Quizá la próxima Navidad de Marta Salvador Vélez

¡Buenos días!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la 
editorial, Colección Mil Amores, a quienes le agradezco el envío del ejemplar. Pero sobre todo, la confianza en mí para que vuelva a darles feedback sobre una de sus últimas novelas publicadas.

Por todo ello, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de la novela y por eso, prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Quizá la próxima Navidad, escrita por Marta Salvador Vélez por si no la conocíais.

SINOPSIS

Isa tiene 24 años, vive en Madrid y trabaja como creativa júnior en una multinacional de marketing. Su vida parece ordenada y tranquila, salvo por un pequeño detalle: está perdidamente enamorada de su jefe, Álex, un secreto que guarda con tanto celo como sus dibujos más íntimos.
Todo se complica en un viaje navideño de empresa a Benidorm, cuando un malentendido la obliga a compartir habitación con él. Entre luces, turrones y situaciones tan absurdas como entrañables, Isa descubrirá cuánto pueden cambiar las cosas cuando se mezclan la cercanía, ciertas verdades y la magia de la Navidad.

Porque hay sentimientos que esperan su momento, y la Navidad siempre guarda un lugar para los sueños… incluso los que parecen imposibles.

OPINIÓN

Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, ya podéis ver por el título que, se trata de otra novela navideña. Y por eso, puedo anunciar con cierto orgullo que, con ella cierro mi mood navideño de estas fiestas. Un poco rozando el palo además.

Junto a ello, he de decir que me hace especial ilusión compartir esta opinión con vosotros. Porque, no es la primera vez que veo a Marta y, solo he tenido impresiones positivas de su pluma. Por eso, cuando vi que anunciaba nueva novela y sobre todo, que el cliché principal era el de jefe – empleada... uno de mis preferidos del mundo, supe que tenía que leerla sí o sí.

En esta novela vamos a conocer cómo Isa y Álex se conocen y se enamoran. Si bien es cierto que, en realidad él siempre lo estuvo un poco de ella.

Sin embargo, junto a ello, la autora desarrolla una serie de temas de los más interesantes susceptibles de ser desarrollados con más profundidad.

De entrada, al ser una novela romántica, me ha parecido una metáfora de lo más interesante que use la profesión de creadora de contenido y trabajadora en márketing para que el lector recuerde que, del mismo modo que el amor, la inspiración y la creatividad pueden aparecer cómo, cuándo y dónde menos se les esperan. Y que por ese motivo, a veces conviene dejarles fluir y no forzarles de ningún modo... ya que las conscuencias podrían ser nefastas.

Pero, relacionado con esto también, se nos advierte de que tenemos que ser realistas en lo que a la imaginación y a las expectativas se refiere. Porque, en nuestra cabeza puede quedar precioso, pero la realidad suele ser bien diferente. Y por eso, las expectativas en buena parte de las ocasiones no se alcanzan.

Por eso, el toque realista en modo de advertencia está muy bien. Y sobre todo, que incida en que tenemos que aplicarlo a cualquier situación e incluso a las personas. Porque idealizar es convertir a alguien en perfecto. Cuando la perfección no existe.

Y por eso, tal y como aquí se indica, es solo en las distancias cortas cuando y donde se conoce realmente a una persona, Con sus virtudes y defectos y con su amplia gama de grises, que es lo que nos hace únicos, irrepetibles y también muy especiales.

Hablando de ser diferentes, me ha gustado mucho que Isa tenga PAS, porque así queda demostrado que la literatura es algo que va mucho más allá y trasciende el mero entretenimiento. Sino que se convierte en un arma de denuncia y crítica de aquellos aspectos y temas de nuestra sociedad que no son tan bonitos y brillantes.

Pero también puede servir como métido de acercamiento de enfermedades y realidades que, de otro modo nos resultan desconocidas. Y en ese desconocimiento se abren paso los malentendidos y las suposiciones, los cuales suelen ser erróneos.

De ahí que, antes de hablar, juzgar o criticar, lo que tenemos que hacer es informarnos por nuestra propia cuenta y buscar todos los puntos de vista. Porque podríamos sorprendernos.

