El destino entre dos tiempos de Lia Riley
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con El rincón romántico, a quienes les agradezco el envío del ejemplar y que me hayan hecho reencontrarme con uno de mis géneros preferidos como es el sport romance.
Por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta publicación y por eso, prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de El destino entre dos tiempos de Lia Rilley.
SINOPSIS
Tucker Taylor, portero de los Austin Regals, está fuera de juego debido a problemas de salud y decide visitar a su hermana en Inglaterra. Pero una caída accidental en un estanque helado lo transporta de repente al año 1812, donde se encuentra cara a cara con una cautivadora mujer de ojos azules que lo mira como si le hubieran salido dos cabezas.
Lizzy Wooddash sueña con una vida rodeada de libros, conversaciones interesantes, la presencia de iconos literarios como Jane Austen y... ningún marido a la vista. Pero en la Inglaterra de la Regencia solo las viudas disfrutan de libertad y actividades solitarias, sin las cargas de las expectativas sociales. Para convertirse rápidamente en viuda tendría que casarse con un hombre moribundo o matar a uno sano, y Lizzy no desea ninguna de las dos opciones.
Un visitante del futuro podría ser el esposo de sus sueños. Una vez casados, pueden averiguar cómo devolver a Tucker a su tiempo y su ausencia (es decir, su «muerte») convertirá a Lizzy en la viuda que siempre soñó ser. Sin embargo, pronto se dan cuenta de que los asuntos del corazón rara vez se ajustan a los planes cuidadosamente trazados.
¿Podrá su amor superar la prueba del tiempo, o Lizzy obtendrá exactamente lo que quería... junto con un corazón roto?
OPINIÓN
En esta novela corta vamos a conocer cómo Tucker y Lizzie se conocen y se enamoran. Pero sobre todo, demuestran que no hay más fuerza poderosa que el amor. Y que, si se quiere, se puede. Solo ha de haber voluntad idéntica por ambas partes.
Es original dentro del género sport romance porque, no solo combina el hecho de que el protagonista es deportista, que también. Sino que hay viajes en el tiempo. Y en este sentido, he de decir que me ha gustado que sea él quien realice ese viaje ya que, en novela romántica, suele suceder a la inversa.
Pero, además de la premisa amorosa, hay otra serie de temas susceptibles de ser tratados con más detenimiento.
En primer lugar, he de decir que me ha gustado mucho el hecho de que la autora sea una austenita o janeite y por eso, no haya tenido reparos a la hora de demostrarlo públicamente. Y por eso, las referencias y alusiones a la autora y sus obras están ahí, escondidas, aunque bien presentes para cualquier ojo avizor.
Y además, Lizzie, la protagonista es amiga de la escritora, así que la convierte en un personaje secundario refrescante, muy inglés y que sirve de Pepito Grillo en momentos de necesidad y perlas de sabiduría, así como que pone de relieve algunas de las dificultades que todo escritor tiene en pleno proceso de creación. Como es el hecho de buscar un título acorde a la historia. Y sobre todo, pone de relieve las dificultades que, en más de una ocasión y temas diferentes a lo largo de la historia, las mujeres han tenido.
Porque, incluso, hasta no hace demasiado tiempo, el hecho de publicar un libro con su nombre tampoco era nada sencillo. De ahí que tuvieran que buscar pseudónimos masculinos para poder optar a ello. O simplemente, agarrarse a la opción del anónimo. Y así, el lector es consciente de que ¿cuántos anónimos en realidad no escondían a una mujer? Por eso, se entiende la voluntad y la batalla interna de Lizzie quien, retroalimentada por un círculo de amistades muy intelectuales, ella cree tener una voz y una historia que contar... pero sabe de las dificultades a las que se enfrentaría en ese mismo proceso.
Eso, sumado al hecho de que Nora, la hermana de Tuck es una mujer moderna que ha estudiado filología inglesa, pone de relieve lo valiosas que fueron estas pioneras en la literatura. Y por eso, por sorprendente que pueda parecernos a pesar del tiempo transcurrido desde que escribieron su novela, son tan contemporáneas a su vez. Porque, antes y ahora, la literatura, ha sido una herramienta más allá del entretenimiento. Una crítica hacia aquellos aspectos de nuestra sociedad no tan bonitos o brillantes y que por eso, merece la pena que un agente externo nos abra los ojos ante él.
Y por ese mismo motivo, durante mucho tiempo, no interesaba tampoco que las mujeres pudieran acceder a la cultura, porque una mujer leída y culta era peligrosa. Por eso, Lizzie es considerada una solterona y no la persona más apta para el matrimonio. Hecho qu su familia no para de restregarle prácticamente porque, al no cumplir su función de mujer bonita que llama la atención de un buen partido, sus posibilidades de mejorar económicamente se reducen considerablemente. Y tienen que recaer en manos de otros... que tampoco ofrecen perspectivas de lo más halagüeñas.
