Lo que pase en Perú, se queda en... de Ángela Franco

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la 

autora, a quien le agradezco el envío del ejemplar en digital. permitiéndome así reencontrarme con su pluma. 

Por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta novela y por eso, prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Lo que pase en Perú, se queda en... escrito por Ángela Franco. 

SINOPSIS

Una comedia romántica, disparatada, en donde las risas están aseguradas. Un viaje a Perú que nunca olvidarás.

Tres años han pasado desde que las MaNaSo (Marta, Natalia y Sofía), por culpa de la pandemia, tuvieron que cancelar el viaje a Perú que planificaron en los años universitarios.
Ahora, tras una serie de «sucesos», las amigas deciden por fin llevarlo a cabo; aunque su plan se ve ligeramente alterado. Por motivos económicos, aceptan cargar con un cotizado influencer.
El pasado y el presente de Natalia se entrecruzan y es Marta la que decide hacer justicia por su amiga: «el influecer debe pagar por lo que hizo».

Tretas, engaños, venganzas…
Nada sale como las MaNaSo esperaban.

Pero no importa porque, lo que pase en Perú, se queda en…

OPINIÓN

En esta novela vamos a acompañar a Natalia, en su viaje de autoconocimiento y autodescubrimiento. Literal y metafórico. Demostrando que no hay ritmos vitales para hacer cosas en la vida, siempre que el destino final sea la felicidad. Lo que todos merecemos. 

Pero, en este viaje no está sola, ya que le van a acompañar también sus amigas, Marta y Sofía, lo cual refuerza esa idea porque, cada una está en una etapa diferente de sus vidas, ya que mientras que Sofía, la enfermera y reina indiscutible de los porsiacasos está soltera, Marta tiene una relación su pareja y ambas van a ser madres. 

De ahí que haya estado genial ese canto y alegato a favor de que la diferencia enriquece y sobre todo, que la sororidad bien ejercida y practicada siempre nos va a beneficiar a todos. Y no solo a las mujeres. 

Y en este sentido, si bien quizás en ocasiones Marta es harto exagerada y en muchas ocasiones se halla en el límite del bien y del mal como un personaje que puede o no caer bien, lo cierto es que entiendo los motivos por cuales se comporta así con Orestes. Porque es fiel a su amiga al cien por cien. 

Así con el pretexto y la excusa de ese viaje que no pudieron realizar a Perú, las tres se embarcan en una travesía que le va a cambiar las vidas. Literalmente. Eso sí, tomado como un impasse, ya que al regreso de ese viaje han de continuar con sus vida tal cual estaban. Y por ahí que el título está muy bien traído, más que nada porque también es una frase que todo el mundo, quien más y quien menos, ha dicho en alguna ocasión. 

Porque la vida también puede cambiar de un momento a otro y al grupo se les suma Orestes, un influencer de viajes que se desnuda siempre, metafórica y literalmente con todo aquel que le sigue en redes y en su blog. Y así, pone de relieve la aparición de nuevas profesiones que, hasta no hace mucho tiempo no existían y por eso, no eran muy bien consideradas. Pero también que, en ocasiones, es complicado separar el personaje de las redes de la persona real y, asociado a eso, marcar el límite entre la privacidad y su vida pública y expuesta también es complejo. 

Un Orestes que aporta el toque masculino a la historia... y un tanto de salseo ya que fue el antiguo crush de Natalia en el instituto y quien, sin ser consciente de ello, por el comportamiento y la actitud que tuvo con ella, sentó un precedente. Dando pie a la concepción del amor que tiene la protagonista y que, de nuevo, pone de relieve la importancia que tienen los primeros amores en nuestras vidas, porque solemos considerarlos como la vara de medir de todo lo que vendrá después. 

Y no es así. Todos los amores son importantes porque el amor, al igual que el ser humano, evoluciona. Y por eso, todas las historias de amor son importantes. Incluso aquellas que nunca llegan del todo a cuajarse, porque nos dejan una enseñanza. Y nos hacen ver qué es lo que queremos y qué es lo que no. 

Por este mismo motivo, es interesante ver los riesgos que tiene una idealización... pero para mal. Pero, al mismo tiempo permite que recordemos cuán importante es conceder segundas oportunidades y sobre todo, la importancia de la comunicación. Y es que así, podríamos sorprendernos... para bien o para mal. 

De ahí que quería leer la versión de los hechos de él, porque sabía que no todo era oro lo que relucía. Amén de que, el amor, independientemente de la edad que tengamos, nos da tanto miedo como una buena comunicación. Y es que el hecho de exponernos al otro y así, darle ese poder, a nadie nos gusta. 

Así que, entiendo las reticencias de Natalia a un pleno compromiso, porque el background que ha ido acumulando hasta llegar a este punto lo que ha terminado por provocar es que carezca de una buena autoestima. Y solo queriéndonos bien a nosotros mismos, podremos querer bien a los demás. 

Y permitir a aquellas personas o actitudes que son beneficiosas o tóxicas en nuestras vidas. Ya que hay que saber entender que un no es un no. Y que nadie nos puede querer como nosotros queremos que nos quieran, así que el tema de Daniel llega tarde. Porque donde hay fuego a veces, las cenizas quedan apagadas. Y por ahí, no hay que mendigar amor para nadie. 

Así que en ese amor hay que saber soltar lastre y sobre todo, si vemos que por nuestra cuenta no somos capaces, tenemos que recurrir a la ayuda de un profesional que nos ayude a entender y comprender qué está bien y qué está mal. 

Por supuesto, la atracción entre Orestes y Natalia ha estado presente desde el principio. Sin embargo, como ninguno de los dos está muy favorable al amor, prefieren concentrarse en la química y preferir las relaciones sexuales, porque en apariencia son más inofensivas. Amén de que por eso, es mucho más sencillo ponerles punto y final. 

Aunque, al actuar de ese modo, lo que en cierto modo están es menospreciarlas. Porque, a base de compartir esa intimidad, se pueden generar y derivar sentimientos de un cariz bien diferente. 

Y tampoco hay que olvidar que no se puede luchar contra el amor, porque aparece y reaparece dónde, cuándo y con quién menos se le espera. Y porque un instante puede convertirse en un para siempre. 

Como bien demuestra Sofía con Juancho, una sorpresa inesperada y agradable por esa parte. 

Y porque, en temas de sentimientos, tenemos que recordar que la vida es un viaje. Y que por eso, tenemos que encontrar a quien nos haga la travesía lo más fácil posible. Porque ahí ya se convertirá en inolvidable, independientemente de las veces que viajemos a un lugar. 

Porque, lo último que nos comparte y enseña esta historia es que, son las personas las que convierten a un sitio en un hogar. De ahí que siempre nos provocará que querremos regresar a él. Porque el destino es la felicidad. Y esa siempre merece la pena. 

¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!

¡Nos leemos pronto! 

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