Butcher and Blackbird: la trilogía del amor caótico 1 de Brynne Weaver

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy se corresponde con la opinión de una novela que leí en colaboración con la 
editorial, a quienes agradezco enormemente el envío del ejemplar en físico. Además, la ilusión mía fue mayor porque era la primera vez que colaborábamos juntos. Así que... todo bien. Además de que, he de admitir que, tuve una especie de flechazo fulgurante con la portada al primer vistazo.

Por eso, aquí nos encontramos hoy y por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta publicación y prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Butcher and Blackbird: la trilogía del amor caótico 1 escrito por Brynne Weaver.

SINOPSIS

Una oscura comedia romántica friends to lovers desbordante de asesinatos, caos y spice que no se parece a nada que hayas leído hasta ahora

Romance. Asesinatos. Caos.

Todo asesino en serie necesita un amigo.

Todo juego necesita un ganador.

Cuando un encuentro fortuito da lugar a una amistad improbable, los asesinos rivales Sloane y Rowan encuentran algo difícil de alcanzar: la afinidad de dos almas negras que disfrutan matando a otros asesinos en serie.

Desde un pequeño pueblo de West Virginia hasta la lujosa California, y desde el centro de Boston hasta la Texas rural, los dos cazadores se enfrentan en una competición anual: la caza de otros asesinos en serie, un juego que los enfrenta a los monstruos más peligrosos del país.

Pero a medida que su amistad se va transformando en algo más, los fantasmas que dejan a su paso les siguen de cerca, dispuestos a reclamar mucho más que su recién descubierto amor.

¿Podrán Rowan y Sloane salir de la tumba que se han cavado? ¿O habrán encontrado, al fin, a su digno rival y alma gemela?

OPINIÓN

Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, he de hacer un par de comentarios al respecto de la novela en sí y de su género.

En primer lugar, es la primera parte de la trilogía del amor caótico como bien he indicado anteriormente, pero, esta historia es autoconclusiva, así que se puede leer de manera independiente a las otras. Es más, el único motivo por el cual yo lo leería en orden - además de por el disfrute - sería porque en ella ya se introduce a quienes serán los próximos protagonistas de la segunda parte. Y por cierto, ¡qué ganas!

En cuanto a la segunda advertencia, he de decir que sí, es dark romance. Pero no es un dark romance al uso. Y esto lo quiero aclarar bien porque ya sabéis que no suelo leer mucho ese género porque, aunque sé que es ficción, al final no entiendo determinados comportamientos y actitudes agresivas y pasivas de los personajes y por eso, me enfado. De ahí que, para pasarlo mal... prefiero concentrarme en otros géneros que, o bien me hagan reflexionar o pensar, o al menos, la lectura provoque que me lo pase bien.

Y por eso, advierto que, si tuviera que definir este libro en un cliché, este sería el del friends to lovers más que en el género mencionado anteriormente. Y que tiene esos toques oscuros porque, la profesión no oficial de ambos protagonistas es la de ser asesinos en serie. Y desde ya os digo que, el modo en que se dedican a matar llamándose el Carnicero y la Tejedora de Orbes... es un poco turbio.

Esa dualidad se refleja por tanto, perfectamente bien en la portada, rosa, uno de los colores asociados con el amor... y el negro, con ese rollo oscuro. Además de que con esa combinación y la inclusión de determinados objetos que definen y representan muy bien a uno y otro, convierten en conjunto a esta en una de esas portadas inteligentes de las que tanto me gustan a mí. Además de que sirve también para recordar que todos tenemos unos demonios con los que cargamos y que no solemos compartir con los demás. O que hasta la persona más brillante del mundo, tiene una parte oscura que la convierte en imperfecta y con ella, en humana... tanto para bien como para mal, porque si hay un detalle que esta novela refleja muy bien es el hecho de que, el mal, al igual que el bien forma parte de nuestras vidas cotidianas y que tenemos por tanto, que tener los ojos bien abiertos porque, puede estar mucho más cerca de nuestras vidas de lo que podríamos pensar, pero también, que puede ser quien menos lo esperamos.

