Un jefe de lo más liante de Ariadna Baker
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la autora, a quien agradezco enormemente el envío del ejemplar en físico, permitiéndome así conocer su pluma.
En este caso, además, como habéis podido imaginar, al incluir la palabra colaboración, ha sido una de las que he debido postergar a causa de diferentes y numerosos problemas personales. Pero, ya estamos remontando y por eso, poco a poco me estoy poniendo al día.
Así que, por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta novela y prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Un jefe de lo más liante de Ariadna Baker:
SINOPSIS
Si buscas una novela donde el amor se cueza a fuego lento, como esos amores tradicionales de antaño, déjame decirte que esta no es tu novela.
Blanca decide dar un cambio radical a su vida. Por esa razón, toma una drástica decisión que le ayude a salir del fondo del pozo en el que está metida, y al que fue arrojada de la forma más sutil posible.
Lo que no puede ni siquiera sospechar es que, tras salir de ese pozo, su vida no solo partirá de cero, sino que tomará el rumbo más inesperado para ella. Francesco, su jefe, tendrá mucho que ver en ese nuevo rumbo que le llevará a vivir sorpresivas situaciones, asumiéndolas con la inconsciencia que va de la mano de lo desconocido.
Una serie de acontecimientos hará que Blanca se suba en una montaña rusa de sensaciones con destino incierto. No todos estaríamos preparados para poder disfrutar de tantos altos y bajos, ¿lo estará ella?
OPINIÓN
Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, he de decir que esta novela tiene uno de los clichés que más me gustan de la literatura: el de jefe empleada. Y basta con eso para que ya me sienta muy atraída por ella. Pero además, esta novela lo ha tratado desde un punto de vista sorprendente que nunca antes había leído.
Vamos a conocer la historia de Blanca, una mujer que realiza un enorme trabajo de autoconocimiento y autodescubrimiento en esta novela porque, a pesar de la edad que tiene - y ojo, que no estoy criticando o sugiriendo que sea una señora mayor - se encuentra en el punto de inicio de su nuevo camino. Demostrando así que no hay tiempos vitales y que por eso, debemos ser resilientes y ponernos manos a la obra y en marcha, aceptando las dificultades que se nos plantean en el camino.
Y por otra parte tenemos a Francesco, el que será su nuevo jefe, un hombre serio que no es santo de la devoción de sus empleados y que tiende a causar miedo. Un hombre que, está más concentrado en el aspecto laboral que vital de su existencia, criticando así el modo de vida contemporáneo en el que solemos ir de un punto a otro de nuestros días, sin disfrutar del proceso.
Ese es el problema principal, ya que más que vivir, sobrevivimos. Y, a pesar de que son verbos que se parecen, la realidad es que no son sinónimos sino bien diferentes. Y es precisamente cuando nos demos cuentas de sus diferencias... será cuando seamos felices; lo cual es el objetivo vital de nuestras vidas.
Por eso, la llegada de Blanca será como un rayo de luz a la vida de Francesco, ya que le habla claro, algo a lo que no está acostumbrado y sobre todo, que le hace ver que hay que saber diferenciar entre ser un buen líder y un buen jefe. Dos términos que, una vez más, tienden a confundirse y a usarse indiscriminadamente cuando, no es así. En este segundo caso, la empatía es el punto de quiebre para conocer perfectamente bien esa diferencia.
De entrada, ambos están en las antípodas porque son bien diferentes entre sí. O no, porque las apariencias engañan y ambos son mucho más de lo que aparentan. Además, nos invita a que dejemos por tanto esos prejuicios a un lado y nos atrevamos a conocer a las personas por nosotros mismos. Así, nos daríamos cuenta de que las diferencias enriquecen y no separan y que cuanto más diferentes sean las personas que nos rodean, más ricos seremos. Por eso, el modo en que se retroalimentan ambos y, a través de las millones de locuras que viven juntos - algunas un tanto inverosímiles, he de decir - terminan por sacar la mejor versión de ellos mismos.
