Caos de Elena R. López

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la 
autora, a quien le agradezco el envío del ejemplar y que me haya permitido conocer su pluma. Acción que me encanta realizar.

Por eso, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta publicación y prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Caos, escrito por Elena R. López.

SINOPSIS

Clàudia Romero tiene un talento especial: meter la pata con estilo. Lo suyo no es la puntualidad ni el orden, sino el caos… ese que empieza el día que conoce a Miguel Herrera, el hombre del traje gris marengo y sonrisa imposible.

Ella solo buscaba un trabajo. Él, una razón para volver a creer en algo distinto. Y que a veces, el caos es el lugar perfecto para empezar de nuevo. A veces, el verdadero arte está en enamorarse del caos.

OPINIÓN

En esta novela vamos a acompañar a Clàudia en su viaje de autodescubrimiento y autoconocimiento donde, además, conoce a Miguel, del cual se enamora. Así que, por ahí, podría considerarse un romance de oficina.

Pero, además de todo eso, toca también una serie de temas susceptibles de ser desarrollados con más detalle.

De entrada, nuestra protagonista TDAH y, creo que, hasta lo de ahora, nunca había leído a un personaje que lo tuviese. Y con métodos y modos tan simples como este, se contribuye a la normalización y a la apertura de ojos sobre su existencia. Por eso, la literatura se convierte en algo que va más allá de un mero entretenimiento. Es un elemento de denuncia y apertura de ojos de aquellos aspectos de nuestra sociedad que no son tan bonitos o brillantes.

Además de eso, es muy fácil identificarse con la protagonista porque es torpe y patosa. Y así, es humana, ya que nadie es perfecto. De ese modo, por tanto, se contribuye mucho al amor propio y a aceptarnos como somos, ya que si no nos queremos bien a nosotros mismos, no podremos querer bien a los demás Por eso, dado que es una chica que se acepta y que se sabe caótica, llama la atención de Miguel, un "compañero" en su entrevista de trabajo.

Con respecto al trabajo, me gusta la crítica que va implicada en el proceso de selección, ya que son numerosos los requisitos que se piden para optar a un empleo, primando sobre todo la experiencia, casi infinita. Pero tenemos que recordar que nadie nace sabiendo y que, por tanto, si nos de una oportunidades, no podremos alcanzar esa experiencia que se nos solicita y así, entramos en un eterno proceso de la pescadilla que se muerde la cola donde, al final el principal perjudicado es el trabajador. Y por ende, el sistema.

En este sentido, Miguel y su padre representan los dos extremos de la balanza. Porque él sí que está a favor de esas primeras oportunidades, mientras que su progenitor no.

Introduce así otro tema importante susceptible de desarrollo porque, su relación no es la mejor de todas. Y con eso, nos recuerda que el amor entre los miembros de una familia no siempre tiene por qué ser sano. Ya que, como toda relación importante, hay que cuidarla y respetarla. Sin darla por descontada.

Y sí que es cierto que la paternidad es complicada y difícil, pero no hay que pretender vivir nuestra vida a través de la de otros. Por eso, hay que respetar su individualidad si queremos que sean felices. Más que nada porque, con mucha buena intención, también pueden hacernos daño.

Junto a ello, con la deriva laboral se subraya que hay que tener talento, más en las ramas artísticas, pero que a veces la suerte influye. Amén como tener buenas relaciones y conocer a determinadas personas. Por eso, puede haber frustración cuando no se consigue los objetivos vitales que nos marcamos. Aunque hay que recordar que todos tenemos ritmos vitales diferentes, por eso las comparaciones son odiosas.

De ahí que aparezca otro amor tóxico como puede ser el que sienta por el éxito y la fama, por los cuales estamos dispuestos a hacer de todo con tal de alcanzarlo y conseguirlo. O sucumbir a la tentación del mismo. Como bien se extrae entre líneas por aquí.

Además de todo, hay una historia de amor con atracción inicial desde el principio. Por eso, se la considera un romance de oficina donde queda demostrado que, aquellos lugares donde solemos pasar más tiempo son aquellos donde conocemos a personas que pueden tener cierto peso o relevancia en nuestras vidas.

Y es también un friends to lovers, demostrando que las mejores parejas son aquellas en las que además de ser amigos, se es amantes. A pesar del miedo enorme que puede llegar a dar ese paso. Porque como la cosa salga más, la pérdida es doble. O incluso triple, por el tema laboral.

De ahí que por eso, la comunicación ha de ser clave y básica para que todo fluya y funcione bien. Independientemente del tipo de relación que se tenga. Pero, nos da miedo hablar. Casi tanto como amar, porque aún seguimos pensando que es una debilidad que una fortaleza y por ahí, el hecho de exponernos y de ser juzgados no nos apetece.

Y sobre todo, que es lo que más me ha gustado, que tenemos que recordar que el silencio también forma parte de la comunicación. Y que hay cosas que no se dice y gestos involuntarios que, también dicen mucho. Y confunden aún más, si no se aclaran.

Sin embargo, hay que arriesgarse y buscar siempre nuestra felicidad, porque merece la pena. Y porque siempre hay que decirle sí al amor. No podemos luchar contra él, ya que será una batalla perdida de antemano. Más, en su caso cuando son buenos y sanos el uno para la otra.

Porque la diferencia enriquece y no tiene por qué separar. Al revés, cuanto más diversos de nosotros mismos sean quienes están a nuestro alrededor... más ricos seremos. Y por eso, Miguel entiende que tanta rigidez tampoco es buena y que hay que abrazar el caos. Que también tiene su parte positiva.

Eso sí, antes de querer bien a los demás, hay que hacer lo propio con nosotros mismos. Y por eso, el final de la novela, si bien atípico dentro del género creo que es feliz. Porque no podemos obligar a nadie a que nos quiera como queremos que lo hagan. Ni tampoco mendigar amor. Ya que una relación puede empezar muy bien, pero los diferentes estímulos y el entorno pueden emborronar el día brillante y su felicidad.

De ahí que, si no hay idéntico grado de interés o compromiso... no es. Y lo mejor, es ponerle punto y final. Nuestra paz mental es lo más importante. Aunque no se entienda.

Muy buen sabor de boca esta caótica Clàudia.

Seguiré la pista de la autora, sin dudarlo.

¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!

¡Nos leemos pronto!

 



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