Bajo las luces del ayer de Bea Melworren

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la 
autora, a quien le agradezco enormemente el envío del ejemplar en digital. Pero sobre todo, que haya vuelto a confiar en mí para que le diera mi opinión acerca de su novela.

Por eso, como no es la primera vez que veis este nombre por aquí, no me entretengo mucho más y os dejo con la sinopsis y mi opinión de Bajo las luces del ayer de Bea Melworren.

SINOPSIS

Helena siempre ha vivido mirando al mar de Santander, pero una parte de su corazón pertenece a otra orilla: esa Inglaterra que heredó de su madre.
Después de una ruptura que la deja herida, siente que ha llegado el momento de volver a Londres y su hermano, no la dejará cambiar de idea.
Un regreso que debería ser sencillo, feliz y navideño, sino fuera por ese secreto que arrastra desde hace más de un año: cada noche sueña con dos personas. Son rostros que no reconoce, escenas que parecen de otra época, voces que la perturban. Cada nuevo encuentro parece gritar que ese viaje no es casualidad.

Y entonces aparece él.
Matthew entra en su vida como una chispa en medio del frío invierno: divertido, atento, con esa mezcla de perfecta ironía británica y ternura inesperada.
Entre paseos, jardines iluminados y chocolate caliente, Helena sentirá como su corazón resquebrajado empieza a latir de nuevo.

¿Será capaz de abrirse al amor justo cuando su alma no ha empezado a sanar?

¿Entenderá sus sueños, o se quedará enredada en un mundo onírico que quiere consumirla?

OPINIÓN

Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, he de decir que si bien puede parecer una novela navideña de época, no lo es. Es contemporánea y además, está ambientada en Londres, una ciudad que si ya me parece bonita en sí, en época navideña me parece aún más mágica.

Aunque, si hablamos de magia, no debemos dejar al amor a un lado, porque no hay sentimiento y fuerza más poderoso que él. Como bien queda demostrado aquí, porque no podremos escapar de las flechas de Cupido. Aparecerán y nos alcanzarán dónde, cuándo y con quién menos lo esperamos.

Por eso, además de ser una novela romántica, es también una novela de autoconocimiento y autodescubrimiento de la protagonista; Helena. Literal y metafórico, en esta ocasión. Y de ese viaje lo que se extrae es que tenemos que querernos bien primero a nosotros mismos para poder querer bien a los demás. Por muy incomprensible o inexplicable que pueda parecer a ojos de otros. Pero no es así, no es egoísmo. Es amor propio.

Una mujer de la cual me ha gustado la elección de su profesión, porque al ser docente pone de relieve la verdadera labor de los docentes y, en parte, también les da el lugar que su trabajo merece en la sociedad. Porque, desgraciadamente no es una de las profesiones más y mejor valoradas en la contemporaneidad y por eso, nos centramos más en las vacaciones que, en todo el trabajo que hacen dentro y fuera de las aulas.

Pro no hay que olvidar que es una profesión en buena parte de las ocasiones muy vocacional, y que por eso, se ha de sentir verdadera pasión y amor por su trabajo, a riesgo de terminar quemada y acabar detestando algo que, previamente nos encantaba.

Sin embargo, como esta es una novela romántica, hay muchos tipos de amor. Algunos más sanos que otros, eso sí.

Me ha encantado por ejemplo, el buen amor entre los miembros de una familia. Y muy especialmente entre ella y Leo, su hermano. Quien termina siendo el revulsivo que le hace falta para darse cuenta de que no era feliz y que por eso, tenía que hacer borrón y cuenta nueva con todo lo que tenía anteriormente.

Aunque, en este equipo no está solo, porque su mejor amiga Amalia, la familia que se elige, también comparte estas impresiones. Poniendo así de relieve lo importante que es la sororidad. Y sobre todo, expresar la opinión cuando se está en desacuerdo con quien está a nuestro alrededor o de lo que somos conscientes de que no les está haciendo bien. Así que, si ambas familias se unen... de manera romántica, no tenemos nada que reprocharles, sino festejarlo. Porque la felicidad es doble.

Y aquí entra el amor romántico, el cual la protagonista experimenta en las dos caras de la moneda. El tóxico con Santi, quien realmente no la quiere bien, porque se ha acomodado. Y por eso mismo, no la cuida como debe hacerlo. El problema en su caso es que determinados comportamientos y actitudes que este hombre tiene. Los cuales rozan el maltrato, pero que sigue poniendo de relieve cómo el machismo, en el ámbito doméstico especialmente, sigue muy muy vigente.

Así que me ha gustado que se incluyera porque así la literatura se convierte en algo que va mucho más allá de un mero entretenimiento o hobby. También sirve de revulsivo y como arma de denuncia de aquellos aspectos de nuestra sociedad que no son tan bonitos o brillantes. Por eso, si un lector se acerca a este libro y descubre las semejanzas con lo que a él o ella le pasa... ha de huir, tal y como hace Helena.

Gracias a haber dado ese primer paso en su viaje, acepta su destino. Porque, una de las ideas que subyacen en esta novela es que, si tanto soñamos con un lugar o con algo que sucede allí, es porque quizás tenemos que visitarle, ya que algo increíble está por sucediendo. Y así, se introduce la subtrama de una historia de amor entre aristócratas del siglo XIX con la que no para de soñar.

Y en ese destino, puede que al final esté el amor. Porque en sus vacaciones y siendo ella misma, aparece Matt. O mejor dicho, reaparece. Porque él fue su primer amor y su primer beso, solo que lo había olvidado.

Lo que ocurre es que, como aquí se refleja muy bien es que, si bien el amor es poderoso, también ha de ser paciente, puesto que a veces aparece no en el mejor momento posible. Pero, hace bien la autora en incidir en las dos caras de la moneda al explicar que, es cierto que buena parte de la sociedad tiene miedo del amor y por tanto, nos negamos el sentir y por eso, hay poca implicación en lo que a relaciones se refiere.

Pero, a su vez, me gusta porque la autora también usa a Helena como canal para que recordemos y seamos conscientes del error que supone aplicar la misma vara de medir a todas las personas que llegan a nuestras vidas y a todas nuestras relaciones. Cuando todas son igual de importantes. Y sobre todo, porque no podemos ni debemos renegar de la llegada de nuevas personas a nuestras vidas, ya que nunca sabremos cuán importantes podrán llegar a ser.

Por eso, Matt es un fiel reflejo de la importancia de las segundas oportunidades y sobre todo de cómo hay que ir conociéndoles poco a poco, quitando sus capas. Porque podríamos sorprendernos... para bien.

Un amor, el de Matt que le sirve para cerrar un círculo cortado y cerrado de manera abrupta de generaciones anteriores y que también me ha gustado porque, pone de relieve cuán romanos seguimos siendo. Y por eso, cómo aún hoy, para más de uno y una es muy importante, la segunda muerte más que la muerte en sí. Porque ahí hablamos ya del olvido. Así que en cierto modo hay cierta justicia divina en la subtrama. Y mucho permiso y libertad. Para amar y para ser felices.

Porque si un amor es sano, siempre sacará la mejor versión de nosotros mismos. Y por eso, aunque difícil, solventará los contratiempos que esta le impone, como puede ser la distancia. Ya que si algo se quiere, algo cuesta.

Breve, pero muy bonita. Sería la opinión breve que tengo que deciros al respecto.

¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!

¡Nos leemos pronto!


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