Más fuerte que mi honor de Clara H. Vial
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la autora, a quien agradezco enormemente el envío del ejemplar en físico. O mejor dicho, los ejemplares, ya que de golpe llegaron tres. A su vez, aprovecho para pedir disculpas de manera pública en la tardanza en la publicación de las opiniones. Así que también, no os podéis hacer una idea de la ilusión de poder, finalmente, devolverle la confianza depositada en mí tiempo atrás.
Por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta publicación y prefiero dejaros, en su lugar, con la sinopsis y mi opinión de Más fuerte que mi honor, el tercer volumen de la serie Team Players, escrito por Clara H. Vial:
SINOPSIS
Alguien inesperado lo cambiará todo. Ahora, tendrán que decidir dónde está su felicidad.
Jonah
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la autora, a quien agradezco enormemente el envío del ejemplar en físico. O mejor dicho, los ejemplares, ya que de golpe llegaron tres. A su vez, aprovecho para pedir disculpas de manera pública en la tardanza en la publicación de las opiniones. Así que también, no os podéis hacer una idea de la ilusión de poder, finalmente, devolverle la confianza depositada en mí tiempo atrás.
Por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta publicación y prefiero dejaros, en su lugar, con la sinopsis y mi opinión de Más fuerte que mi honor, el tercer volumen de la serie Team Players, escrito por Clara H. Vial:
SINOPSIS
Alguien inesperado lo cambiará todo. Ahora, tendrán que decidir dónde está su felicidad.
Jonah
No pensé que nos convertiríamos en amigos. Tampoco que me sentiría atraído hacia ella.
Sabía que era una locura, pero su cabello rojo y sus verdes ojos, hicieron añicos mi voluntad.
«Quiero ir tras ella, pero no puedo. Mi vida se ha convertido en una locura, ya no puedo hablar de mí, porque debo pensar en nosotros».
Emily
Sabía que era una locura, pero su cabello rojo y sus verdes ojos, hicieron añicos mi voluntad.
«Quiero ir tras ella, pero no puedo. Mi vida se ha convertido en una locura, ya no puedo hablar de mí, porque debo pensar en nosotros».
Emily
Era una caja de sorpresas que acababa de descubrir. Con sus casi dos metros de perfección y esos pequeños y brillantes ojos celestes, me hacía perder la cabeza.
«Debo detenerme, pero no quiero. Su sentido del honor no le deja avanzar porque soy la exnovia de su mejor amigo».
OPINIÓN
Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, he de decir un par de cosas al respecto de la portada y del título.
En cuanto a la portada, continúa con la dinámica de las novelas anteriores y por eso, no podemos negar que, son impactantes y que llaman la atención. Pero, una vez más, aunque creo que esta es la novela donde queda mejor representado que, los protagonistas masculinos son más que una cara bonita o un cuerpazo. Aunque sobre eso, ya volveré más adelante.
Y en cuanto al título, también continúa con la dinámica de la serie, donde, se cambia la última palabra para enfatizar así cuál será el tema y a la vez, el conflicto que motivará y generará todo. Así que, se convierte en uno de los títulos reveladores e inteligentes de esos que tanto me gustan a mí.
Junto a ello, hago aquí una advertencia, si bien es el tercero de la serie, es autoconclusivo y por eso, podría leerse de manera independiente. Pero, de la misma manera que en el volumen precedente era mucho menos necesario... aquí, en cambio, os vais a comer muchos más spoilers. Y sobre todo, si no habéis leído el libro anterior, no vais a entender demasiado bien por qué uno de los secundarios actúa y se comporta como lo hace.
De esta novela, y hasta aquí diré a riesgo de spoilers... tengo que decir que, no esperé que ese alguien inesperado fuera quien terminó siendo. Así que las sorpresas y los giros están más que asegurados.
