Cuando los girasoles dejen de florecer de Bego González

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí hace un tiempo. No es 
colaboración ni nada por el estilo, pero, en cuanto conocí de su existencia y sobre todo, supe que era extremeña, supe que tenía que comprarla y leer a mi paisana.

Por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta novela y prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Cuando los girasoles dejen de florecer escrito por Bego González.

SINOPSIS

Paula se muda a París con la esperanza de recomponerse. Cambiar de ciudad, dejar atrás lo que la hirió y empezar de cero parecía una buena idea. Pero a veces las cosas no salen como una espera.
Mientras intenta adaptarse a su nuevo trabajo, Paula se ve atrapada entre lo que desea y lo que debería querer, entre lo que fue y lo que podría ser. Y una ciudad que lejos de ofrecer respuestas solo multiplica las preguntas.

Una historia sobre el amor que no siempre llega en el momento correcto y sobre lo importante que es aprender a elegir(se).

Porque a veces no se trata de con quién estar...sino de quién eres cuando estás con alguien.

OPINIÓN

Esta podría considerarse una novela de segundas oportunidades y un viaje de autodescubrimiento y autoconocimiento de la protagonista, Paula.

Un viaje que es más que necesario para todo el mundo, y así queda demostrado que, todos debemos conocernos bien a nosotros mismos para, en primer lugar, querernos bien y después querer bien a los demás. Porque si no, incluso de manera inconsciente, continuaremos haciéndonos y haciéndoles daño sin ser muy conscientes de ello.

En el caso de Paula este viaje es literal y metafórico porque, cambia su vida por completo - incluso de país - en aras de una mejor vida y posición laboral en primer lugar. Lo cual, pone de relieve el problema que tiene nuestro país con la fuga de cerebros y cómo, al no valorarlos, y reconocerles como merecen prefieren marcharse y exportar su talento a otros sitios.

Pero, hay un segundo motivo por el cual se muda. Y ese no es otra cosa que una decepción amorosa con su novio; Manu. Demostrando así que, esta es una novela romántica y que es el amor la fuerza que mueve el mundo.

Aunque, sobre él, volveremos más adelante.

Otro tema que también subyace entre las páginas de esta novela es el de que la vivienda es un problema. No solo en España, sino en Europa. Y por eso, la protagonista recurre a la que es la solución más económica para ella, que es la de compartir casa. Experiencia que también le sirve para vivir la experiencia de un modo mucho más inmersivo. Porque en ella va a conocer a Clarylle, personaje que sirve para que las mujeres recordemos lo importante que es la sororidad y apoyarnos entre nosotras en lugar de considerarnos enemigas. Ya que así el mundo será un lugar mucho mejor para todos.

Y a su vez, pone en el lugar que merece a los ancianos. Porque, si bien ella como tal no lo es, la realidad es que, no debemos relegarlos o considerarlos inútiles, porque su sabiduría viene de sus experiencias vitales. Y por eso, deberíamos de escucharles con más atención y aplicárnoslas a nuestras circunstancias personales. Saldríamos ganando también.

Su relación ha sido entrañable porque, por un lado demuestra que la diferencia enriquece y no tiene por qué separar, ya que, al ser de diferentes generaciones y países, la brecha aparece de manera evidente. Sin embargo, vuelve a quedar demostrado que somos un ser sociable por naturaleza y que no hay nada que la comida y el vino no pueda reunir. Para su suerte, además, Francia es un país conocido por ambos.

En París también se hace un homenaje al sobrenombre por la cual se le conoce: "La ciudad de la luz" o también "la ciudad del amor" y, en este caso, ambos pueden relacionarse porque un buen amor puede ser también la luz de nuestras vidas.

Y aquí por sorprendente que parece es Sergio, el protagonista masculino de la novela quien mejor lo demuestra. Un hombre que, pese a tener una buena posición económica, no es feliz del todo. Porque no vive, sino que sobrevive al haberse quedado estancado en una relación anterior de la cual aún no ha sabido salir.

