Un asunto delicado de Nuria Llop
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la editorial, Versátil, a quien agradezco enormemente el envío del ejemplar y, por supuesto, la confianza en mí.
Además de eso, porque así me ha permitido conocer la pluma de la autora desde otra perspectiva, puesto que la conocía desde el punto de vista del romance contemporáneo. Y por otra parte, ¿a quién no le gusta un cozy mistery que tanto se ha puesto de moda últimamente?
Por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta publicación, y prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Un asunto delicado de Nuria Llop:
SINOPSIS
Un ingenioso cozy mystery ambientado en el esplendor de la Barcelona modernista.
Barcelona, 1921. La vida de Blanca Lledó, propietaria de una exclusiva residencia para artistas en la zona alta de la ciudad, transcurre sin sobresaltos hasta que en una de las habitaciones aparece el cadáver apuñalado de alguien que conoce muy bien: su difunto marido, a quién enterró años atrás. ¿Cómo es posible?
Eso mismo se pregunta el atractivo novelista Ricardo Arbona, que acaba de llegar de Madrid y que planeaba ocupar la habitación donde se ha cometido el crimen. Blanca trata de mantener en secreto el asunto del crimen a toda costa, aunque eso implique plantearle una disparatada propuesta que a él le resultará tan inspiradora como su anfitriona.
Decidida a averiguar la verdad sobre la doble muerte de su marido, Blanca se embarca en una investigación que la llevará a descubrir mucho más de lo que imagina. Sobre todo cuando su nuevo huésped, todo un donjuán, parece decidido a no despegarse de ella.
OPINIÓN
Antes de empezar con la opinión propiamente dicha, tengo que hacer un comentario al respecto de la portada que, si bien no es la más colorida del mundo, tiene un diseño lo suficientemente atractivo como para que el lector centre su mirada en ella. Además de que, da la importancia que merece a la que es la protagonista indiscutible de la novela; Blanca.
Si tuviera que definir esta novela con una palabra, esta sería sorpresa.
No solo porque está ambientada en Barcelona, rompiendo ese carácter rural de todos los cozy mistery que hasta ahora he leído. Además de que, estaban ambientados bien en pueblecitos ingleses o en la América de pequeñas comunidades. Mientras que este es muy urbanita. Y además de ser urbanita, está ambientada en la Barcelona modernista, por eso remarco el carácter urbanita del mismo.
Y junto a ello, me sorprendió porque al ser una novela ambientada a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, es una novela muy feminista y como tal, con una alta dosis de denuncia y crítica, especialmente relacionados con la igualdad de las mujeres y sobre todo, relacionándolo con el tema de la educación. Principalmente porque así también, otorga el lugar que merece a este aspecto de nuestras vidas. Y así también a educadores y docentes, ya que es una profesión que, actualmente está bastante denostada en nuestra sociedad.
Por eso también me ha gustado la inclusión de la sororidad tan fuerte existente entre los personajes femeninos de la novela porque, demuestra que, a pesar de ser tan diferentes entre sí, discutiendo por eso mismo, se apoyan en momentos de dificultad y necesidad. Demostrando por tanto que la diferencia enriquece y sobre todo, que si fuéramos más positivas entre nosotras y dejásemos de considerarnos más enemigas, a la larga, la sociedad en su conjunto resultaría beneficiada.
Además de que, al incluir ese rol femenino tan importante, a la vez critica el machismo imperante antaño y ahora, ya que, desgraciadamente hay aspectos en los que parece que, no importa el tiempo que pase, aún queda un largo camino por recorrer.
Así, por ejemplo, como Blanca es la propietaria y regente de la casa de huéspedes donde sucede buena parte de la acción, se sigue demostrando que, las mujeres tenemos que esforzarnos el doble o el triple que nuestros colegas masculinos para alcanzar y conseguir un rol o una posición de relevancia e importante en la sociedad. Y que incluso, a pesar de haber demostrado nuestra valía, el paternalismo a la hora con la que se nos trata o ese sentimiento de incapacidad de autosuficiencia continúa acompañándonos siempre. Al hilo de la casa de huéspedes, no sé si es cierto o no, pero, a mí en cierto modo me recordó a la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde estudiaron y se alojaron algunos de los miembros de la Generación del 27.