Aquí conoceremos a Jonah, quien no destacó demasiado en las novelas anteriores porque, no tiene una profesión en la que se expone de cara al público post formar parte del equipo de fútbol donde conoció a sus amigos. Este es un detalle - el de su anonimato - que me ha hecho mucha gracia porque es bastante probable que pase desapercibido. Al menos físicamente porque mide más de un metro noventa y está bastante fornido.
Él, es profesor en la universidad además de científico. Por eso decía lo de que las apariencias engañan. De ahí que nos invite a reflexionar antes de lanzar y emitir juicios al respecto de cualquier tema. Porque los prejuicios suelen ser equivocados y, una vez descubierto nuestro error, sentiremos mucha vergüenza. Y lo que es peor, no sabremos asumirlo... provocando malentendidos e insatisfacción. Dejando así bastante claro cuán importante es la comunicación. En todos los aspectos de nuestras vidas.
También me ha gustado que, explique de una manera bastante coherente cómo las decisiones que tomamos en nuestras vidas contribuyen muy y mucho a la formación de nuestro carácter y nuestra personalidad. Y es que, como la ciencia es muy metódica y muy cuadriculada... ambos adjetivos perfectamente podrían ser aplicados a su personalidad y a su manera de concebir la vida; tradicional casi podría decirse también.
Pero, recuerda al mismo tiempo que, no se puede tener todo bajo control - es más, eso es uno de los aspectos más bonitos que tiene la vida - y por eso, conviene de cuando en cuando dejarse llevar.
Jugando de ese modo de manera muy inteligente con la idea de que los opuestos se atraen. Y también que, debemos aprender a respetar y valorar más la diferencia, que siempre enriquece y nunca ha de separar.
No es el único dicho o saber popular que plantea o desarrolla la autora en esta novela, puesto que de siempre se ha dicho que, de una boda sale y otra. Y ese es precisamente el punto de inicio de esta historia. Demostrando que, el sentimiento puede aparecer dónde, cuándo y con quien menos se le espera.
El problema aquí es que Emily es la ex de su amigo. Aunque, bueno... yo no la considera una ex como tal puesto que sí que tuvieron un rollo más o menos serio, pero yo no lo considero relación. Y por eso, remarca tanto la importancia de la comunicación, la cual si no es asertiva... puede provocar malentendidos, discusiones e incluso conflictos de más o menos gravedad.
Aunque claro, como Johan tiene un amplio sentido de la lealtad y un fuerte sentido del honor hacia su modo de vida y sus amigos, entiendo que él pueda sentirse así. Traicionándoles.
En este sentido, he de reconocer que no entendí muy bien la actitud de Tommy. Más que nada porque tuvo un muy buen arco argumental en la novela anterior y sobre todo, maduró muchísimo. Más que nada porque él ya ha rehecho su vida, lo ha superado y es feliz. Y por tanto, sería lógico que quisiera lo mismo para ella.
Así que, en mi opinión, tiene una rabieta bastante infantil en la que deja más que demostrado cómo no se ha de superar una relación sentimental ya que, quien bien te quiere, lo hará libre. Incluso cuando la relación haya concluido. Solo así se termina demostrando el grado de interés y la importancia de la relación o la persona en nuestras vidas.
Es también un canto a la vida, la cual puede cambiar de un día para otro. Y ni siquiera, de un momento para otro también. De ahí que se nos invite a vivir el presente, sin preocuparse demasiado por lo que puede pasar el futuro o lamentarse del pasado. Así no se vive.
Como podéis imaginar, es una novela romántica en la que el amor está muy presente. En más de una manera y modo diferente.
Así, queda más que demostrado, de nuevo, la hermandad estrecha entre los amigos y cómo, al más mínimo problema o inconveniente, dejan todo atrás y se vuelvan para con el otro. Demostrando así que, no solo los amigos son la familia que se elige, sino que además, si se quiere y hay interés, se puede mantener una relación estrecha duradera en el tiempo.
