Bienvenidos al circo Rizzoli. Bajo las carpas de Jessy Fenoy
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la autora, a quien le agradezco el envío del ejemplar en físico y me haya permitido así conocer su pluma. Además, es mi primera novela que está ambientada en un circo, así que esta publicación no deja de tener primeras veces.
Por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de la misma y prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Bienvenidos al circo Rizzoli, Bajo las carpas, escrito por Jessy Fenoy.
SINOPSIS
Una mujer y una niña llegan huyendo, con nombres que quizá no son los suyos y un pasado que se niega a permanecer enterrado.
Se esconden entre lonas, risas y números imposibles, pero el peligro las sigue de cerca… y el circo guarda más secretos de los que aparenta.
Enzo siempre creyó que el circo era su hogar. Lo que nunca imaginó es que, con ellas, también llegaría una verdad capaz de ponerlo todo patas arriba: su familia, su historia y aquello que creía conocer sobre sí mismo.
Entre magia, trapecios y sombras que acechan entre bambalinas, esta novela te invita a mirar detrás del espectáculo, donde los aplausos no siempre ahogan los gritos y donde el amor puede ser tan peligroso como la mentira.
¿Hasta dónde llegarías para proteger a quien amas?
¿Y qué harías si descubrir la verdad pudiera destruirlo todo?
OPINIÓN
En esta novela vamos a darnos cuenta de que las apariencias engañan y que todos ocultamos una parte nosotros mismos a los demás, por motivos diversos. Pero también, en cierto modo, es un viaje de autoconocimiento y autodescubrimiento de la protagonista, Nina, en busca de la felicidad que merece y que durante tiempo le han arrebatado.
Pero además, también desarrolla otros temas en profundidad susceptibles de ser desarrollados y que paso a relatar aquí.
Hay una subtrama que tiene que ver con la medicina y que sirve al lector para que sea consciente de que la medicina es una ciencia en manos de seres humanos. Y que por eso, dependiendo de quien esté al mando, puede convertirse también en una herramienta para bien o para mal. Ya que, el riesgo de estar endiosados es algo muy plausible y que puede decirse que, va intrínseco a nuestra especie.
Y relacionado con esto, también alcanzamos y perseguimos durante buena parte de nuestras vidas una idea de perfección que no existe. Y a pesar de que somos conscientes de que no lo hace, lo hacemos. Dando así como resultado, una pérdida de tiempo de la que somos conscientes a posteriori y una consecuente tristeza y enfado por no ver satisfechos nuestros objetivos.
Y por ahí se desarrolla de un modo interesante y diferente la toxicidad del poder, porque una vez nos creemos el dueño del mundo y con la potestad de serlo, estaremos dispuestos a todo con tal de conseguir nuestro objetivo y sin importarnos sacrificar a quien sea para alcanzarlo.
Este tema donde mejor canaliza es el Zoe, una pequeña niña un tanto particular. No solo por el modo en que habla y se comporta, mucho más adulto de lo que le correspondería. Sino también en que sus tiempos de recuperación y asimilación de conceptos eran mucho más rápidos de los del resto. Y por ahí me tenía completamente desconcertada.
Misma Zoe que ha servido para introducir uno de los tipos de amores bien presentes en la novela, como es el del amor entre los miembros de una familia. Y que provoque que el lector se pregunte ¿qué no estaría dispuesto a hacer una madre por sus hijos? Pero, a su vez que sirva como arma de denuncia de algunos de los aspectos de nuestra sociedad que no son tan bonitos o brillantes como es la violencia vicaria.
Esto es, cuando una pareja decide tener un hijo, este ha de ser siempre su prioridad. Incluso cuando la pareja ya no esté junta. Porque eso es síntoma de madurez y de buen amor. Lo que no se puede hacer es usarlo como arma arrojadiza ni como persona para hacer daño al otro. Porque, de nuevo, ahí lo que se demuestra es falta de buen amor. Para la ex pareja, pero para el niño en sí también.
Y un segundo que también me ha gustado que denuncie es el del machismo porque, en numerosas ocasiones, los hombres de una pareja con un mejor empleo o una mejor posición social, se valen de su prevalencia para inventar falsedades y motivos varios con los que desprestigiar a una mujer.
Lamentablemente, esta situación se ha repetido prácticamente desde que el mundo es mundo y no es así. La verdadera riqueza no se compra. Y por eso, aquel que sea capaz de hacer al niño feliz ha de ser el progenitor que lo críe y lo cuide. Porque padre se hace y no se nace.
Afortunadamente, estas dos mujeres aprenden que la familia no tiene por qué ser de sangre, sino que son las personas que nos vamos encontrando en nuestra vida las que se pueden convertir en ella. De ahí que no debamos oponernos nunca a la llegada de nuevas personas a nuestras vidas, ya que nunca sabremos cuán importantes serán.
Aunque, en el caso del circo al que llegan, sí que en parte lo son, ya que los propietarios son los hermanos Rizzoli. Y este planteamiento circense es original porque el lector se plantea cómo va cambiando la sociedad y por eso, entretenimientos que han existido casi desde toda la vida, han tenido que ir adaptándose en aras de la supervivencia. Por eso, Enzo y Nina son más parecidos de los que creen.
Porque la supervivencia no es nada fácil en según qué ocasiones.
Con todas las diferentes profesiones que hay allí, ambas - y el lector a su vez - se dan cuenta de que, las apariencias engañan, de que siempre hay una persona tras una máscara, un personaje o un maquillaje. O por ejemplo, lo complicado que es hacer reír. Así que antes de criticar o juzgar hay que pensar muy y mucho lo que se quiere decir, ya que las palabras hacen mucho daño.
Pero, a su vez, pone de relieve cómo la diferencia enriquece y no tiene por qué separar y por eso, realmente nuestra vida será rica cuanto más diferentes sean quienes nos rodean.
En el circo destacar también la figura de Lorenzo, Enzo, porque se pone de manifiesto lo complicado que es ser un buen jefe y un líder. Y sobre todo, cómo conviene saber diferenciar de uno y otro. Porque un líder es algo parecido a un buen amor y siempre buscará sacar la mejor versión de quienes están a su alrededor.
Pero, en esta novela también hay hueco para el amor. Porque es un sentimiento del cual no se puede huir y que aparecerá dónde, cuándo y con quien menos lo esperamos. Amén de que, en su caso, no eran conscientes y estaban algo predestinados sin saberlo.
En el caso de esta relación, sí que tengo que decir que la asunción de los mismos por parte de él, me pareció muy precipitado, porque si bien puedo entender que lo suyo fuera a fuego lento, no me había parecido que compartieran tantas escenas juntos como para que sucediera. Y por eso, en este sentido, sí que me hubiera gustado tener más su punto de vista para una mejor escala y escaleta de todo.
Eso sí, he amado la metáfora tan bien traída de que el amor es fuerte y fiero como un león. Y solo al leer el libro lo entenderéis.
Y sobre todo, el mensaje final que se extrae de esta novela y con todas las peripecias vitales de los personajes de la misa es que, el amor pone tu vida en riesgo, pero a su vez, no deja y es quien puede provocar que esté en equilibrio. De ahí que haya que arriesgarse una vez llegue a tu vida y saltar. Aunque no haya red.
Siempre merecerá la pena.
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!
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