Otro aspecto positivo de la novela es que, va al turrón. Es decir, por el número de páginas que tiene no se regodea en excesivas descripciones, ni aporta o incluye datos que, más que enriquecer, ralentizarían el ritmo narrativo.
Y por ese motivo, los dos protagonistas, en las antípodas del tiempo y en sociedades muy diferentes, resulta que no lo son tanto. Y que comparten modos, maneras de pensar y pensamientos en según qué temas.
Así, por ejemplo, comparte su modo de ver la vida, y por eso, quieren aprovecharla al máximo. Sobre todo, porque saben que solo hay una y por ese mismo motivo, les da la sensación de que la están desaprovechando. De ahí esa necesidad de libertad y de validación a través de sus profesiones como deportista de élite él y como futura escritora ella.
Es, por supuesto, una novela romántica con escenas spicy porque la atracción entre ambos estuvo bien presente desde el principio. Y estuvo divertido leer cómo trataban de ignorar esa atracción, sabedores de que estaba condenada al fracaso. Pero también por conversaciones decimonónicas muy necesarias ya que así se vuelve a poner de relieve la escasez de información en lo que a educación sexual tanto antes y ahora. Y por eso, hay que recurrir a nuestro circulo cercano para que nos compartan sus experiencias antes que hacerlo por otros modos que, a la larga, podrían generar confusión y perpetuar dinámicas que no son sanas para nada.
Y donde se habla mucho de amo, en el doble sentido de la palabra. Porque, el amor tóxico puede ser una cárcel. Y, como hasta no hace demasiado el sentimiento era el último ingrediente necesario para que el matrimonio se celebrase, era bastante probable que no tuviera éxito. Y por eso, que no fuera feliz.
Sin embargo, el matrimonio precisamente en el caso de Lizzie es precisamente la llave hacia la libertad. Y ser dueña de su vida, siendo feliz. Por eso, desea ser viuda fervientemente. Y por eso, este pretendiente "mágico" de la nada es la respuesta a sus plegarias.
Con lo que no cuenta es que es encantador, y que por primera vez alguien la ve y la aprecia tal cual es. Y le da el refuerzo positivo que merece, haciéndole digna de ser amada y querida. Que es lo que merece, sacando a su vez la mejor versión de ella misma. Que, por otro lado, es algo a lo que todos deberíamos aspirar. Y por eso, es tremendamente complicado no enamorarse de Tuck, todo sea dicho.
Un hombre en el que las apariencias engañan y por eso, a pesar de su físico espectacular, se esconde una sensibilidad y una fiereza increíble a la hora de defender a los suyos. Que tiene como máxima el hecho de que el amor no ha de ser motivo de juicio o crítica y que, independientemente del sexo o de la duración que tenga esa relación ha de ser vivida. Y sobre todo, que piensa antes de hablar. Porque si no sabe, escucha, pregunta y aprende antes de expresar su opinión. Siempre. De ahí que no intenta imponer, sino siempre comprender. Por eso, bravo.
De ahí que por eso, si bien es una novela sentimental y un tanto mágica, también es un tanto científica, ya que el modo en que él viaja en el tiempo así podría considerarse. Sobre todo, porque pronto descubre que no es el único. Así que con esta contraposición de dos conceptos en apariencia opuestos, queda demostrado que la diferencia enriquece y no tiene por qué separar. Y que, sea un tema más empírico o subjetivo, merece la pena arriesgarse y dar una oportunidad.
Más que nada porque vivimos rodeados de magia y supersticiones, seamos o no conscientes de ellas y creamos o no en las mismas. Así que, al igual que con el amor, tenemos que estar bien pendientes a cuando aparezcan o a si han llegado o no para atraparlo, aunque sea un instante.
Sobre todo si, como en el caso de ellos, es tan bonito y sano. Ya que, se quieren, sí. Pero no dejan de ser coherentes y saben que son muchos los obstáculos que los separan - algunos, a priori insalvables - y por eso, en lugar de ser egoístas, son generosos y prefieren la felicidad del otro antes que la suya propia.
Y por ahí, dan pie al karma, quien recuerda que toda acción tiene su recompensa... jamás debemos dudar del amor y de su fortaleza. Porque, si se quiere, se puede. Y con un final sorprendente y bonito, el sentimiento deja más que claro que se puede ser feliz teniendo lo mejor de ambos mundos.
¡Muchas gracias por el envío del ejemplar!
¡Nos leemos pronto!

Comentarios
Publicar un comentario