Amor ciego (las Wharton) de Jana Westwood
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la autora, a quien le agradezco el envío del ejemplar y que me haya permitido conocer su pluma.
Por eso mismo, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de la novela y por eso, prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Amor Ciego, el primer volumen de la serie Los Wharton escrito por Jana Westwood.
SINOPSIS
«El barón Frederick Wharton leía una carta de su buen amigo Thomas Crawford, en la que le narraba las preocupaciones que le provocaba su hijo James, capitán del ejército de su majestad. Mientras, sus cinco hijas, su hermanastra y su esposa debatían intensamente sobre si era mejor ir a Londres el sábado o esperar hasta el martes siguiente para asegurarse de que no eran las primeras en llegar a la ciudad».
Katherine es la segunda hija del barón y ha crecido escuchando alabanzas sobre su extraordinaria belleza, pero ni una mención a su inteligencia, cultura o buen carácter, por lo que ha llegado a la conclusión de que la belleza es su único don y debe sacar partido de ella. Tras una exposición de su padre sobre la herencia y sus posibilidades, Katherine reunirá a sus hermanas en su dormitorio para compartir con ellas su plan.
«—Tenéis que ayudarme a hacer una lista de candidatos.
—¿Candidatos para qué? —preguntó Harriet.
—¿Para qué va a ser? —Elinor miraba a su hermana como si no diese crédito—. Para casarse, tonta».
Las preferencias de Katherine son muy claras: el candidato debe disponer de más de cinco mil libras al año y ha de ser muy guapo. Alexander Greenwood cumple ambas condiciones con creces, pero no estará en su lista.
«—Lo recuerdo muy bien —dijo Caroline—. Era más guapo que Finley, aunque no tanto como Lovelace. ¿Y rico? Supongo que es mucho más rico, claro, no hay más que oír lo que se dice de la propiedad que tienen sus padres en Whitefield. Hasta el rey Jorge ha alabado esa casa. ¡Y tan cerca de Londres! ¿Lo descartamos? Katherine Wharton, duquesa Greenwood… Piénsatelo bien.»
OPINIÓN
Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, he de hacer una aclaración. Y es que, si bien es una novela que forma parte de una serie como volumen inicial, se pueden leer de manera independiente. Aunque, no sé si sucederá lo mismo con el resto de volúmenes porque, como ya dije antes, es mi primer contacto con la pluma de la autora y es aquí donde se explica el conflicto y/o problema que sucederá en el resto de la serie.
Aquí es también donde se nos presenta a las hermanas Wharton quienes, pasarán progresivamente de ser secundarias a protagonistas de sus propias historias de amor. Y va a ser interesante porque, como son una familia numerosa, es complicado sobresalir por encima del resto y sobre todo, tratar de encontrar su espacio. Amén de que, como la personalidad de cada una es bien diferente de la del resto de las hermanas, va a ser interesante ver cuál va a ser su concepto del amor.
En mi caso, me vais a perdonar pero, siento una enorme curiosidad por Emma, la chica de las cicatrices. Y por la hermanastra de la familia, Elizabeth quien, por su condición, vuelve a demostrar que la cosa no ha cambiado nada para según qué temas y que, por eso, aún hoy, incluso en aquellas situaciones en las que no solemos ser partícipes, pagamos nosotras las consecuencias. Ya que la vara de medir entre hombres y mujeres, nunca ha sido la misma. Aspecto que también se aprecia mucho mejor ya que uno de los hombres tiene esa misma "problemática" y su vida no se ha visto tan afectada.
Por este mismo motivo, además, es una novela muy femenina donde el concepto de buen amor familiar y la sororidad quedan bien patentes. Más que nada porque, en la época en la que se ambienta, lo que solía ocurrir era justo lo contrario. Eran consideradas rivales en búsqueda de un buen partido en el mercado matrimonial. Más que nada porque, en la inmensa mayoría de las ocasiones, estos matrimonios no se realizaban por amor, sino que solían entenderse como un contrato o un acuerdo entre familias, bien para añadir patrimonio y/o títulos. Bien para saldar antiguas deudas.
Sin embargo, los padres de las hermanas sí que se casaron por amor, convirtiéndoles en rara avis. Y por ahí que deseen lo mismo para sus hijas.
Junto a estas premisas iniciales, he de decir que, el título de la novela me ha gustado y que, a posteriori, he entendido del todo lo bien que le encajaba. Porque el amor es ciego, pero también nos lo vuelve y no hay más ciego que quien no quiere ver.
En este sentido, introduzco ya la subtrama amorosa y romántica de la historia porque aquí, Katherine y Alexander, el hijo y heredero de un ducado, se enamoran. Porque ya lo hacían desde pequeños por causa de las amistades familiares.
Y aquí, también su historia juntos se convierte en una de segundas oportunidades y de malentendidos. Porque, queda más que demostrado que las personas evolucionan y que, un comentario o una acción cometida y realizada en un momento determinado, no tiene por qué definir nuestra existencia para siempre. Aunque hay gente a la que parece olvidar ese pequeño detalle con más dificultad de otras.
