8 HOMBRES Y NUEVE CITAS de Yeremi Moya
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con el autor, a quien le agradezco el envío del ejemplar en digital. Pero sobre todo, la confianza en mí una vez más para que dé mi opinión sobre una de sus novelas.
Por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria, y por eso, prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de 8 hombres y 9 citas escrito por Yeremi Moya.
SINOPSIS
Marta tiene 32 años, una vida tranquila y cero dramas. Trabaja en una consultoría, disfruta de su independencia y pasa de líos amorosos. Su mantra: mejor sola que mal acompañada. Pero claro, eso era antes de que Laura y Patricia, sus dos mejores amigas (las locas del moño y auténticas agentes del caos), irrumpieran con una arriesgada apuesta que promete poner su mundo patas arriba.
El reto: La Técnica del Ocho. Tres semanas, ocho hombres, cero repeticiones. ¿El objetivo? Encontrar al amor de su vida en tiempo récord. La regla es simple (aunque suena a trampa): una sola cita por candidato. Sin segundas oportunidades, sin excusas y, desde luego, sin escapatoria.
¿Fácil? ¡Para nada! Marta tendrá que sobrevivir a cenas incómodas, encuentros surrealistas y más de un espécimen humano digno de museo. Todo mientras sus amigas seleccionan los candidatos como si fueran un casting para una comedia romántica… o para un circo.
¿Saldrá Marta ilesa de esta odisea amorosa? ¿Se cruzará con su alma gemela o con un montón de citas para el olvido? Lo único seguro es que te vas a partir de risa con sus aventuras y desventuras.
Prepárate para una historia cargada de humor, sarcasmo, momentos absurdos y, quién sabe, un toque de romance inesperado. Marta y sus amigas te demostrarán que en el amor no hay reglas… salvo las que te inventas por diversión.
¿Estás listo para descubrir si Marta supera el desafío más loco de su vida?
OPINIÓN
En esta novela romántica, vamos a acompañar a la protagonista, Marta, en su viaje de autonococimiento y autodescubrimiento a través del fascinante y variopinto mundo de las citas. Demostrando que hay de todo en la viña del señor. Pero que, aunque haya personas más o menos especiales, es precisamente esa diferencia lo que hace a la sociedad más rica. Y a su vez, es precisamente lo que nos conviene, rodearnos de personas muy diferentes de nosotros mismos, para ser más ricos.
Y a su vez, para que prestemos atención a temas que, hasta ese momento, nos resultaban desconocidos y abramos los ojos hacia realidad que nos resultaban desconocidas.
Además de eso, hay un fiel reflejo de evolución y de cómo nos relacionamos entre nosotros como sociedad contemporánea. Sea de tipo y carácter romántico y sentimental. Sea de amistad.
Ya que la sororidad y el amor entre los miembros de la familia que se elige; es decir, los amigos, es otra de las bases y de los puntos fuertes de esta novela. No solo porque repite esa premisa de que la diferencia enriquece, ya que las tres amigas tienen circuntancias bastante diferentes y diversas entre sí; que también. Sino porque pone de relieve, que si somos más amigas que enemigas y nos apoyamos entre nosotras, el mundo sería un lugar mejor para todos.
Otro tema que se desarrolla también es el de que las comparaciones son odiosas. Y de que por eso, todos tenemos nuestros propios ritmos vitales, así que no hay que meter prisa a nadie para que se apresure para conseguir la felicidad. Eso sería un error.
De ahí que entienda las buenas intenciones de las amigas, animándole a que participe en el experimento de las ocho citas. Sobre todo Laura, que tiene una relación "clásica" y romántica de toda la vida al estar casada con su novio de toda la vida, mientras que Patri, vive el amor asociado al sexo, fiándose en la persona y no en el género para sentirse atraída hacia el otro. Sin embargo, se olvidan de que, en ocasiones, las buenas intenciones pueden causar mucho daño. Y por eso, deberían escuchar y respetar más la opinión que Marta tiene al respecto de las mismas.
Por supuesto, es una novela romántica y Marta, a base de malas experiencias y sinsabores, está harta de las citas. Porque es algo que suele ocurrir cuando las expectativas acerca de un tema o la implicación que se espera del otro, no son coincidentes. Por eso, aunque reticente, decide darle una ultima oportunidad al amor, apuntándose a una especie de aplicación de speed dating donde, por compatibilidad, va a conocer a ocho hombres.
Una mezcla de Tinder, Casados a primera vista y First Dates curiosa, pero que no me sorprendería que se inventara en breves, creyéndose por encima del bien y del mal. Olvidando también el hecho de que, no se puede luchar contra el amor, y que aparece dónde, cuándo y con quién menos lo esperamos.
Y digo esto de que no me sorprendería su aparición porque, no hace otra cosa que poner de relieve que vivimos en una sociedad que tiene prisa. Para todo. Y que por eso, también nos cansamos deprisa. Y sin embargo, caemos en otro error porque, hay determinadas cosas que requieren tiempo, como por ejemplo, conocer a una persona. Más que nada porque las apariencias engañan. Y no siempre para bien.
Pero, con esta serie de citas en las que se embarca, no solo aprende más de las personas que están a su alrededor, sino también de sí misma. Porque así se permite rechazar aquellos comportamientos y actitudes que son tóxicos, relaciones muy dependientes donde no se olvida a los ex e incluso que, existen personas que se creen dioses del sexo, cuando la realidad es que se olvidan que en las relaciones sexuales también se ha de compartir y no ser egoístas para que ambos puedan disfrutar.
Y a su vez, se da cuenta de que, también hay chicos que son tímidos y que no saben cómo relacionarse con mujeres, más cuando tienen carácter. O que hay hombres que pueden ser geniales amigos, pero horribles como parejas, por increíble que pueda parecer.
E incluso, por antiguo que nos pueda parecer, que hay personas que tienen que fingir algo que no son, ya que saben que amar con libertad no se tomaría bien entre su círculo más cercano.
Y por supuesto, hay hueco para el amor. Al cual no hay que plantarle cara para que llegue a nuestras vidas. Y sobre todo, con el que hay que tener en cuenta que todas las relaciones de nuestras vidas son importantes, independientemente de su duración o del momento en el que lleguen o aparezcan.
Por eso, si realmente hay interés genuino, se ha de partir de cero y dejar el pasado atrás, a riesgo de que se inicie una relación descompensada. O lo que es peor, no pueda empezarse, precisamente por estar en momentos muy distantes entre sí.
Aunque, como es fuerte - más si es sano - plantarle cara es una batalla perdida de antemano. Y por eso, si lo hacemos, lo único que estamos haciendo es postergar se momento y, tirarnos piedras sobre nuestro propio tejado, impidiendo que alcancemos la felicidad. Un error.
Pero, como es fuerte y sobre todo paciente, sabrá buscar el momento para aparecer o reaparecer en nuestras vidas. Permitiendo así un momento de reconquista precioso, y muy adecuado a lo que Marta necesitaba en ese punto de su vida. Y a su vez, hacer al lector bien consciente de que a vida puede cambiar de un momento a otro y que, en ocasiones, basta un instante... para conocer a la persona que nos la revolucione. Para bien.
Evidentemente, no os voy a decir con cuál de los ocho hombres se queda. Si queréis descubrirlo, tenéis que leer su historia.
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario