Prohibido leerme así de Ariadna V. Andrews
¡Buenas tardes!
La entrada del blog de hoy dedicada a la opinión de una novela que leí en colaboración con la autora, a quien le agradezco el envío del ejemplar. Pero, sobre todo, que haya vuelto a confiar en mí para que le comparta mis impresiones acerca de sus novelas siempre. Por eso, como su nombre ya lo habéis visto alguna que otra vez por aquí, no me voy a entretener mucho más en la parte introductoria y por eso, os dejo con la sinopsis y mi opinión de Prohibido leerme así escrito por Ariadna V. Andrews.
SINOPSIS
Ella cree que la novela negra nórdica la escribe gente deprimida mirando fiordos.Él cree que la romántica es literatura menor.Ahora ella tendrá que dejar que le meta mano al texto… página a página.El problema es que nadie la ha leído nunca de una forma tan peligrosa.
Soren Nørgaard escribe novela negra nórdica, gana premios internacionales, habla poco y trata las comas con un respeto que la mayoría reserva para los funerales.Julia Galiano escribe romántica desde España, vende miles de ejemplares y conoce demasiado bien esa sonrisa educada con la que algunos llaman «comercial» a lo que en realidad quieren decir «menor». Y lleva años devolviéndola con una amabilidad que le ha costado un esfuerzo considerable no convertir en algo menos elegante.
No se conocen. No se caen bien. Y ese es, evidentemente, el momento perfecto para que una gran editorial haga números, ignore todas las señales de alarma y los encierre en una cabaña en los fiordos hasta que salga una novela escrita a cuatro manos.
Los fiordos, conviene aclararlo, no mejoran el ambiente.
Julia acepta porque lo necesita. Lleva meses peleándose con su manuscrito como si fuera un ex con razón, bloqueada hasta los huesos y tomando decisiones cuestionables con una facilidad que empieza a preocuparle.
Soren acepta porque puede permitirse decir que no. Lo deja claro desde el principio, con esa eficiencia escandinava para las malas noticias: si el libro no funciona, lo entierra antes de que llegue a imprenta. Sin drama. Sin disculpas. Sin comas innecesarias.
No es su jefe.Es peor.
Soren corta escenas demasiado emocionales, enfría diálogos, elimina frases que considera débiles y cuestiona todo aquello que Julia lleva años defendiendo a mordiscos. Cada corrección parece una provocación. Cada comentario, una forma elegantísima de meter el dedo justo donde más duele.
Ella debería mandarlo al infierno.Él debería dejar de releer sus escenas a las tres de la mañana como un psicópata literario.
Pero los fiordos son muy largos. Las noches también.Y cuanto más intenta corregirla, más empieza Soren a sospechar algo verdaderamente incómodo: que Julia Galiano escribe exactamente igual que vive. Sin zonas seguras.
OPINIÓN
Antes de comenzar con la opinión propiamente dicha, tenemos que tener en cuenta el nombre de la autora. Y es que, siempre que Anne/Ariadna saca libro ya voy a predispuesta y con mucha curiosidad acerca de qué maromo nos va a presentar. Y sobre todo, cuánto tiempo voy a tardar en enamorarme de él.
Junto a eso, el hecho de la profesión de ambos, provoca que la literatura se use como algo que trasciende y, aunque me repito, he de decir que así queda mucho más claro y evidente que es un arma de herramienta y denuncia de aquellos aspectos que no son tan bonitos y brillantes de nuestra sociedad. O de problemas y temas que, como no suelen ser tema de conversación habitual, parece que no existen.
Pero, como le duelen prendas, la autora se atreve a abrir melones incluso dentro del propio mundo literario. Porque, una de las cosas que se denuncia con la premisa inicial de esta novela es el de que, aún hoy, y, a pesar del éxito de escritores del género, la literatura romántica es considerada un género menor dentro de la misma. Y por eso, muchos siguen pensando que es bien sencillo ponerse a escribir una novela de este tipo. Y no es así.
Más que nada porque, el amor es el motor y la fuerza que mueve el mundo y por eso, está presente en todas partes. Incluso en géneros más elevados como el histórico o mejor considerados como la novela negra.
De ahí que, el choque de trenes y de voluntades entre este par está servido desde el principio porque son muy diferentes entre sí. Así que son opuestos que se atraen y también, dos personas - sobre todo él - que se han dejado llevar por esos prejuicios. Y por eso, es el más reticente a participar en ese proyecto a cuatro manos con "la española"
Sin embargo, antes de juzgar a nada ni a nadie, tenemos que conocer todas las versiones de una historia y, cuando se puede, acercarnos desde nuestra propia perspectiva para terminar de formar nuestra propia opinión al respecto, porque podríamos sorprendernos. Así que, en ese sentido, la convivencia y la proximidad forzosa funciona muy bien porque así pueden dejar atrás ruidos y rumores para comenzar a dar esos primeros pasos.
Porque la diferencia enriquece y nunca tiene por qué separar. Y por eso, cuanto más diversos sean de nosotros mismos quienes estén a nuestro alrededor, más ricos y más felices seremos.
Relacionado con esto además, en su caso, me ha encantado que también se juegue con esa idea de que el amor es como la inspiración. Ya que aparece dónde, cuándo y con quién menos lo esperamos. Así que plantarle cara es una batalla perdida de antemano.
Y, al mismo tiempo, a nadie se puede forzar ni obligar a que nos quiera como queramos que le hagan, porque eso no es amor. Al menos no amor sano. Y por eso, hay que alejarse lo más rápidamente posible de esas personas que nos impiden tener paz mental y son un obstáculo hacia nuestra felicidad. Tolerancia cero siempre.
Aquí, es curioso porque, en casa del herrero, cuchillo de palo. Y Julia, es un ejemplo bastante evidente de que, las circunstancias en las que hemos sido criados tienen un profundo impacto en el desarrollo de una personalidad o carácter determinados. O que reaccionemos de un modo u otro ante determinadas situaciones o estímulos.
Y, desde su padre, no ha tenido mucha suerte con los hombres en su vida. Una creencia que, relaciones sentimentales como Arturo perpetúan, minando su autoestima y su amor propio. Y sobre todo, haciéndole ver y pensar que, si te tratan mal o te ignoran es el mejor modo y manera para hacerte ver y recordar sus sentimientos hacia ti. Y no es así.
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