Pero, además de eso, dada la situación de creativa júnior en la empresa de Isa, lo que la autora pone de relieve y critica es la situación laboral de nuestro país. Con el tema prácticas, salarios y reconocimiento acompañado a ese.

Sí que es cierto que en nuestra sociedad contemporánea tenemos asociado el concepto felicidad con el de poseer una buena posición económica y triunfar en el ámbito económico. Pero la realidad es que la felicidad se halla realmente en las pequeñas cosas de la vida, las cuales tienen valor inmaterial.

Sin embargo, sí que es cierto que no son pocas las ocasiones en las que los jefes no suelen valorar a sus trabajadores, ni tampoco les dan el reconocimiento que merecen. Y es más, en muchas ocasiones también consideran que no tienen vida privada más allá del trabajo. Y que por eso, están supeditados a todo lo que se les pida o encargue. Cuando, para nada, el ámbito laboral ha de ser un aspecto más de nuestras vidas, pero no el que nos domine o defina. Porque antes que nada, somos personas.

Amén de que, recuerda muy bien que, cuando eso sucede, no se es un buen jefe, ni tampoco un buen líder. Una confusión que es bastante común, pero que es errónea. Porque un buen líder y un buen jefe a su vez es aquel que, consigue que quienes están a su alrededor siempre den lo mejor de sí. Es decir, que saquen la mejor versión de sí mismos.

Y en este sentido, para fortuna de Isa – si bien vive buena parte de la novela en la inopia al respecto – él sí que lo es.

Relacionado con él ámbito y el ámbito laboral, también me gusta que se hable de algo que no tiene por qué ser obligatorio. Como es la amistad. Sí que es cierto que, como el trabajo es uno de los lugares en los que pasamos más tiempo, puede ser también uno de los cuales forjemos vínculos más a largo plazo, como puede ser el amor. O los amigos. Sin embargo, tampoco tiene por qué ser así.

De ahí que tenemos que normalizar en todos los modos posibles que no tenemos por qué llevarnos bien con todo el mundo allí. Y por eso, tampoco hay que forzar esa creación de vínculos positivos, ya que los resultados pueden llegar a ser desastrosos.

Por eso, a pesar de las buenas intenciones que se puedan tener al organizar viajes de empresa, la realidad es que, no siempre pueden salir bien del todo. Amén de que, si bien es cierto que ada vez más la gente aprovecha para viajar en cualquier época del año, en mi caso, pienso y considero que las Navidades, aunque haya ausencias, son fechas familiares. Y por tanto, no se deberían hacer otro tipo de cosas.

Retomo el tema de los amigos, porque me ha encantado la buena relación entre Marga e Isa, y sobre todo, la genial sororidad entre ellas. Porque son un dúo imbatible. Eso sí, conviene tener en cuenta que, todo lo global tiene su parte individualidad y que para que todo funcione mucho mejor, han de estar proporcionadas y que brillen de igual modo. Sin opacarse.

Dos mujeres que, además demuestran que, si nos unimos y trabajamos todos a una, el mundo sería un lugar mejor para todos.

Amén de que Marga es esa amiga que todas necesitamos porque, desde el principio advierte a Isa de la terrible idea que es el continuar con la farsa que el par ha montado. Porque, como todos sabemos, toda mentira tiene su parte de verdad. Y además, porque, por mucha mentira que haya, siempre hay una parte de las dos que se implica más y que termina por resultar perjudicada.

Sin embargo, Marga también hace ver que no es rencorosa y siempre está dispuesta a escuchar. Sin dejar de apoyar a su amiga, eso sí. Pero está dispuesta a dejar malentendidos atrás y centrarse en la situación per se y en cómo resolverla para que dejen de sufrir lo más rápidamente posible.

Eso sí, Marga como personaje secundario sí que me ha gustado y me ha parecido bastante redondo. Pero, me ha chirriado el desarrollo de su arco argumental amoroso. Sobre todo porque, parece metido a calzador y por tanto, desarrollado de manera muy precipitada.

Hay también inclusión del amor por los miembros de una familia. Y ahí, aunque la distancia entre ambos puede parecer abismal... la realidad es que, en ese sentido, han sido bendecidos con un buen amor en ese sentido.