Otro de los temas importantes de esta historia es la de la comunicación, la cual ha de hacerse siempre. Aunque el tema resulte escabroso o incluso pueda doler. Pero, a la larga, resultará beneficioso. Sin embargo, preferimos no hacerlo por considerarla un síntoma de debilidad y sobre todo, por el miedo a la exposición y al juicio externo... provocando así que aparezcan los malentendidos, las discusiones e incluso, en aquellos casos más extremos, la ruptura.
Porque las palabras son muy poderosas, tanto para bien como para mal. De ahí que debamos tenerlas más en cuenta porque, sus secuelas son mucho más duraderas y silenciosas en el tiempo, amén de inapreciables. De ahí que debamos tener más tacto y cuidado a la hora de comunicar cualquier noticia o mantener cualquier conversación porque, las buenas intenciones están cargadas de daño e incluso, en aquellos casos en los que las hacemos pensando que es por el bien del otro, termina por no ser del todo positivo. Por eso, a no ser que nos la requieran, lo mejor será no expresar nuestra opinión.
Sin embargo, en lo que a lo que comunicación se refiere, hay que hablar, pero también escuchar porque, si solo realizamos una parte del proceso, la realidad es que nos perderemos el significado y el mensaje completo del mismo. Por eso, una vez más, antes de dejar que los prejuicios y opiniones de los demás terminen por afectarnos - y en este sentido, hay un mensaje muy crítico y necesario acerca de la escasez de la sororidad en la actualidad. Una pena porque, si las mujeres nos apoyáramos más entre nosotras, el mundo iría mucho mejor - la realidad es que debemos conocer la información y las personas de primera mano. Libres de ruidos externos.
Y para terminar con el gran tema de la comunicación, tengo que decir que desarrolla muy bien a lo largo de las páginas esa idea extraída del saber popular que indica que, toda mentira tiene su parte de verdad... así que tampoco debemos menospreciar a las palabras que usamos en nuestras vidas cotidianas porque... estas pueden volverse en nuestra contra. Para bien o para mal.
Al ser una novela romántica, el amor está muy presente entre las páginas de la misma. De muchas y variadas formas.
Así, ya he criticado la ausencia de sororidad, lo cual demuestra que es un tipo de amor - el de los amigos - narrado a la inversa.
Aparece aquí otro tipo de interés o amor tratado desde un punto "negativo" como es el dela mor por el dinero o la fama. Desgraciadamente, cada vez hay más personas que se sienten atraídos por él. Y por eso, están dispuestos a todo y todos con tal de mantenerlo en sus vidas. De ahí que estemos creando una sociedad cada vez más intolerante y desconfianza para con los demás.
Este aspecto, en parte está tratado de una manera muy rea. Y sobre todo, lo que más me ha gustado del mismo es que, si bien el villano es la cara visible y brazo ejecutor de todo, la realidad es que el cómplice silencioso tiene igual o más culpa que el otro.
También se hace mención al amor entre los miembros de una familia. Y aquí me voy a detener un poco más porque, el mero hecho de que compartamos un vínculo o un grupo sanguíneo con otra persona te permite tener la libertad de decir y actuar lo que te venga en gana al respecto de tus familiares.
La cosa no va de eso, al contrario, de nuevo, la ausencia de empatía brilla con todo su esplendor y por eso, debemos permitir que el resto de personas viva con libertad sin influenciar y mucho menos controlar o criticar lo que hacen.
Es innegable que todos los padres quieren lo mejor para sus hijos, pero... no debemos considerar siempre las equivocaciones o errores como un aspecto negativo, sino como una manera de aprender y ganar experiencias.
Relacionado con el tema del amor por la familia, hace un magnífico y merecido homenaje a la maternidad. Especialmente en aquellos casos en los que se experimenta en solitario.
Y sobre todo, me ha gustado mucho la coherencia con la que se desarrolla que los hijos han de ser siempre la prioridad de una pareja, incluso en aquellos casos en los que la relación de los progenitores esté rota. Y sobre todo, que no hay que usarlos como arma arrojadiza si la ruptura ha terminado de manera inesperada o dolorosa.
En este sentido, Blanca me ha gustado mucho. Pero Francesco no tanto. Más que nada porque sentí que la presionaba para ir más deprisa de lo que ella le pedía y sobre todo, porque no podía venir con exigencias. Mucho menos cuando él no ha sido la persona más paciente del mundo.
