A través de tus ojos de Elena Sinhache

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la 
autora, a quien le agradezco el envío del ejemplar en físico y sobre todo, dejarme conocer su pluma. Un hecho que, como bien sabéis, me encanta realizar.

Por eso, no me voy a entretener mucho más y prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de A través de tus ojos escrito por Elena Sinhache.

SINOPSIS

La vida de Nora sufre un revés inesperado cuando su pareja y padre de su hija decide romper con ella después de diez años de relación. Volver a empezar no es fácil y, por desgracia, tampoco es nuevo para ella por lo que, una vez más, decide tomar las riendas de su vida y seguir adelante. 
Eso sí, cerrando su corazón a cal y canto. 
No necesita más decepciones ni abandonos en su vida, de esos ya ha tenido suficientes. 

Álex, aparentemente, lo tiene todo: el trabajo que siempre quiso; dos grandes amigos a los que considera familia y un atractivo que hace que no le falten mujeres que le calienten la cama. Es alérgico al compromiso y no tiene intención de cambiar... Hasta que sus caminos se cruzan. Ella no se parece a ninguna mujer que haya conocido y eso le queda claro la primera noche.
Ambos cargan con una mochila demasiado pesada: la de ella está llena de responsabilidades y pérdidas; la de él, de culpa por el peso de sus malas decisiones.

Una salida cualquiera, un desagradable incidente y un video viral, marcarán el inicio de su historia, una llena de inseguridades y miedos, pero también de confianza y superación. Ambos intentarán mantener las distancias a pesar de que el destino parezca tener otros planes. 
¿Podrán dejar sus temores a un lado y rendirse a lo que sienten?
Bueno, ya sabes lo que dicen: Cuando nada es seguro, todo es posible.

OPINIÓN

En esta novela romántica, además de conocer cómo Álex y Nora se conocen y se enamoran, va a quedar demostrado que, si no nos queremos bien a nosotros mismos, no podremos hacer lo propio con los demás.

Pero, junto a ellos, hay otros asuntos susceptibles de ser desarrollados con más detenimiento y que por eso, os paso a relatar aquí mismo.

De entrada, los protagonistas tienen más de treinta años y eso está bien, porque dan visibilidad a personas de esa franja de edad. Demostrando que, cualquier edad es buena para enamorarse y sobre todo, para reenamorarse. Porque contra el amor no se puede luchar, ya que será una batalla perdida de antemano.

Pero, además, con esta misma premisa inicial, se pone de relieve cómo, el amor, al igual que el ser humano, evoluciona y por eso, todas las relaciones sentimentales que tenemos en nuestras vidas son igual de importantes, independientemente de su duración. De todas extraeremos y aprenderemos algo.

Al mismo tiempo, en esa edad también se pueden poner de relieve problemáticas cotidianas que, a otras edades no serían tan comunes. Y, a su vez, que cada persona tiene un ritmo vital. Que no es ni mejor ni peor, sino que simplemente está adaptado a sus circunstancias. Y que por ahí, la diferencia enriquece siempre y no tiene por qué separar. Al revés, seremos más ricos cuanto más diferentes de nosotros mismos lo sean.

Por eso mismo, el personaje de Carol, con esa chispa de locura y "despreocupación" es el perfecto contrapunto a la vida, en cierto modo, controlada de Nora. Y ella también refleja muy bien cómo, la vara de medir al respecto de hablar de hombres y mujeres en lo que a las relaciones interpersonales y sexuales no es igual. Y por eso, aún queda un largo camino que recorrer. En este caso, he de decir que, sí que me hubiera gustado que, no tuviera tanto protagonismo en la trama de esta novela, porque en cierto modo "robaba" la atención de los protagonistas.
De ahí que, situaciones y episodios como el de Ben, podrían haberse desarrollado mejor en el libro que merece. Sobre todo, porque el shippeo con Rafa es claro, evidente y merece un desarrollo mucho más en profundidad.

Y esta premisa se aprecia muy bien en los dos protagonistas, los cuales, a priori, son opuestos, pero en realidad, se parecen más de lo que pudieran pensar. Porque, todos cargamos con una serie de demonios o ideas preconcebidas que no solemos compartir con los demás hasta que no alcanzamos un cierto grado de confianza para con ella. Y a veces, ni aun así. Porque tenemos miedo a la comunicación. Y al poder que tienen las palabras.

En este sentido, he de decir que me ha gustado mucho la dinámica inicial de cómo se conocen ellos. Y especialmente los piques y, en cierto modo, ese roneo y tonteo inicial para el cual Álex no está preparado. Y por ahí, en más de una ocasión está desconcertado y sobre todo, intrigado a medida que sigue conociendo y sabiendo cosas de su amiga. Eso sí. al respecto de él, he de decir que lo habían pintado como un latin lover y ligón de manual y, sin embargo, podría haber estado mejor desarrollado porque no siempre me dio esa sensación al respecto de él.

Pero, sobre todo, cómo en las distancias cortas, esas imágenes respectivas que tenían el uno para con el otro terminan por resquebrajarse, ya que su interior es mucho más profundo de lo que pudieran haber previsto. Demostrando que, las mejores parejas son aquellas en las que, además de amigos, también se es amante. De ahí el miedo, siempre presente a dar ese paso adelante. Porque, en el caso de que no salga bien, la pérdida sería doble.
Y esto pasa siempre, independientemente de la edad que tengamos, porque la madurez no va asociada a un número de años determinado o concreto. Sino que influyen mucho nuestras circunstancias y nuestra personalidad.

