Vuelve a reírte conmigo (serie Elígeme #2) de Noe Gabriel

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de un libro que leí en colaboración con la autora, 
a  quien agradezco enormemente el envío del ejemplar en digital y que haya querido colaborar conmigo. Y también a la que pido disculpas con el retraso en el último paso de la publicación en el blog, porque sí, esta es una de las reseñas que tenía pendiente.

Por eso, no quiero retrasarlo mucho más y prefiero dejaros con mi la sinopsis y mi opinión de Vuelve a reírte conmigo de Noe Gabriel:

SINOPSIS

Gabriela es una mujer feliz y satisfecha con su vida.
Corrección, ERA feliz.
Un nubarrón llamado Leonardo Costa ha vuelto para producirle dolor de cabeza, pero pobre de él si se cree que puede llegar y remover toda su vida.

Gabi ya no es esa niña que él conoció. Ahora es una mujer hecha para volverlo loco y una que no quiere saber nada de él.
Pero Leo necesita pedirle perdón…

A veces crees tenerlo todo controlado, hasta que alguien abre tu caja de Pandora particular.

Después de Lucía, aquí tienes la historia de Gabi. ¿Te la vas a perder?

OPINIÓN

Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, voy a aclarar que, aunque como bien se indica en el título es una segunda parte, la realidad es que todos los libros de la serie son autoconclusivos y por eso, aunque Gabriela ya aparece en la novela precedente, su rol es secundario y es aquí donde la conoceremos más en profundidad. Así que no os perderéis nada si la sinopsis os llama la atención.

Es una novela breve donde conoceremos la historia de Gabriela y Leo. Un Leo que es italiano, y que tengo que decir que solo con esa característica, a mí me tuvo ganada de antemano. Amén de que tiene una historia muy dura y sobre todo, muy bien narrada, desarrollada y gestionada que terminó de conquistarme.

A pesar de ser una novela breve, son varios los temas interesantes susceptibles de desarrollo en esta historia.
De entrada, nos recuerda que a veces, las apariencias engañan y por tanto, debemos ser más empáticos y/o tener los ojos más abiertos con lo que nos rodea porque, nunca sabremos cuáles son los demonios con los que cargamos en nuestra vida y todo lo que estamos sufriendo. Amén de que, no es más rico quien más tiene sino que debemos tener más claro y desmitificar esa idea de que la fidelidad está asociada a las posesiones materiales. No es así. La felicidad está en las pequeñas cosas de la vida.
Aquí es Leo quien mejor lo encarna.

Él es también quien mejor relata cómo las circunstancias en las que hemos sido criados tienen un profundo impacto en el desarrollo de nuestro carácter y personalidad. Y por eso, acciones y situaciones que pueden parecer muy sanas, en realidad son bastantes tóxicas. Junto a ello además, juega de un modo muy inteligente con el aspecto de que, las circunstancias pueden ser tan límites que, nos fuerzan a tomar decisiones bastante desafortunadas.
Así, no comparto el comportamiento del Leo de juventud, pero sí que puedo llegar a entender por qué hace lo que hace.

Otro aspecto que está muy bien desarrollado es el del problema tan grande que tenemos con la comunicación, la cual asociamos como un síntoma de debilidad, y a la que también tenemos un profundo miedo por el juicio que puede generar en los demás. Especialmente si se encuentran entre ellos nuestros seres queridos.
Cuando es justo lo contrario, solo aquel que habla y se expone alcanzará la verdadera felicidad. Porque hay que comunicarse, da igual que sea con gestos o palabras, porque, si no se hace, a la larga se genera un sentimiento de enfado e infelicidad, al habernos quedados enquistados en esa conversación pendiente que nunca se produjo.

Ya de por sí, las buenas intenciones y comentarios provocan en ocasiones sufrimiento y malentendidos como para encima no añadirles el silencio más total y absoluto. Recordemos que las palabras son más fuertes y dolorosas que los actos, porque sus secuelas son más duraderas e invisibles.
Amén de que, hablar es también un síntoma de amor propio bien gestionado. Fundamental para querer bien a los demás. Y sobre todo, ser felices.

Porque, otro de los temas de esta novela es la búsqueda de la felicidad, con lo cual estoy muy de acuerdo. Una felicidad más interiorizada, pero también más externa. Y es ahí donde las sonrisas y la risa juegan un papel fundamental. Porque, si preguntáis a las personas cuáles son las características que buscan en un compañero - sentimental o no - en la inmensa mayoría de los casos, os dirán que les haga reír.
La risa se contagia y se propaga, como un virus. Pero en positivo, por supuesto.

Y la risa también puede ser tan poderosa como las palabras, hasta el punto de poder llevarnos a saber distinguir entre vivir y sobrevivir. Términos que se parecen, pero que de sinónimos tienen poco y nada. Justo lo que le pasa a Gabi.

Me ha gustado que, incida en la importancia de la concesión de las segundas oportunidades en la vida. Relacionándola en este caso también con el tema de saber escuchar todas las versiones de una historia antes de emitir nuestro propio veredicto. Normalmente no solemos hacerlo y por eso, aparecen de nuevo los problemas.

Unas segundas oportunidades que hay que conceder en todos los ámbitos, incluyendo ahí los sentimientos como el amor. Porque, al pertenecer al campo de la psique, evoluciona con el tiempo. Amén de que, un fallo o un error en un momento puntual no tiene por qué definir toda nuestra existencia. Especialmente en aquellos casos en que la intención de cambio y de mejora es muy evidente.

Este aspecto por tanto, está muy desarrollado en la novela con el hecho del impacto de los primeros amores de nuestra vida, los cuales para bien o para mal, sirven de vara de medir y comparativa con todos los que vendrán después. Un error, por lo mencionado anteriormente.

Destaco como aspecto muy positivo la inversión de roles con el tiempo y que sea él quien se sienta inseguro en un aspecto de su vida. No suelen encontrarse protagonistas masculinos así y es refrescante que también se les dé voz porque hombre así existen. Y sobre todo, porque no tiene que avergonzarse de ese aspecto de su personalidad. Ya que, como he dicho antes, solo la total aceptación de todos aspectos y características de nuestra personalidad serán las que enraizarán para hacer brotar un amor propio sano y fuerte. Tanto que, nos hará darnos cuenta de que para querer bien a otra persona, primero debemos hacer lo propio con nosotros mismos.
Y que quien bien nos quiere, nos querrá libre aceptando virtudes y defectos y sobre todo perdonando el pasado.

Y por último, no puedo no hacer mención al tema de las sexualidad dentro del amor porque esa misma libertad también es aplicable aquí y por eso, cada uno ha de vivirla en el modo que más conveniente crea y, siempre que no cause daño a los implicados ni a personas alrededor, nadie tiene ni el derecho ni la potestad para opinar sobre ella. Por eso pienso que el hermano se pasa cuando hace un determinado comentario. Una cosa es la protección y/o sobreprotección y otra bien distinta, el coartar el modo de ser de cada uno.

Creo que, desde el principio de la historia, el propósito de la autora era sacarnos una sonrisa y conmigo lo ha conseguido. Porque me ha dejado un buen regusto.

Y bueno, muchas ganas de saber de Sabina, el guiri y el food truck. Los cuales, presiento que serán protagonistas de una nueva entrega.

¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!

¡Perdón por la tardanza!

¡Nos leemos pronto!





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