Por supuesto, hay una mención importante del amor romántico.
Primero, nos advierte del profundo impacto que tienen nuestros primeros amores en nuestras vidas y que, a su vez, nos sirve a nosotros para repetir de manera casi incansable un error bastante común; el de comparar a todas las relaciones y meterlas en el mismo saco. No es así, porque el sentimiento evoluciona y dependiendo del lugar y el momento de nuestras vidas, pensaremos de una forma u otra al respecto.
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la autora, a quien agradezco enormemente el envío del ejemplar en físico, permitiéndome así conocer su pluma.
En este caso, además, como habéis podido imaginar, al incluir la palabra colaboración, ha sido una de las que he debido postergar a causa de diferentes y numerosos problemas personales. Pero, ya estamos remontando y por eso, poco a poco me estoy poniendo al día.
Así que, por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta novela y prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Un jefe de lo más liante de Ariadna Baker:
SINOPSIS
Si buscas una novela donde el amor se cueza a fuego lento, como esos amores tradicionales de antaño, déjame decirte que esta no es tu novela.
Blanca decide dar un cambio radical a su vida. Por esa razón, toma una drástica decisión que le ayude a salir del fondo del pozo en el que está metida, y al que fue arrojada de la forma más sutil posible.
Lo que no puede ni siquiera sospechar es que, tras salir de ese pozo, su vida no solo partirá de cero, sino que tomará el rumbo más inesperado para ella. Francesco, su jefe, tendrá mucho que ver en ese nuevo rumbo que le llevará a vivir sorpresivas situaciones, asumiéndolas con la inconsciencia que va de la mano de lo desconocido.
Una serie de acontecimientos hará que Blanca se suba en una montaña rusa de sensaciones con destino incierto. No todos estaríamos preparados para poder disfrutar de tantos altos y bajos, ¿lo estará ella?
OPINIÓN
Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, he de decir que esta novela tiene uno de los clichés que más me gustan de la literatura: el de jefe empleada. Y basta con eso para que ya me sienta muy atraída por ella. Pero además, esta novela lo ha tratado desde un punto de vista sorprendente que nunca antes había leído.
Vamos a conocer la historia de Blanca, una mujer que realiza un enorme trabajo de autoconocimiento y autodescubrimiento en esta novela porque, a pesar de la edad que tiene - y ojo, que no estoy criticando o sugiriendo que sea una señora mayor - se encuentra en el punto de inicio de su nuevo camino. Demostrando así que no hay tiempos vitales y que por eso, debemos ser resilientes y ponernos manos a la obra y en marcha, aceptando las dificultades que se nos plantean en el camino.
Y por otra parte tenemos a Francesco, el que será su nuevo jefe, un hombre serio que no es santo de la devoción de sus empleados y que tiende a causar miedo. Un hombre que, está más concentrado en el aspecto laboral que vital de su existencia, criticando así el modo de vida contemporáneo en el que solemos ir de un punto a otro de nuestros días, sin disfrutar del proceso.
Ese es el problema principal, ya que más que vivir, sobrevivimos. Y, a pesar de que son verbos que se parecen, la realidad es que no son sinónimos sino bien diferentes. Y es precisamente cuando nos demos cuentas de sus diferencias... será cuando seamos felices; lo cual es el objetivo vital de nuestras vidas.
Por eso, la llegada de Blanca será como un rayo de luz a la vida de Francesco, ya que le habla claro, algo a lo que no está acostumbrado y sobre todo, que le hace ver que hay que saber diferenciar entre ser un buen líder y un buen jefe. Dos términos que, una vez más, tienden a confundirse y a usarse indiscriminadamente cuando, no es así. En este segundo caso, la empatía es el punto de quiebre para conocer perfectamente bien esa diferencia.
De entrada, ambos están en las antípodas porque son bien diferentes entre sí. O no, porque las apariencias engañan y ambos son mucho más de lo que aparentan. Además, nos invita a que dejemos por tanto esos prejuicios a un lado y nos atrevamos a conocer a las personas por nosotros mismos. Así, nos daríamos cuenta de que las diferencias enriquecen y no separan y que cuanto más diferentes sean las personas que nos rodean, más ricos seremos. Por eso, el modo en que se retroalimentan ambos y, a través de las millones de locuras que viven juntos - algunas un tanto inverosímiles, he de decir - terminan por sacar la mejor versión de ellos mismos.
