Sueño de una noche de teatro de Mónica Gutiérrez
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a una novela que leí hace un tiempo, pero que entre colaboraciones y beteos varios, hube de posponer su opinión por estos lares.
Sin embargo, como para todo hay un momento, ha llegado el suyo. Esta no es la primera vez que conozco la pluma de Mónica, sin embargo, sí que es la primera vez que os comparto mis impresiones por aquí. Y entonces, sí que es como si os la presentara o descubriera por primera vez.
Así que por eso no me entretengo mucho más y prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Sueño de una noche de teatro de Mónica Gutiérrez.
SINOPSIS
Max Borges es un director de teatro barcelonés que conduce una pequeña y excéntrica compañía. El día del estreno de Macbeth, la obra de Shakespeare, Max está al borde del colapso. Todo parece que va a salir mal en la función que debería ser su salto a la fama más sublime: las brujas son demasiado bellas, al rey Duncan se le ha roto la corona y su Macbeth huele sospechosamente a whisky escocés…
Sin embargo, como suele recordarle su inteligente asistente de dirección, Elsa Soler, el espectáculo siempre debe continuar. Sorprendentemente, el duende del teatro parece haberles rociado con su suerte y la función es un éxito absoluto, tanto que son invitados a representar la obra en el Festival Fringe de Edimburgo, el más importante del mundo. La divertida compañía pone rumbo a una aventura en una ciudad llena de magia. Será allí donde, al caer el telón, el amor y la amistad se conviertan en los verdaderos protagonistas de esta historia.
OPINIÓN
Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, considero que queda bastante claro, cuál es la inspiración de la novela, gracias al título. El cual podría decirse que es casi un calco de El sueño de una noche de verano de William Shakespeare, nuestro querido bardo.
Un William Shakespeare que ha pasado a la posteridad como uno de los dramaturgos más célebres de la historia y por eso, sus obras de teatro han pasado a la posteridad y que, pese a que hace ya tiempo que se han publicado, parece que están siempre de rabiosa actualidad.
De ahí que haya una verdadera pasión por él, tanto en la propia localidad de nacimiento del autor, la cual tuve el placer de visitar en verano y así poder asistir a las numerosas representaciones teatrales por toda la localidad, tanto en el propio Londres, cuyo teatro, para mí es parada obligatoria siempre que voy.
No sé si se realiza este festival en la realidad, pero si es así, me encantaría poder visitar la ciudad y aprovechar para hacer un dos por uno.
Es una novela muy coral en la que no destaca ningún personaje por encima del resto, así que está muy equilibrada. Y además, sirve de premisa también para que tengamos en cuenta la idea de que, en más de una ocasión, somos más actores y personajes de nuestra propia vida en lugar de ser los protagonistas de la misma. Así que ese mensaje de ánimo a favor del amor propio y a su vez, del Carpe Diem tan típico de los autores, está muy bien desarrollados.
Una compañía formada por personas que no pueden ser más diferentes entre sí, pero que demuestra también que la diferencia enriquece y no tiene por qué separar. Y es más, que cuanto más diferentes sean de nosotros las personas a nuestro alrededor, más ricos seremos. Es más, ahí creo que radica el éxito y el buen funcionamiento de la compañía de Max. Que Elsa, su ayudante no tiene nada que ver con el mundo del espectáculo, aportando así esa visión que solo alguien "de fuera" pudiera traer consigo.
Pero además de eso, como cada miembro es único e irrepetible, es una manera muy original de sacar a colación algunos de los temas importantes que se desarrollan entre sus páginas.
Así, por ejemplo con la primera actriz o diva, se hace una crítica social más que necesaria acerca del edadismo para con la mujer. Y por eso, parece que, una vez alcanzada una determinada edad, dejamos de existir y no encontramos oportunidades laborales. Porque no solo lo suficientemente válidas. Además de eso, también se pone el foco en el nivel de exigencia para con nosotras, obligándonos en todos los aspectos de nuestras vidas a esforzarnos el doble o el triple que nuestros colegas masculinos. Y aun así, tampoco nos libraremos de la crítica.
Junto a ello, también indica que es mucho más fácil e inmediato el que seamos el blanco de las críticas. Sobre todo si hay unas circunstancias atenuantes y si hay una persona de sexo masculino implicada. Siempre saldremos perdiendo. En este sentido, también me ha gustado que recuerde que no son pocas las ocasiones en las que esa misma crítica proviene de otra mujer, aludiendo así a la poca sororidad existente entre nosotras.
