La suerte de los canallas de Victor Herrero
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con el autor, a quien agradezco enormemente el envío del ejemplar en digital y sobre todo, que haya confiado en mí una vez más para que dé mi opinión al respecto de su novela.
Además, en este caso, se sale un poco de la dinámica y el género de sus novelas anteriores y por tanto, es como si lo leyera la primera vez.
Por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta novela y en cambio prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de La suerte de los canallas de Víctor Herrero.
SINOPSIS
Gonzalo ha desaparecido. Sus amigos se reúnen en casa de Mila. Aparentemente ellos tienen algo que ver, aunque cada uno entiende qué ha ocurrido a su manera. Cuatro versiones de una misma historia. Cuatro relatos llenos de secretos y sorpresas. ¿De quién podemos fiarnos? ¿Alguien sabe más de lo que dice? ¿Y si ninguno de ellos miente?
Un drama, un misterio y un plan para resolverlo
OPINIÓN
Voy a comenzar la casa por el tejado y diré que esta novela breve me ha sorprendido mucho y para bien. Principalmente porque, confirma y demuestra que antes de emitir cualquier juicio u opinión al respecto de cualquier tema, tenemos que escuchar siempre todas las versiones de la misma.
Amén de que, tenemos que recordar también que, en más de una ocasión, las apariencias engañan y que por eso, todos somos el villano en la historia de alguien y que por tanto, todas las acciones tienen sus consecuencias y que somos herederos de nuestro pasado. De ahí que, por más que queramos huir de él, siempre terminará por encontrarnos, ya que toda acción tiene su consecuencia... incluso aquellas que realizamos pensando que haremos más bien que mal.
Junto a ello, y por sorprendente que pueda parecer, esta novela es un canto a la amistad. Pero a la amistad de verdad, puesto que en más de una ocasión, la realidad es que tachamos o tildamos de amigos a personas que más bien son conocidos, pero que no nos conocen lo suficientemente bien como para dejarles ver nuestra verdadera cara. De ahí que, aunque a la inversa, como he dicho anteriormente, es un canto a la amistad. El cual sirve para diferenciar bien qué es de lo que no.
Y por eso, los cuatro protagonistas no son amigos. Son conocidos que, se van lastrando mutuamente por inercia desde el momento en que compartieron una etapa del instituto en el que sí que lo que fueron. Y con esto, el autor demuestra que, al igual que el resto de temas que tienen que ver con la psique humana, el concepto de amistad y amor... evoluciona al igual que lo hace el ser humano.
Relacionado con este aspecto de la amistad, el autor recuerda de un modo más que inteligente que, es solo en las distancias cortas y en la intimidad donde se conoce la verdadera cara de una persona. Y en esas distancias cortas también puede encontrarse la irrupción y/o aparición del dinero. En este caso, un amor tóxico, muy presente y potente a lo largo de las páginas de la novela y a su vez, en nuestra sociedad.
Y eso dice mucho de nosotros como sociedad porque, estamos tan obsesionados con la erótica del poder y el tenerlo asociado a un buen estatus económico o una buena fama pública que, estamos dispuestos a hacer todo lo que sea necesario para conservarlo el mayor tiempo posible con nosotros. Por nuestro ego. Y para así poder restregárselo a los demás. Así de poco empáticos somos y así de triste es nuestra sociedad.
Porque su amistad era la crónica de una muerte anunciada. Más desde que les tocó un décimo de lotería solo cobrado por uno de ellos, el cual ha desaparecido misteriosamente. Provocando así rencillas, desconfianzas y sobre todo reproches y recriminaciones entre ellos.
O dicho de otro modo, los problemas que estaban medio enterrados hasta ese momento, han terminado por salir a la superficie. Y en lugar de unirlos, los separa. Porque, es indiscutible que la diferencia entre los miembros de esta grupo tan particular enriquece más que separa... si es sana, porque la amistad, aunque es la familia que se escoge, aquí queda demostrada que también puede ser tóxica y enfermiza.
Además, también me ha gustado que haga hincapié en lo fuerte y lo importante que debe ser la comunicación como base de cualquier relación en la que haya implicación de sentimientos. Pero, como las palabras son un arma mucho más poderosa de lo que podríamos pensar a priori, la realidad es que tenemos miedo a comunicarnos de manera fehaciente. Y aquí, una vez más, el autor plantea otra pregunta interesante, ¿hasta qué punto la verdad y comunicación cien por cien sincera merece la pena? No siempre, porque ese ideal que habíamos creado al respecto de una persona, puede desmoronarse por completo.
Junto a todo ello, con cada uno de los personajes, el autor pone de relieve algunos temas interesantes susceptibles de ser analizados con más profundidad.
Así, se habla de más de una lacra de nuestra sociedad como es el bullying. El cual hay que denunciar siempre.
