Saboréalo (serie Spunes 1) de Tarah Dewitt
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la editorial, a la cual agradezco el ejemplar y también a la web El rincón romántico, por haber pensado en mí como la lectora más idónea para conocer la pluma de la autora.
Por eso, no me voy a entretener mucho más con la parte introductoria de esta publicación y por eso, prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Saboréalo, el primer volumen de la serie Spunes, escrito por Tarah Dewitt.
SINOPSIS
Sage Byrd ha vivido en el pueblecito costero de Spunes, Oregón, toda su vida. Ha aprendido a amar su pequeño mundo, con los animales inadaptados que recoge en su granja de aficionada y sus amistades con los habitantes del pueblo. Pero cuando su relación termina tras cinco años y su ex (el chico de oro del pueblo) se compromete con otra de un día para otro, Sage siente que necesita una victoria, algo que haga que todo el mundo deje de sentir pena por ella... y que ponga a Ian en su sitio. El Festival de Spunes, la competición que se celebra en el pueblo cada verano, es la oportunidad perfecta para conseguirla. Lo único que necesita es un compañero.
Fisher Lange era un chef de renombre en la ciudad de Nueva York hasta que la muerte de su hermana lo dejó descolocado, deprimido y a cargo de su sobrina adolescente, Indy. Cuando pierde su estrella Michelín, junto con su pasión por cocinar, su jefa lo manda a Spunes para que Indy y él desconecten durante el verano, y de paso trabaje como consultor en el restaurante que planea abrir allí. Pero cuando los conflictos con los vecinos amenazan su última oportunidad para redimirse y un beso con su nueva vecina, Sage, hace que se disparen los rumores sobre los dos, tal vez una alianza estratégica sea la mejor forma de darle la vuelta a la tortilla.
OPINIÓN
Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, he de decir un par de cosas al respecto de la novela y de la portada.
En primer lugar, la portada. No sé a quién se le ocurrió pero, para alguien tan visual como yo, me ha encantado y ha entrado por el ojo desde la primera vez. Y a más la miro, más me gusta.
Y en cuanto a la novela en sí, si bien se llama serie Spunes como el lugar donde todo transcurre - a falta de saber si hay más - yo también la llamaría trilogía Byrd, ya que son los hermanos los protagonistas de las diferentes novelas. Y yo muy feliz por este dato, porque he decir que siento una curiosidad enorme al respecto del resto de hermanos.
Además, he de decir que, en mi caso, he hecho caso omiso a lo que indica el título porque, si bien la he saboreado, en realidad, la he devorado de tanto como me sorprendió.
Pero, y entrando ya en materia de opinión, he de decir que, el título, si bien hace referencia a la profesión de Fisher, la realidad es que es más inteligente de lo que se puede pensar en el principio y por ello, no solo es una lectura que te invita a saborear las páginas, sino también que deja un mensaje mucho más profundo acerca de las pequeñas cosas de la vida, que son las más importantes. Tema sobre el cual volveré más adelante.
En esta novela vamos a conocer cómo Sage y Fisher, dos personas que, en apariencia no tienen nada en común, se conocen y se enamoran. Porque, las apariencias engañan y por eso, antes de juzgar, tendremos que preguntar y saber siempre todas las versiones de la misma historia porque podríamos sorprendernos.
Amén de eso, van a fingir una relación sentimental falsa que solo servirá para que sean conscientes de que, toda mentira tiene su base de verdad. Y lo que es más importante, que no se puede luchar contra el amor. Será una batalla perdida de antemano desde el inicio.
Aunque, al hilo de esto, he de decir que, sinceramente no me ha parecido este el cliché que definiría la historia de este par. Porque, si bien es cierto que se inventan que mantienen una relación, la realidad es que, podrían haberle sacado mucho más partido a esta mentirijilla. Con situaciones que hubieran provocado mil malentendidos y por ende, situaciones más o menos tiernas o divertidas.