Si bien es cierto que, en ocasiones, la preocupación, el cariño y el amor que sienten les puede llevar o motivar a realizar acciones que, a la larga provocan más prejuicio que beneficio. Porque las buenas intenciones están llenas de daño también. Y además, así se pone de relieve cómo la línea entre preocupación y toxicidad es muy fina. Y por eso, en más de una ocasión, la cruzamos sin darnos cuenta.

Amén de que, se pone de relieve en el caso de él que, si bien padre se hace y no se nace y que la paternidad no es sencilla, en muchas ocasiones, lo que se tiene que hacer es dejar que actúen con libertad e individualidad. Y por ahí, Álex a veces no ha sido del todo libre y actúa en consecuencia y de cara a no defraudar las expectativas de sus abuelos.

Unos abuelos que, son muy listos y que son, prácticamente los primeros en darse cuenta lo que sucede entre ellos. Volviendo a demostrar así lo importante que es su figura dentro de la sociedad y sobre todo, cómo su sabiduría viene de sus experiencias vitales. De ahí que tengamos que estar bien dispuestos a escucharles y a aplicar esas enseñanzas a nuestras vidas. Porque saldremos ganando.

Y, para concluir, por supuesto, hay amor romántico. Del bueno, además.

Sin ser especialmente del insta love en la literatura, porque me resulta difícil de creer en la vida real también, he de decir que, el modo en que se ha incluido aquí ha sido original, pero a la vez coherente.

Además, también he de decir que, en el caso de él, entendí los motivos por los cuales tenía ese miedo y recelo a ir un paso más allá. Principalmente porque, no son pocas las ocasiones en las que un hombre se vale de una posición de poder para someter, amilanar y amenazar a quienes están a su alrededor. Más si son mujeres. Lo cual también dice mucho de cuánto queda por hacer en la lucha contra el machismo y el acoso laboral. Eso sí, he de decir que, me hubiera ncantado que él tuviera mucho más peso narrativo, ya que considero que su voz era muy interesante para ser escuchada y por eso, en algunos de los momentos cumbre de la novela, todo hubiera quedado mucho más redondo y se hubiera entendido mucho mejor.

Pero, lo que también desarrolla bien este par es la importancia de la comunicación. A la cual, como el poder de las palabras es tan fuerte, tenemos casi tanto miedo que como al amor. Aun así, no podemos relagar, postergar ni huir de uno u otro, porque, incluso en aquellas ocasiones en las que parece que será doloroso, tenemos que dar ese paso adelante.

A la larga, saldrá bien. Porque, si no hay comunicación, tampoco hay confianza. Y ambos son los pilares básicos sobre los que se apoya cualquier relación, sea del tipo que sea. Y ahí aparecerán malentendidos, discusiones y rupturas temporales o permanentes.

En este sentido, he de decir que, hubo algo de ella que me desconcertó un poco. Porque es cierto que hay que dar más segundas oportunidades en la vida, pero tampoco hay que olvidar que, segundas partes nunca fueron buenas. Y por eso, visto el modo en que salió perjudicada de la primera vez, no entiendo por qué repite de regreso. Amén de que el modo en que sucede es bastante inesperado e imprevisto.

Puedo entender que se use para decir que el hombre es el único animal que repite dos veces con la misma piedra. E incluso que se justificase en aras de favorecer el viaje de autoconocimiento y autodescubrimiento de ella. Aun así, no quedé del todo satisfecha con ella.

Lo que sí que me gustó es que tanto Marga, la familia e incluso él se alíen para que Isa termine por darse cuenta de lo tremenda crack que es. Y sobre todo, para que aprenda que, solo queriéndose bien a sí misma, podrá querer bien a los demás.

Y por eso, experimentar también que el amor, siendo sano, siempre es bienvenido a nuestras vidas. Y que además, es tan mágico como la Navidad. En Nueva York, o donde sea, porque son las personas que están a nuestro lado las que así lo hacen. 

¡Muchas gracias por el envío del ejemplar!

¡Nos leemos pronto!








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