Pero además, lo relaciona con el tema del humor, peliagudo y escabroso porque es indiscutible que una broma si no es divertida para ambas partes, no es una broma. Y en este sentido, la que el grupo realiza en el instituto, para nada tiene de divertida. Si bien, en cierto modo, las consecuencias de la misma son positivas. Y aquí diré que Gonzalo me sorprendió para bien ya que jamás vi venir, pero que demuestra que un digno miembro del grupo. E incluso, de un modo retorcido, que hay saber conceder perdón si es sincero... en aras de la felicidad.
También se habla de la violencia doméstica, otra lacra que ninguna mujer debería sufrir. Sin embargo, por el modo en que está narrado, me hubiera gustado que se aclarara más al respecto si al final sí o no. Porque, es cierto que los maltratadores suelen ser encantadores de serpientes y no suelen mostrar su cara privada de modo pública. Y por eso, tengo serias dudas al respecto del personaje. Aunque, si la intención era la de plantar la semilla de la duda en los lectores... la realidad es que lo ha hecho de manera formidable. Haciendo así hincapié en lo difícil que también ha de ser en las vidas cotidianas.
Otro tema importante que aquí se menciona y que también me hubiera gustado que se tratara de un modo más detallado es el de los trastornos alimenticios. Porque, una vez más, hubiera dado un carácter reivindicativo a este libro. Además de advertir del peligro real que este tipo de trastornos tienen. Así que el punto de vista del personaje que lo tiene hubiera enriquecido mucho más esta novela.
Hay amor, por supuesto.
Así, se habla del amor por la vida. Recordando, gracias a las circunstancias de un personaje, que la vida es solo una y hay que vivirla intensamente. Y además, que la verdadera riqueza de la misma la proporcionan las pequeñas cosas del día a día y que no suelen tener valor material. Junto al hecho de que, como la vida puede cambiar de un momento a otro, por eso debemos apreciarla con todo su poder. Sin embargo, la damos por descontado... hasta que es demasiado tarde.
Además de eso, se habla del amor entre los miembros de una familia y por eso, recuerda de un modo más que interesante lo que los hijos estamos dispuestos a hacer por los padres y viceversa. Y sobre todo, que padre se hace y no se nace, y que el mero hecho de compartir un vínculo o grupo sanguíneo con otra persona, no provoca el surgimiento o la aparición del amor espontáneo entre los miembros de dicha pareja. Además de dar la importancia que merece a la paternidad. Porque las circunstancias en las que hemos sido criados tienen un profundo impacto en el desarrollo de nuestra personalidad y nuestro carácter.
Y también hay mucho amor romántico, sano y tóxico. Un sentimiento que puede aparecer dónde, cuándo y con quien menos se le espera, así que no hay que renegar de su aparición, ya que es solo la crónica de una batalla perdida de antemano.
Junto a ello, demuestra también que las mejores relaciones de pareja son aquellas en las que los miembros además de ser amigos, son amantes. Y por eso, el miedo tan atroz que nos da con el hecho de dar un paso más allá. Porque en el caso de que la relación salga mal, la pérdida sería doble. Y de nuevo así, se le da la importancia que la comunicación merece.
Porque, al no hablar no sabemos qué siente o padece el otro y por eso, estamos perdiendo ese tiempo precioso que se nos ha concedido en vida. Pero además, incide en el hecho de que también hay que hablar para saber en qué punto de la relación nos encontramos, porque tenemos que saber distinguir qué es amor y qué es cariño, ya que sobre todo, en aquellos casos en los que las relaciones son de larga duración, la cotidianidad se instala e instaura en ella y por eso, la monotonía es una sombra alargada que planea sobre nosotros.
Algo así sucede entre dos personajes del grupo de amigos y por eso, no son felices y no viven en realidad, sobreviven. Contagiando esa infelicidad a sus semejantes. Por eso, lo relaciona con el amor propio, porque una de las formas de querernos bien a nosotros mismos es saber cerrar capítulos y cancelar a personas que poco o nada nos aportan.
Lo que no hay que hacer es buscar sentimientos y felicidades en otros cuerpos y carnes sin haber puesto punto y final. Eso es traición y pérdida de confianza y si la confianza se ha perdido entre los miembros de la pareja, eso ya sí que es ruptura total. ¿Para qué, entonces, seguir juntos?
Y también recuerda que el amor es sano y siempre libre, por eso no tenemos que avergonzarnos de sentirlo. Independientemente del sexo de la persona que nos haga feliz. Así que jamás hay que esconderlo y sí vivirlo intensamente. Porque ese es, en realidad, el objetivo que todos nos tenemos que marcar en la vida. Incluso aunque eso suponga tener a los amigos cerca y a los enemigos también.
Sorprendente e inesperado porque yo no hubiera actuado así; creo que soy mucho más canalla que él, pero me ha gustado mucho esta novela.