Por eso, si me preguntáis, yo lo calificaría más bien como un strangers to friends to lovers porque, precisamente son todas las etapas por las que pasa su relación en las páginas de esta novela.
Pero, además de esta premisa romántica inicial que desarrollaré más adelante, son otros los temas que se desarrollan entre sus páginas. Y que paso a profundizar a continuación.
En primer lugar, al ambientar la historia en un pueblo pequeño se hace ver de un modo mucho más evidente las ventajas y desventajas de vivir en un pueblo pequeño, porque el sentimiento de pertenencia es mucho más inmediata así como la ayuda en un caso de necesidad. Aunque, en ocasiones, la pertenencia se complica un poco más ya que la desconfianza y sobre todo, el sentimiento de amenaza también es muy evidente cuando creen que van a robar trabajo a lo local.
Pero, la desventaja también tiene que ver también con la falta de recursos y también con el hecho de que el respeto a la intimidad es algo más complicado de gestionar, ya que los rumores y las noticias corren mucho más rápido y a sus anchas. Y a su vez, la mala fama o la asociación con una determinada imagen más o menos prístina o diabólica una vez se asocia a una persona, es más complicada de librarse de ella.
Y en este sentido, se refleja muy bien en la falta de autoestima que tiene Sage por causa de ser la "niña buena" pero nunca suficiente.
Pero también sirve para reflejar el machismo de nuestra sociedad y cómo sigue muy incrustado en nuestras vidas cotidianas porque, cuando una mujer está implicada en una situación, ella siempre resultará peor parada. De ahí que, en cierto modo, puede entenderse la opinión tanto de Indy como de Fisher al respecto de pueblos y pequeñas comunidades. Y por ahí, una nueva semejanza entre ellos.
Un Fisher que, a su vez, sirve como personaje para criticar el ritmo de vida de las grandes ciudades y de la sociedad contemporánea, que va a toda carrera en todas las facetas de nuestras vidas cotidianas. Y por eso, no vivimos, sino que sobrevivimos y por eso mismo también, ni siquiera podemos saborear los triunfos, que son los que nos provocan la felicidad. Y por eso también la manera y modo en los que nos relacionamos también son muy superficiales y no podemos disfrutar de ellas.
De ahí que él, un famoso chef con estrellas Michelín ya no gusta ni disfruta de su trabajo. Y sumado a a otra serie de circunstancias de su vida personal, provocan que colapse. Así que me ha gustado que se le recuerde que, en ocasiones conviene dar un paso atrás y recordar los orígenes para coger un impulso mayor nunca está de más.
Por eso, el viaje de autodescubrimiento y autoconocimiento que emprende, en su caso, era más que necesario.
En esta novela también, hay mucho amor. De diferentes tipos.
Entra de pleno el amor entre los miembros de una familia. Y en este aspecto, los dos son muy parecidos porque, en ambos casos, las diferencias en las que han sido criados han tenido un profundo impacto en el desarrollo de su carácter y de su personalidad. Y también, por eso, del rol que ocupa dentro de su familia.
Junto a ello, en ambos casos gozan de un buen amor familiar.
Y prueban desde ambos puntos de vista lo dura y difícil que es la paternidad y sobre todo, que padre se hace y no se nace. De ahí que, aunque las buenas intenciones están llenas de daño, en más de un caso y que la inexperiencias conlleva y genera muchos errores. Pero, por supuesto, con la práctica se aprende.
Así que, este contraste de roles entre los protagonistas está muy bien definido. Porque Sage es la benjamina y por eso, protegida por sus hermanos mayores, Silas y Ellis, aún mucho más sobreprotectores con ella por causa de su trabajo de bomberos. Por eso, son conscientes de que la vida es una y hay que vivirla. De ahí que no le duelan prendas en demostrárselo.
