voluntad, pero, en este sentido he querido zarandar a Sofía más de una vez por lo cabezota que era.
Admito que yo no hubiera tenido tanta paciencia como han tenido con ella porque, además de que faltaba el respeto a su profesión al negarse a pedir la ayuda profesional que estaba claro que necesitaba, estaba causando mucho daño e infelicidad a su alrededor. Que esta se contagia.

Además de eso, demostraba que no se quería nada a sí misma porque, soltar lastre es una manera de demostrar amor propio para los demás y nosotros mismos, ya que si no nos queremos bien a nosotros mismos, seremos incapaces de hacer lo propio para con los demás. Así que, en ese sentido, estaba siendo un poco mentirosa para con Marcos porque podía quererlo, pero no amarlo. Es cierto que no se puede estandarizar el sentimiento, pero tampoco se puede estar en una relación a medio gas, ya que, a la larga aparecerán los malentendidos y las discusiones.

Una comunicación que se puede hacer con palabras y también con gestos. Y en ese sentido, también me ha gustado el poder que otorga a las sonrisas. Más en un ambiente como el hospitalaria. Gesto de múltiples significados y recursos, además de que contagioso. Gesto que, también parece sencillo a priori, pero que, como con la profesión o el amor, es difícil que sea sincero y con plenitud. Y que también deberíamos hacer más a menudo, nos sorprenderíamos de sus resultados. En los demás y en nuestras vidas.

Y es también una novela de amor, por supuesto. Además del amor propio, ya mencionado anteriormente... también lo hace en diferentes aspectos, todos muy interesantes.

De amor por una profesión. Estando presente en ambos protagonistas. Y sobre todo, en el modo en cómo se refleja en su trato para con los pacientes. Unos pacientes que pueden ser emisores o receptores de ese sentimiento, con los que creo que se establecen historias de amor intensas y más o menos breves. Confirmando así que no hay tiempos ni medidor de intensidad en lo que a la duración de las historias se refiere.

Y aclaro aquí que una historia de amor no tiene por qué ser precisamente romántica porque, se dan casos en los que al pasar tanto tiempo en un hospital que pasamos allí que, inevitablemente, pasamos a formar parte de sus familias y su día a día.

El amor entre los miembros de una familia también está muy presente. Demostrando así que cada persona y cada familia es un mundo y que por tanto, no podemos estandarizarlo.

Hay familias muy cercanas, como la de Marcos... aunque he de decir que, en algunas ocasiones, he sentido que se aprovechaban un poco de él y de sus ganas de querer ayudar y sentirse útil para con quienes están a su alrededor. Tomó la decisión, se vio como solución fácil y así se ha quedado... olvidando que también tiene vida.

Y también hay familias no tan cercanas... como la de Sofía. En este caso, está muy bien reflejado el modo en que, cuando una tragedia golpea, no solo es a la persona, sino también a los más cercanos. Y aquí, aunque como digo, no me ha gustado el modo en que Sofía ha gestionado todo, sí que le debo conceder el mérito que merece a la autora porque ha representado bastante bien la impotencia que sentimos ante el querer y no poder.

También se habla de la familia que se elige, que son los amigos. Y que en ocasiones, son aún más importantes que los familiares. Aquí Marcos vuelve a destacar en su relación para con Ester, que me ha gustado mucho. Más en una profesión como la de la medicina porque, hay días en los que pasan más horas allí que fuera de él y también porque, solo quien vive un día a día similar al tuyo podrá entenderte bien.

Junto a eso, he de destacar la importancia de la sororidad, aspecto positivo porque, las mujeres aquí más que enfrentarse se apoyan y demuestran así lo bien que iría el mundo si funcionáramos así más a menudo.

Y por supuesto, se habla de amor romántico.

Desde el punto de vista tóxico, usando a un secundario como canal de denuncia y revulsivo para que, cualquier lector que se sienta reflejado en él al leerla, decida darse cuenta de que eso no es un buen amor y se aleje lo más rápido posible. Esto convierte así en la literatura en un arma de denuncia amén de un entretenimiento.

Y desde el punto de vista sano, demostrando que el amor aparece dónde y cuándo menos se le espera. Incluso en aquellos momentos en que no estamos preparados para recibirlo o hacerle hueco en nuestras vidas. Tal es su poder.

Un amor que es paciente y que nos querrá libres. Incluso a sabiendas de que eso conlleve que nos alejemos del ser querido. Amor que además intentará que seamos siempre la mejor versión de nosotros mismos sin querer cambiarnos y que sabrá curar nuestras heridas externas e internas y que devolverá la luz a nuestras vidas en forma de sonrisa resplandeciente.

El libro ya ha salido hacia la siguiente parada.

¡Nos leemos pronto!

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un desliz fuera de horario de Ariadna V. Andrews

Destino en común de Ángel Gutiérrez

El duque de la soberbia de Mariah Stone