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con el autor, a quien agradezco enormemente el envío del ejemplar en digital y sobre todo, que haya confiado en mí una vez más para que dé mi opinión al respecto de su novela.
Además, en este caso, se sale un poco de la dinámica y el género de sus novelas anteriores y por tanto, es como si lo leyera la primera vez.
Por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta novela y en cambio prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de La suerte de los canallas de Víctor Herrero.
SINOPSIS
Gonzalo ha desaparecido. Sus amigos se reúnen en casa de Mila. Aparentemente ellos tienen algo que ver, aunque cada uno entiende qué ha ocurrido a su manera. Cuatro versiones de una misma historia. Cuatro relatos llenos de secretos y sorpresas. ¿De quién podemos fiarnos? ¿Alguien sabe más de lo que dice? ¿Y si ninguno de ellos miente?
Un drama, un misterio y un plan para resolverlo
OPINIÓN
Voy a comenzar la casa por el tejado y diré que esta novela breve me ha sorprendido mucho y para bien. Principalmente porque, confirma y demuestra que antes de emitir cualquier juicio u opinión al respecto de cualquier tema, tenemos que escuchar siempre todas las versiones de la misma.
Amén de que, tenemos que recordar también que, en más de una ocasión, las apariencias engañan y que por eso, todos somos el villano en la historia de alguien y que por tanto, todas las acciones tienen sus consecuencias y que somos herederos de nuestro pasado. De ahí que, por más que queramos huir de él, siempre terminará por encontrarnos, ya que toda acción tiene su consecuencia... incluso aquellas que realizamos pensando que haremos más bien que mal.
Junto a ello, y por sorprendente que pueda parecer, esta novela es un canto a la amistad. Pero a la amistad de verdad, puesto que en más de una ocasión, la realidad es que tachamos o tildamos de amigos a personas que más bien son conocidos, pero que no nos conocen lo suficientemente bien como para dejarles ver nuestra verdadera cara. De ahí que, aunque a la inversa, como he dicho anteriormente, es un canto a la amistad. El cual sirve para diferenciar bien qué es de lo que no.
Y por eso, los cuatro protagonistas no son amigos. Son conocidos que, se van lastrando mutuamente por inercia desde el momento en que compartieron una etapa del instituto en el que sí que lo que fueron. Y con esto, el autor demuestra que, al igual que el resto de temas que tienen que ver con la psique humana, el concepto de amistad y amor... evoluciona al igual que lo hace el ser humano.
Relacionado con este aspecto de la amistad, el autor recuerda de un modo más que inteligente que, es solo en las distancias cortas y en la intimidad donde se conoce la verdadera cara de una persona. Y en esas distancias cortas también puede encontrarse la irrupción y/o aparición del dinero. En este caso, un amor tóxico, muy presente y potente a lo largo de las páginas de la novela y a su vez, en nuestra sociedad.
Y eso dice mucho de nosotros como sociedad porque, estamos tan obsesionados con la erótica del poder y el tenerlo asociado a un buen estatus económico o una buena fama pública que, estamos dispuestos a hacer todo lo que sea necesario para conservarlo el mayor tiempo posible con nosotros. Por nuestro ego. Y para así poder restregárselo a los demás. Así de poco empáticos somos y así de triste es nuestra sociedad.
Porque su amistad era la crónica de una muerte anunciada. Más desde que les tocó un décimo de lotería solo cobrado por uno de ellos, el cual ha desaparecido misteriosamente. Provocando así rencillas, desconfianzas y sobre todo reproches y recriminaciones entre ellos.
O dicho de otro modo, los problemas que estaban medio enterrados hasta ese momento, han terminado por salir a la superficie. Y en lugar de unirlos, los separa. Porque, es indiscutible que la diferencia entre los miembros de esta grupo tan particular enriquece más que separa... si es sana, porque la amistad, aunque es la familia que se escoge, aquí queda demostrada que también puede ser tóxica y enfermiza.
Además, también me ha gustado que haga hincapié en lo fuerte y lo importante que debe ser la comunicación como base de cualquier relación en la que haya implicación de sentimientos. Pero, como las palabras son un arma mucho más poderosa de lo que podríamos pensar a priori, la realidad es que tenemos miedo a comunicarnos de manera fehaciente. Y aquí, una vez más, el autor plantea otra pregunta interesante, ¿hasta qué punto la verdad y comunicación cien por cien sincera merece la pena? No siempre, porque ese ideal que habíamos creado al respecto de una persona, puede desmoronarse por completo.
Junto a todo ello, con cada uno de los personajes, el autor pone de relieve algunos temas interesantes susceptibles de ser analizados con más profundidad.
Así, se habla de más de una lacra de nuestra sociedad como es el bullying. El cual hay que denunciar siempre.