Pero, no son los típicos hermanos pesados y conservadores, sino que, a pesar de que no ven del todo lo que pasa en el interior de la peque, la quieren bien y libre. Y por eso, le dan confianza y libertad para actuar y para ser. Porque eso es un síntoma de buen amor. Siempre.
Caso contrario que Fisher, quien, por causa de la inexperiencia, en este caso, va dando tumbos y palos de ciego. Y por supuesto, Indy, quien conoce que quien hace la ley, hace la trampa... se aprovecha. Por eso, la presencia de Sage al final resulta ser tan beneficiosa tanto para uno como para otros desde el principio.
Otro tipo de amor incluido y desarrollado en la novela es el que se puede desarrollar por los animales. Quienes, en muchos casos, sustituyen al amor en forma de amistad entre humanos.
Personalmente, me ha gustado que recuerde que los animales no son objetos a coleccionar y que requieren de un entorno y ambiente adecuados para su crianza. Por eso, el decidirse o no a tenerlos, es una decisión que no puede tomarse a la tremenda, sino que debe ser pensada con calma y darle la importancia que debe. Amén de que, el abogar por la adopción ha sido un mensaje muy positivo y favorable al respecto.
La especial relación que tiene Sage con toda la variada fauna que alberga en sus terrenos s una metáfora muy interesante y preciosa de varias cosas: en primer lugar, un recordatorio y demostración fehacientes de que ella sí que sabe amar y por eso, es merecedora de recibir ese sentimiento. Y en segundo lugar, en cierto modo ejerce de mamá con ellos y suple el amor que ella no pudo recibir en vida por parte de sus padres. Amén de que, para concluir, recuerda que todos tenemos derecho a ser amados. De ahí que, si está en su mano, no va a consentir que ninguno de ellos, por exótico o inusual que sea como mascota, se quede sin su dosis de amor. Y cuidados. E inculca por eso, esa misma idea a todos los que están a su alrededor. Lo cual es maravilloso y la hace aún más luminosa de lo que es.
Y al mismo tiempo, le hace un flaco favor a su imagen de niña buena a la que, en cierto modo todos menosprecian y hacen de menos. Tratándola con un cierto paternalismo que, en esta sociedad da rabia porque, se tiende a asociar la bondad con la estupidez o la debilidad. Y no es así.
Por eso, que use este modo para relacionarse con Indy, la típica adolescente enfadada con el mundo por la edad, perdida en la vida por sus circunstancias personales y con una antipatía casi inicial al lugar al cual acaba de llegar, la descubre como una mujer muy inteligente. Y en este sentido, el momento imprimación... lo he adorado. Me ha parecido súper divertido.
Pero, este comportamiento con los animales, también revela un miedo muy profundo dentro de ella, que es el de la soledad y al abandono. Ya que, por desgracia, es algo que ya ha experimentado en varias situaciones de su vida y que por eso, una vez más, explica la poca consideración o autoestima que siente hacia ella misma.
También se trata el amor entre la familia que se elige, como es el de los amigos.
En este caso, destaco la especial relación de Wren y Sage, porque son muy distintas entre sí y, por eso mismo, están en momentos muy diferentes de sus vidas. Sin embargo, se respetan, se apoyan como mujeres empresarias - aunque a Sage le está costando más dar ese paso adelante - y sobre todo, están ahí la una para la otra, en un canto más que necesario hacia la sororidad. Porque es justo así como tendríamos que comportarnos las unas con las otras.
De Wren además tengo que decir que siento mucha curiosidad por su propia historia. Y no solo por el hecho de ser madre joven, sino por la particular relación que tiene con uno de los hermanos, con el cual sigue casada y no se han separado, ya que ella sigue conservando el apellido Byrd.
Y por supuesto entiendo que no todas las rupturas tienen por qué ser dramáticas o dolorosas, pero es que en este caso, se ve perfectamente que aún queda amor entre ellos. Tocará esperar.
Junto a todos esos amores, por supuesto está el amor romántico. Interesante el modo en que se desarrolla en este caso es verlo desde el punto de vista de Sage.