Por eso, como ambos sienten el mismo grado de miedo y les cuesta aceptar lo que sienten... se comportan en cierto modo, de manera un tanto infantil. Desesperando a quienes estaban a su alrededor, quienes se habían dado cuenta de lo evidente que era todo, pero haciendo que el lector lo gozase muy, mucho y fuertemente.
Y sobre todo, metiendo la pata y, en cierto modo, creando situaciones que pueden llevar a errores donde, hacer daño era la menor de nuestras intenciones.

Pero, el proceso de conocerse el uno al otro también va acompañado de un propio proceso individual de aceptación, validación y autoconocimiento, amén de mucho amor propio. Porque, si no nos queremos bien a nosotros mismos, no podremos hacer lo propio con los demás. Entrando de pleno en ese buen amor propio el de cerrar capítulos que poco o nada nos benefician y, si procede, alejarnos lo más posible de personas que no benefician, sino que restan. Porque, solo así, terminaremos por tener claro que, nadie es mejor que otro y por eso, que todos tenemos derecho a ser amados.

De ahí que, para ser felices junto a otro, la clave está en encontrar a aquella persona que nos complemente y que saque siempre la mejor versión de nosotros mismos. Que vea nuestros matices y que sienta nuestros grises no como algo negativo, sino como un prisma más de la imagen total que nos conforma. Apreciándola también.

El problema es que para eso, hay que tomar decisiones y sobre todo, aceptar responsabilidades, criticando así que, en un mundo contemporáneo como este, si se parte de la base con responsabilidades previas... es más complicado de aceptar que, con otras circunstancias. Y por eso, aunque se pueda querer a otra persona, entiendo también el agobio que ese paso a dar puede provocar. Más partiendo de un modo de vida tan diferente como el de Álex.

Y, además de todo este componente romántico, la autora pone de relieve cómo la literatura es algo más que un hobby, sino que se convierte en un instrumento de denuncia de aquellos aspectos de nuestra sociedad que no son tan bonitos o brillantes.

En este sentido, he de decir que me ha parecido coherente que, ponga de relieve y sobre aviso acerca del hecho de que la cotidianeidad puede ser la tumba de una relación. De ahí que haya que cuidarla como el tesoro que es. Y sobre todo, aceptar con el mismo grado de madurez que, del mismo modo que se comienza una relación, esta puede concluir.
Y aun más, ser plenamente maduros para tener bien presente que, si en esa relación hay niños de por medio, la prioridad ha de ser la felicidad de esa criatura. No la nuestra, ya que la paternidad es una decisión a tener bien presente y, a sabiendas de que es una responsabilidad para toda la vida.

Pero que, el amor entre los miembros de una familia no se ha de dar por descontado, porque no es así. Al ser importante, debemos darle la importancia y el cuidado que merecen. Más que nada porque padre se hace y no se nace. Y, si bien nuestros progenitores son quienes podemos tomar como punto de partida y referencia en lo que a camino a seguir en nuestras vidas... la realidad es que un buen amor paternal es aquel que deja que sus hijos se desarrollen con total plenitud y libertad.

Mismos padres de los que tenemos que ser conscientes de que, si el curso de la vida sigue su ritmo habitual, se marcharán antes que nosotros. digo marcharán, que no se olvidarán. Ya que nunca nos dejan del todo si no los olvidamos. Y, si bien es cierto que es un concepto duro de aceptar y de gestionar ese del duelo, y que por eso, tampoco hay un único modo o una duración determinada para llevar a cabo ese proceso, la realidad es que tampoco debemos dejar que nos gobierne siempre, porque entonces seremos nosotros los que no viviremos. Y por tanto, no seremos del todo felices.

Y un último aspecto que también me gustaría destacar en este libro es que ponga de relieve cómo sí que, en ocasiones, hemos cambiado como sociedad y hemos mejorado. Y ese tiene que ver con el del bullying. Y con ella también se introduce la importancia de las segundas oportunidades en la vida, más si hay arrepentimiento real. Ya que un error o una acción puntual no tiene por qué definirnos para siempre. Más, si esta se produce en una edad como la adolescencia, donde aun estamos en plena búsqueda de nuestro lugar en el mundo. Y por ende, de nuestra propia aceptación.

En este sentido, si bien sí que me ha gustado la introducción del personaje por toda la problemática que acarrea, la realidad es que, creo que Nora es demasiado buena para con ella. Y por eso, creo que, hubiera estado mucho mejor y hubiera quedado también más redondo todo si, hubieran introducido el personaje aquí, pero hubieran completado la situación y la trama en la siguiente historia. Más que nada porque, visto el modo en que se reencuentran, sí que continuarían formando parte la una de las otras.

Eso sí, lo que es innegable es que, con esta desagradable situación lo que se denuncia es cómo aún requerimos de poner en práctica una buena sororidad. Porque, si las mujeres dejásemos de considerarnos como enemigas y más como aliadas, el mundo sería un lugar mejor para todos. Y por ese motivo, si bien el viraje y la evolución sí que me gustaron, hubiera preferido más rechazo inicial por parte de Nora, permitiendo una profundidad algo mayor.

En resumen, si tengo que decir y resumir la novela de A través de tus ojos diría que, es un agradable primer contacto con la pluma de la autora, con una historia de amor coherente y realista. Pero a veces, opacada con situaciones y personajes alrededor de los personajes principales. Pero que, a pesar de eso, me ha dejado buen sabor de boca, ganas de saber y con muchas ganas y deseo de poder comprobar si, finalmente, el shippeo... se va a poner en práctica.
Espero que sí, porque prometen.

¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!

¡Nos leemos pronto!
 





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