Pero esta crítica al machismo también se aplica a algunas profesiones que, al estar relacionadas con las mujeres, eran mucho peor consideradas y la fama de quienes las ejecutaban era mucho peor que la de sus colega masculinos. Especialmente si eran profesiones liberales. Y en este sentido, queda muy bien reflejado ese amor odio y fascinación por todo lo que tenía que ver con París y Francia en ese momento. Amén de que, la relación con Eulalia, la hija adolescente de Blanca, precisamente por este motivo, está perfectamente desarrollada y ejecutada entre las páginas de esta novela.
La joven por rebelde y la madre porque, si bien es cierto que la maternidad no es nada sencilla, demuestra de un modo bastante realista cómo, con tal de proteger y evitar que nada malo le suceda a nuestros hijos, terminamos provocando un mal mayor. Y es que las buenas intenciones están llenas de daño y así, por querer hacer un bien, terminamos provocando un mal. De ahí la importancia de la comunicación.
Y por último, también se hace referencia al machismo al relacionarlo con el edadismo para según qué materias, pero sobre todo, cuando se relaciona a una mujer y se la involucra de algún modo con los hombres... siempre que estos sean menores que ella. Sin embargo, esa crítica no se plantea siquiera cuando quien es más mayor es el hombre de la relación. Así que bravo en ese sentido.
Por supuesto, al ser un cozy mistery, hay un asesinato producido en el ámbito doméstico y resuelto por personas que poco o nada tienen que ver con el ámbito detectivesco y sí más con el tipo aficionado. Un asesinato que además, en este caso es original porque el muerto ya había muerto anteriormente. Y no se vosotros, pero ¿cuántas veces puede morir una persona?
Huelga decir que, en este sentido, no descubrí quién era el asesino o la mente pensando tras él, pero también he de decir que hubo más de una sorpresa al respecto de Xavier, el susodicho, ya que para nada me lo esperé así. Y con esto recuerda que las apariencias engañan y por eso, conviene conocer a la persona por nosotros mismos, libres de rumores malintencionados y opiniones con influencias positivas o negativas porque... la jugada podría salirnos mal.
En este sentido, tengo que decir que, si bien el ritmo narrativo es lento - sobre todo al compararlo con novelas negras o de thriller - la realidad es que no paran de suceder cosas y el lector se mantiene en vilo de principio a fin, ya que no dejan de suceder cosas. Bien de carácter personal, o que tienen que ver con la investigación, así que el lector no podrá ni querrá dejar de leer.
Además de que, gracias a esta subtrama se incluye el personaje de Ricardo y... es de agradecer bastante porque... ¡madre mía! ¡madre mía! ¡qué hombre! Yo quiero un Ricardo en mi vida porque, está tan bien narrado y trazado como personaje que, su intensidad traspasaba las páginas y he de confesar que sentí la fijación y potencia de sus ojos azules tal y como hacía Blanca.
Un Ricardo que también, demuestra que las apariencias engañan ya que, huye de Madrid, de la vida e incluso del amor podría decirse, lo cual es un error, pero que, al mismo tiempo, sirve para rendir un homenaje a la literatura, puesto que es escritor. Así que, en ese sentido, me ha gustado que relacione al sentimiento con la inspiración, ya que ambos aparecen dónde, cuándo y con quien menos lo esperamos. De ahí que debamos estar bien presentes.
Amén de que, me ha gustado que, si bien es cierto que es el héroe romántico de la novela, su heroicidad en otro sentido no es tal. Sino que es un perfecto consorte y acompañante a lo largo de las páginas...sino que se ajusta y adapta a ella en todo momento. Aspecto que me ha encantado y que demuestra lo que es un buen amor.
Volveré sobre el tema del sentimiento, pero no podía no dejar pasar que hay más de un amor presente en la novela y que no siempre es sano.
Ya he mencionado antes el amor entre madre e hija, pero también critica el amor tóxico por el dinero y cómo, una vez te atrapa, es muy difícil decirle que no, ya que su poder de atracción es tal que, en ocasiones, hacemos de todo para obtenerlo y mantenerlo. Y también que el brillo que este dinero tiene puede ser tan potente que, podemos quedarnos ciegos.
Como he mencionado el amor romántico, no puedo no hacer mención también al amor propio como fruto y consecuencia de ese buen amor que llega a nuestras vidas, porque este sentimiento positivo sacará siempre la mejor versión de nosotros mismos y provocará por tanto, que seamos felices en la vida. El cual ha de ser uno de los objetivos de nuestras vidas, así que hay que dar siempre un SÍ rotundo a su llegada porque, si no arriesgamos, no ganamos.
Además de que, si no nos queremos bien a nosotros mismos, no podremos hacer lo mismo con los demás.