Pero también, queda muy bien reflejado cómo, cuando se crea una imagen o una cierta fama sobre otra persona, es muy difícil quitársela de encima. Y por eso, ella es guapa y la gente no sabe ver más allá de su físico. Una crítica muy poderosa a cómo, muchas mujeres eran consideradas un ornamento y no se las veía una utilidad allende a. Y no era así, porque, de manera oculta a la alta sociedad, gestionaban y realizaban otras muchas tareas que no se agradecían, sino que, simplemente se daban por descontadas.
Y ella lo explota, ya que ha tomado la decisión de sacrificar su felicidad para que sus hermanas puedan tener esos matrimonios que cree que merecen. De ahí que, se mueve entre lo aspiracional y lo inalcanzable. Como un premio y/o un trofeo que todos desean llevarse a casa. Sin ver más allá.
Mientras que él es heredero de un ducado, pero es ciego. Literal y metafóricamente. Pero, aun así, es un buen partido. Y por ese mismo motivo, en realidad es que le vean más allá de estar impedido. Y que se animen a conocerle tras esa fachada. Por ese lado, es tierno e inseguro y me ha gustado mucho cómo pensaba muy y muchos esos pasos que quiso dar.
Exactamente lo mismo que Katherine. Por eso, son más parecidos de lo que pudieran pensar.
Y por eso, sus destino están más ligados de lo que pudieran imaginar. Amén de que demuestran de que, no nos podemos burlar del amor. Ni pensar que estamos por encima de él, porque la venganza es un plato que se sirve bien frío. Y puede ser esta misma quien termine por abrirnos los ojos... demostrando cuán erradas eran esas primeras impresiones y cómo, a base de confianza, comunicación y sobre todo, algo de fe ciega en el otro pero en cada uno de nosotros por separado y en conjunto, la relación puede prosperar y sacar la mejor versión de nosotros mismos y como matrimonio.
Así que, a priori, hablando en plata, nadie daba un duro por este par, pero... finalmente terminaron por ser geniales, ya que se arriesgaron y dieron ese paso adelante que les impedía no ver que lo que estaba a su alrededor era mera distracción y que lo que siempre desearon estuvo siempre delante de sus ojos.
Por último, pero no menos importante, no puedo no hacer mención a la siguiente novela de la serie, porque creo intuir quién va ser la siguiente protagonista. Y porque en esta ocasión, la venganza hacia E.W es fantástica y un necesario a favor de la novela romántica, casi demonizada desde que el mundo es mundo.
¡Ojalá poder volver a colaborar juntas para poder conocerlo!
Pero, no me quiero exceder de pedigüeña, así que, de momento...
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la autora, a quien le agradezco el envío del ejemplar y que me haya permitido conocer su pluma.
Por eso mismo, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de la novela y por eso, prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Amor Ciego, el primer volumen de la serie Los Wharton escrito por Jana Westwood.
SINOPSIS
«El barón Frederick Wharton leía una carta de su buen amigo Thomas Crawford, en la que le narraba las preocupaciones que le provocaba su hijo James, capitán del ejército de su majestad. Mientras, sus cinco hijas, su hermanastra y su esposa debatían intensamente sobre si era mejor ir a Londres el sábado o esperar hasta el martes siguiente para asegurarse de que no eran las primeras en llegar a la ciudad».
Katherine es la segunda hija del barón y ha crecido escuchando alabanzas sobre su extraordinaria belleza, pero ni una mención a su inteligencia, cultura o buen carácter, por lo que ha llegado a la conclusión de que la belleza es su único don y debe sacar partido de ella. Tras una exposición de su padre sobre la herencia y sus posibilidades, Katherine reunirá a sus hermanas en su dormitorio para compartir con ellas su plan.
«—Tenéis que ayudarme a hacer una lista de candidatos.
—¿Candidatos para qué? —preguntó Harriet.
—¿Para qué va a ser? —Elinor miraba a su hermana como si no diese crédito—. Para casarse, tonta».
Las preferencias de Katherine son muy claras: el candidato debe disponer de más de cinco mil libras al año y ha de ser muy guapo. Alexander Greenwood cumple ambas condiciones con creces, pero no estará en su lista.
«—Lo recuerdo muy bien —dijo Caroline—. Era más guapo que Finley, aunque no tanto como Lovelace. ¿Y rico? Supongo que es mucho más rico, claro, no hay más que oír lo que se dice de la propiedad que tienen sus padres en Whitefield. Hasta el rey Jorge ha alabado esa casa. ¡Y tan cerca de Londres! ¿Lo descartamos? Katherine Wharton, duquesa Greenwood… Piénsatelo bien.»
OPINIÓN
Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, he de hacer una aclaración. Y es que, si bien es una novela que forma parte de una serie como volumen inicial, se pueden leer de manera independiente. Aunque, no sé si sucederá lo mismo con el resto de volúmenes porque, como ya dije antes, es mi primer contacto con la pluma de la autora y es aquí donde se explica el conflicto y/o problema que sucederá en el resto de la serie.