Este amor se contrapone con el amor entre los miembros de una familia. El cual, en ocasiones tampoco es siempre del todo sano ya que, el mero hecho de compartir un grupo o un vínculo sanguíneo con otra persona no tiene por qué provocar el brote o el surgimiento del amor entre sus miembros.
Y relacionado con esto, está el tema de la paternidad. Porque padre se hace y no se nace. De ahí que los niños siempre han de ser considerados la prioridad. Y si las mejores circunstancias para su crianza feliz no se las puede proporcionar la madre o la familia de la madre, debemos prestar atención y buscar siempre su bien.
En dicha búsqueda y, aunque suene chocante, deberíamos incluir el tema del aborto. En este sentido, de la misma manera que me gustó que fuera reivindicativa en la novela anterior, me vuelve a gustar que aquí vuelva a atreverse e introducir un tema peliagudo.
Junto a ello, me ha parecido bastante razonable que recuerde que, las personas cambian, evolucionan y por tanto, varían de criterio. Y por eso, si un momento determinado de nuestras vidas no estamos preparadas para tal responsabilidad y creemos que más que bien haremos mal a ese niño... está bien. Pero, puede pasar el tiempo y en ese momento sí, y decidirnos ser madres.
La libertad aparece aquí como elemento fundamental. De pensamiento y de elección. No hay que influir en ningún caso y dejar que cada uno haga lo que considere mejor en cualquier momento.
La pullita por tanto, a la falta de sororidad de nuestra sociedad está muy presente también
Aparece el amor romántico y revaloriza esa idea de que, las relaciones puramente sexuales pueden derivar o dar lugar a sentimientos mucho más profundos. Así que no hay que despreciarlas o desconsiderarlas.
Aparece el amor tóxico representada en la ex de Jonah. Un amor controlador, obsesivo y que intenta cambiarte y convertirse únicamente en el centro de tu existencia... eso no es amor. Ya lo dije, quien bien te quiere, te querrá libre. Amén de que esa libertad es sinónimo de confianza. Pilar básico de todas las relaciones y que, si no está, difícilmente esa relación no terminará bien.
Pero se hace mención a un amor sano. Inesperado, pero precioso. Eso sí, en este caso, me hubiera gustado más que se hubiera desarrollado de un modo mucho más romántico y menos "presionados" si bien es cierto que, dadas las circunstancias que les ha tocado vivir... eran los tiempos los que marcaban los pasos a dar. Eso sí, así recuerda de un modo muy coherente que, el sentimiento no se puede medir ni en tiempos ni en intensidad. Solo queda abrazarlo.
El destino es sabio y por eso, cuando se compincha con este sentimiento, encontrará el momento más adecuado para aparecer y reaparecer porque, en mi opinión, queda más que bien que demostrado que Emily y Jonah eran dos personas que estaban destinadas a estar juntas, pero como no hay más ciego que quien no quiere ver... la vida es la que les da ese empujoncito que les faltaba.
Porque el honor y la felicidad no tienen por qué estar enfrentados, sino ir de la mano como perfectos compañeros de equipo en la vida.
¡Muchas gracias de nuevo por colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!
«Debo detenerme, pero no quiero. Su sentido del honor no le deja avanzar porque soy la exnovia de su mejor amigo».
OPINIÓN
Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, he de decir un par de cosas al respecto de la portada y del título.
En cuanto a la portada, continúa con la dinámica de las novelas anteriores y por eso, no podemos negar que, son impactantes y que llaman la atención. Pero, una vez más, aunque creo que esta es la novela donde queda mejor representado que, los protagonistas masculinos son más que una cara bonita o un cuerpazo. Aunque sobre eso, ya volveré más adelante.
Y en cuanto al título, también continúa con la dinámica de la serie, donde, se cambia la última palabra para enfatizar así cuál será el tema y a la vez, el conflicto que motivará y generará todo. Así que, se convierte en uno de los títulos reveladores e inteligentes de esos que tanto me gustan a mí.