Pero además, lo relaciona con el tema del humor, peliagudo y escabroso porque es indiscutible que una broma si no es divertida para ambas partes, no es una broma. Y en este sentido, la que el grupo realiza en el instituto, para nada tiene de divertida. Si bien, en cierto modo, las consecuencias de la misma son positivas. Y aquí diré que Gonzalo me sorprendió para bien ya que jamás vi venir, pero que demuestra que un digno miembro del grupo. E incluso, de un modo retorcido, que hay saber conceder perdón si es sincero... en aras de la felicidad.
También se habla de la violencia doméstica, otra lacra que ninguna mujer debería sufrir. Sin embargo, por el modo en que está narrado, me hubiera gustado que se aclarara más al respecto si al final sí o no. Porque, es cierto que los maltratadores suelen ser encantadores de serpientes y no suelen mostrar su cara privada de modo pública. Y por eso, tengo serias dudas al respecto del personaje. Aunque, si la intención era la de plantar la semilla de la duda en los lectores... la realidad es que lo ha hecho de manera formidable. Haciendo así hincapié en lo difícil que también ha de ser en las vidas cotidianas.
Otro tema importante que aquí se menciona y que también me hubiera gustado que se tratara de un modo más detallado es el de los trastornos alimenticios. Porque, una vez más, hubiera dado un carácter reivindicativo a este libro. Además de advertir del peligro real que este tipo de trastornos tienen. Así que el punto de vista del personaje que lo tiene hubiera enriquecido mucho más esta novela.
Hay amor, por supuesto.
Así, se habla del amor por la vida. Recordando, gracias a las circunstancias de un personaje, que la vida es solo una y hay que vivirla intensamente. Y además, que la verdadera riqueza de la misma la proporcionan las pequeñas cosas del día a día y que no suelen tener valor material. Junto al hecho de que, como la vida puede cambiar de un momento a otro, por eso debemos apreciarla con todo su poder. Sin embargo, la damos por descontado... hasta que es demasiado tarde.
Además de eso, se habla del amor entre los miembros de una familia y por eso, recuerda de un modo más que interesante lo que los hijos estamos dispuestos a hacer por los padres y viceversa. Y sobre todo, que padre se hace y no se nace, y que el mero hecho de compartir un vínculo o grupo sanguíneo con otra persona, no provoca el surgimiento o la aparición del amor espontáneo entre los miembros de dicha pareja. Además de dar la importancia que merece a la paternidad. Porque las circunstancias en las que hemos sido criados tienen un profundo impacto en el desarrollo de nuestra personalidad y nuestro carácter.
Y también hay mucho amor romántico, sano y tóxico. Un sentimiento que puede aparecer dónde, cuándo y con quien menos se le espera, así que no hay que renegar de su aparición, ya que es solo la crónica de una batalla perdida de antemano.
Junto a ello, demuestra también que las mejores relaciones de pareja son aquellas en las que los miembros además de ser amigos, son amantes. Y por eso, el miedo tan atroz que nos da con el hecho de dar un paso más allá. Porque en el caso de que la relación salga mal, la pérdida sería doble. Y de nuevo así, se le da la importancia que la comunicación merece.
Porque, al no hablar no sabemos qué siente o padece el otro y por eso, estamos perdiendo ese tiempo precioso que se nos ha concedido en vida. Pero además, incide en el hecho de que también hay que hablar para saber en qué punto de la relación nos encontramos, porque tenemos que saber distinguir qué es amor y qué es cariño, ya que sobre todo, en aquellos casos en los que las relaciones son de larga duración, la cotidianidad se instala e instaura en ella y por eso, la monotonía es una sombra alargada que planea sobre nosotros.
Algo así sucede entre dos personajes del grupo de amigos y por eso, no son felices y no viven en realidad, sobreviven. Contagiando esa infelicidad a sus semejantes. Por eso, lo relaciona con el amor propio, porque una de las formas de querernos bien a nosotros mismos es saber cerrar capítulos y cancelar a personas que poco o nada nos aportan.
Lo que no hay que hacer es buscar sentimientos y felicidades en otros cuerpos y carnes sin haber puesto punto y final. Eso es traición y pérdida de confianza y si la confianza se ha perdido entre los miembros de la pareja, eso ya sí que es ruptura total. ¿Para qué, entonces, seguir juntos?
Y también recuerda que el amor es sano y siempre libre, por eso no tenemos que avergonzarnos de sentirlo. Independientemente del sexo de la persona que nos haga feliz. Así que jamás hay que esconderlo y sí vivirlo intensamente. Porque ese es, en realidad, el objetivo que todos nos tenemos que marcar en la vida. Incluso aunque eso suponga tener a los amigos cerca y a los enemigos también.
Sorprendente e inesperado porque yo no hubiera actuado así; creo que soy mucho más canalla que él, pero me ha gustado mucho esta novela.
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!

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