Te quiero entre líneas de Carme Prats

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la 
autora, a quien le agradezco el envío del ejemplar en físico. Y sobre todo, que haya vuelto a confiar en mí para que le comparta mis impresiones al respecto de sus obras.

Por todo ello, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta publicación y prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de Te quiero entre líneas escrito por Carme Prats.

SINOPSIS

Soy Sarah.
El día antes de mi boda descubrí que no todas las historias terminan con un «sí, quiero».
Me dejaron plantada. Así, sin más. Y, de repente, mi mundo se redujo a mi librería, ubicada en un encantador pueblo de California donde todos sabían lo que había pasado incluso antes de que yo lo asimilara.
Gabriel era cliente habitual. Su presencia tranquila hacía que me sintiera segura hablando de relatos imposibles y de finales abiertos. Nunca fue más que eso. Jamás me permití que fuera más que eso. Hasta ahora.
Empiezo a contestar a sus mensajes sin pensar demasiado. Recomendaciones. Frases subrayadas. Conversaciones que se alargan hasta la madrugada. Resulta fácil entre nosotros. Natural. Y eso me asusta más que el abandono.
Porque quizá no estoy preparada para enamorarme.


Soy Gabriel.
Llevaba tiempo cruzando la puerta de su librería con cualquier excusa. Un libro nuevo. Una reedición. Una recomendación que no necesitaba.
La verdad era que siempre había ido por ella.
Pero Sarah tenía una vida trazada y yo respeté esa línea invisible.
Hasta que la línea desapareció.
Cuando me enteré de que ya no se casaba, no solo vi una oportunidad, vi a una mujer que no tenía que seguir fingiendo que todo estaba decidido. Se acabó lo de esconder mis sentimientos.
Empiezo despacio. Un mensaje. Una broma. Una cita literaria...
En medio de los preparativos del festival de librerías que está revolucionando el pueblo, me sonríe. Y me doy cuenta de que quiero que me elija.
Quizá no soy el hombre que Sarah soñó.
Pero soy el hombre que está dispuesto a quedarse.

OPINIÓN

Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, he de hacer un comentario al respecto de la portada, ya que sigue mucho la estética de su novela anterior, que se titula El jardín de los silencios y que, tengo que decir que, me fascinó por completo. Lo cual me gusta y, a su vez, me dio buenas vibraciones al respecto de esta historia también.

Y al hilo de esto, he de decir que, siempre que Carme saca una nueva novela, mi sensación de expectación para bien, se produce. Porque, sé de antemano que e va a gustar. Así que, cuando me propuso si también quería leerlo... no pude dudar. Y aceptar.

En esta novela vamos a conocer cómo Sarah y Gabriel se conocen y se enamoran. Y aquí, las letras y la literatura tienen un profundo impacto y mucha importancia en todo el desarrollo de su relación. Y eso, para los amantes de los libros va a hacer las delicias. Ya que son numerosas las referencias a la literatura universal, a los clásicos, a libros más modernos y a múltiples y variados géneros.

Y esto aplica un mensaje común. Que la literatura va mucho más allá de un mero entretenimiento o hobby, sino que puede ser arma de denuncia de aquellos aspectos de nuestra sociedad que no son tan bonitos o brillantes. Pero, a su vez también, que sirve de nexo de unión entre personas de todo tipo e índole.

Pero también, pone en valor algo que deberíamos tener más en cuenta. Que la inteligencia y leer libros es sexy, así que también puede ser considerado como un aspecto que llame nuestra atención y que provoque interés hacia otra persona. En mi caso, sí. Soy sapiosexual y, como Sarah, también demisexual.

Por último, pero no menos importante, remarca que todos los géneros literarios son iguales y por eso, no menos importantes los unos con los otros. Así que, no importa el género que te guste leer o las preferencias lectoras que tengas, si a ti te gusta y lo disfrutas... maravilloso.

Sarah es la dueña de una librería y, con esa premisa, pone de relieve cuán difícil es la subsistencia de los pequeños negocios hoy día frente a la competencia feroz de las grandes superficies y el avasallamiento del turismo. Pero, al mismo tiempo, lo pone en valor ya que, la relación directa y el grado de conocimiento que puede tener el dueño del local de nuestra librería de barrio, jamás se va a alcanzar con un trabajador de otro negocio.

De hecho, esa premisa cercana e íntima es la base de partida para que él y ella se conozcan. Y en este sentido, aunque ya he mencionado a la literatura de manera extensa en párrafo precedentes, he de decir que, uno de los aspectos más positivos de Gabriel es que, a pesar de que, según su trabajo, porque es "de ciencias" no tendría por qué sentir interés por los libros, él sí. Y me parece maravilloso.

Porque rompe moldes, está seguro de sí mismo y no siente vulnerabilidad al reconocerlo. Y eso, como digo, es de lo más atractivo al hacernos conscientes de que, esa frase que indica que los de ciencias y los de letras no tienen por qué llevarse bien... no es verdad. Para llevarse bien con una persona, basta con tener cosas en común y cierto grado de química para con el otro.