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la editorial, Versátil, a quien agradezco enormemente el envío del ejemplar y, por supuesto, la confianza en mí.
Además de eso, porque así me ha permitido conocer la pluma de la autora desde otra perspectiva, puesto que la conocía desde el punto de vista del romance contemporáneo. Y por otra parte, ¿a quién no le gusta un cozy mistery que tanto se ha puesto de moda últimamente?
Por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta publicación, y prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Un asunto delicado de Nuria Llop:
SINOPSIS
Un ingenioso cozy mystery ambientado en el esplendor de la Barcelona modernista.
Barcelona, 1921. La vida de Blanca Lledó, propietaria de una exclusiva residencia para artistas en la zona alta de la ciudad, transcurre sin sobresaltos hasta que en una de las habitaciones aparece el cadáver apuñalado de alguien que conoce muy bien: su difunto marido, a quién enterró años atrás. ¿Cómo es posible?
Eso mismo se pregunta el atractivo novelista Ricardo Arbona, que acaba de llegar de Madrid y que planeaba ocupar la habitación donde se ha cometido el crimen. Blanca trata de mantener en secreto el asunto del crimen a toda costa, aunque eso implique plantearle una disparatada propuesta que a él le resultará tan inspiradora como su anfitriona.
Decidida a averiguar la verdad sobre la doble muerte de su marido, Blanca se embarca en una investigación que la llevará a descubrir mucho más de lo que imagina. Sobre todo cuando su nuevo huésped, todo un donjuán, parece decidido a no despegarse de ella.
OPINIÓN
Antes de empezar con la opinión propiamente dicha, tengo que hacer un comentario al respecto de la portada que, si bien no es la más colorida del mundo, tiene un diseño lo suficientemente atractivo como para que el lector centre su mirada en ella. Además de que, da la importancia que merece a la que es la protagonista indiscutible de la novela; Blanca.
Si tuviera que definir esta novela con una palabra, esta sería sorpresa.
No solo porque está ambientada en Barcelona, rompiendo ese carácter rural de todos los cozy mistery que hasta ahora he leído. Además de que, estaban ambientados bien en pueblecitos ingleses o en la América de pequeñas comunidades. Mientras que este es muy urbanita. Y además de ser urbanita, está ambientada en la Barcelona modernista, por eso remarco el carácter urbanita del mismo.
Y junto a ello, me sorprendió porque al ser una novela ambientada a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, es una novela muy feminista y como tal, con una alta dosis de denuncia y crítica, especialmente relacionados con la igualdad de las mujeres y sobre todo, relacionándolo con el tema de la educación. Principalmente porque así también, otorga el lugar que merece a este aspecto de nuestras vidas. Y así también a educadores y docentes, ya que es una profesión que, actualmente está bastante denostada en nuestra sociedad.
Por eso también me ha gustado la inclusión de la sororidad tan fuerte existente entre los personajes femeninos de la novela porque, demuestra que, a pesar de ser tan diferentes entre sí, discutiendo por eso mismo, se apoyan en momentos de dificultad y necesidad. Demostrando por tanto que la diferencia enriquece y sobre todo, que si fuéramos más positivas entre nosotras y dejásemos de considerarnos más enemigas, a la larga, la sociedad en su conjunto resultaría beneficiada.
Además de que, al incluir ese rol femenino tan importante, a la vez critica el machismo imperante antaño y ahora, ya que, desgraciadamente hay aspectos en los que parece que, no importa el tiempo que pase, aún queda un largo camino por recorrer.
Así, por ejemplo, como Blanca es la propietaria y regente de la casa de huéspedes donde sucede buena parte de la acción, se sigue demostrando que, las mujeres tenemos que esforzarnos el doble o el triple que nuestros colegas masculinos para alcanzar y conseguir un rol o una posición de relevancia e importante en la sociedad. Y que incluso, a pesar de haber demostrado nuestra valía, el paternalismo a la hora con la que se nos trata o ese sentimiento de incapacidad de autosuficiencia continúa acompañándonos siempre. Al hilo de la casa de huéspedes, no sé si es cierto o no, pero, a mí en cierto modo me recordó a la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde estudiaron y se alojaron algunos de los miembros de la Generación del 27.