Rowan y Sawyer por tanto, son un por héroes y un poco villanos, sirviendo así para recordarnos que todos somos el villano en la historia de otra persona y, aunque es indiscutible que ninguna muerte ha de ser justificada, la realidad es que, en ambos casos, sí que tienen motivos para realizar lo que hacen y tomarse la justicia por su mano, criticando así que, en muchas ocasiones, la justicia no es igual para todo el mundo y que además, es bastante lenta.

Realiza la autora una metáfora de lo más interesante al respecto de si la maldad es intrínseca o no al ser humano, o si existen determinadas acciones, hechos o motivaciones que nos sirven de chispa o punto de inicio para comportarnos de un modo determinado. Y en este sentido, tengo que decir que, tanto Rowan como Sawyer son un buen ejemplo o fiel reflejo de que, las circunstancias en que hemos sido criados tienen un profundo impacto en nuestra personalidad y madurez, así como en la asunción de comportamientos y actitudes tóxicas como si fueran sanas.

Me ha gustado por tanto, que sea un libro denuncia de algunas de las situaciones más oscuras y grises de nuestra sociedad y lo asocie a cómo aún hoy, el machismo sigue teniendo mucha vigencia en nuestras vidas. Y por eso, aún hoy hay hombres que aprovechan su posición de poder y privilegio, sea en el ámbito doméstico, sea en el ámbito laboral o educativo para amenazar o abusar de ese poder.

Así que tolerancia cero con este tipo de comportamientos y actitudes y por eso, me reitero en lo anteriormente comentado al respecto, en parte se les puede entender por el modo en que se convierten en justicieros. Además de que son justicieros de sí mismo, de los demás y, a la vez, se admiran el uno al otro y su modus operandi. Demostrando así, y nunca mejor dicho, que siempre hay un roto para un descosido. Para que luego digan que ele lenguaje no es rico y útil, sea cual sea la situación.

Otro aspecto que me ha gustado mucho, y esto ya es personal, es el hecho de la inclusión de la mitología griega con girito y adaptación a la historia que aquí encontramos. Especialmente al mito de Hera y Argos, y cómo así, el pavo real se convierte en el ave representativa de la misma y por supuesto, por qué este animal tiene su cola desplegada llena ojos.

Es también una novela romántica, con muchos tipos de amor.

Destacaré porque me ha gustado mucho el de la sororidad entre Sawyer y Lark, que rima con dark y que demuestra que, incluso en aquellos lugares más oscuros e inhóspitos puede surgir una relación de alianza y amor lo suficientemente fuerte como para iluminarnos el camino de salida. Además de que, Lark es un ángel, pero un ángel torturado y, podría decirse que, al menos, físicamente hablando, está en las antípodas de su mejor amiga. Demostrando así que la diferencia enriquece y nunca tiene por qué separar, pero también que si las mujeres nos apoyáramos más entre nosotras en lugar de considerarnos rivales y enemigas... el mundo sería un lugar mucho mejor. Así que, queda más que demostrado y comprobado con este par, que los amigos son en muchas ocasiones, la familia que se escoge.

Pero también hay que hablar del amor entre los miembros de una familia, porque no siempre es sano. Y en este caso, Rowan lo conoce de primera mano. Y que sirve de ejemplo para recordar que, en cierto modo, los padres son nuestros primeros héroes y también nuestro primer punto de referencia y comparativa vital... tanto para bien como para mal. Así que si el ejemplo que nos dan no es del todo sano, pueden suceder dos cosas: que repitamos patrón de comportamiento o que, tratemos de ser lo más diferentes posibles de ellos. Y en este sentido, el chef Rowan y todos sus hermanos, por lo especial que es la relación - además de que tener un enemigo común une mucho - es genial. Todo lo cómplice y gamberra que puede ser una relación fraternal.

