El examor de mi vida (redentores nº2) de MR Flower

¡Buenas tardes!

La entrada del blog de hoy está dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la 
autora, a quien le agradezco enormemente el envío del ejemplar en digital. Pero sobre todo, la confianza en mí para que le comparta mis impresiones al respecto de otra de sus novelas.

Como no es por tanto, la primera vez que veis su nombre por estos lares, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria de esta publicación y por eso, prefiero dejaros con la sinopsis y mi opinión de El examor de mi vida, el segundo volumen de la serie Redentores, escrito por M.R Flower por si no lo conocíais.

SINOPSIS

La vida puede darte golpes demasiado fuertes de los cuales no entiendes cómo has podido salir viva de ellos.
Eso piensa Amanda, cuya vida dio un giro de ciento ochenta grados hacia la destrucción sin ni siquiera esperarlo. Un hecho que intentó olvidar fingiendo ser alguien que realmente no era, para que el dolor fuese un poquito más soportable. Pero el destino le tiene reservada una de las sorpresa más bonitas que nunca imaginó tener. Y cuando parece que su vida al fin vuelve a tener sentido, el pasado regresa para atormentarla.
Gael, el hombre al que más amó y que más daño le hizo en toda su existencia.

Gael, por su parte, no da crédito a lo que ven sus ojos. Después de doce años intentando olvidar a la mujer que ama, Amanda regresa a su vida de forma totalmente accidental y no está dispuesto a volver a perderla.
Hará todo lo que esté en su mano para demostrarle que ya no es aquel niñato que conoció y está más que dispuesto a hacer lo que sea por volver a enamorarla.
Una historia llena de dolor, ternura, mucho amor, y una tal Daniela, una secundaria que va a tener mucho protagonismo en esta historia.

OPINIÓN

Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, he de hacer una aclaración al respecto de esta novela. Porque, si bien es la segunda parte de una serie, la realidad es que se puede leer de manera independiente.

Y es más, en mi caso, la protagonista femenina de esta historia me suena de una antología común en la que participé con la autora que tiene un gorila muy apañado.

Pero, centrándonos en lo que nos ocupa, en esta historia vamos a conocer no solo cómo Amanda y Gabriel se enamoran, sino que también se dan una segunda oportunidad. Y es complicado en su caso, porque las circunstancias de partida de esta historia no son las más sencillas del mundo y por ende, tampoco las más fáciles de gestionar.

Sin embargo, queda demostrado que, el ser humano cambia y evoluciona con el tiempo. Y que si el arrepentimiento es real, una acción o un error tampoco tiene que condicionar nuestras vidas por y para siempre.

Junto a ello, también es una historia donde se tratan otros temas susceptibles de ser desarrollados con algo más de profundidad, pese a que es cortita.

De entrada, hay mucho amor. De diversos tipos.

Y en primer lugar, mencionaré el amor entre los miembros de una familia. Que nunca hay que darse por descontado y sí tener bien presente que, quien algo quiere, algo le cuesta.

A su vez, por todo lo que aquí se narra, queda bien claro que todas las familias son igual de válidas, independientemente de su número de miembros. O su tipología.

Pero, a su vez, también recuerda que padre se hace y no se nace. Así que el mero hecho de compartir un vínculo o un grupo sanguíneo no tiene por qué generar un amor que surja de inmediato. Más si no hay verdadero interés o voluntad por querer desarrollar ese rol.

Junto a ello también se recuerda lo difícil que es la paternidad. Y que, aunque a veces llega de manera sorpresiva, es una decisión y sobre todo, una responsabilidad para toda la vida. Así que la implicación ha de ser idéntica para ambos progenitores, los cuales han de tener muy claro que, el niño será siempre la prioridad.

Ese es el problema de Gabriel, quien, se ve saturado por las circunstancias y sobre todo le da miedo la madurez y la pérdida de estatus privilegiado económicamente del cual disfrutaba y por ahí, aunque deberia haber estado presente, al no darle la importancia que merece a todo lo que acontecía, él solo se estaba encargando gota a gota de dinamitar, su relación de pareja y su posible rol de padre. Y aunque se entiende tal y como está narrado, no hubiera estado de más que lo hubiera incluido de un modo mucho más evidente.