Aquí es también donde se nos presenta a las hermanas Wharton quienes, pasarán progresivamente de ser secundarias a protagonistas de sus propias historias de amor. Y va a ser interesante porque, como son una familia numerosa, es complicado sobresalir por encima del resto y sobre todo, tratar de encontrar su espacio. Amén de que, como la personalidad de cada una es bien diferente de la del resto de las hermanas, va a ser interesante ver cuál va a ser su concepto del amor.
En mi caso, me vais a perdonar pero, siento una enorme curiosidad por Emma, la chica de las cicatrices. Y por la hermanastra de la familia, Elizabeth quien, por su condición, vuelve a demostrar que la cosa no ha cambiado nada para según qué temas y que, por eso, aún hoy, incluso en aquellas situaciones en las que no solemos ser partícipes, pagamos nosotras las consecuencias. Ya que la vara de medir entre hombres y mujeres, nunca ha sido la misma. Aspecto que también se aprecia mucho mejor ya que uno de los hombres tiene esa misma "problemática" y su vida no se ha visto tan afectada.
Por este mismo motivo, además, es una novela muy femenina donde el concepto de buen amor familiar y la sororidad quedan bien patentes. Más que nada porque, en la época en la que se ambienta, lo que solía ocurrir era justo lo contrario. Eran consideradas rivales en búsqueda de un buen partido en el mercado matrimonial. Más que nada porque, en la inmensa mayoría de las ocasiones, estos matrimonios no se realizaban por amor, sino que solían entenderse como un contrato o un acuerdo entre familias, bien para añadir patrimonio y/o títulos. Bien para saldar antiguas deudas.
Sin embargo, los padres de las hermanas sí que se casaron por amor, convirtiéndoles en rara avis. Y por ahí que deseen lo mismo para sus hijas.
Junto a estas premisas iniciales, he de decir que, el título de la novela me ha gustado y que, a posteriori, he entendido del todo lo bien que le encajaba. Porque el amor es ciego, pero también nos lo vuelve y no hay más ciego que quien no quiere ver.
En este sentido, introduzco ya la subtrama amorosa y romántica de la historia porque aquí, Katherine y Alexander, el hijo y heredero de un ducado, se enamoran. Porque ya lo hacían desde pequeños por causa de las amistades familiares.
Y aquí, también su historia juntos se convierte en una de segundas oportunidades y de malentendidos. Porque, queda más que demostrado que las personas evolucionan y que, un comentario o una acción cometida y realizada en un momento determinado, no tiene por qué definir nuestra existencia para siempre. Aunque hay gente a la que parece olvidar ese pequeño detalle con más dificultad de otras.
Pero también, queda muy bien reflejado cómo, cuando se crea una imagen o una cierta fama sobre otra persona, es muy difícil quitársela de encima. Y por eso, ella es guapa y la gente no sabe ver más allá de su físico. Una crítica muy poderosa a cómo, muchas mujeres eran consideradas un ornamento y no se las veía una utilidad allende a. Y no era así, porque, de manera oculta a la alta sociedad, gestionaban y realizaban otras muchas tareas que no se agradecían, sino que, simplemente se daban por descontadas.
Y ella lo explota, ya que ha tomado la decisión de sacrificar su felicidad para que sus hermanas puedan tener esos matrimonios que cree que merecen. De ahí que, se mueve entre lo aspiracional y lo inalcanzable. Como un premio y/o un trofeo que todos desean llevarse a casa. Sin ver más allá.
Mientras que él es heredero de un ducado, pero es ciego. Literal y metafóricamente. Pero, aun así, es un buen partido. Y por ese mismo motivo, en realidad es que le vean más allá de estar impedido. Y que se animen a conocerle tras esa fachada. Por ese lado, es tierno e inseguro y me ha gustado mucho cómo pensaba muy y muchos esos pasos que quiso dar.
Exactamente lo mismo que Katherine. Por eso, son más parecidos de lo que pudieran pensar.
Y por eso, sus destino están más ligados de lo que pudieran imaginar. Amén de que demuestran de que, no nos podemos burlar del amor. Ni pensar que estamos por encima de él, porque la venganza es un plato que se sirve bien frío. Y puede ser esta misma quien termine por abrirnos los ojos... demostrando cuán erradas eran esas primeras impresiones y cómo, a base de confianza, comunicación y sobre todo, algo de fe ciega en el otro pero en cada uno de nosotros por separado y en conjunto, la relación puede prosperar y sacar la mejor versión de nosotros mismos y como matrimonio.
Así que, a priori, hablando en plata, nadie daba un duro por este par, pero... finalmente terminaron por ser geniales, ya que se arriesgaron y dieron ese paso adelante que les impedía no ver que lo que estaba a su alrededor era mera distracción y que lo que siempre desearon estuvo siempre delante de sus ojos.
Por último, pero no menos importante, no puedo no hacer mención a la siguiente novela de la serie, porque creo intuir quién va ser la siguiente protagonista. Y porque en esta ocasión, la venganza hacia E.W es fantástica y un necesario a favor de la novela romántica, casi demonizada desde que el mundo es mundo.
¡Ojalá poder volver a colaborar juntas para poder conocerlo!
Pero, no me quiero exceder de pedigüeña, así que, de momento...
¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!
¡Nos leemos pronto!

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