Y en este sentido, he de decir que, si bien creo que la quiso, la realidad es que no me terminó de convencer del todo el hecho de que estuviera enamorado de ella. Y que, movido por el cariño y otro tipo de sentimientos similares, quiere que sea feliz.

Sin embargo, no se puede vivir eternamente en el pasado porque, se nos va la vida y solo tenemos una. Por eso, tenemos que saber que ponernos como prioridad no es nada malo, sino un buen síntoma de amor propio. Pero, en su caso, entiendo la tesitura y el bree en el que vive. Y también entiendo que le cueste soltar lastre porque se ha acomodado en esta zona de confort de la que nos cuesta mucho salir.

Él, sin ser consciente ha idealizado a esta relación anterior y por tanto, la ha convertido en perfecta. Cuando la perfección no existe. Y por eso, se niega a la aparición de nuevas personas en su vida. Sin ser consciente de que, no podemos negarnos a la aparición de nuevas personas a nuestras vidas porque nunca sabremos cuán importantes podrán llegar a ser.

Y tampoco podemos comparar relaciones porque todas, independientemente de la duración de las mismas, nos dejará una huella. De ahí que, lo que la autora quiere remarcar es que plantarle cara al amor será una batalla perdida de antemano, por mucho que reneguemos de él.

Interesante ha sido descubrir que él también estaba viviendo su propio viaje de autodescubrimiento y autoconocimiento. Pero, sin duda, lo que más me ha gustado de la evolución de su arco argumental - tras una enorme cagada, todo hay que decirlo también - es que ha sido valiente. Y se ha dado cuenta de que, por sí solo no podía gestionarlo. Y de ahí que haya recurrido a la ayuda de un profesional.

Porque así, la literatura se convierte en algo que trasciende y que va mucho más allá de ser un hobby, sino que es un arma de denuncia y crítica de algunos aspectos de nuestra sociedad no tan bonitos y brillantes. Y así, pone de relieve cómo hay que seguir cambiando el paradigma de la masculinidad frágil. Porque pedir ayuda no es síntoma de debilidad, sino de fortaleza.

La atracción entre ambos es, por tanto, inmediata. Pero los obstáculos están ahí. Y son muchos. De ahí que se nos recuerde que, en muchas ocasiones las circunstancias previas y las que nos rodean tienen un fuerte impacto en nuestras vidas a la hora de dar pasos o no y tomar decisiones. Pudiendo ser más o menos acertadas.

Unas decisiones que, de cuando en cuando, no hay que tomar en caliente. Porque todas tienen sus consecuencias. Y es que, si bien entiendo el tira y afloja que Paula y Sergio mantienen y que les desgasta... ella también comete errores al dar segundas oportunidades.
No estoy en contra de que se den, al contrario. Solo si verdaderamente hay voluntad de cambio.

Y también es muy cierto que, la zorra cambia de paso pero no de piel, así que, en ese sentido, me pareció un tanto inverosímil que volviera a caer en sus brazos. Aunque, se nos recuerda que hay que aprender que amor, cariño y otros sentimientos de cariz similar no son sinónimos y por eso, las buenas intenciones pueden provocar mucho daño.

Y tampoco hay que obligar a nadie a que nos quiera del modo en que nosotros queremos que lo hagan. Porque, eso no es amor, es toxicidad. De ahí que una de las características de todo buen amor y relación es dar tiempo, aunque nos cueste. Porque a veces, ese tiempo es el que da mas fuerza a la esperanza y da la chispa a la luz para que prenda y nos lleve directos a la felicidad. Que es todo lo que todos merecemos en nuestra vida. Por eso también tenemos que rodearnos de quienes saquen la mejor versión de nosotros mismos, porque nos ayudarán a conseguirlo.

De ahí que al final se entienda perfectamente bien por qué los girasoles siempre busquen el sol. Forma parte de ellos.

Porque el amor es como un flor Nunca hay que darlo por descontado y sobre todo, si queremos que florezca en todo su esplendor tenemos que cuidar, darles la atención que merece y protegerlo.

Es mi primer contacto con la pluma de la autora y me ha gustado mucho. Así que, os la recomiendo.

¡Nos leemos pronto!


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