Pero, sin dejar de lado la paternidad, no es nada sencillo ser padres. Y por eso, una de las cosas que los progenitores han de hacer es dejar a sus hijos desarrollarse en libertad. Porque es síntoma de buen amor. Y porque así serán plenamente felices.

Realizar acciones o tener comportamientos que impliquen todo lo contrario no son ejemplos de buen amor, ya que mediante el control, quieren vivir a través de ellos. Y eso tampoco. Sobre todo porque además, por querer hacer un bien, lo que terminan es provocar un mal mayor.

Y en este sentido, el duelo mal gestionado por esa triste e inesperada noticia, desencadena una serie de acontecimientos y circunstancias en las que todos salen perdiendo.

Y en segundo lugar hay hueco para el amor romántico, el cual nos da miedo.

En este sentido, Amanda, es quien mejor lo representa.Y lo paradójico es que su nombre significa, precisamente <<nacida para ser amada >>.

Aunque, en su defensa he de decir que, ella también representa muy bien el impacto que tienen nuestros primeros amores en la vida, ya que Gabriel fue el suyo. Y por eso, a pesar de todo, lo ha usado y lo sigue usando como vara de medi y comparativa con todos los que han llegado a su vida después de él. Lo cual es un error, ya que todas las relaciones sentimentales de nuestra vida son importantes, independientemente del tiempo que duren. Y porque las comparaciones son siempre odiosas.

Sin embargo, como esta le salió rana, se vale de ello y sobre todo, de un duelo mal gestionado que, en mi opinión, debería de haberse desarrollado también con algo más de profundidad, para refugiarse en las relaciones sexuales. Breves y sin una gran implicación emocional. Aunque en realidad, lo que busca es justamente lo contrario. Y así, lo que termina por demostrar es que no se quiere del todo bien a sí misma. Lo cual es, fundamental, para querer bien a los demás.

Olvidando que estas también son muy importantes y que, también pueden tener consecuencias que pueden cambiar nuestras vidas.

Tiempo después y por unos amigos comunes - ¿o quizás el destino? - se reencuentran y ahí se dan cuenta de lo importante que es cerrar capítulos y sobre todo, la comunicación. Ya que aunque hablaron en su momento, como no pusieron todas las cartas sobre la mesa, aún hay mucho dolor y resentimiento, especialmente por parte de ella, lo cual, por otra parte, es perfectamente comprensible.

Sin embargo, él sí que ha cambiado y agradece enormemente la segunda oportunidad que la vida le ha brindado para reconquistarla. Y sobre todo, para demostrarle en vivo y en directo que poco o nada queda ya de aquel niñato inmaduro e irresponsable.

Por eso, con la ayuda y complicidad de sus amigos, que también son la familia que se elige, traza un plan perfectamente detallado para, primero, hacerse un hueco en el corazón de Daniela y, a partir de ahí, de nuevo, en la vida de Amanda. Siempre respetando decisiones y tiempos y dándole la oportunidad de elección y decisión a ella. Ya que tampoco hay que obligar a nadie a que nos quiera como nosotros queremos que lo hagan, ni a presionarle a tomar decisiones que, en principio, tampoco le resultan beneficiosas.

Por eso, aunque el punto de partida era complejo, lo cumplió y superó mis expectativas. E incluso sirvió de inspiración para su padre, demostrando que la madurez no va a asociada a una edad sino a una personalidad y carácter determinados.

De ahí que si un amor es sano y saca la mejor versión de nosotros mismos, siempre hay que luchar por él. La felicidad siempre valdrá la pena.

Eso sí, no negaré que la historia de los padres de Gabriel también tenía para otra novelette y por eso, considero que también merecían un espacio mucho mayor del que aqui se les ha dado para intentar comprenderlos y sobre todo, disfrutarlos mucho mejor.

¡Muchas gracias por querer colaborar conmigo!

¡Nos leemos pronto!

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