Otro de los temas importantes de esta historia es la de la comunicación, la cual ha de hacerse siempre. Aunque el tema resulte escabroso o incluso pueda doler. Pero, a la larga, resultará beneficioso. Sin embargo, preferimos no hacerlo por considerarla un síntoma de debilidad y sobre todo, por el miedo a la exposición y al juicio externo... provocando así que aparezcan los malentendidos, las discusiones e incluso, en aquellos casos más extremos, la ruptura.
Porque las palabras son muy poderosas, tanto para bien como para mal. De ahí que debamos tenerlas más en cuenta porque, sus secuelas son mucho más duraderas y silenciosas en el tiempo, amén de inapreciables. De ahí que debamos tener más tacto y cuidado a la hora de comunicar cualquier noticia o mantener cualquier conversación porque, las buenas intenciones están cargadas de daño e incluso, en aquellos casos en los que las hacemos pensando que es por el bien del otro, termina por no ser del todo positivo. Por eso, a no ser que nos la requieran, lo mejor será no expresar nuestra opinión.
Sin embargo, en lo que a lo que comunicación se refiere, hay que hablar, pero también escuchar porque, si solo realizamos una parte del proceso, la realidad es que nos perderemos el significado y el mensaje completo del mismo. Por eso, una vez más, antes de dejar que los prejuicios y opiniones de los demás terminen por afectarnos - y en este sentido, hay un mensaje muy crítico y necesario acerca de la escasez de la sororidad en la actualidad. Una pena porque, si las mujeres nos apoyáramos más entre nosotras, el mundo iría mucho mejor - la realidad es que debemos conocer la información y las personas de primera mano. Libres de ruidos externos.
Y para terminar con el gran tema de la comunicación, tengo que decir que desarrolla muy bien a lo largo de las páginas esa idea extraída del saber popular que indica que, toda mentira tiene su parte de verdad... así que tampoco debemos menospreciar a las palabras que usamos en nuestras vidas cotidianas porque... estas pueden volverse en nuestra contra. Para bien o para mal.
Al ser una novela romántica, el amor está muy presente entre las páginas de la misma. De muchas y variadas formas.
Así, ya he criticado la ausencia de sororidad, lo cual demuestra que es un tipo de amor - el de los amigos - narrado a la inversa.
Aparece aquí otro tipo de interés o amor tratado desde un punto "negativo" como es el dela mor por el dinero o la fama. Desgraciadamente, cada vez hay más personas que se sienten atraídos por él. Y por eso, están dispuestos a todo y todos con tal de mantenerlo en sus vidas. De ahí que estemos creando una sociedad cada vez más intolerante y desconfianza para con los demás.
Este aspecto, en parte está tratado de una manera muy rea. Y sobre todo, lo que más me ha gustado del mismo es que, si bien el villano es la cara visible y brazo ejecutor de todo, la realidad es que el cómplice silencioso tiene igual o más culpa que el otro.
También se hace mención al amor entre los miembros de una familia. Y aquí me voy a detener un poco más porque, el mero hecho de que compartamos un vínculo o un grupo sanguíneo con otra persona te permite tener la libertad de decir y actuar lo que te venga en gana al respecto de tus familiares.
La cosa no va de eso, al contrario, de nuevo, la ausencia de empatía brilla con todo su esplendor y por eso, debemos permitir que el resto de personas viva con libertad sin influenciar y mucho menos controlar o criticar lo que hacen.
Es innegable que todos los padres quieren lo mejor para sus hijos, pero... no debemos considerar siempre las equivocaciones o errores como un aspecto negativo, sino como una manera de aprender y ganar experiencias.
Relacionado con el tema del amor por la familia, hace un magnífico y merecido homenaje a la maternidad. Especialmente en aquellos casos en los que se experimenta en solitario.