Junto a ello, hago aquí una advertencia, si bien es el tercero de la serie, es autoconclusivo y por eso, podría leerse de manera independiente. Pero, de la misma manera que en el volumen precedente era mucho menos necesario... aquí, en cambio, os vais a comer muchos más spoilers. Y sobre todo, si no habéis leído el libro anterior, no vais a entender demasiado bien por qué uno de los secundarios actúa y se comporta como lo hace.
De esta novela, y hasta aquí diré a riesgo de spoilers... tengo que decir que, no esperé que ese alguien inesperado fuera quien terminó siendo. Así que las sorpresas y los giros están más que asegurados.
Aquí conoceremos a Jonah, quien no destacó demasiado en las novelas anteriores porque, no tiene una profesión en la que se expone de cara al público post formar parte del equipo de fútbol donde conoció a sus amigos. Este es un detalle - el de su anonimato - que me ha hecho mucha gracia porque es bastante probable que pase desapercibido. Al menos físicamente porque mide más de un metro noventa y está bastante fornido.
Él, es profesor en la universidad además de científico. Por eso decía lo de que las apariencias engañan. De ahí que nos invite a reflexionar antes de lanzar y emitir juicios al respecto de cualquier tema. Porque los prejuicios suelen ser equivocados y, una vez descubierto nuestro error, sentiremos mucha vergüenza. Y lo que es peor, no sabremos asumirlo... provocando malentendidos e insatisfacción. Dejando así bastante claro cuán importante es la comunicación. En todos los aspectos de nuestras vidas.
También me ha gustado que, explique de una manera bastante coherente cómo las decisiones que tomamos en nuestras vidas contribuyen muy y mucho a la formación de nuestro carácter y nuestra personalidad. Y es que, como la ciencia es muy metódica y muy cuadriculada... ambos adjetivos perfectamente podrían ser aplicados a su personalidad y a su manera de concebir la vida; tradicional casi podría decirse también.
Pero, recuerda al mismo tiempo que, no se puede tener todo bajo control - es más, eso es uno de los aspectos más bonitos que tiene la vida - y por eso, conviene de cuando en cuando dejarse llevar.
Jugando de ese modo de manera muy inteligente con la idea de que los opuestos se atraen. Y también que, debemos aprender a respetar y valorar más la diferencia, que siempre enriquece y nunca ha de separar.
No es el único dicho o saber popular que plantea o desarrolla la autora en esta novela, puesto que de siempre se ha dicho que, de una boda sale y otra. Y ese es precisamente el punto de inicio de esta historia. Demostrando que, el sentimiento puede aparecer dónde, cuándo y con quien menos se le espera.
El problema aquí es que Emily es la ex de su amigo. Aunque, bueno... yo no la considera una ex como tal puesto que sí que tuvieron un rollo más o menos serio, pero yo no lo considero relación. Y por eso, remarca tanto la importancia de la comunicación, la cual si no es asertiva... puede provocar malentendidos, discusiones e incluso conflictos de más o menos gravedad.
Aunque claro, como Johan tiene un amplio sentido de la lealtad y un fuerte sentido del honor hacia su modo de vida y sus amigos, entiendo que él pueda sentirse así. Traicionándoles.
En este sentido, he de reconocer que no entendí muy bien la actitud de Tommy. Más que nada porque tuvo un muy buen arco argumental en la novela anterior y sobre todo, maduró muchísimo. Más que nada porque él ya ha rehecho su vida, lo ha superado y es feliz. Y por tanto, sería lógico que quisiera lo mismo para ella.
Así que, en mi opinión, tiene una rabieta bastante infantil en la que deja más que demostrado cómo no se ha de superar una relación sentimental ya que, quien bien te quiere, lo hará libre. Incluso cuando la relación haya concluido. Solo así se termina demostrando el grado de interés y la importancia de la relación o la persona en nuestras vidas.