Pero esta crítica al machismo también se aplica a algunas profesiones que, al estar relacionadas con las mujeres, eran mucho peor consideradas y la fama de quienes las ejecutaban era mucho peor que la de sus colega masculinos. Especialmente si eran profesiones liberales. Y en este sentido, queda muy bien reflejado ese amor odio y fascinación por todo lo que tenía que ver con París y Francia en ese momento. Amén de que, la relación con Eulalia, la hija adolescente de Blanca, precisamente por este motivo, está perfectamente desarrollada y ejecutada entre las páginas de esta novela.
La joven por rebelde y la madre porque, si bien es cierto que la maternidad no es nada sencilla, demuestra de un modo bastante realista cómo, con tal de proteger y evitar que nada malo le suceda a nuestros hijos, terminamos provocando un mal mayor. Y es que las buenas intenciones están llenas de daño y así, por querer hacer un bien, terminamos provocando un mal. De ahí la importancia de la comunicación.
Y por último, también se hace referencia al machismo al relacionarlo con el edadismo para según qué materias, pero sobre todo, cuando se relaciona a una mujer y se la involucra de algún modo con los hombres... siempre que estos sean menores que ella. Sin embargo, esa crítica no se plantea siquiera cuando quien es más mayor es el hombre de la relación. Así que bravo en ese sentido.
Por supuesto, al ser un cozy mistery, hay un asesinato producido en el ámbito doméstico y resuelto por personas que poco o nada tienen que ver con el ámbito detectivesco y sí más con el tipo aficionado. Un asesinato que además, en este caso es original porque el muerto ya había muerto anteriormente. Y no se vosotros, pero ¿cuántas veces puede morir una persona?
Huelga decir que, en este sentido, no descubrí quién era el asesino o la mente pensando tras él, pero también he de decir que hubo más de una sorpresa al respecto de Xavier, el susodicho, ya que para nada me lo esperé así. Y con esto recuerda que las apariencias engañan y por eso, conviene conocer a la persona por nosotros mismos, libres de rumores malintencionados y opiniones con influencias positivas o negativas porque... la jugada podría salirnos mal.
En este sentido, tengo que decir que, si bien el ritmo narrativo es lento - sobre todo al compararlo con novelas negras o de thriller - la realidad es que no paran de suceder cosas y el lector se mantiene en vilo de principio a fin, ya que no dejan de suceder cosas. Bien de carácter personal, o que tienen que ver con la investigación, así que el lector no podrá ni querrá dejar de leer.
Además de que, gracias a esta subtrama se incluye el personaje de Ricardo y... es de agradecer bastante porque... ¡madre mía! ¡madre mía! ¡qué hombre! Yo quiero un Ricardo en mi vida porque, está tan bien narrado y trazado como personaje que, su intensidad traspasaba las páginas y he de confesar que sentí la fijación y potencia de sus ojos azules tal y como hacía Blanca.
Un Ricardo que también, demuestra que las apariencias engañan ya que, huye de Madrid, de la vida e incluso del amor podría decirse, lo cual es un error, pero que, al mismo tiempo, sirve para rendir un homenaje a la literatura, puesto que es escritor. Así que, en ese sentido, me ha gustado que relacione al sentimiento con la inspiración, ya que ambos aparecen dónde, cuándo y con quien menos lo esperamos. De ahí que debamos estar bien presentes.
Amén de que, me ha gustado que, si bien es cierto que es el héroe romántico de la novela, su heroicidad en otro sentido no es tal. Sino que es un perfecto consorte y acompañante a lo largo de las páginas...sino que se ajusta y adapta a ella en todo momento. Aspecto que me ha encantado y que demuestra lo que es un buen amor.
Volveré sobre el tema del sentimiento, pero no podía no dejar pasar que hay más de un amor presente en la novela y que no siempre es sano.
Ya he mencionado antes el amor entre madre e hija, pero también critica el amor tóxico por el dinero y cómo, una vez te atrapa, es muy difícil decirle que no, ya que su poder de atracción es tal que, en ocasiones, hacemos de todo para obtenerlo y mantenerlo. Y también que el brillo que este dinero tiene puede ser tan potente que, podemos quedarnos ciegos.
Como he mencionado el amor romántico, no puedo no hacer mención también al amor propio como fruto y consecuencia de ese buen amor que llega a nuestras vidas, porque este sentimiento positivo sacará siempre la mejor versión de nosotros mismos y provocará por tanto, que seamos felices en la vida. El cual ha de ser uno de los objetivos de nuestras vidas, así que hay que dar siempre un SÍ rotundo a su llegada porque, si no arriesgamos, no ganamos.
Además de que, si no nos queremos bien a nosotros mismos, no podremos hacer lo mismo con los demás.
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!

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