Afortunadamente, también hay hueco para la contrapartida positiva y por eso, me ha gustado mucho la relación de apoyo y sororidad entre la diva y Elsa, porque ha demostrado que si las mujeres nos apoyásemos más entre nosotras y dejásemos de considerarnos rivales, el mundo sería un lugar mejor para todos.
Y para concluir, he de decir que yo también he pecado de prejuiciosa, porque he pensado que los problemas de salud que tenía tenían que ver en realidad con otra cosa Y es que, hay ciertas famas y rumores que son más fáciles de asociar con profesiones como esta. Pero, por eso me ha gustado, porque así, indica que antes de dar una opinión, tenemos que escuchar todas las versiones de la historia. Podríamos sorprendernos.
Sobre todo, porque todos tenemos unos demonios con los que cargamos y que no solemos compartir con los demás, pro el miedo al juicio y a la exposición externa. Incidiendo así en el tremendo poder que tienen las palabras, porque sus efectos son más prolongados e invisibles en el tiempo. Sumado a que, en más de una ocasión, los actores suelen ser tímidos por naturaleza y no han desarrollado bien sus herramientas de socialización y que la fama no es algo fácil de gestionar, se convierte en el caldo de cultivo perfecto para sobrellevarlo o soportarlo con una ayuda que no siempre es del todo sana.
Ahí también la sociedad se lleva su parte, sobre todo en el mal trato que solemos darles a los famosos. Por el mero hecho de ser famosos. Olvidando, en muchos casos, que eso es solo una parte de su vida, la de su profesión. Y por tanto, no han de estar completamente disponibles a nuestras conveniencias o disposición. Tenemos que aprender a respetar la privacidad y los aspectos más íntimos de quienes están a nuestro alrededor. Todos somos personas. Y por eso, Ricart es quien pienso que mejor lo representa.
Otro tema que, en parte puede relacionarse con la compañía y que no deja en buen lugar a la sociedad es nuestro modo de vivir, carente de paciencia. Porque olvidamos o solemos olvidar muy rápidamente que nadie nace sabiendo y que todos tenemos un periodo de aprendizaje. Vital y laboral. Por eso, lo que sucede entre Enzo y la actriz novata me parece muy acertado. Poniendo el relieve en su complementariedad y cómo son felices. Por encima de todo.
Además de todo esto, dado que buena parte de la narración sucede en Edimburgo, hay una asociación de lo más inteligente entre la magia del amor y de dicha tierra. Y no solo porque tenemos que tener muy claro, que son las personas las que convierten a un lugar en casa y no al revés, que también. Sino porque, nuestra concepción de los mismos evolucionará a la par que el ser humano, en cambio constante.
Porque sí, hay amor.
Amor por una profesión y un trabajo, en los que al incluir la cuota de la pasión, se transforma en algo mucho más valioso y enriquecedor.
Pero también amor por la vida, y ahí a parece el Carpe Diem como motor de la misma, recordando que la vida tiene sus claroscuros. Como todos y cada uno de nosotros. Pero que incluso, esa escala de grises, en más de un caso no tiene por qué ser una tragedia, sino que se puede entender como una nueva oportunidad vital.
Hay alusión también como digo al amor propio y al hecho de buscar nuestra voz y nuestro rol protagonista porque, en más de un caso, aquellos que suelen ser más indispensables son también quienes pasan más desapercibidos. Así que, el homenaje velado que se hace a los tramoyistas y a quienes trabajan en el sector entre bambalinas también está muy bien traído.
Porque solo una vez nos queramos bien a nosotros mismos, seremos capaces de querer bien a los demás. Por eso, no conviene meter a todo el mundo en el mismo saco, ya que, de nuevo, el amor vuelva a evolucionar y por eso, a nuestro querido Max le ha costado tanto darse cuenta de que siempre ha estado enamorado de... - no spoiler - y es solo cuando se ha librado de su ceguera y se ha percatado de su pérdida definitiva cuando ha dado ese paso adelante.
Ha puesto así de relieve cuán importante es la comunicación. Porque, incluso a pesar de trabajar a diario con textos y palabras, corremos el riesgo de no poder o saber realizarla de modo coherente. Dando pie así a la aparición de malentendidos, discusiones e incluso rupturas sentimentales.
Así que, al igual que con el amor, hay que ponerse delante del espectador que es la vida, dar un paso al frente y ser valientes, porque al fin y al cabo, el guion de nuestra existencia no es otro que el de encontrar a nuestro coprotagonista ideal.
¡Nos leemos pronto!

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