Es también un canto a la vida, la cual puede cambiar de un día para otro. Y ni siquiera, de un momento para otro también. De ahí que se nos invite a vivir el presente, sin preocuparse demasiado por lo que puede pasar el futuro o lamentarse del pasado. Así no se vive.
Como podéis imaginar, es una novela romántica en la que el amor está muy presente. En más de una manera y modo diferente.
Así, queda más que demostrado, de nuevo, la hermandad estrecha entre los amigos y cómo, al más mínimo problema o inconveniente, dejan todo atrás y se vuelvan para con el otro. Demostrando así que, no solo los amigos son la familia que se elige, sino que además, si se quiere y hay interés, se puede mantener una relación estrecha duradera en el tiempo.
Este amor se contrapone con el amor entre los miembros de una familia. El cual, en ocasiones tampoco es siempre del todo sano ya que, el mero hecho de compartir un grupo o un vínculo sanguíneo con otra persona no tiene por qué provocar el brote o el surgimiento del amor entre sus miembros.
Y relacionado con esto, está el tema de la paternidad. Porque padre se hace y no se nace. De ahí que los niños siempre han de ser considerados la prioridad. Y si las mejores circunstancias para su crianza feliz no se las puede proporcionar la madre o la familia de la madre, debemos prestar atención y buscar siempre su bien.
En dicha búsqueda y, aunque suene chocante, deberíamos incluir el tema del aborto. En este sentido, de la misma manera que me gustó que fuera reivindicativa en la novela anterior, me vuelve a gustar que aquí vuelva a atreverse e introducir un tema peliagudo.
Junto a ello, me ha parecido bastante razonable que recuerde que, las personas cambian, evolucionan y por tanto, varían de criterio. Y por eso, si un momento determinado de nuestras vidas no estamos preparadas para tal responsabilidad y creemos que más que bien haremos mal a ese niño... está bien. Pero, puede pasar el tiempo y en ese momento sí, y decidirnos ser madres.
La libertad aparece aquí como elemento fundamental. De pensamiento y de elección. No hay que influir en ningún caso y dejar que cada uno haga lo que considere mejor en cualquier momento.
La pullita por tanto, a la falta de sororidad de nuestra sociedad está muy presente también
Aparece el amor romántico y revaloriza esa idea de que, las relaciones puramente sexuales pueden derivar o dar lugar a sentimientos mucho más profundos. Así que no hay que despreciarlas o desconsiderarlas.
Aparece el amor tóxico representada en la ex de Jonah. Un amor controlador, obsesivo y que intenta cambiarte y convertirse únicamente en el centro de tu existencia... eso no es amor. Ya lo dije, quien bien te quiere, te querrá libre. Amén de que esa libertad es sinónimo de confianza. Pilar básico de todas las relaciones y que, si no está, difícilmente esa relación no terminará bien.
Pero se hace mención a un amor sano. Inesperado, pero precioso. Eso sí, en este caso, me hubiera gustado más que se hubiera desarrollado de un modo mucho más romántico y menos "presionados" si bien es cierto que, dadas las circunstancias que les ha tocado vivir... eran los tiempos los que marcaban los pasos a dar. Eso sí, así recuerda de un modo muy coherente que, el sentimiento no se puede medir ni en tiempos ni en intensidad. Solo queda abrazarlo.
El destino es sabio y por eso, cuando se compincha con este sentimiento, encontrará el momento más adecuado para aparecer y reaparecer porque, en mi opinión, queda más que bien que demostrado que Emily y Jonah eran dos personas que estaban destinadas a estar juntas, pero como no hay más ciego que quien no quiere ver... la vida es la que les da ese empujoncito que les faltaba.
Porque el honor y la felicidad no tienen por qué estar enfrentados, sino ir de la mano como perfectos compañeros de equipo en la vida.
¡Muchas gracias de nuevo por colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!

Comentarios
Publicar un comentario