Y también es una novela romántica como he mencionado antes, pero siempre con un buen amor. Es más, me ha gustado mucho que incida en este sentido, y no solo porque sea sorprendente, que también, sino porque recuerde que, quien bien te quiere lo hará libre e intentará sacar siempre la mejor versión de ti mismo, pero respetando tu individualidad, no tratando de cambiarte. Porque en ese sentido, no es un buen amor, sino todo lo contrario.

En lo que al manejo de tiempos, ha sido genial e incluso tierno, lo bien que ha estado reflejado cómo, a a pesar de que era un secreto a voces que tenían sentimientos más profundos por el otro, no hay más ciego que quien no quiere ver. Y sobre todo, lo bien que ha quedado demostrado que, aquellas relaciones en las que los miembros de la pareja además de amantes son amigos, son las mejores - aunque no es mi cliché preferido en ese sentido - pero, que el miedo a dar ese paso adelante es mucho mayor porque entonces, el sentimiento de pérdida es doble.

De ahí que, en cierto sentido, se entienda perfectamente por qué preferían encontrar millones de excusas de lo más diferentes y variadas para verse - incluso fuera de ocasión - pero no fueran más allá. Porque, en nuestras vidas cotidianas hay mucho miedo, sí. Pero no hay un miedo mayor que el del juicio externo y la exposición al otro. Sean conocidos o no, aunque mucho más en el primer caso.

Porque las palabras son mucho más poderosas que los golpes y su daño y destroce puede ser mucho mayor, ya que los efectos son invisibles y por lo tanto, más prolongados en el tiempo.

Pero, nada que ver, hay que hablar. De todo y de todos. Y especialmente de aquellos temas que podrían ser más peligroso y escabroso, porque, al contrario, a la larga, las consecuencias serán peores y si no hablamos aparecerán malentendidos, discusiones e incluso, rupturas.

Por eso también conviene recordar que la comunicación es uno de los pilares básicos de cualquier relación junto con la confianza y que si no se trabajan a diario para consolidarlas, a la larga terminará por derrumbarse. Una comunicación que puede hacerse con gestos y palabras, por supuesto.

Así que el mensaje a ser más alientes en este sentido está muy bien trabajado y desarrollado. Porque, como bien demuestran ellos, las consecuencias pueden ser sorprendentes y muy, pero que muy agradables. ¡Menudas escenas spicy, por el amor de Dios! ¡Cómo ha subido la temperatura sin estar en cocinas junto a Rowan!

Eso sí, tengo que decir que, en este sentido, he encontrado aquí el punto más flojo de la novela. En la traducción de algunas palabras y expresiones de tipo sexual. Puedo entender que, como los protagonistas sean jóvenes, usen un determinado vocabulario, pero creo que hay otros términos que pegaban mucho más con la situación que estaban viviendo. Más que nada porque me parecían más graciosos y/o incluso asquerosos o repulsivos y por lo tanto, contribuían más a sacarme de la escena que a vivirla con toda la intensidad que merecía por momentos. Así que de cara a futuras ediciones, eso es lo que cambiaría.

Estas escenas están justificadas y contribuyen a darles también la importancia que merecen a las relaciones sexuales dentro de una relación de pareja, porque si no hay química en es aspecto tan íntimo, de nuevo, los pilares de la relación, pueden quedar cojos.

Para concluir, no puedo sino hacer mención al último de los tipos de amores incluidos en esta historia y que no es otro que el amor propio. Porque, si no nos queremos bien a nosotros mismos, tampoco podremos hacer lo propio para con los demás. Por eso, como he mencionado antes, si la persona que escogemos para ser nuestro compañero de aventuras, explota al máximo nuestra mejor versión...ahí es. Y ahí es donde hay que agarrarse y vivir la historia de amor sin tiempos o fases, sino adaptada nosotros mismos.

Una novela que ha sido una magnífica sorpresa y que me ha enganchado de principio a fin, así que, si a pesar de los mensajes de advertencia que se incluyen en el propio libro y que yo os he indicado, os llama la atención... leedla. Lo vais a gozar fuerte.

¡Nos leemos pronto!

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