Porque ella salió con el chico dorado del pueblo, el niño bonito y mimado por todos. Un chico que, tras la superficie y máscara se desveló que tan perfecto no era - más que nada porque esta no existe - y que por supuesto, en él queda reflejado que, si alguien te hace de menos para brillar por encima de ti - por nimio que sea el gesto - esa no es la persona para nosotros.
Sin embargo, lo interesante para ella y para el lector es ponerse en su lugar y tratar de pensar cómo recomponerse cuando te ha dejado el mejor candidato posible del pueblo quien, para más inri, poco tiempo después ha rehecho su vida con todos los pasos oficiales que exigen casi en una relación y que no ha cumplido contigo. De ahí que, inconscientemente, te deja una sensación de insuficiente muy palpable. Y una autoestima también que no es la más alta del mundo.
Fisher por su parte no busca enamorarse, porque él también se siente defectuoso y que no está a la altura de los desafíos que la vida le va imponiendo. Pero... es imposible no fijarse en la luminosidad de Sage y en cómo, sin pedir nada a cambio, se reconoce en él. Y por eso, no duda en brindarle su ayuda, porque sabe de la sensación de desamparo y de pérdida. Sin querer nada a cambio.
Pero, en realidad sí. Y por eso él, a fuego lento, va saboreando sus encuentros y se da cuenta de cómo las ven. Y por eso, sabe que merece un triunfo público que le dé el reconocimiento que siempre ha merecido. Y que este a su vez, le sirva de estímulo para emprender el negocio de las flores que tiene en mente, pero que nunca se ha atrevido a poner en práctica.
Poniendo incluso en riesgo su estabilidad mental, porque, literalmente siempre descubre un detalle de ella que le vuelve loco. Pero, es maravillosa también porque le devuelve la chispa y la inspiración perdida que tenía en la cocina y por la cual vuelve a ser un poco su antiguo yo. Siendo consciente de lo bello y bonito que es el modo en que ella entiende el sentimiento, ya que siempre saca la mejor versión de quienes están a su alrededor.
Así que me gustó mucho que, por una vez, alguien se pusiera a su favor y quisiera darle ese reconocimiento para ganar la carrera de canoas, ya que así todos podrían ver lo que unos pocos privilegiados que la miran con atención, han descubierto. Fantástico.
Sin embargo, las dudas y el miedo entre ellos están ahí porque, su amor es de verano. Es decir, tiene fecha de caducidad y por eso, es uno de los clichés que menos me gustan en la literatura.
Pero, ya se sabe, no se puede luchar contra el amor y por eso, siempre merecerá la pena vivirlo y experimentarlo intensamente, sintiendo todos sus matices. Porque, plantarle cara es una batalla perdida de antemano. De ahí que, incluso si se inicia con relaciones sexuales esporádicas - e inocuas - por supuesto... no las debemos subestimar, porque la intimidad compartida puede dar lugar a otro tipo de sentimientos de un cariz bien diferente.
Y si bien entiendo la decisión de Fisher ya que siente que no han sido pocas las veces que ha faltado a su palabra, su viaje de autodescubrimiento y autoconocimiento es fantástico porque, se da cuenta de que al final se quiere y se ha perdonado a sí mismo. Y por eso, al final puede querer bien a los demás. De ahí que ese sentimiento de culpabilidad que hubiera podido tener al principio de la novela, al final no tiene cabida, porque no es egoísmo, es buen amor propio.
Amén de que, el amor nos hará ver que son las personas que habitan en un lugar quienes las hacen un hogar. Y no a la inversa.
Y que no es más rico quien más tiene, sino quien sabe, aprecia y por ende, saborea todas las cosas que la cotidianeidad le ofrece.
Es un libro que va de menos a más, pero que, sin duda merece la pena abrir y degustar.
¡Muchas gracias por el envío del ejemplar y colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!
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