Retomo a Sarah porque, desde ya os aviso que, es un personaje extraño. Porque, para nada es la típica protagonista de una novela romántica. Y es que no cree en el amor. Pero... porque no lo ha experimentado.
Y en este sentido, me ha gustado porque, pone de relieve, pero de un modo poco habitual, que no podemos luchar contra el amor. Porque aparece dónde, cuándo, y con quien menos se le espera. Amén de que también puede presentarse de maneras y modos diferentes, ya que no hay una única manera y modo correcto para entenderlo. Así que siempre que sea sano, tenemos que darle un sí rotundo.

Sin embargo, ella prefiere no arriesgarse e ir a lo seguro. Demostrando el miedo que nos provocan los sentimientos y el sentirnos expuestos frente a otros. De ahí que, ha tomado una decisión, que es la de casarse con su mejor amigo. Y esto sí que es muy típico de comedia romántica. Aunque también tiene un trasfondo crítico hacia nuestra sociedad y a cómo, tendemos a inclinar la balanza hacia la comodidad siempre. A pesar de que, así no se viva sino que se sobreviva. Y por ahí, seamos infelices... sin ser muy conscientes de ello.

Porque así, sin darse cuenta ella es un tanto egoísta al solo tener en cuenta su punto de vista. Y por eso, no sabe que, al actuar así, está haciendo daño a Gabriel quien clarísimamente está interesado en ella. Solo que, como carece de experiencia, no sabe leer entre líneas. Y además, a su amigo.

Y sí que es cierto que, las mejores relaciones de parejas son aquellas en las que se es amigos, además de amantes. Pero, hay que elegir muy bien a quien, porque en el caso de que salga mal, la pérdida sería doble.
Amén de que. vuelve a poner de relieve cuán importante es la comunicación dentro de una relación, independientemente del tipo que sea. Porque si no se habla, aparecen rupturas, malentendidos y discusiones que, con una buena charla a tiempo, no se hubiesen producido.

En este sentido, la contrapartida, es decir el amigo y futuro esposo, sí que me dio un poco de pena porque, se desveló que tenía sentimientos por ella. Sin embargo, la autora sorprende nuevamente con el arco argumental de este personaje. En el cual, las apariencias engañan, y del que se extraen varios mensajes muy importantes a tener en cuenta; como son.

- No podemos obligar a nadie a que nos quiera como nosotros queramos que lo hagan. En ningún caso y bajo ningún concepto.
- La toxicidad no siempre es violenta. Y por eso, cuando es silenciosa y menos visible, es todavía más peligrosa si cabe. Ya que no se la ve venir y por tanto, se camufla mucho mejor.

Entrando ya en la deriva romántica de este par, se les podría considerar como un par de opuestos que se atraen porque, tienen derivas vitales bien diferentes entre sí, la realidad es que también puede ser un friends to lovers diferente al del que ella viene.

Y sobre todo, que, aunque diferentes, la realidad es que se parecen más entre sí de lo que piensas. Más que nada porque, si bien él ha sido un tanto ligón y por tanto, cuenta con más experiencia en ese campo, la realidad es que no ha estado tan enamorado de nadie como lo está de Sarah. Y por eso, no sabe muy bien qué hacer para no meter la pata y poder gestionar bien la relación.
Mientras que ella, al conocer la experiencia de él, se siente insegura y se hace de menos. Amén de que tampoco sabe muy bien cómo gestionar estos sentimientos que, hasta ahora, le resultaban completamente desconocidos. Más en lo que a intimidad y tocar a otro se refieren.

Así que esos pequeños pasos y bloqueos en su vida cotidiana tanto de manera global, pero de manera individual me han parecido muy coherentes y, me han gustado mucho. Más que nada porque, en más de un caso, la mente y el cuerpo van por direcciones bien contrarias y opuestas y, al final, uno no sabe por dónde tirar sin resultar perjudicado.

Por eso, en primer lugar, lo más importante es saber quererse bien a uno mismo antes de poder así querer bien a los demás. Y sobre todo, nuevamente, la comunicación. A poder ser de manera presencial, ya que, ahora es mucho más habitual mensajearse y conocer a personas por redes, ya que hay más sensación de libertad. de actuación. Sin embargo, al faltar contexto y entonación, pueden producirse de un modo mucho más habitual esos malentendidos comentados anteriormente.
Más que nada porque, nos encanta leer entre líneas. Y, para según qué cosas, hay que hablar claro sí o sí. Despejando cualquier tipo de dudas.

Solo así, encontraremos a alguien que nos quiera bien, que saque la mejor versión de nosotros y que nos lea. Entre líneas y no.

Nuevamente, otra novela de Carme que me ha encantado y que por eso, no puedo no hacer si no, recomendaros.

¡Muchas gracias por el envío del ejemplar!

¡Nos leemos pronto!

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