Y sobre todo, me ha gustado mucho la coherencia con la que se desarrolla que los hijos han de ser siempre la prioridad de una pareja, incluso en aquellos casos en los que la relación de los progenitores esté rota. Y sobre todo, que no hay que usarlos como arma arrojadiza si la ruptura ha terminado de manera inesperada o dolorosa.
En este sentido, Blanca me ha gustado mucho. Pero Francesco no tanto. Más que nada porque sentí que la presionaba para ir más deprisa de lo que ella le pedía y sobre todo, porque no podía venir con exigencias. Mucho menos cuando él no ha sido la persona más paciente del mundo.
Por supuesto, hay una mención importante del amor romántico.
Primero, nos advierte del profundo impacto que tienen nuestros primeros amores en nuestras vidas y que, a su vez, nos sirve a nosotros para repetir de manera casi incansable un error bastante común; el de comparar a todas las relaciones y meterlas en el mismo saco. No es así, porque el sentimiento evoluciona y dependiendo del lugar y el momento de nuestras vidas, pensaremos de una forma u otra al respecto.
De ahí que, como bien dice el dicho, las comparaciones son odiosas y cada relación hemos de considerarla como lo que es: muy importante. Por eso, si bien es cierto que nuestro pasado tiene un enorme peso en nuestras vidas y en la forma que pensamos o actuamos al respecto de casi cualquier tema, pero... no debemos dejar que el pasado nos afecte tanto hasta el punto de controlar nuestras vidas presentes. Como bien se demuestra en la subtrama de la venganza, en cierto modo obsesiva, de él.
Al contrario, debemos estar mucho más pendientes del momento, aquí y ahora porque la vida solo es una. Y debemos vivirla intensamente. Si no, una vez más habremos perdido el tiempo y la infelicidad reaparecerá.
Amén de que, si no estamos más pendientes, no nos daremos cuenta de que el amor aparece dónde, cuándo y con quién menos se le espera. Y aunque sea rocambolesco y una locura, no se debe medir por tiempos estandarizados sino vivirlo siempre con total intensidad. Y sobre todo, nunca oponernos o enfrentarnos a él, ya que será una batalla perdida de antemano. Más en aquellos casos en los que es sano, porque quien bien te quiere, te querrá libre y sacará siempre la mejor versión de nosotros mismos...provocando que el otro sea nuestra hogar. Porque los hogares son las personas que habitan en un lugar y no los sitios como tal.
De muy fácil lectura, sí que tengo que decir que, aunque le entiendo, me pareció flojo el modo en que Francesco creyó a pies juntillas todo lo que le cuentan al respecto de Blanca. Más por el modo en que se había comportado con ella. De nuevo, cómo la presiona en la reconquista y que he encontrado varias erratas en lo que se refiere al modo en que el nombre de él está escrito. Salvando esos detalles, me lo leí de una sentada.
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Mil perdones por la tardanza en la publicación de la opinión!
¡Nos leemos pronto!
Al contrario, debemos estar mucho más pendientes del momento, aquí y ahora porque la vida solo es una. Y debemos vivirla intensamente. Si no, una vez más habremos perdido el tiempo y la infelicidad reaparecerá.
Amén de que, si no estamos más pendientes, no nos daremos cuenta de que el amor aparece dónde, cuándo y con quién menos se le espera. Y aunque sea rocambolesco y una locura, no se debe medir por tiempos estandarizados sino vivirlo siempre con total intensidad. Y sobre todo, nunca oponernos o enfrentarnos a él, ya que será una batalla perdida de antemano. Más en aquellos casos en los que es sano, porque quien bien te quiere, te querrá libre y sacará siempre la mejor versión de nosotros mismos...provocando que el otro sea nuestra hogar. Porque los hogares son las personas que habitan en un lugar y no los sitios como tal.
De muy fácil lectura, sí que tengo que decir que, aunque le entiendo, me pareció flojo el modo en que Francesco creyó a pies juntillas todo lo que le cuentan al respecto de Blanca. Más por el modo en que se había comportado con ella. De nuevo, cómo la presiona en la reconquista y que he encontrado varias erratas en lo que se refiere al modo en que el nombre de él está escrito. Salvando esos detalles, me lo leí de una sentada.
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Mil perdones por la tardanza en la publicación de la opinión!
¡Nos leemos pronto!

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