No soy perfecta: mi caos, mi baile y tu de Laia Rose

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la 
autora, a quien le agradezco el envío del ejemplar de su novela. Y que me haya permitido conocer su pluma. Y también una nueva editorial.

Acción que me encanta realizar siempre.

Por eso, no me voy a entretener mucho más en esta parte introductoria de la publicación y por eso, prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de No soy perfecta: mi caos, mi baile y tú de Laia Rose.

SINOPSIS

Clara tiene un trabajo serio, una casa razonablemente ordenada y la firme intención de ser la mujer perfecta que el mundo espera. Lo único que falla es la realidad. Entre reuniones de alta tensión, meriendas olvidadas y una carrera rodeada de lobos dispuestos a todo por verla caer, aparece Pol: el sonido de un violín en la escalera, el vecino que la ve sin filtros, el hombre que la invita a bailar en medio del desastre.

¿Puede una madre desbordada aprender a disfrutar de su propio caos? ¿O es el baile la clave para derrotar a sus enemigos... o el inicio de una caída libre?

Divertida, adictiva y peligrosamente real. Porque crecer no consiste en tenerlo todo bajo control, sino en seguir bailando cuando nada lo está.

Puede que no tengas tiempo para leerla.

Precisamente por eso la necesitas.

OPINIÓN

En esta novela vamos a acompañar a Clara en su viaje de autodescubrimiento y autoconocimiento. Travesía en la que nos vamos a sentir muy identificados, compartamos su situación vital y personal o no, ya que uno de los grandes temas de esta narración es la sororidad. Y por ende, el machismo.

Porque Clara es una mujer. Moderna y contemporánea. En primer lugar. Y luego es una trabajadora y una madre, pero sin que eso sea excluyente de esta categoría profesional. Y ese es el primer hecho que deberíamos tener en cuenta. Porque, una mujer no es menos que otra por centrarse bien en su faceta personal o profesional. Es una decisión personal en la que no deberíamos meternos. Porque saber cuándo hablar y opinar es también un síntoma de buen amor, ya que el respeto es un síntoma de amor sano.

Y este es uno de los mensajes críticos de los cuales está llena la novela, que pone de relieve tal que así que la literatura va mucho más allá de un mero entretenimiento. Es un arma de denuncia de aquellos aspectos de nuestra que no son tan bonitos o brillantes. Y es, precisamente en los cuales tenemos que poner más énfasis y más el foco.

Otro aspecto sobre el cual se habla en este libro es lo complejo que resulta esa conciliación familiar y laboral. Principalmente porque, estamos en un momento de la sociedad donde, a veces, un empleo ni siquiera es suficiente para tener una vida digna.

Cuanto más, eso se complica si se es padre o madre soltero. Y es aquí donde, de regreso se recuerda que todas las familias son igual de válidas, independientemente del número de miembros que se tenga. Porque padre se hace y no se nace. Y con esta premisa también, se pone de relieve el papel de los mayores en nuestra sociedad. Otra crítica más porque, parece que, cuando se llega a una cierta edad de vid "no útil" la sociedad te descarta.

Y sin embargo, debemos tomar más en serio y en cuenta a nuestros mayores y al rol que deberían seguir ocupando. Porque su sabiduría proviene de sus experiencias vitales y por eso, al estar dispuestas a compartirlas con nosotros, deberíamos escucharles más. Saldríamos ganando. De ahí que la iaia y el rol secundario que tiene y ocupa sea tan importante y necesario. Para Clara y para nosotros como sociedad, una gran pulla.

Un tema que también se critica y que es muy necesario es el del machismo en nuestra sociedad. El cual, desafortunadamente, nos rodea por todas partes. Pero más en profesiones "de ciencias" y asociadas a los hombres. Donde tenemos que esforzarnos el doble o el triple para ser consideradas igual de válidas que ellos. Justo como es el caso de Clara, quien es arquitecta y está rodeada de lobos bien dispuestos a hincarles el dientes y a hundirla al no considerarla a la altura.

De ahí que por eso, esté en cierto modo con la perfección. Y ahí donde también está su error, porque la perfección no existe. En ningún caso y modo. Y por ahí, que no viva sino que sobreviva, fingiendo una autocomplacencia y autoengañándose que está experimentando algo similar a la felicidad.

¡Menos mal que nos queda el amor!

Un sentimiento contra el cual no podremos luchar, porque será una batalla perdida de antemano. Y en su caso, se le presenta en la persona de Pol. Un hombre muy artístico, y no solo por su profesión, aunque también.

Él es quien le hace ser consciente de que, también vive en el caos. Y que eso no tiene por qué ser negativo, ya que incluso dentro del mismo hay un cierto orden. Y que, aunque la planificación está muy bien, por supuesto que, de cuando en cuando, conviene dejarse llevar. Y por ahí que la metáfora con el baile y que sea profesor del mismo esté tan bien traída a mi parecer. Más que nada porque, en más de una ocasión, la vida es una danza. Que se puede bailar solo. O acompañado.

Y por ahí que tengamos que encontrar a aquella persona que sepa marcar pero que también se adapte mejor a nuestro ritmo. Musical y vital, porque no siempre funcionan todos a la misma velocidad. Y porque, como el ser humano evoluciona, no siempre apetece escuchar la misma música.

Pol me ha gustado mucho por su sensibilidad y su saber leerla. Hasta el punto tal de que es muy beneficioso para ella porque la ayuda a sacar la fuerza que siempre ha tenido, pero que otros por propias inseguridades han intentado opacar. Y así, termina por sacar la mejor versión de sí misma. Y ayudarla a ser valiente y a concederse una segunda oportunidad para la felicidad. Y al amor, por supuesto que también, ya que primero ha desarrollado un buen amor propio. Entendiendo que la comunicación y que, sobre todo, la fragilidad y el saber pedir ayuda no son síntomas de fragilidad, sino de fortaleza. Como debe ser.

Amén de que, por supuesto, es consciente de que gracias a él también es consciente de que nunca dejamos de aprender en la vida. Y que por eso, no debemos negarnos a aprender o a conocer cosas nuevas. Ni personas. Porque nunca sabremos cuán importantes podrán llegar a ser.

Por último, pero no menos importante, no puedo no hacer mención al final de la novela. Porque no me lo esperaba así. Abierto. Para nada. Así que claro, tengo toda la intriga del mundo por saber y conocer el porqué del mismo. Y las nuevas dificultades que van a tener que sortear, así como los nuevos ritmos vitales a marcar. Más que nada porque me da que, ese nuevo camino que van a emprender, del todo fácil tampoco va a ser.

¡Muchas gracias por el envío del ejemplar!

¡Nos leemos pronto!


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